España. Don José Cerro: sacerdotes con un corazón católico y misionero

“La conciencia misionera del sacerdote, la llamada a ser discípulos misioneros, la experiencia de misiones en Moyobamba, Perú”, son algunos de los temas al centro de la entrevista con Don José Fernando Cerro, sacerdote de la Diócesis de Toledo, España.

Ciudad del Vaticano, 24 de julio 2021.- “En el seminario siempre nos formaban para tener conciencia de Iglesia Universal, es decir, que tuviéramos un corazón católico, universal, y siempre nos quedábamos con ese deseo de ser sacerdotes que tuvieran un corazón católico, con esa apertura para las misiones”, lo dijo Don José Fernando Cerro, sacerdote de la Diócesis de Toledo, misionero español, que recientemente celebró sus 25 años de sacerdocio, de los cuales 10 años los dedicó a las misiones en Moyobamba, Perú.

Entrevista a Don José Fernando Cerro
R.- Agradezco la oportunidad que me da Radio Vaticano para compartir mi experiencia misionera que en estos 25 años de sacerdocio he tenido, pues, considero la más enriquecedora de todos los ministerios donde la Iglesia me ha llamado. Pues, surge en el año 2005, cuando fui a la Prelatura de Moyobamba, Perú, porque el entonces Señor Arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, actual Arzobispo de Valencia, pidió sacerdotes para esta Prelatura y los primeros fueron en el año 2004 y bueno, yo me ofrecí, y en el año 2005 fui con un equipo de 7 sacerdotes allí, y he tenido la suerte de estar allí 10 años, en la Prelatura de Moyobamba.

Recientemente, el Papa Francisco ha incentivado a los aspirantes a Nuncios Apostólicos poder tener una experiencia de misiones, de al menos 2 años en un centro de misión. ¿Cuál es la importancia de esta invitación del Papa y cuánto puede aportar la experiencia misionera al ministerio sacerdotal?
R.- La invitación del Papa Francisco es una invitación que viene de Jesucristo y de la Iglesia desde siempre. Yo recuerdo – si me permites Renato – que en el seminario siempre nos visitaban misioneros, sacerdotes, y nos contaban su experiencia y siempre ponían en nosotros esa inquietud, ese deseo. En el seminario siempre nos formaban para tener conciencia de Iglesia Universal, es verdad que nos formamos en Toledo, como sacerdotes de Toledo, pero el Señor Arzobispo de entonces, Don Marcelo González Martín, quería que tuviéramos un corazón católico, universal, y siempre nos quedábamos con ese deseo de ser sacerdotes que tuvieran un corazón católico, con esa apertura para las misiones.

Cuando Don Antonio Cañizares llamo para ir a la Prelatura de Moyobamba, pues, muchos sacerdotes nos ofrecimos, algunos fueron llamados, otros no, eso ya dependía de lo que determinaban los Obispos. Y sin lugar a dudas, como decía, mi experiencia ha sido tan positiva que, creo que todo sacerdote que pudiera, debería tener esa disponibilidad, estanos ordenados para la Iglesia universal, que tuviera esa disponibilidad y ese deseo de compartir algunos años de su sacerdocio, pues, en las misiones porque es una experiencia muy enriquecedora, a mí me ha marcado mucho en mi vida sacerdotal.

¿Cuál era el servicio que realizaba en la Prelatura de Moyobamba? ¿Qué le ha quedado de su experiencia de haber compartido con la gente de esta parte del Perú?
R.- La Prelatura de Moyobamba es una Prelatura del interior del país, que se encuentra, en lo que en Perú se llama, “ceja de selva”. Es una selva montañosa que tiene mucha inmigración de la Sierra porque van buscando cultivos. Es también una Iglesia muy viva, en la que también hay una muchísima presencia de sectas que aprovechan la escasez de clero, la escasez de medios para implantarse; aprovechan también la falta de formación, la falta de convencimiento, pues, para atraer a mucha gente a las sectas. Yo recuerdo que, en la calle donde estaba la Catedral, la iglesia de la Prelatura, solo en esa calle había nueve sectas, me impresionó mucho cuando llegué y vi las distintas denominaciones, y te das cuenta de la necesidad de la labor de la Iglesia Católica y de la presencia del sacerdote como tal.

