Eparca Vasil’: el amplio viaje espiritual del Papa a Eslovaquia

El arzobispo greco-católico se detiene especialmente en el carácter ecuménico del viaje apostólico del Papa Francisco. Desde Eslovaquia, de donde se despidió ayer el Pontífice, se congratula de gestos, palabras, encuentros y liturgias que mostraron el rostro universal de la Iglesia.

Ciudad del Vaticano, 16 de septiembre 2021.- En Eslovaquia, en el corazón de Europa, el viaje apostólico del Papa Francisco ha dejado una fuerte huella ecuménica. El tema de la apertura -el Pontífice se despidió con una invitación a los cristianos a ser tejedores de diálogo en medio del egoísmo- ha marcado los encuentros en esta tierra, entre Oriente y Occidente, así como en Hungría. Unas horas después del final de la visita de Francisco, Monseñor Cyril Vasil’, Eparca greco-católico de Kosiçe, vuelve a recorrer las etapas.

Entrevista con Monseñor Vasil’

¿Qué queda de la visita del Papa para el pueblo eslovaco y la Iglesia eslovaca?
Todo el mundo puede sacar algunas conclusiones de esta visita, encontrar algunos gestos o algunas expresiones en muchos niveles. A nivel social, por ejemplo, su encuentro con los representantes del Estado, con el Presidente de Eslovaquia y con otros representantes del gobierno también tuvo un impacto en la opinión pública, porque se vio que hay una posibilidad de diálogo también con el mundo secular, el mundo político y la fe católica. Ellos también representan el deseo de hacer el bien común. Por ello, el Santo Padre se dirigió tanto al mundo social y político como, durante el encuentro ecuménico, a los obispos y sacerdotes en la catedral de San Martín. Les recordó la forma evangélica de acercarse al mundo actual, con mayor humildad y disposición a aceptar los retos, no con un tono de desafío, sino con la oportunidad de dar testimonio de la fe, la verdad y el Evangelio.


¿Qué se ha llevado de este viaje? Especialmente en referencia al día en Kosiçe, que es su ciudad.
El Santo Padre llegó a Kosiçe y luego se trasladó a Prešov, donde se celebró la Divina Liturgia de San Crisóstomo, celebrada con una devoción que expresa la belleza del rito bizantino y oriental. Fue un hermoso testimonio de la universalidad de la Iglesia.

Por primera vez en la joven historia de Eslovaquia, durante las visitas papales -recordemos también las visitas anteriores de San Juan Pablo II- se celebró la liturgia oriental, la liturgia eucarística que es la máxima expresión de la unidad de la Iglesia.

Tener una liturgia presidida por el Santo Padre, por tantos obispos y arzobispos mayores, metropolitanos y hermanos latinos, fue para nosotros un hermoso testimonio de lo que significa respirar con dos pulmones en la Iglesia católica, porque también existe el «pulmón» oriental.

A continuación, la visita continuó en el barrio habitado principalmente por la comunidad gitana, considerada problemática desde muchos puntos de vista debido a sus características culturales y sociológicas.

El barrio está en la periferia de la ciudad, en el sentido real y material, pero también suele considerarse en la periferia del interés de la mayoría de la sociedad. La visita del Santo Padre fue, por tanto, un mensaje tanto para la comunidad de Eslovaquia como para toda la comunidad gitana, a la que quiso animar sobre todo en sus esfuerzos por lograr una mayor integración. El Santo Padre quiso decir que todos somos bienvenidos en la Iglesia, todos somos hermanos, y este es un mensaje muy importante.

La última celebración en Kosiçe fue un encuentro con los jóvenes en el estadio Lokomotiva, en el que el Santo Padre fue recibido en un ambiente realmente alegre. También allí se habló de testimonios de la vida real: de la preparación al matrimonio, de la castidad prematrimonial, de las dificultades para vivir el sacramento de la Reconciliación.

El Santo Padre se dirigió a los jóvenes, creando un diálogo con la multitud presente al recordarles precisamente esta valentía de seguir opciones difíciles, pero que se basan en la confianza en la Providencia de Dios. No tener miedo a las decisiones, no vivir en la provisionalidad y entonces también seguir un ideal, pero no los sueños e ilusiones que a menudo ofrece la forma mundana de vivir la vida.

El encuentro que tuvo lugar con los jóvenes, también con muchas personas que estaban fuera del estadio, tuvo realmente un ambiente muy alegre.

En lo que respecta a la Divina Liturgia, se prestó especial atención a la Iglesia greco-católica. ¿Hay alguna palabra, algún gesto que le haya llamado la atención a lo largo de todo el viaje apostólico?
Para mí, un recuerdo especialmente grato es que durante la liturgia se expuso el icono de la Madre de Dios del pueblo de Klococov, donde hace 351 años lloraba este icono, en un momento de gran confusión. El icono original ya no se encuentra, este que se exponía es una copia que también peregrinó recientemente desde nuestra diócesis a Roma en la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo, cuando se expuso en el altar de la Basílica de San Pedro. Esta vez el Santo Padre vino a devolver la visita que el icono le hizo en Roma y lo coronó de nuevo con dos coronas de plata.

El Santo Padre, después de terminar su oración, comenzó a moverse y de repente se detuvo y volvió a mirar el icono, como si hubiera una oración especial entre ellos o hubiera todavía algo que decirse, antes de irse. Al menos así es como percibí este pequeño gesto, este «matiz espiritual».

Michele Raviart (Vatican News)
Imagen: Santa Misa en el Santuario de Sastin

Una nueva mirada a la confesión, sacramento de la alegría

Al centro del perdón está Dios que nos abraza, no la lista de pecados y nuestra humillación.

