eucaristia

Hoja Parroquial 1151. Eucaristía del 10.2.2019, Domingo V del Tiempo Ordinario

REMA  LAGO  ADENTRO
Lc 5,1-11

COMENTARIO
LA FUERZA DEL EVANGELIO
escuchar la palabra…
Lucas 5, 1-11

El episodio de una pesca sorprendente e inesperada en el lago de Galilea ha sido redactado por el evangelista Lucas para infundir aliento a la Iglesia cuando experimenta que todos sus esfuerzos por comunicar su mensaje fracasan. Lo que se nos dice es muy claro: hemos de poner nuestra esperanza en la fuerza y el atractivo del Evangelio.

El relato comienza con una escena insólita. Jesús está de pie a orillas del lago, y «la gente se va agolpando a su alrededor para oír la Palabra de Dios». No vienen movidos por la curiosidad. No se acercan para ver prodigios. Solo quieren escuchar de Jesús la Palabra de Dios.

No es sábado. No están congregados en la cercana sinagoga de Cafarnaún para oír las lecturas que se leen al pueblo a lo largo del año. No han subido a Jerusalén a escuchar a los sacerdotes del Templo. Lo que les atrae tanto es el Evangelio del Profeta Jesús, rechazado por los vecinos de Nazaret.

También la escena de la pesca es insólita. Cuando de noche, en el tiempo más favorable para pescar, Pedro y sus compañeros trabajan por su cuenta, no obtienen resultado alguno. Cuando, ya de día, echan las redes confiando solo en la Palabra de Jesús que orienta su trabajo, se produce una pesca abundante, en contra de todas sus expectativas.

En el trasfondo de los datos que hacen cada vez más patente la crisis del cristianismo entre nosotros, hay un hecho innegable: la Iglesia está perdiendo de modo imparable el poder de atracción y la credibilidad que tenía hace solo unos años.

Los cristianos venimos experimentando que nuestra capacidad para transmitir la fe a las nuevas generaciones es cada vez menor. No han faltado esfuerzos e iniciativas. Pero, al parecer, no se trata solo ni primordialmente de inventar nuevas estrategias.

Ha llegado el momento de recordar que en el Evangelio de Jesús hay una fuerza de atracción que no hay en nosotros. Esta es la pregunta más decisiva: ¿Seguimos «haciendo cosas» desde un Iglesia que va perdiendo atractivo y credibilidad, o ponemos todas nuestras energías en recuperar el Evangelio como la única fuerza capaz de engendrar fe en los hombres y mujeres de hoy?

¿No hemos de poner el Evangelio en el primer plano de todo?. Lo más importante en estos momentos críticos no son las doctrinas elaboradas a lo largo de los siglos, sino la vida y la persona de Jesús. Lo decisivo no es que la gente venga a tomar parte en nuestras cosas sino que puedan entrar en contacto con él. La fe cristiana solo se despierta cuando las personas descubren el fuego de Jesús.

Ed.  BUENAS NOTICIAS

DIOS NOS HABLA

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de lSAÍAS 6,1-2a.3-8

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo.
Junto a él estaban los serafines, y se gritaban uno a otro diciendo:
–¡Santo, santo, santo, el Señor del universo, llena está la tierra de su gloria!
Temblaban las jambas y los umbrales al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo.
Yo dije:
–¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey, Señor del universo.
Uno de los seres de fuego voló hacia mi con un ascua en la mano, que había tomado del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo:
–Al tocar esto tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado.
Entonces, escuché la voz del Señor, que decía:
–¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?
Contesté:
–Aquí estoy, mándame.

SALMO RESPONSORIAL  (137,1-2a.2bc-3.4-5.7c-8)
R: Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario.

Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma.

Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,
al escuchar el oráculo de tu boca;
canten los caminos del Señor,
porque la gloria del Señor es grande.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los CORINTIOS 15,1-11

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os anuncié y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si os mantenéis en la palabra que os anunciamos; de lo contrario, creísteis en vano.
Porque yo os transmití en primer lugar, lo que también yo recibí:que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales vive todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, más tarde a todos los apóstoles; por último, como a un aborto, se me apareció también a mí.
Porque yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de llamarme apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios.
Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no se ha frustrado en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien; tanto yo como ellos predicamos así, y así lo creísteis vosotros.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san LUCAS 5,1-11

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores que habían desembarcado, estaban lavando las redes.
Subiendo a una de las barcas, que ere la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
–Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.
Respondió Simón y dijo:
–Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.
Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo:
–Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador.
Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Y Jesús dijo a Simón:
–No temas; desde ahora serás pescador de hombres.
Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

EN LOS CAMINOS DE LA VIDA

Señor, los caminos de la vida
están llenos de sorpresas,
y más si vamos por la periferia
siguiendo tus huellas;
pues aunque tratemos de ocultarlos,
antes o después, se hacen presentes
quienes están condenados,
por nuestras leyes y costumbres,
a ser invisibles.

Danos tus ojos, tu corazón,
tus entrañas, tu empatía
y compasión más viva…
Y líbranos de pedirles y exigirles
lo que no les dignifica:
que cumplan nuestras leyes estrictamente.

Ayúdanos, Señor, a seguir tus pasos,
a dejarnos sanar para sanar a los hermanos…
Y si brota el agradecimiento,
que sea desde lo más hondo:
libre, sincero, espontáneo…
como el del leproso samaritano.

Florentino Ulibarri

TEMA DE FORMACIÓN
Celebra 60 años de su Fundación

En el impulso fundacional de Manos Unidas, hace ya 60 años, se reconoce que la negación de los derechos humanos está en la base de la pobreza y es causa de la exclusión que sufren cientos de millones de personas en nuestro mundo. Por esta razón, la promoción de los derechos humanos y la lucha contra el hambre, a través del apoyo a las comunidades pobres en su desarrollo, han sido siempre parte esencial de nuestro trabajo y nuestra misión.

El derecho a la alimentación, a la salud, a la educación, a la promoción social, a la participación política, a la igualdad entre hombres y mujeres… son derechos que continúan hoy en día, como entonces, siendo vulnerados para millones de seres humanos que no tienen acceso a los recursos necesarios para tener una vida digna.

Sabemos que optar por la defensa de los derechos humanos nos exige denunciar las estructuras que generan las injusticias, señalar las causas de las condiciones inhumanas en las cuales viven las poblaciones empobrecidas y, a la vez, promover, a través de la educación para el desarrollo y los proyectos de cooperación, el respeto y la justicia que merecen todas las personas.

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