La Iglesia de Moyobamba es una Iglesia muy viva, muy deseosa de la Palabra de Dios, de llevarles el anuncio y de colaborar. Yo era párroco en las dos ocasiones que estuve ahí y mi parroquia, era una parroquia que tiene una parte urbana y una parte rural. Tenía cerca de 40 a 45 caseríos a los que ir a visitar, pues, a veces en camioneta cuando se podía, a veces en moto, a veces en mula, a veces andando; tenía distancias de 8 horas, 12 horas; pero impresiona ver cuando llegabas a las Comunidades donde habías ya anunciado tu visita con el catequista, porque la labor del catequista ahí es impresionante – me ha llamado la atención que el Santo Padre haya instituido el Ministerio del catequista, porque ahí el catequista es un verdadero ministerio, ahí es donde se palpa que el catequista no es simplemente una persona que da catequesis, es mucho más que eso, es un animador, reúne a la comunidad, visita a los enfermos, entierra a los muertos, prepara para el bautismo, prepara para el matrimonio, prepara para la confirmación. Bueno, el catequista es el alma de la comunidad allí, es preciosa la labor que hace, es impagable y el sacerdote encuentra en ellos un apoyo impresionante – bueno, ibas a las comunidades, te encontrabas a la comunidad reunida, esperándote, temprano para hacer los bautizos, para la Misa, habían comunidades que visitaba una vez al año, dos veces al año, algunas mensualmente, dependía un poco de lo grande que fuera la comunidad y aunque llegarás tarde porque había llovido, porque había barro, porque era difícil llegar, ahí te esperaban con los brazos abiertos para la celebración.

Bueno, pues todo eso muy bonito y la gente venía de los demás caseríos, 8 horas andando, 7 horas andando, 5 horas andando, con los niños y realmente llamaba la atención el deseo de la gente del sacerdote, de la labor y de la Palabra de Dios. Y siempre me llamaba mucho la atención también, como anécdota, que cuando terminaba la celebración decíamos: “Bueno hermanos podéis ir en paz”, y entonces nadie se iba, se quedaban y decían “padrecito siga, padrecito siga hablando”. Me impresionaba mucho eso, pues, el domingo su deseo era ir a la capilla, donde estuviera y no deseaban hacer otra cosa, es estar ahí con la Iglesia, con la comunidad y luego pues se compartía, siempre que se visitaba se terminaba haciendo un almuerzo en la comunidad, mataban sus gallinitas, sus cuyes, hacían su arroz, su chicha, etcétera, pues era un compartir, un poner en común, en torno a la Iglesia y si eran fiestas patronales más todavía, pues se practicaba la fe y se unía a la comunidad.

El Papa Francisco constantemente nos está invitando a ser discípulos misioneros ¿Cuál es el significado de esta invitación? ¿A qué nos está llamando cuando nos pide ser discípulos misioneros?
R.- La invitación es a ser discípulos misioneros en fidelidad a la Iglesia. En el mensaje que hemos recibido de los apóstoles porque es la palabra que necesita el pueblo de Dios, que desea el pueblo de Dios, que le llevemos a Cristo, que les demos a Cristo. Esa ha sido mi experiencia, la gente buscaba no a mi, buscaba a Cristo, su perdón, su bautismo, su palabra, su aliento, su estimulo, su cuerpo y su sangre, su alimento, que es el maná, que es la Eucaristía, el viático. Pues, ese es mi mensaje, que la mayor experiencia, como lo decía el Santo Padre Juan Pablo II, lo he experimentado en Moyobamba que, “la fe se fortalece dándola”. Realmente me he sentido muy sacerdote, le doy las gracias a Dios por la experiencia en Moyobamba, e invito a todas personas en fidelidad a la Iglesia que se entreguen a esta esta misión y aliento a los catequistas, si me están oyendo, quizá alguno de allí de Moyobamba o de tantos lugares, a que perseveren en su misión, en el Ministerio que el Santo Padre nos ha regalado.