La confesión es un «sacramento de la alegría», incluso una «fiesta», en el cielo y en la tierra. El martes 14 de septiembre, en el estadio de Kosice, fue como si el Papa Francisco mirara a los ojos de cada uno de los jóvenes que habían venido a recibirle para invitarlos a vivir el sacramento de la penitencia de una manera nueva. Y lo que el Sucesor de Pedro les dijo fue un consuelo no solo para los presentes, sino para todos los que siguieron el encuentro por televisión o por la web, o incluso simplemente leyeron el discurso papal. Lo que ha cambiado no es el sacramento, poco recurrido hoy en día. Lo que Francisco propuso fue una visión completamente diferente de la confesión en comparación con la experiencia vivida por tantos cristianos y bajo cierto legado dejado por la historia.

En primer lugar, el Papa advirtió que en el sacramento está «el remedio» para los momentos de la vida en que «estamos decaídos». Y a Petra, una joven que le preguntó cómo podían sus contemporáneos «superar los obstáculos en el camino hacia la misericordia de Dios», le respondió con otra interrogación: «Si te pregunto: ¿en qué piensas cuando te confiesas? Estoy casi seguro de la respuesta: en los pecados. Pero, ¿son los pecados realmente el centro de la confesión? ¿Quiere Dios que te acerques a Él pensando en ti, en tus pecados, o en Él?».

El camino cristiano, había dicho Francisco dos días antes en Budapest, comienza con un paso atrás, con apartarse del centro de la vida para dejar espacio a Dios. Este mismo criterio, esta misma perspectiva aplicada a la confesión puede provocar una pequeña-gran revolución copernicana en la vida de cada uno: en el centro del sacramento de la penitencia ya no estoy yo, humillado con una lista de pecados -quizá siempre los mismos- que hay que contar con dificultad al sacerdote. En el centro está el encuentro con Dios que acoge, abraza, perdona y levanta.

«No se acude a la confesión -explicó el Papa a los jóvenes- como personas castigadas que tienen que humillarse, sino como niños que corren a recibir el abrazo del Padre. Y el Padre nos levanta en cada situación, perdona cada pecado. Escuchen bien esto: ¡Dios siempre perdona! ¿Han comprendido? Dios perdona siempre «. No se va a un juez para ajustar cuentas, sino «a Jesús que me ama y me sana».

Francisco aconsejó a los sacerdotes «sentirse» en el lugar de Dios: «Que se sientan en el lugar de Dios Padre que siempre perdona y abraza y acoge. Demos a Dios el primer lugar en la confesión. Si Dios, si Él es el protagonista, todo se vuelve hermoso y confesar se convierte en el Sacramento de la alegría. Sí, de la alegría: no del miedo y del juicio, sino de la alegría».

La nueva mirada al sacramento de la penitencia que propone el Papa nos pide, por tanto, que no permanezcamos presos de la vergüenza por nuestros pecados -vergüenza que «es algo bueno»-, sino que la superemos porque «Dios nunca se avergüenza de ti. Él te ama justo ahí, donde te avergüenzas de ti mismo. Y te ama siempre”. A los que todavía no pueden perdonarse creyendo que ni siquiera Dios puede hacerlo «porque siempre caeré en los mismos pecados», Francisco les dice: «Dios ¿cuándo se ofende? ¿cuándo vas a pedirle perdón? No, nunca. Dios sufre cuando pensamos que no puede perdonarnos, porque es como decirle: ‘Eres débil en el amor’… En cambio, Dios se alegra de perdonarnos, cada vez. Cuando nos levanta cree en nosotros como la primera vez, no se desanima. Somos nosotros los que nos desanimamos, no Él. No ve pecadores a los que etiquetar, sino hijos a los que amar. No ve personas equivocadas, sino hijos amados, tal vez heridos, y entonces tiene aún más compasión y ternura. Y cada vez que nos confesamos -no lo olviden nunca- hay fiesta en el Cielo. ¡Que sea lo mismo en la tierra!”.

De la vergüenza a la fiesta, de la humillación a la alegría. No es el Papa Francisco, sino el Evangelio, donde leemos acerca de aquel padre que espera ansioso a su hijo pecador, mirando continuamente el horizonte, e incluso antes de que tenga tiempo de humillarse, detallando todas sus faltas, lo abraza, lo levanta y hace fiesta con él y por él.

Andrea Tornielli
Imagen: Confesiones en la Plaza de San Pedro
(Foto de archivo)

El nacimiento de María, anuncio de que la salvación estaba cerca

El 8 de septiembre es una de las fiestas marianas más antiguas, introducida en el calendario litúrgico por el Papa Sergio I en el siglo VII.

Ciudad del Vaticano, 8 de septiembre 2021.- Refugio, consuelo, ayuda, apoyo y protección. Invocar a María significa recordar todo esto, porque la madre de Jesús, para el pueblo de Dios, es el refugio seguro y el modelo de vida para todo cristiano, un ejemplo de confianza y entrega. Hoy la Iglesia conmemora la natividad de María, en el día en que se consagró en Jerusalén la basílica construida sobre la casa de Santa Ana, la madre de la Virgen.

Un poco de historia
La celebración de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, es conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino, el cual se cierra con la Dormición, en agosto. En Occidente fue introducida hacia el siglo VII y era celebrada con una procesión-letanía, que terminaba en la Basílica de Santa María la Mayor. En España y América Latina es una fiesta que se celebra con mucho fervor.

Conmemoramos el nacimiento de la madre de Jesús
Lo que hoy conmemoramos es el nacimiento de una niña judía, María, que fue elegida por Dios para ser la Madre de Jesús.

