eucaristia

Hoja Parroquial 1189 Eucaristía del 3.11.2019, Domingo XXXI del Tiempo Ordinario

HOY HA LLEGADO LA SALVACIÓN A ESTA CASA
Lc 19,1-10

«Estoy dispuesta a todo, me iré a cualquier lugar del mundo, adonde Dios me envíe, y estoy dispuesta a testificar, en cada situación y hasta la muerte, que la vida es hermosa, que tiene sentido y que no es culpa de Dios, sino nuestra, que todo haya llegado hasta este punto. Se nos ha dado la posibilidad de utilizar todas nuestras capacidades, pero tenemos que aprender todavía a saber manejarlas. Es como si a cada momento se me quitaran más cargas de encima, como si todas las fronteras, que hoy separan a la gente y a los pueblos, hubieran desaparecido para mí. En algunos momentos me parece como si la vida fuera transparente. También los corazones de la gente. Los miro y remiro y cada vez los entiendo más. Interiormente me siento más en paz. Dentro de mí hay una confianza en Dios que al principio casi me daba miedo por su rápido crecimiento, pero que ahora me pertenece. Y ahora a trabajar.»

(Diario, Etty Hillesum)

DIOS NOS HABLA

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de la SABIDURíA 11,22-12,2

Señor, el mundo entero es ante ti como grano de arena en la balanza, como gota de rocío mañanero sobre la tierra.
Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes y pasas por alto los pecados de los hombres para que se arrepientan.
Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste; pues si odiaras algo, no lo habrías creado.
¿Cómo subsistiría algo, si tú no lo quisieras? o ¿cómo se conservaría, si tú no las hubieras llamado?. Pero  tú eres indulgente con todas las cosas, porque son tuyas, Señor, amigo de la vida. Pues tu soplo incorruptible está en todas ellas.
Por eso, corriges poco a poco a los que caen, los reprendes y les recuerdas su pecado, para que apartándose del mal, crean en ti, Señor.

SALMO
SALMO RESPONSORIAL (144,1bc-2.8-9.10-11)
R: Bendeciré tu nombre por siempre. Dios mío, mi rey.

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré,
y alabaré tu nombre por siempre jamás.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor;
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los TESALONICENSES 1,11-2,2

Hermanos:
Oramos continuamente por vosotros, para que nuestro Dios os haga dignos de la vocación y con su poder lleve a término todo propósito de hacer el bien y la tarea de la fe. De este modo, el nombre de nuestro Señor Jesús, sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
A propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, os rogamos hermanos, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por alguna revelación, rumor o supuesta carta nuestra, como si el día del Señor estuviera encima.

Aleluya, aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito;
todo el que cree en él tiene vida eterna.
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san LUCAS 19,1-10

En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó e iba atravesando la ciudad.
En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. Corriendo más adelante, se subió a una higuera para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo:
«Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa».
Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo:
«Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador».
Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor:
«Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más».
Jesús le dijo:
«Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán.
Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

COMENTARIO
JESÚS AMA A LOS RICOS
Salvar lo que estaba perdido
Lc 19,1-10

El encuentro de Jesús con el rico Zaqueo es un relato conocido. La escena ha sido muy trabajada por Lucas, preocupado tal vez por la dificultad que encontraban algunas familias ricas para integrarse en las primeras comunidades cristianas.

Zaqueo es un rico bien conocido en Jericó. «Pequeño de estatura», pero poderoso «jefe de los recaudadores» que controlan el paso de mercancías en una importante encrucijada de caminos. No es un hombre querido. La gente lo considera un «pecador», excluido del pueblo creyente. Vive explotando a los demás. «No es hijo de Abraham».

Sin embargo, este hombre quiere ver «quién es Jesús». Ha oído hablar de él, pero no lo conoce. No le importa hacer el ridículo actuando de manera poco acorde con su dignidad: como un chiquillo más, «corre» para tomar la delantera a todos y «se sube a un sicómoro». Solo busca «ver» a Jesús. Probablemente, ni él mismo sabe que está buscando paz, verdad, un sentido diferente para su vida.

Al llegar Jesús a aquel punto, «levanta los ojos» y ve a Zaqueo. El relato sugiere un intercambio de miradas entre el profeta defensor de los pobres y aquel rico explotador. Jesús lo llama por su nombre: «Zaqueo, baja en seguida». No hay que perder más tiempo. «Hoy mismo tengo que alojarme en tu casa y estar contigo». Jesús quiere entrar en el mundo de este rico.

Zaqueo le abre la puerta de su casa con alegría. Le deja entrar en su mundo de dinero y poder mientras en Jericó todos critican a Jesús por haber entrado «en casa de un pecador».

Al contacto con Jesús, Zaqueo cambia. Empieza a pensar en los «pobres»: compartirá con ellos sus bienes. Se acuerda de los que son víctimas de sus negocios: les devolverá con creces lo que les ha robado. Deja que Jesús introduzca en su vida verdad, justicia y compasión. Zaqueo se siente otro. Con Jesús todo es posible.

  Jesús se alegra porque la «salvación» ha llegado también a esta casa poderosa y rica. A esto ha venido él: «a buscar y salvar lo que estaba perdido». Jesús es sincero: la vida de quienes son esclavos del dinero son vidas perdidas, vidas sin verdad, sin justicia y sin compasión hacia los que sufren. Pero Jesús  ama a los ricos. No quiere que ninguno de ellos eche a perder su vida. Todo rico que le deje entrar en su mundo, experimentará su fuerza salvadora.

Ed. Buenas Noticias

FORMACIÓN
Abre nuestros ojos Señor

El niño miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:
«¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿O es, por casualidad, una historia sobre mí?»
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo a su nieto:
«Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas»
El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.
“¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!»
«Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo»

«Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad»

«Segunda cualidad: De vez en cuando necesito dejar lo que estoy escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona»

«Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia»

«Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior»

«Y finalmente, la quinta cualidad del lápiz: Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos, e intenta ser consciente de cada acción»

Paulo Coelho

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