Renato Martinez (Vatican News)
Imagen: D. José del Cerro

Jóvenes voluntarios en Santiago, una experiencia de fe desde la acogida

Ana Sánchez de Puertas tiene 23 años y es universitaria en Sevilla. Pero desde hace un par de veranos “vive su experiencia de fe” como voluntaria en la acogida cristiana de peregrinos en Santiago de Compostela.

23 de julio 2021.- ¿Cómo una joven sevillana acaba de voluntaria en Santiago? “A través de un voluntariado de la Compañía de Jesús que nos pone al servicio de la catedral y de un comedor social”, explica.

Ana, en la oficina del peregrino, ha descubierto que la acogida va unida al amor, la calidez y al cariño con que se recibe al que llega cansado de recorrer el camino. Por eso, confiesa, “la palabra acoger se ha convertido en un pilar fundamental de mi fe. Creo que no hay mejor manera de reflejar lo que Jesús quiso que hiciésemos con el mundo y en la vida”.

«Carmen Hernández fue una incansable catequista y trabajadora del anuncio de Cristo»

El cardenal Osoro preside la Eucaristía en el quinto aniversario de la muerte de la iniciadora del Camino Neocatecumenal, tras la que se ha pedido oficialmente la apertura de su causa de canonización.

22 de Julio de 2021.- «Queridos hermanos, nos reúne la fe en Cristo Resucitado y también el hacer memoria y la oración por una mujer que fue una incansable catequista y trabajadora del anuncio de Cristo como el único Camino, la única Verdad y la única Vida». Así ha comenzado este lunes, 19 de julio, el cardenal Carlos Osoro su homilía en la Misa con motivo del quinto aniversario de la muerte de Carmen Hernández, iniciadora del Camino Neocatecumenal.
En una catedral de la Almudena con el aforo máximo permitido en esta situación de pandemia, con fieles en la puerta y con más de 11.000 personas conectadas simultáneamente desde distintos lugares del mundo al canal de YouTube de la diócesis, el arzobispo de Madrid ha subrayado la «entrega incondicional» de Carmen Hernández, «llevando al corazón de los hombres el anuncio de Cristo Resucitado», y ha incidido en la «hondura» que «alcanza la vida humana cuando la ponemos a buen recaudo junto a Cristo, que nos vuelve a repetir: “Yo soy El Camino, la Resurrección y la Vida”».

El purpurado ha animado a ser como lo fue ella «portavoces en el siglo XXI del grito más necesario: Cristo ha resucitado. Amaos los unos a los otros». «Carmen quiso en su vida ser portavoz de Jesucristo –ha abundado–. ¡Cuántas veces escuchamos de sus propios labios que lo que más necesita el hombre es amar con el amor mismo de Cristo y experimentar el amor del Señor!».

En este sentido, ha resaltado que a las comunidades neocatecumenales, extendidas por «todas las latitudes», «se acercan hombres y mujeres de toda condición, ricos y pobres, sabios e ignorantes, arrogantes y sencillos» porque en ellas experimentan «un cambio y unos deseos de vivir con la novedad de Cristo Resucitado». «Carmen nos gritaba de formas diferentes: “Dad rostro a Cristo con vuestra vida”. ¿Cuál es la voluntad de Dios en mi vida y para mi vida?», ha planteado.

Para ilustrar esta invitación permanente de Carmen Hernández a mostrar el rostro de Cristo, el cardenal Osoro ha recordado una anécdota de cuando él era arzobispo de Valencia. En una visita, ambos se toparon con una estatua de Marcelino Olaechea, antiguo arzobispo con el que ella tuvo «una relación espiritual grande» y «tomó decisiones importantes», y la propia Carmen dijo: «Ese era obispo. Ese decía que el amor solo existe encarnado».

El cardenal Osoro durante la liturgia eucarística. (Foto: Luis Millán)

«Los enfrentamientos son consecuencia del abandono de Dios»
Este anuncio, ha continuado el arzobispo de Madrid, hoy es muy necesario: «Tenemos más necesidad que en otras épocas de la frescura y autenticidad evangélica, que no es tirar o echar en cara nada a nadie, sino ser luz, ser manantial de agua que sacia la sed». Y Carmen, que «no callaba nada» según ha señalado, precisamente «pronunciaba palabras que eran de esperanza, de salida para quienes necesitaban luz y sentido en sus vidas, que no viviesen para sí mismos y se dieran cuenta de la grandeza que tiene el amor de Dios».