Algunas personas se sorprenden de lo poco que nos cuentan los evangelios de María. Todos desearíamos saber más de ella, conocer más detalles de cómo fue su vida, cómo vivió la presencia de Jesús.

Lo que nos manifiestan los evangelios canónicos, nos muestran de María que es una presencia discreta. Esa cierta penumbra de su presencia, está justificada porque los evangelistas tienen como objetivo anunciar a Jesucristo, manifestar su condición de Hijo de Dios y los signos que muestran esa condición.

Lo que dicen los Evangelios
Lo poco que nos cuentan los evangelios es suficiente para ver determinadas actitudes que nos hablan de sensibilidad: las bodas de Caná, la visita a su prima, embarazada de seis meses. El guardar en su corazón lo que escuchaba a su Hijo, guardándolo todo en su interior, seguramente para ir descubriendo la grandeza de quien las había pronunciado y ver la realidad por los ojos de Aquel.

Una mujer que sufrió al escuchar las cosas que se decían de Él. Había muchos que alababan a Jesús por el mensaje tan humano que transmitía de Dios, pero también percibía cómo los importantes del pueblo lo despreciaban y lo acechaban a ver si podían sorprenderlo en algún fallo y poder tener motivos para acusarlo ante las autoridades. Todos sabemos que, aparentemente triunfaron en su intento. Solo aparentemente. Jesús sigue vivo.

El anuncio de que la salvación estaba cerca
El nacimiento de María fue anuncio de que la salvación estaba cerca. Con ella se cumplían lo que de antiguo había sido anunciado por los profetas. El texto de hoy nos habla del nacimiento de Jesús, pero de trasfondo nos habla de José y María. Personas confiadas en Dios que aceptan, con sorpresa, este hecho único en la historia: recibir en el seno de su familia el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios. Tan humano como el de cualquier niño y tan trascendente y sobrenatural, como es el nacimiento del Mesías prometido.

Hoy la Iglesia, como una gran familia, se congrega para celebrar, festejar y agasajar a María. Un día propicio para dar gracias a Dios por el nacimiento de la Madre de su Hijo y, por ello, Madre nuestra.

Hoy podemos reflexionar que, lo mismo que acompañó a Jesús en su paso por la tierra, sigue acompañándonos a los seguidores de su Hijo porque es Madre de todos.

La Cruz de la JMJ 2023 llegó a España

Los dos símbolos que acompañan a la JMJ, la Cruz y el icono de la Salus Populi Romani, atravesarán el territorio español, tocando la mayoría de las diócesis, hasta el 29 de octubre, antes de regresar a Portugal.

7 de septiembre 2021.- La Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Lisboa 2023 llegó este 5 de septiembre a España, a la diócesis de Ciudad Rodrigo, para preparar y animar a los jóvenes españoles a participar en el gran evento que se celebrará en el país lusitano el próximo año. La Cruz, junto con el icono de Nuestra Señora Salus Populi Romani -los dos símbolos que acompañan a la JMJ- atravesarán el territorio español, tocando la mayoría de las diócesis, hasta el 29 de octubre, antes de regresar a Portugal. El último distrito en recibirlo será Huelva.

Los dos símbolos de la JMJ fueron recibidos alrededor de las 12.30 horas en la frontera hispano-lusa y llevados por los jóvenes de la Pastoral Juvenil y Vocacional, primero a la parroquia de María Auxiliadora de Fuentes de Oñoro, para un momento de oración, y después a Ciudad Rodrigo.

El Administrador Apostólico de Ciudad Rodrigo, Mons. Jesús García Burillo, dió la bienvenida a la Cruz de los Jóvenes y el icono de María. Durante la misa, celebrada en la Catedral de Santa María, el prelado animó a los jóvenes a no tener miedo, recordando las palabras del profeta Isaías: «Sean fuertes, no tengan miedo, porque Él viene en persona y los salvará». «Esta es la clave de nuestra seguridad en la vida: el Señor está con nosotros», afirmó. Pero para permitir que el Señor se acerque «debemos abrirnos a la palabra de Dios, debemos escucharle, de lo contrario no podrá hacerlo», añadió.

Al final de la Eucaristía intervino también Anselmo Matilla, delegado de Juventud y Vocaciones, quien invitó a los presentes a no olvidar la llamada a «ser testigos del Señor».

Finalmente, la Cruz y el Icono fueron llevados a la Plaza Mayor, donde se celebró un concierto del rapero cristiano Grilex. Los dos símbolos pasaron luego la noche en el convento de las monjas carmelitas y hoy serán entregados a la diócesis de Oviedo, donde podrán ser visitados en el Santuario de Covadonga.

Anna Poce
Los símbolos de la JMJ: la Cruz y el icono de la Salus Populi Romani

Alegría en el Cielo y en la tierra por la beatificación de Fray Mamerto Esquiú

La localidad de San José de Piedra Blanca, en la Provincia de Catamarca, República Argentina, se vistió de fiesta para celebrar la elevación a la gloria de los altares del nuevo beato, en una emotiva ceremonia que fue presidida por el Legado del Papa, el cardenal Luis Héctor Villalba.

