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«Los misioneros españoles necesitan relevo y ese relevo no llega»

La cifra ha pasado de los 20.000 de principios de siglo a los 11.000 actuales. Los obispos consideran que este, junto a la seguridad y el sostenimiento económico, es uno de los principales problemas de la Misión.

Es evidente que uno de los principales problemas que enfrenta la Iglesia en este nuevo siglo es la carestía de vocaciones, que también está afectando a uno de los símbolos que la Iglesia española ha llevado a gala desde siempre: sus misioneros. Si a principios del siglo XXI eran 20.000, esta cifra ha bajado hasta los 11.000. Y la mayoría de ellos tienen edades avanzadas.

Así lo reconoció el arzobispo de Pamplona y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, Francisco Pérez González, durante la presentación del Congreso Nacional de Misiones que se celebra desde hoy hasta el domingo en Jesuitas Maldonado, en Madrid. El prelado puso como ejemplo la situación de Bélgica, que llegó a tener 25.000 misioneros y ahora no alcanza los 300. «No tenemos las vocaciones que teníamos. Antes éramos masa, ahora debemos ser fermento», explicó.

(Foto: OMP)

Sobre esta idea ahondó el sacerdote José María Calderón, director nacional de OMP, al hablar de los principales problemas que afectan a los misioneros: «Uno de ellos es el cambio generacional. Necesitan relevo y ese relevo no llega».

La buena noticia es que los seglares y las familias tienen cada vez más un mayor peso misionero, aunque, según Calderón, esto no quiere decir que vayan a sustituir a las más tradicionales: «Quiero que vayan muchos laicos, pero no pueden suplir a las vocaciones sacerdotales y religiosas».

Además de la falta de vocaciones, los misioneros afrontan otros problemas importantes como la seguridad y las carencias económicas. Sobre la primera cuestión, el director nacional de OMP recordó que en el último año han asesinado en África a cuatro misioneros españoles y que, recientemente, en India expulsaron a una religiosa tras 54 años trabajando en el país como médico. También dijo que el apoyo económico es cada vez menor y puso el ejemplo de las congregaciones de nuestro país, que dedican sus recursos a cuidar a sus religiosos mayores y no pueden destinarlos a la misión.

En cualquier caso, Calderón recordó que el Congreso Nacional de Misiones es una gran oportunidad «para dar a conocer aquello que los cristianos hacen por el mundo» a contar que hay 11.000 españoles «hablando de la Buena Noticia». El evento, al que asistirán cerca de 400 personas, se vertebra en torno a cinco grandes conferencias que se completan con tres mesas redondas (obispos misioneros, nuevas realidades y sociedad civil), comunicaciones y vigilias de oración (jóvenes, ecumenismo y migraciones). El Congreso se cerrará el domingo con una Eucaristía presidida por el cardenal Ricardo Blázquez y que será transmitida por Televisión Española.

Fran Otero

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