Por último, el purpurado ha advertido que «las fronteras, la división, los enfrentamientos son consecuencia del abandono de Dios» y ha explicado que, como mostró Carmen Hernández, estamos «llamados a concretar en la realidad lo que invocamos en la oración y profesamos en la fe».

«No hay alternativa a la fraternidad. […] Las obras de misericordia son concretas y para siempre, no es un momento ni un tiempo. Nuestra vocación de discípulos de Cristo es la caridad y la fraternidad», ha asegurado, poniendo el foco en personas que lo pasan mal como familias en crisis, migrantes y refugiados, o enfermos y ancianos. «Nuestra vida tiene que estar disponible para acercarnos a todos como Cristo lo hace, […] comprometiéndonos en la acogida y la defensa de la vida humana, tanto la no nacida como la abandonada y descartada», ha añadido.

Carlos Metola hace entrega al cardenal Osoro del libelo de demanda. (Foto: Luis Millán

Futura causa
Ahora, al haberse cumplido cinco años del fallecimiento de Carmen Hernández, arrancan los trámites iniciales para su futura apertura de la causa de beatificación y canonización. Por ello, al final de la Misa, el postulador diocesano, Carlos Metola –nombrado por el Camino Neocatecumenal–, ha hecho entrega al cardenal Osoro del libelo de demanda, en el que pide formalmente el inicio de la causa. Además, se distribuirán estampas para pedir favores y gracias por su intercesión.

Esta petición ha ido acompañada de una carta de Kiko Argüello, en la que el también iniciador del Camino destaca que «Carmen era una mujer excepcional, enamorada de Cristo, de la Escritura y de la Eucaristía», «una mujer profunda, auténtica y libre en su relación con todos» y que «amaba a Cristo y a la Iglesia y al Papa por encima de todo».

Fue –insiste en el texto– «una mujer importantísima para la Iglesia» que «vivió siempre enamorada de Cristo». «Si leéis sus diarios, todo lo que decía: «¡Jesús, te amo, te amo!». En cada página: «¡Te amo, te amo!». Amar a Cristo es la única verdad: «Ama a Cristo y te seguirán a miles», dicen los Padres del Desierto. Yo creía que me seguían a mí, pero descubro que miles de hermanos están en el Camino gracias a Carmen y por el amor que Carmen tenía a Cristo».

Rodrigo Pinedo (Alfa y Omega)
Imagen: Un momento de la Eucaristía de este lunes en la catedral de la Almudena.
(Foto: Luis Millán)

Cuba «ha pasado una línea sin retorno»

Los sacerdotes Rolando Montes de Oca y Alberto Reyes valoran para Alfa y Omega la situación de la isla tras las multitudinarias protestas y evocan las dificultades para ejercer su ministerio.

22 de Julio de 2021.- Alto y claro han hablado los obispos de Cuba: al día siguiente del mayor estallido social que la isla ha padecido en 62 años de comunismo, realizaron una declaración en la que, sin tomar partido –no es su cometido–, se muestran receptivos a las peticiones de los manifestantes. Abogan por ejercitar «la escucha mutua» y «la búsqueda de acuerdos comunes», pero –y ahí viene la severa censura al actual poder– «con el aporte de todos los cubanos, sin exclusión». Pues bien, entre las personas que se afanan a diario en evitar que se excluya a los cubanos que no comulgan con la ideología oficial figuran los sacerdotes camagüeyanos Rolando Montes de Oca y Alberto Reyes, muy activos en redes sociales, su única herramienta salvo cuando la censura o la persecución se interponen.

Rolando Montes de Oca

De lo más duro «han sido esos muertos, cuyos nombres circulan por las redes aunque no se han podido confirmar».
Montes de Oca interpreta los acontecimientos como «un cambio real en Cuba, un cambio del pueblo que se cansó de soportar represión, carencias a todo nivel, discursos oficiales que no se corresponden con la realidad; sus cuerpos están sintiendo, sus ojos están observando. El pueblo se ha cansado y ha decidido no escuchar sus miedos». El padre Reyes, por su parte, considera que las protestas «son el final natural de un largo camino de sufrimiento, impotencia, frustración y miedo», antes de recurrir levemente a la ironía: «Cuba, políticamente hablando, es un paraíso falso construido por decreto, donde la realidad es maravillosa porque no está permitido decir lo contrario».