4 de septiembre 2021.- Todo un pueblo se alza pidiendo tu intercesión: es el clamor que subió a los cielos desde Catamarca,en la República Argentina, pero en nombre de los fieles de todo el país, pidiendo al nuevo Beato Mamerto Esquiú, que por su intercesión se superen todos los obstáculos que afectan la nación argentina. En el sábado 4 de setiembre el cardenal Luis Héctor Villalba, Legado del Papa, presidió la Santa Misa con el Rito de Beatificación en la localidad de San José de Piedra Blanca. Obispos de todo el país acudieron a concelebrar y celebrar al nuevo Beato que fue elevado al honor de los altares en una ceremonia llena de fe, esperanza y alegría. Precedió la celebración la llegada al altar de la Virgen del Valle, Patrona de Catamarca. Monseñor Luis Urbanc, pastor de la diócesis realizó la petición de la inscripción del beato, y el vice-postulador de la causa, Fray Marcelo Méndez, presentó la biografía del nuevo beato y S.E. el cardenal Luis Héctor Villalba procedió a la lectura de la Carta Apostólica con la cual el Santo Padre Francisco inscribió en el libro de los beatos al hasta hoy venerable Siervo de Dios Fray Mamerto Esquiú. Tras el Rito, el descubrimiento de la imagen del nuevo beato y la procesión de las reliquias al altar, en medio de cantos colmos de alegría y devoción.

En la homilía de la Santa Misa, acompañada con los cantos entonados por el coro Cantus Nova y el Coro de la Catedral Basílica y Santuario del Santísimo Sacramento y de Nuestra Señora del Valle, el Cardenal Luis H. Villalba, arzobispo Emérito de Tucumán, saludó a todos con afecto, en particular Mons. Luis Urbanc, Pastor de la Diócesis de Catamarca, a Mons. Carlos Ñañez, Arzobispo de Córdoba, donde fuera también Obispo Fray Mamerto Esquiú, al Nuncio Apostólico Mons. Miroslaw Adamczyk, al Episcopado, así como al Padre Provincial de la Orden Franciscana de Hermanos Menores. Un saludo afectuoso que extendió a los sacerdotes, diáconos, seminaristas, consagrados, consagradas, a las autoridades presentes y a todo el Pueblo de Dios.

Doy gracias al Señor, – dijo el purpurado – porque en nombre del Santo Padre Francisco, cuyo saludo afectuoso y cuya bendición les traigo, tengo la alegría de presidir esta celebración eucarística y proclamar beato a Mamerto Esquiú.

Alegría en el Cielo y en la tierra
“¡Alegrémonos en el Señor! Hoy es un día de fiesta. Hoy es un día de gozo. Grande es la alegría en el Cielo y en la tierra por la beatificación de Mamerto Esquiú”, comenzó diciendo, adentrándose en la homilía tratando de abarcar a toda la Iglesia que en Argentina da gracias a Dios por el nuevo beato. “El gozo – aseguró el cardenal – proviene del hecho de que un miembro de la Iglesia, un hombre de nuestra patria, un hermano nuestro, es reconocido beato, honrado e invocado como tal”.

Beato quiere decir «ciudadano del cielo»
Mamerto Esquiú como religioso, como sacerdote, como obispo “es un modelo a imitar”, afirmó, es «un intercesor en favor nuestro”. “La Iglesia nos dice, al beatificarlo, que lo podemos invocar y a él podemos orar, pues ya participa de la felicidad eterna”.

El Señor nos invita a elevar nuestra mirada hacia lo alto
Fray Mamerto Esquiú buscó ser santo
“Los santos, los beatos son nuestros maestros, nuestros modelos, nuestros amigos, nuestros protectores” hizo presente el Legado pontificio, quien, tras recorrer la vida de Fray Mamerto Esquiú, se refirió a algunos rasgos del sacerdote y pastor que “buscó ser santo”:

Buscó, sobre todo, hacer la voluntad de Dios. Lo que importa, decía, es hacer a todo trance la voluntad de Dios. Construyó su vida de santidad sobre Jesucristo. Su meta era conocer y amar a Jesús para grabar su imagen en su alma.

Iluminó el orden temporal con la luz del Evangelio
Mamerto Esquiú también fue un sacerdote de profunda oración, que tenía un gran amor a la Santísima Virgen María y a San José, añadió el cardenal. “Fue un Obispo misionero que se dedicó a visitar todas las comunidades de su extensa diócesis”, y también “fue un Obispo Pastor, que se destacaba por su humildad, por su pobreza y por la austeridad de su vida”. Esquiú “fue un pastor que se entregó a los pobres al estilo de San Francisco. Era infatigable en la asistencia a los enfermos y en la administración de los sacramentos”.

El beato Mamerto Esquiú es reconocido como uno de las grandes figuras de nuestro país por su patriotismo ejemplar. Iluminó el orden temporal con la luz del Evangelio, defendiendo y promoviendo la dignidad humana, la paz y la justicia.

Dios es santo y quiere que su pueblo sea santo
“El cristiano está llamado a ser en la tierra la imagen viviente de la santidad divina” recordó también el prelado, afirmando que “no hay más que una vocación definitiva”, es decir, “la de ser santos”.
La santidad no es una excepción en la vida cristiana, es un llamado para cada uno de nosotros.

“¿Cómo puede ser santo el hombre?”, fue la pregunta que planteó luego, a lo que respondió:
Dios santifica al hombre, comunicándole su vida divina. Dios lo hace participar de su santidad, de su vida. El hombre se torna santo por su comunión de vida con Dios. La santidad es un don, un regalo. La santidad se nos confiere por el bautismo y los otros sacramentos por los cuales se nos infunde la gracia, que nos hace santos, hijos de Dios, partícipes de la naturaleza divina.

La santidad no es pasiva
Pero la santidad – precisó inmediatamente después– no es sólo don, sino también un deber:
El pecado nos debería disgustar como una mancha en un vestido blanco
“Estar en gracia de Dios – puntualizó el también emérito de Tucumán – lo es todo para nosotros. Tenemos que tener siempre una gran preocupación por vivir en gracia de Dios. Nos debería disgustar como una mancha en un vestido blanco, por muy pequeña que sea. Tenemos que tener una profunda estima por la gracia de Dios y un gran deseo de vivir en gracia de Dios. La gracia es de por sí exigente y no deberíamos tolerar ni el más mínimo pecado” (…).

