La Conferencia Episcopal Española (CEE) alerta sobre repatriación de menores migrantes de Ceuta a Marruecos

Mientras continúa la polémica sobre supuestas irregularidades en el procedimiento de “retorno asistido” de migrantes menores a Marruecos, el episcopado español reitera la obligación ética y moral de atenderlos y advierte sobre el grave riesgo para los menores.

Ciudad del Vaticano, 18 de agosto 2021.- La Conferencia episcopal española (CEE), desde su Departamento de Migraciones, manifiesta su preocupación por las devoluciones “masivas” de menores migrantes de Ceuta (España) a Marruecos. Si bien, la Iglesia española “valora positivamente” los acuerdos logrados entre ambos Estados en “la gestión de sus problemas”, alerta sobre la necesidad evaluar la situación previa y actual del grupo de menores, que deben ser escuchados y respetada su voluntad.

“Desde una perspectiva ética, moral y legal, la respuesta a las llegadas masivas no pueden ser devoluciones masivas, sino que cada caso debería ser examinado de manera personalizada, porque este tipo de devoluciones en grupo suponen un grave riesgo para los propios menores”, afirma el comunicado de la CEE.

En este sentido, la nota recuerda que el marco jurídico nacional e internacional, para garantizar ante todo la vida y seguridad de los menores, dispone además que se debe contar con el consentimiento de los mismos para su posible repatriación.

Un caso abierto
El pasado 13 de agosto España y Marruecos acordaron el retorno de los más de 700 menores no acompañados que entraron en Ceuta en mayo. Ese día, el Ministerio de Interior confirmó el acuerdo y el primer retorno de un número indeterminado de menores. Los niños y adolescentes comenzaron a ser trasladados a un centro de acogida marroquí a la espera de devolverlos a su entorno familiar. Sin embargo, ante las denuncias sobre la ilegalidad de estas repatriaciones presentadas por el Defensor del Pueblo y diversas ONG, un juzgado de Ceuta paralizó, ayer, durante 72 horas todos los procedimientos de devolución.

Luego de las conversaciones entre ambos países a raíz de las migraciones masivas de mayo pasado, el Ministerio del Interior procedió, la semana pasada, a la repatriación de 45 menores sin que existiese una valoración individualizada de los casos, como exige la ley de Extranjería. La devolución de menores extranjeros no acompañados se produjo sobre la base de un Convenio bilateral, cuya última revisión fue realizada en 2012, pero que nunca se había puesto en marcha.

Niños y niñas vulnerables
Mons. José Cobo y Xabier Gómez, respectivamente responsable y director del Departamento de Migraciones de la CEE se hacen eco de los reclamos provenientes del Secretariado de Migraciones de Cádiz y Ceuta, así como desde las instituciones de la Iglesia, civiles y del mismo Defensor del Pueblo respecto a la devolución en grupo de menores no acompañados a Marruecos.

“No olvidamos, como dijimos en su momento, que nos referimos a niños y niñas a quienes los Estados de origen y llegada deben proteger y escuchar, garantizando individualmente su retorno familiar cuando así lo solicitan, o su cuidado y amparo cuando provienen de situaciones de vulnerabilidad, maltrato, pobreza o explotación”, advierte la CEE.

Al respecto, el episcopado cuestiona los protocolos utilizados para dichas repatriaciones puesto que deben realizarse individualmente y con el conocimiento de la fiscalía, “no como retornos colectivos”. De hecho, la nota enfatiza que así lo dispone la Convención de los derechos del Niño de 1989, los tratados internacionales y la Ley orgánica 1/1996 de protección jurídica del menor y la Ley Orgánica 8/2015 de protección a la infancia y a la adolescencia.

Fugas masivas de los centros de acogida
La Iglesia española además plantea que ante estas inminentes actuaciones se teme “las fugas masivas de los niños de los centros de acogida y la situación de desamparo e impacto sobre la población” que estas podrían provocar.

En este contexto, el episcopado se compromete como Iglesia y llama a la sociedad a “buscar soluciones basadas en el diálogo entre Estados, la atención personalizada y garantista de derechos, la solidaridad a todos los niveles y la seguridad de todos”.

La nota recuerda además que “la fe en Jesucristo nos llama a no mirar a otro lado». “Cuidar y atender a los menores que llegan solos a nuestras fronteras es responsabilidad de todos. Hoy se convierte en nuestra obligación ética y legal”, reitera la nota.

Alina Tufani (Vatican News)
Imagen: Un soldado español camina con un menor migrante
a su llegada al enclave español de Ceuta, el 18 de mayo de 2021.

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