Miembros de las Fuerzas Especiales en La Habana. (Foto: CNS)

Durante unos días, desde el pasado 11 de julio, fecha del estallido, parecía que sí. Sin embargo, la tragedia vuelve a acechar, al menos en estos primeros momentos, sobre Cuba. «Los momentos más duros –explica Montes de Oca– han sido los golpes, han sido los directores de esos centros de trabajo a los cuales se les han dado paquetes de bates de beisbol y palos para que los repartan entre sus trabajadores y les obliguen, como si fuera su jornada laboral, a salir a la calle a golpear». También lo han sido «esos muertos, cuyos nombres circulan por las redes aunque no se han podido confirmar; esos encarcelamientos arbitrarios, 15 o 20 policías derribando a patadas una puerta, metiéndose con armas en alto para apresar a un hombre desarmado». ¿Y lo más triste? «Que el presidente de la República haya dado una orden de combate contra su propio pueblo en vez de escuchar sus reclamaciones o dialogar, o de mirarse en un espejo y preguntarse qué está «haciendo mal». «A la arbitrariedad del Gobierno y a la manipulación informativa estamos acostumbrados, pero la violencia calculada de la represión ha superado toda expectativa», señala Reyes. La represión directa y también la larvada, cuyos efectos son igualmente dañinos.

El sacerdote Rolando Montes de Oca ejerce su ministerio en Vertientes, a una treintena de kilómetros al sur de la ciudad de Camagüey. Al lado de su parroquia hay un colegio que construyó con mucho sacrificio y con su pensión el párroco de los años 40 y 50. Pero la escuela fue expropiada, porque en Cuba la Iglesia no dispone de espacio educativo. Por no hablar de la imposibilidad de construir nuevos templos. Incluso experimentan muchísimas trabas cuando la Iglesia quiere hacer obra social: «Hay un hogar de ancianos que costó más de diez años construir, precisamente por esas trabas».

Alberto Reyes

«Si además de mirarnos, el mundo nos tendiera una mano eficaz, el camino sería más corto y se ahorraría mucho sufrimiento».

Presiones a la libertad de culto
Sin olvidar las presiones sutiles sobre la libertad de culto. «Sutiles», precisa el párroco, «porque están enmascaradas: hasta los jóvenes reciben presión para que no profesen su fe libremente». Ahora, con la COVID-19, las iglesias han de permanecer cerradas, pero, al mismo tiempo, y por culpa del desabastecimiento, se forman colas multitudinarias para adquirir lo básico. «Si la gente no puede estar en la calle, ¿por qué el presidente ordena a los cubanos salir a la calle a combatir?», se pregunta el sacerdote, que no entiende cómo no puede abrir su iglesia. Algunos fieles lograron entrar el pasado domingo por la puerta pequeña del patio. Después, Montes de Oca acudió a distribuir la comunión fuera, pero el parque estaba ocupado por paramilitares. «Imagino que listos para reprimir».

Lo que no pierden es la esperanza. No la pueden perder y lo saben. Montes de Oca recalca que «la primera esperanza es Dios, pues así como escuchó el clamor de Israel esclavo en Egipto, ha escuchado el clamor del mío. Y está con nosotros. El pueblo cubano ha pasado una línea sin retorno». Concluye el padre Reyes, desde su parroquia en Esmeralda, que «a la larga lograremos nuestra libertad, y ahí radica mi esperanza; pero si además de mirarnos el mundo nos tendiera una mano eficaz, el camino se haría mucho más corto y se ahorraría mucho sufrimiento».

José María Ballester Esquivias (Alfa y Omega)
Imagen: Cubanos protestan el pasado fin de semana en la plaza de San Pedro.
El Papa Francisco, durante el ángelus del pasado domingo, rezó por la situación del pueblo cubano.
(Foto: Reuters / Remo Casilli)

Graduado a los 96 años y cerca del cum laude

El Papa pidió en su mensaje a los abuelos, que celebran este domingo su primera jornada, que «emprendan algo nuevo». Paternò se graduó ya nonagenario y Maddaloni organiza eventos en su salón para familia y personalidades.