Realizar la santidad es vivir en la sencillez de lo cotidiano la fe, la esperanza y la caridad.

Al finalizar su homilía invitó a los fieles a meditar sobre la vida del fraile catamarqueño y a seguir su ejemplo y oró para que la Virgen María, Reina de los Santos, suscite en el pueblo cristiano, hombres y mujeres santos. “Que el beato Esquiú nos alcance esta gracia”.

Por intercesión del Beato se superen los obstáculos del País
Monseñor Luis Urbanc, obispo de Catamarca, dirigió su saludo colmo de gratitud a todos y, en modo particular, a la Familia Pacheco Paz que recibió el favor de Dios curando a su pequeña Ema por intercesión del querido beato. A todos los que participan en esta fiesta de genuina fe de forma virtual o presencial les dijo:
Es sabido que lo central es el don que estamos recibiendo en estos momentos históricos de nuestra Patria e Iglesia que peregrina en Argentina, y nada ni nadie puede venir a opacar este regalo celestial: ¡Fray Mamerto de la Ascensión Esquiú es Beato! Ruego e invito a todos a rogar a Dios por intercesión de nuestro comprovinciano, que nuestra Patria supere con caridad cristiana todos los obstáculos que la siguen sumiendo en esclavitudes, arbitrariedades, enfrentamientos, injusticias y mezquindades que no permiten avistar un futuro de paz, progreso, inclusión, trabajo, respeto, unidad y amistad, como soñaba el beato Mamerto Esquiú.

Imagen: La develación de la imagen del Beato

UNICEF: Más de medio millón de niños en peligro tras el terremoto

Unos 540.000 niños del suroeste de Haití, afectado por el terremoto, se enfrentan ahora a la posible reaparición de enfermedades relacionadas con el agua, según UNICEF.

3 de septiembre 2021.- Unos 540.000 niños del suroeste de Haití, afectado por el terremoto, se enfrentan ahora a la posible reaparición de enfermedades relacionadas con el agua, según UNICEF. Las graves condiciones en el suroeste de Haití, donde más de medio millón de niños carecen de acceso a refugio, agua potable y saneamiento, están aumentando rápidamente la amenaza de infecciones respiratorias agudas, enfermedades diarreicas, cólera y paludismo.

Amenaza que aumenta día tras día
Según Bruno Maes, representante de UNICEF en Haití:
“Las vidas de miles de niños y familias afectadas por el terremoto están ahora en peligro, precisamente porque no tienen acceso al agua potable, al saneamiento y a la higiene”

Y añade que «el cólera no se ha reportado en Haití desde febrero de 2019, sin embargo, sin una acción urgente y más firme, la reaparición del cólera y otras enfermedades transmitidas por el agua es una amenaza real que aumenta día a día».

Daños causados por el terremoto
“Antes del terremoto, sólo más de la mitad de los centros de salud de los tres departamentos más afectados por el seísmo tenían acceso básico a los servicios de agua. Tras el terremoto, casi el 60% de los habitantes de los tres departamentos más afectados no tienen acceso al agua potable. Miles de personas cuyas viviendas se han derrumbado no tienen acceso a servicios sanitarios, en parte debido a los daños causados por el terremoto”

Con la Dirección Nacional de Agua y Saneamiento (DINEPA) y los socios de la sociedad civil, UNICEF está mejorando el acceso al agua, el saneamiento y la higiene de las familias afectadas: Aproximadamente 73.600 personas tienen acceso al agua potable a través de sistemas de transporte de agua, seis plantas de tratamiento de agua y veintidós bolsas.

Más de 35.200 personas se beneficiaron de la distribución de unos 7.000 kits de higiene, que incluían productos para el tratamiento del agua en el hogar, jabón, recipientes para el agua, dispositivos para lavarse las manos y toallas sanitarias.

“Una semana después de que el terremoto devastara Haití, UNICEF envió más de 65.000 tabletas de purificación de agua, 41 bolsas, tres unidades de tratamiento de agua y kits de higiene doméstica. UNICEF ya ha encargado otros 31.200 kits de higiene. UNICEF, el único organismo de las Naciones Unidas que ha suministrado agua potable a la población afectada, se propone llegar a 500.000 personas con agua y saneamiento. Nuestros esfuerzos por suministrar más agua potable no están a la altura de las graves necesidades de todas las zonas afectadas”

Así lo afirmó Maes, quien agregó: «La impaciencia y a veces la frustración crecen en algunas comunidades haitianas, y eso es comprensible. Pero obstaculizar las operaciones de socorro no ayudará. En los últimos días, se han suspendido temporalmente varias distribuciones de kits de higiene esenciales debido a las tensiones sobre el terreno”.

“Junto con las limitaciones financieras, la inseguridad está ralentizando actualmente nuestras actividades para salvar vidas sobre el terreno”.

Llamamiento humanitario de UNICEF
UNICEF hace un llamamiento a las autoridades locales para que garanticen las condiciones de seguridad de las organizaciones humanitarias y aumenten la asistencia a las comunidades afectadas por el terremoto. El terremoto del 14 de agosto en Haití agravó aún más una situación humanitaria ya de por sí difícil, caracterizada por la persistente inestabilidad política, la crisis socioeconómica y el aumento de la inseguridad alimentaria y la malnutrición, la violencia relacionada con las bandas y los desplazamientos internos, la pandemia del Covid-19 y la afluencia migratoria haitiano-dominicana.

