eucaristia

Hoja Parroquial de Santa María de Majadahonda. Eucaristía del 7.2.2021, V Domingo del Tiempo Ordinario

INTRODUCCIÓN
“Curó a muchos enfermos de diversos males”

La Palabra de Dios incide sobre la vida concreta de hombres y mujeres. Si no fuera así sería irrelevante y no valdría la pena prestarle atención.

El ser humano se hace preguntas que brotan de la realidad que le toca vivir. Una de las experiencias más desconcertantes de la vida humana es la del sufrimiento. El misterio del dolor parece desmentir cualquier sentido que se le quiera dar a la existencia, haciendo patente, más bien, un vacío desgarrador que la ahoga. Es lo que Job siente en su dramática vivencia de enfermedad, pérdida de bienes y soledad. ¿Cómo no identificarse con sus palabras en un mundo repleto de gente que pasa por situaciones similares? Incluso, puede que hasta sea nuestra propia situación. ¿Dónde está Dios? ¿Por qué calla ante tanta miseria y pesadumbre?

El mal es uno de los argumentos más fuertes contra la existencia de Dios. Hoy las lecturas de la Palabra de Dios nos confrontan con el mal y el sufrimiento. No nos ofrecen soluciones fáciles. Tampoco enuncian teorías. Sin embargo dan luz. La Palabra de Dios, sobre todo la Palabra de Dios hecha carne, no rehuye el cara a cara con el misterio del mal. Jesús, como vemos en el evangelio, entiende su vida como una misión al servicio de la vida, de la salud, de la esperanza, del bien. Su predicación y su actuación sanan, liberan, ofrecen un horizonte humanizador. Y es una tarea que ha de llegar a todos. Por eso, la ha dejado como encargo a sus discípulos, tal y como Pablo explica en la segunda lectura.

El dolor no es querido por nadie. Tampoco por Dios. La Palabra de este domingo no teoriza sobre el mal, muestra a un Dios encarnado que se acerca y se compadece.  Un Dios que, en Jesús, lo ha experimentado y que lo combate.  Por eso, la gente lo busca.  ¿Y nosotros?

Fr. Vicente Botella Cubells O.P.
Real Convento de Predicadores (Valencia)

DIOS NOS HABLA

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Job 7, 1-4. 6-7

Habló Job, diciendo: – «El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio, sus días son los de un jornalero; como el esclavo, suspira por la sombra, como el jornalero, aguarda el salario. Mí herencia son meses baldíos, me asignan noches de fatiga; al acostarme pienso: ¿Cuándo me  levantaré? Se alarga la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba. Mis días corren más que la lanzadera, y se consumen sin esperanza. Recuerda que mi vida es un soplo, y que mis ojos no verán más la dicha.»

SALMO RESPONSORIAL
Sal 146,1-2.3-4.5-6
R/. 
Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados

Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. R/.

Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. R/.

Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados. R/

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo

a los Corintios 9, 16-19. 22-23

Hermanos: El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio. Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles. Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1,29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: – «Todo el mundo te busca.» Él les respondió: – «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.» Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

COMENTARIO
«Una enferma en casa de Pedro»

El Evangelio de este Domingo presenta a Jesús que sale de la Sinagoga y se dirige a la casa de Simón y Andrés. La «casa», retoma un significado especial porque es probable que haga alusión al lugar de encuentro de la comunidad, en la cual Jesús sigue actuando, sanando a la suegra de Pedro y acercándose al necesitado.

Es necesario hacer énfasis en el cambio de lugar porque, en esta época, los enfermos, los paganos, las mujeres, eran los marginados de la época y, en ocasiones, no sabían a quién acudir. Es más, la religión los consideraba impuros y por ello no podían ingresar al Templo. Para Jesús esto no es un problema, porque si no pueden ingresar al Templo, Él va a buscarlos. Por eso sale a las calles, va a las casas, recorre toda Galilea para aproximarse a la gente.

El Evangelio confirma que Jesús y sus discípulos han tenido un éxito rotundo a nivel misionero. ¡Qué más se puede pedir! ¡Jesús y sus discípulos son famosos! La lógica de la retribución dicta que ahora tienen que quedarse para ser alabados y recibir muestras de gratitud. Pero nuestro Maestro tiene otra forma de proceder. Jesús sale temprano y, en solitario, se pone a orar. Ese momento de comunicación con su Padre parece ser la mejor forma de encontrar sentido a lo vivido durante el día.

Por eso la Iglesia no puede encerrarse en ella misma alejando a la gente. Jesús nos enseña a orar en todo momento y a ponernos en camino, reconciliando y sanando, proclamando la Buena Nueva a todos los pueblos.

Francisco Díaz SJ
(Ciudad del Vaticano)

REFLEXIÓN SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
(San Marcos 1,29-39 )
POR JOSÉ FERNANDO LÓPEZ DE HARO 
Párroco de Santa María

¡Hola, amigos todos! …

“La suegra de Simón estaba en cama con fiebre … Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles”.       

El relato de la curación de la suegra de Pedro representa en Marcos la primera curación de Jesús a una mujer. Pese a su brevedad, es muy importante el hecho y presenta múltiples conexiones con otras escenas evangélicas. Forma parte de la llamada “jornada de Jesús”, en la que Marcos nos presenta en que consiste el día a día del Maestro.

En la escena anterior, Jesús ha expulsado un demonio de un varón que estaba en el espacio religioso de la sinagoga. Ahora Jesús sana a una mujer también sometida, en este caso a la fiebre, y que está en el ámbito doméstico de una casa. Jesús interviene poniendo en pie a la mujer; posteriormente se pondrá también en pie la hija de Jairo (Mc 5, 41-42).

Marcos parece indicar que Jesús elimina todo aquello que no permite que estas mujeres puedan vivir erguidas. La cuestión del servicio (“ella se puso a servirles”) tiene relación con esto último: con vivir de pie. El servicio es en Marcos uno de los rasgos característicos del seguimiento a Jesús. Está ligado, por tanto, al discipulado.

Al final del evangelio, se menciona a un grupo de mujeres que seguían y servían a Jesús cuando estaba en Galilea y que habían seguido sus pasos hasta Jerusalén (Mc 15, 41). La suegra de Pedro es, así, la primer mujer discípula del evangelio.

Ser seguidor de Jesús, ser cristiano, es para toda la vida. Las palabras son necesarias, pero es mucho más la entrega y el servicio de cada día. Practicar la misericordia, o sea, servir al hermano nos identifica, forma parte de nuestra persona.

Estela Aldave Medrano

¡Retomamos la oración para la semana …!

.- Que en tu Iglesia, Señor, cada uno de nosotros, con la fuerza del Espíritu, vivamos atentos a las necesidades de las demás personas, empezando por los que viven a nuestro lado.

.- Que quienes gobiernan pueblos y naciones sepan que tienen la responsabilidad de servir y procurar el bien común y defiendan siempre la verdad, la justicia y el desarrollo.

.- Que todos nosotros hagamos creíble que el servicio a los más desfavorecidos es nuestra tarea, para llevar a los abatidos una palabra de aliento y de consuelo.

.- Que quienes nos reunimos cada domingo en nombre del Padre vivamos nuestra pertenencia a esta comunidad de Santa María en Majadahonda con entrega.

            ¡A… Dios, siempre, amigos …!

José Fernando López de Haro

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