22 de Julio de 2021.- Con 96 años y 10 meses, Giuseppe Paternò se graduó en Historia y Filosofía en la Universidad de Palermo. El más anciano del mundo en hacerlo. Defendió su tesina ante sus dos hijos, Nunzio, con 71 años, y Marcella, con 69, y sus cuatro nietos. «Siempre he tenido un gran entusiasmo. Es mi antídoto frente a los años que pasan. Ahora que estoy en la línea de meta, todavía miro hacia delante», dijo a los medios locales aquel día. Este nonagenario hace vida lo que Francisco ha pedido en su mensaje a los abuelos, que este 25 de julio celebran su primera jornada mundial, establecida por el Papa en torno al día de san Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen. «No importa la edad que tengas, si sigues trabajando o no, si estás solo o tienes una familia, si te convertiste en abuela o abuelo de joven o de mayor, si sigues siendo independiente o necesitas ayuda», señala el texto. «Es necesario ponerse en marcha y, sobre todo, salir de uno mismo para emprender algo nuevo».

Parece que Francisco habla del propio Paternò. Escribió su tesina con mucha dedicación y paciencia en su vieja Olivetti, que se convirtió en su compañera de vida tras la muerte de su esposa, en 2006. Nació en 1923 rodeado de miseria, en una Italia que trataba de levantar cabeza tras la Primera Guerra Mundial. Vivió otra guerra, los bombardeos, el servicio militar… Comenzó a trabajar con solo 7 años. Su padre, empleado en un bar en el centro de Palermo, lo llevaba con él para que le ayudara. Era el mayor de siete hermanos de una familia muy pobre. Todo esfuerzo era poco para alimentarlos a todos. Con 20 años ya había sido botones, telégrafo en los ferrocarriles y jefe de estación. Con 31 llegó su primer ascenso tras conseguir el diploma de topógrafo en la escuela nocturna. Se jubiló, pero no quería solo ver pasar el tiempo. «Lo importante era aprender, estudiar, razonar. Comencé con dos cursos de Teología», recuerda. También escribió un libro con sus memorias, mezclando sus lugares del corazón con los acontecimientos históricos que vivió en su ciudad natal. Por ejemplo, la plaza de los Aragoneses, donde celebró el final de la Segunda Guerra Mundial llegando con su familia desde Trapani, recorriendo a pie unos 100 kilómetros. Entró a la universidad con los 90 cumplidos y superó todas las materias de forma brillante, obteniendo una media de 29,80 (30 es el máximo y el mínimo para aprobar un 18). El rector de la Universidad de Palermo, Fabrizio Micari, subraya que la de Paternò es una «carrera increíble», con notas que rozan el cum laude, «uno de esos casos que te dan una inmensa alegría». Micari se deshace en elogios ante el estudiante más anciano de las universidades italianas: «Es una auténtica locura que haya obtenido esta media en las calificaciones. Una frescura mental y una lucidez de las que deben tomar nota los jóvenes».

La matriarca de la familia
Las fiestas con cine y palomitas que monta en su salón la italiana Natia Maddaloni no dejan a nadie indiferente. Sus 19 nietos marcan en rojo en el calendario la siguiente cita. «Quería inventarme algún espacio para poder disfrutar de ellos sin que sus padres estuvieran presentes. Además de ver la película, la comentamos después». Además de estos animados cinefórum, Maddaloni suele invitar a su casa a personalidades del mundo de la cultura, la política, la comunicación, que se prestan a dar una conferencia de andar por casa.

La suya es lo que se llama una familia numerosa. El último en llegar fue su primer bisnieto, que tiene 5 meses y se llama Pietro. Desde el principio ha tratado de forjar con sus cuatro hijos y sus respectivas familias una relación «basada en el respeto y la libertad», sin acaparar espacios que no le pertenecían. «Hemos creado un clan. Una tribu que se ayuda, pero que está abierta a ayudar a los demás también», explica.