Se ha recibido menos del 1% de la financiación solicitada
Además del llamamiento de 48,8 millones de dólares lanzado para 2021, UNICEF hace ahora un llamamiento humanitario de 73,3 millones de dólares para la infancia, con el fin de ampliar sus intervenciones en respuesta al terremoto y ayudar a los desplazados internos. Hasta ahora, se ha recibido menos del 1% de esta financiación solicitada.

Se necesitan con urgencia fondos adicionales
UNICEF hace un llamamiento a la comunidad internacional para que proporcione urgentemente fondos adicionales para la respuesta humanitaria y para prevenir la aparición de enfermedades transmitidas por el agua en Haití tras el terremoto.

El Nuncio en Ucrania: el aliento del Papa para un pueblo que sufre

La misión del nuevo nuncio apostólico, Monseñor Visvaldas Kulbokas, en Kiev, Ucrania, comienza el 7 de septiembre. Lituano, 47 años, ha servido en la Secretaría de Estado y en varias representaciones pontificias.. Ayer, antes de partir, se encontró con Francisco: «Un padre que me envía alentándome y bendiciéndome», dijo a los micrófonos de Vatican News.

Ciudad del Vaticano, 3 de septiembre 2021.- De Lituania a Ucrania: los orígenes y luego la experiencia en la Secretaría de Estado serán sin duda una ayuda para afrontar la nueva y delicada misión. Lo dice en una entrevista concedida a Vatican News, monseñor Visvaldas Kulbokas, a quien Francisco nombró nuncio apostólico en Ucrania el pasado mes de junio y que comenzará su misión el 7 de septiembre en Kiev. Nacido en Klaipeda, Lituania, el 14 de mayo de 1974, monseñor Kulbokas entró en el servicio diplomático de la Santa Sede en julio de 2004, y ha trabajado en las Representaciones Pontificias en Líbano, Países Bajos, Federación Rusa y en la Sección de Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado, y desde 2020 en la Nunciatura Apostólica en Kenia.

Ayer fue el encuentro con el Papa, un momento que fue todo menos formal -explicó el representante pontificio-, más bien como un saludo entre un «padre y un hijo» que está a punto de partir y al que el progenitor le confía sus «pensamientos y su corazón» para que le lleve a su destino. Fue un momento de alegría», dijo el Nuncio, «me encontré con un Papa joven y enérgico que me expresó sus prioridades para Ucrania, un país al que, como subrayó repetidamente, quiere mucho». Aunque no precisó los detalles de la conversación, monseñor Kulbokas mencionó los que considera los principales retos de la nueva misión, destacando el fuerte aliento recibido de Francisco.

¿Cómo fue su encuentro con el Papa, qué significó para usted?
El Papa me habló de sus visiones, de sus prioridades para Ucrania, subrayando repetidamente que es un país al que ama mucho. También quiso confiarme sus preocupaciones por el gran sufrimiento del pueblo ucraniano, tanto en el pasado como en el presente, dándome su visión de Ucrania. Y es una visión sobre todo de ánimo, porque si el pueblo sufre, si el país sufre, hay que animarlo y no es fácil hacerlo. Así que podría decir que fue un encuentro entre padre e hijo. Cuando el hijo tiene que ir a algún sitio, el padre le dice: «Porta mi corazón, porta mi mente, porta mi voz, represéntala en el país». Y fue un momento muy alegre, muy vivo, también porque me encontré con un Papa muy enérgico: conoce Ucrania desde los 12 años, y fueron sacerdotes ucranianos los que le enseñaron a servir en la misa…

¿Qué retos parecen más pertinentes para esta misión?
Sobre todo la de anunciar a Jesús. Cuando la luz cae sobre Jesús, todo se relativiza, además de lo que el Papa ha subrayado varias veces: la alegría. Los cristianos, empezando por los obispos, los sacerdotes, debemos llevar la alegría. Por supuesto, hay problemas: hay que afrontarlos, pero sin desanimarse tanto. La realidad ucraniana actual está llena de dificultades y problemas, empezando por la guerra, luego las dificultades económicas y sociales, las repercusiones en la vida política y, por último, las dificultades dentro de la Iglesia y entre la Iglesia católica y las demás Iglesias. Por eso, el Papa quiso alentarme diciéndome: ‘Bajo la protección de Jesús y de los santos, realiza tu misión con mucha paz, con mucho corazón, sin perder tu alegría interior’. Así que fue un papá que me envió alentándome y bendiciéndome.

Usted viene de Lituania, que tiene en común con Ucrania un cierto período histórico bajo la ocupación del régimen ateo, cuando la Iglesia fue perseguida: usted es el primero con esta experiencia. ¿Le ayudará esto a comprender mejor las situaciones y contextos de Ucrania?
Estoy seguro que sí. Será necesario trabajar, esforzarse, pero estoy seguro de que mi historia personal, al haber nacido cuando aún formábamos parte de la Unión Soviética -recuerdo que mi padre y mi madre solían ir a Kiev para recibir tratamiento: Kiev, para nosotros, en casa, era casi el mismo país, ¡y por eso ahora si voy a Kiev es mi casa! Por eso, en este sentido, ir a trabajar a un país tan cercano a mi corazón, es mucho más fácil, porque hay mucho más corazón, hay mucha más comprensión -al menos históricamente: no digo que entienda todas las dificultades que hay hoy, pero las históricas, sí. Y seguro que todo esto ayuda mucho.