Natia Maddaloni con su primer bisnieto, Pietro. (Foto cedida por la familia Maddaloni Vacchiano)

No titubea cuando se le pide que saque de sus recuerdos el momento más feliz de su vida. Entonces señala un viaje a Lourdes, el último que hizo con su marido, que falleció poco después por leucemia. «Participamos toda la familia», recuerda. La enfermedad dejó momentos agrios en su vida, pero «él nunca quiso dejar un mal recuerdo». Por eso ese viaje cambió, de alguna manera, la vida de todos.

Para Maddaloni el apoyo que pueden dar los ancianos en una familia más que material, es «sobre todo espiritual». «Hay que estar ahí sin ahogar a nadie», remacha. y arremete contra los que se permiten dar lecciones de moral porque son más mayores. «No podemos decir que nuestra experiencia o las formas que teníamos antes eran mejores o peores que las actuales. La realidad está hecha con los peldaños de una escalera. A veces suben y a veces bajan», asegura. Su experiencia docente en un colegio de Roma le marcó a fuego que «podemos aprender algo, por pequeño que sea, del que tenemos delante». «Todas las generaciones han tenido que enfrentar retos. La mía, vivió una guerra», añade, y narra cómo a su padre «tuvieron que amputarle las dos piernas porque se le congelaron en la nieve de Rusia, donde estaba destinado su batallón». Maddaloni finalmente advierte que lo que más le duele de los jóvenes es el pasotismo. «Lo peor que le puede pasar a un joven es que sea un comodón. Es lo más peligroso, porque es la antesala de la indiferencia y el conformismo».

Victoria Isabel Cardiel C. (Alfa y Omega)
Imagen: Giuseppe Paternò durante su ceremonia de graduación en la Universidad de Palermo.
(Foto: Universidad de Palermo)

España: Celebraciones por el VIII centenario de la Catedral de Burgos

20 de julio de 2021: se cumplen exactamente 800 años de la colocación de la primera piedra de la Catedral de Burgos en España ante el rey Fernando III de Castilla, conocido como «el Santo». Ocho siglos después, la archidiócesis local conmemora el aniversario con tres días de oración, cultura y celebración.

Ciudad del Vaticano, 21 de julio 2021.- Del 19 al 21 de julio la ciudad ibérica ha visto y ve aun misas solemnes y procesiones, conciertos y fuegos artificiales, juegos de luces y exhibiciones acrobáticas del Ejército del Aire. El punto culminante de las celebraciones fue la Santa Misa de ayer por la mañana, presidida por el Arzobispo local, Monseñor Mario Iceta Gavicagogeascoa. En su homilía, el prelado destacó cómo la Catedral, construida en el estilo gótico propio del siglo XIII, se ha convertido con el paso del tiempo en «un referente cultural, económico y social de primer orden», gracias a todas las personas e instituciones que la han cuidado durante ochocientos años.

«Este imponente edificio de la fe, la esperanza y la caridad -añadió Monseñor Iceta Gavicagogeascoa- es un lugar de acogida, donde nos sentimos hermanos, porque Dios ha querido que nos cuidemos unos a otros». «Esta es la casa de todos, donde todos tienen un lugar en esta mesa abundante del Señor y de su misericordia», reiteró el prelado, quien finalmente invocó la intercesión de la Virgen María para poner fin a la pandemia de Covid-19. Según los últimos datos, hasta la fecha se han infectado en España más de 4 millones de personas, con más de 81.000 muertes.

La solemne Eucaristía, animada por la Orquesta Sinfónica de Burgos, estuvo precedida por el repique de campanas de todas las iglesias de la zona y por una procesión de cruces y estandartes, que tuvo lugar en ausencia del público, debido a las restricciones sanitarias anti-pandémicas. La procesión pasó por las calles que rodean la Catedral y finalmente por la Puerta Santa, abierta para el Jubileo especial. A la misa asistieron varios obispos españoles, así como representantes de la diócesis y autoridades civiles, militares y académicas.

Pero el programa de celebraciones también vio la Catedral iluminada por un nuevo proyecto de iluminación: 200 focos se distribuyeron por las torres, las fachadas, la cúpula y los tejados del lugar de culto. Controlado digitalmente por software, el sistema de iluminación puede encenderse y apagarse automáticamente, y se puede ajustar el color y la intensidad de la luz. La instalación es temporal y permanecerá en funcionamiento hasta 2022.