En su reciente entrevista con nuestra emisora usted pidió que rezáramos, y que rezáramos mucho, porque será necesaria mucha gracia del Espíritu Santo para afrontar todos estos retos…
Yo estoy muy seguro de que la oración, ¿qué nos da? Nos da valor; nos anima a ser creativos. La oración es una fuente inagotable, y este es también un consejo que recibí del Papa: mucha oración, mi oración personal. Pero por eso estoy muy seguro de que también la oración de mis amigos y de los que me escuchan, cuando quieran ofrecer esa oración personal, esa bendición personal, enviándomela espiritualmente a través de los santos, a través de los ángeles, estaré muy, muy agradecido.

Taras Kotsur (Vatican News)
Imagen: Monseñor Visvaldas Kulbokas, Arzobispo de Martana,
Nuncio Apostólico en Ucrania junto al Papa Francisco.

700 km a pie para conocer al Papa Francisco

El párroco de la pequeña iglesia de San Michele Arcangelo en Donnici, Calabria, en el sur de Italia, se reunió con el Papa Francisco durante la audiencia general del miércoles 1 de septiembre. Un encuentro fruto de un largo viaje: el padre Santo Borrelli recorrió 700 km para llegar al Vaticano.

Ciudad del Vaticano, 2 de septiembre 2021.- El párroco de la pequeña iglesia de San Michele Arcangelo en Donnici, en Calabria al sur de Italia, se reunió con el Papa Francisco durante la audiencia general del miércoles 1 de septiembre. Un encuentro fruto de un largo viaje: el padre Santo Borrelli recorrió 700 km para llegar al Vaticano.

“Esta mañana ha ocurrido algo maravilloso, he podido abrazar al Papa Francisco y, sobre todo, captar su mirada”
La alegría del padre Santo Borrelli es la recompensa del largo viaje que emprendió a pie para encontrarse con el Pontífice.

Su viaje comenzó el 8 de agosto. Desde el pueblo de Donnici, en Calabria, en el calor sofocante del verano italiano, el padre Santo Borrelli recorrió 700 km.

“Quería experimentar la fatiga y el malestar para compartirlos. Porque si no se comparten, no se pueden entender”
Así lo manifestó a la edición italiana de Vatican News, a lo que añadió:
“En la fuerza de la debilidad, podemos captar la belleza de la vida y devolver la esperanza”.

Camino de penitencia
«Es un camino de penitencia», dijo, un camino “empedrado de encuentros”. El más bonito, confesó, fue cuando llegó al Aula Pablo VI del Vaticano Martina, una mujer que se encontraba en silla de ruedas tras dar a luz a su hijo.

Todo el mundo en el camino me dijo que se necesita valor para recorrer tantos kilómetros. Y siempre he dicho que hace falta valor para vivir, para superar la ira, las preguntas. Por eso pienso que el caminante es el que intenta aprender a vivir y que participa en el sufrimiento y lo transforma, pasando del sufrimiento a la ofrenda.

Volver a poner el Evangelio en el centro
El sacerdote calabrés dijo convencido: «Los sacerdotes somos quizá demasiado formales, demasiado rígidos y estamos demasiado condicionados por muchas cosas”. Su viaje fue una oportunidad para volver a poner el Evangelio en el centro.

Vatican News
El Papa Francisco y el padre Santo Borrelli, durante la audiencia general del 1 de septiembre de 2021,
en el Aula Pablo VI del Vaticano
(Foto: Vatican Media)

Comece y Cec: oración, solidaridad y acción urgente por Afganistán

Una nota de los obispos europeos arroja luz sobre la difícil situación del país. La invitación es a dejar de lado la retórica y ofrecer esperanza y atención a los que tienen dificultades. En cuanto a la cuestión de los refugiados, los obispos piden la apertura de corredores humanitarios, pero también una profunda reflexión sobre el fracaso de la guerra.

Ciudad del Vaticano, 2 de septiembre 2021.- «Es hora de mostrar humanidad en medio de la crueldad a la que se enfrentan los afganos, de demostrar que los valores de la Unión Europea (UE) no son una retórica vacía, sino principios rectores prácticos que conducen a acciones basadas en normas éticas, más allá de las meras consideraciones políticas o económicas»: este es uno de los contundentes pasajes de la declaración conjunta hecha pública hoy, 2 de septiembre, por la Comece (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea) y la Cec (Conferencia de Iglesias Europeas). Firmada por sus respectivos presidentes, el cardenal Jean-Claude Hollerich y el reverendo Christian Krieger, la declaración reflexiona sobre la dramática situación en Kabul tras la vuelta al poder de los talibanes. De ahí el llamamiento «a la oración, la solidaridad y la acción urgente», especialmente para «proteger a los más vulnerables».

Trabajar por la paz
Las Iglesias europeas se declaran «profundamente conmocionadas» y «particularmente preocupadas» por el «sufrimiento y la impotencia» que experimenta la población afgana, especialmente la que aún no ha sido evacuada, y expresan su «profunda solidaridad con las mujeres, las niñas, los niños y las personas con discapacidad». Por ello, se pide a todas las partes que «trabajen incansablemente por la paz a través del diálogo y el respeto al Estado de Derecho y a los derechos humanos fundamentales de todos», mientras que se pide a la comunidad internacional que «proteja a las personas que están siendo oprimidas y cuyas vidas corren peligro». Entre ellos figuran «defensores de los derechos humanos, periodistas, artistas y miembros de minorías étnicas y sexuales, así como cristianos y otras comunidades religiosas». También se pide protección y seguridad para los trabajadores humanitarios.

Atención a los más vulnerables
Comece y la CEC recomiendan a la UE que sea cuidadosa a la hora de distribuir la ayuda, para que ésta llegue «de forma rápida y segura a la población afgana, especialmente a la más vulnerable, sin discriminaciones ni obstáculos administrativos innecesarios», gracias también a la labor de «las redes locales de confianza, incluidos los actores de la sociedad civil y de la Iglesia, que siguen presentes en el país y en la región, prestando servicios humanitarios y sociales esenciales». El pensamiento de las Iglesias europeas se dirige también a la «considerable afluencia de refugiados afganos» en los países vecinos y más allá: en esta perspectiva, se insta a la UE a «liderar los esfuerzos de solidaridad de la comunidad internacional para ayudar a los afganos que huyen de la violencia y el terror». En la práctica, se tratará de «crear corredores humanitarios para sacar a los refugiados de Afganistán» y garantizarles una residencia segura dentro de la propia Unión, poniendo así fin a las deportaciones. La declaración conjunta reitera que «no hay que confundir a los refugiados afganos con los emigrantes económicos». Por lo tanto, las decisiones sobre su estancia deberán tomarse sobre la base de «los valores fundamentales de la UE y el compromiso adquirido con el Convenio Europeo de Derechos Humanos y la Convención de Ginebra».

El fracaso de la guerra
Al mismo tiempo, Comece y la CEC piden a la comunidad internacional «que reflexione profundamente sobre el fracaso de la guerra, extrayendo lecciones para las políticas exterior, de seguridad, comercial y de desarrollo». Para la UE, en particular, esto significará reorientarse hacia «la promoción de la seguridad y el desarrollo humano integral como objetivos estratégicos fundamentales» para un proyecto europeo que apunta «a la paz y la reconciliación». Condenando, por último, «el terrorismo en todas sus formas y expresiones», las Iglesias europeas piden a todos los fieles que recen por Afganistán, para que «encuentre la estabilidad y la paz, según el respeto de la dignidad humana de todos».

Isabella Piro (Vatican News)
Imagen: Pueblo afgano intentando salir del país.


Economía de Francisco: «Poner las finanzas al servicio del bien común»

¿Cómo podemos transformar la economía para que sea un instrumento de encuentro, una herramienta de desarrollo y una generadora de oportunidades? Esta es una de las cuestiones que se plantea el movimiento Economía de Francisco integrado por jóvenes de varios países que ponen sus conocimientos e ideas al servicio de un sistema económico más justo y sostenible, tal y como lo pide el Papa Francisco. Vatican News conversó con Agustina Brizuela, politóloga de 26 años y miembro de esta comunidad.

Ciudad del Vaticano, 1 de septiemb re 2021.- Trabajar juntos para sentar las bases de un sistema económico mundial que promueva la inclusión y el desarrollo integral, en lugar de aumentar la brecha de desigualdad entre ricos y pobres, es uno de los valores que promueve el movimiento The Economy of Francesco (en español Economía de Francisco) integrado por jóvenes de varios países que ponen sus conocimientos e ideas al servicio de una economía más justa y sostenible, tal y como lo pide el Papa Francisco.

Y precisamente, del 29 de agosto al 4 de septiembre, se está llevando a cabo en la ciudad italiana de Gubbio la «Escuela de verano» organizada por Economía de Francisco: un evento internacional en el que participan unas 35 personas procedentes de 14 países.

Finanzas y humanidad
Para conocer mejor cuáles son las motivaciones que impulsan la labor de este movimiento, Vatican News habló con Agustina Brizuela, una joven politóloga de 26 años que vive en Buenos Aires, Argentina; trabaja en políticas públicas de innovación digital y forma parte de la comunidad Economía de Francisco desde inicios del año 2020.

«Actualmente me ocupo de coordinar el grupo llamado Finance and Humanity (Finanzas y humanidad) en el que participan varios economistas profesionales y líderes de cambio de todo el mundo», explica Agustina, subrayando que el objetivo es promover varios proyectos, «tanto de intervención social como académicos, para poner las finanzas al servicio del bien común».

La joven argentina es también miembro de la Academia de Economía de Francisco, ya que es estudiante de un Doctorado en Ciencias políticas en el que ha presentado un proyecto de investigación para estudiar cómo las políticas de inclusión digital pueden fomentar relaciones fraternas e inclusivas entre las personas.

Transformar la economía: «ganar con el otro»
Asimismo, Agustina Brizuela hace hincapié en que los valores que caracterizan a esta comunidad de jóvenes que buscan «dar un alma a la economía del mañana», son el encuentro, el cuidado y la fraternidad:
“Desde este punto nos detenemos a analizar la economía de hoy para buscar transformarla en una economía donde no haya que ganarle al otro, sino que se pueda ganar con el otro. Una economía donde el cuidado de la casa común y de los demás sea fundamental”

Todos construimos el sistema económico cada día
Y de ahí surge -continúa argumentando nuestra entrevistada- una pregunta que todos deberíamos plantearnos: ¿Cómo podemos transformar la economía para que sea un instrumento de encuentro, una herramienta de desarrollo y una generadora de oportunidades?
La respuesta es muy compleja y amplia -añade la politóloga argentina- porque podemos pensar en distintos tipos de posibilidades: vincularnos con los espacios de decisión política, hacer presión ante los grandes decisores como lo son las grandes multinacionales y los Estados, o buscar el cambio cultural y la educación con respecto a estos temas. Pero más allá de todas estas tareas hay algo que es esencial: nuestra propia capacidad de agencia a partir de los pequeños lugares que ocupamos en este sistema económico, porque todos nosotros construimos, de alguna forma, la economía».

«Todos somos parte de ella -concluye Agustina- y por tanto, podemos cambiarla a partir de los pequeños roles que ocupamos cada día como productores, consumidores, empleadores y trabajadores».

Sofía Lobos (Vatican News)