Hoy se descubrirá una tarta gigante con 800 velas, mientras que del 22 al 24 de julio habrá una ruta ciclista de 800 km, una por cada año de la Catedral. Once atletas recorrerán durante tres días los lugares de origen de los artesanos y artistas que trabajaron en la construcción de la iglesia. Están previstas tres etapas ciclistas que, además de Burgos, recorrerán las provincias de Palencia, Valladolid, Segovia, Soria y La Rioja.

Cabe destacar que todos los actos jubilares han sido organizados por la «Fundación VIII Centenario de la Catedral – Burgos 2021», promovida por la Archidiócesis local, junto con la ciudad, la Cámara de Comercio y bajo la presidencia de honor de la Familia Real Española. Creada en 2018, la Fundación continuará con su programa hasta el próximo año, promoviendo proyectos culturales de amplio alcance que incluyen, entre otros, una mayor valoración del Camino de Santiago de Compostela.

Isabella Piro (Vatican News)
Imagen: 800 aniversario de la Catedral de Burgos

Grech: la Iglesia es sinodal porque es una comunión

Entrevista con el Secretario del Sínodo: «La sinodalidad es la forma que realiza la participación de todo el Pueblo de Dios en la misión».

Incluso durante el periodo veraniego, los Dicasterios Vaticanos siguen prestando sus servicios. Pero hay un grupo de trabajo que desde algunas semanas esta en el ojo del huracán. Es aquella de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos, llamada a elaborar el documento preparatorio y a ayudar a las Iglesias locales en un nuevo camino, que el Papa Francisco quiere que sea verdaderamente participativo desde abajo. Hablamos de ello con el Cardenal Mario Grech, Secretario del Sínodo.

Eminencia, ¿cómo van los trabajos preparatorios?
¡Para hacer un sínodo hay que ser un sínodo! Antes de la publicación del documento sobre el proceso sinodal, escuchamos a los Presidentes de todas las asambleas de las Conferencias Episcopales Continentales junto con el Presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos de América y el Presidente de la Conferencia Episcopal de Canadá. Luego, inmediatamente después de la publicación del documento, invitamos a los Presidentes de todas las Conferencias Episcopales, a sus consejos permanentes y a los Secretarios Generales a una conversación fraternal durante la cual tuvieron la oportunidad de comentar, hacer sugerencias y también formular preguntas. En total, celebramos ocho reuniones divididas por idiomas. Se celebraron otras dos reuniones de consulta con los Patriarcas de Oriente y con los Arzobispos Mayores. Además, aceptamos la invitación de las Conferencias Episcopales de Brasil, Burundi y las Antillas, que nos pidieron que nos reuniéramos con ellos específicamente».

¿Cómo fueron estos primeros encuentros?
Debo decir que ha sido un ejercicio de colegialidad episcopal muy apreciado y fructífero. Con este enfoque hemos querido transmitir el mensaje de que la participación sinodal de todos es importante incluso en esta fase de lanzamiento del proyecto. Hemos emprendido un enfoque similar con la Curia, mediante conversaciones con varios Dicasterios. Hemos creado cuatro comisiones para apoyar el trabajo previo al Sínodo: una para el estudio teológico, otra para ayudarnos a crecer como Iglesia en la espiritualidad de la comunión, una tercera para la metodología y, finalmente, una cuarta que se centrará en la comunicación.

¿Qué se puede decir sobre la situación de los trabajos a propósito del tema específico del próximo Sínodo?
Conozco el mar y sé que para un viaje largo en barco hay que prepararlo todo cuidadosamente. El cuidado que estamos poniendo en la redacción del documento preparatorio forma parte de esta cuidadosa preparación. Por supuesto, también hay que ponerse de acuerdo sobre el motivo del viaje. El Santo Padre ha asignado a la XVI Asamblea Ordinaria el tema de la sinodalidad. Ciertamente es un tema complejo, porque habla de comunión, participación y misión: pero son aspectos de la sinodalidad y de una «Iglesia constitutivamente sinodal», como dijo en su discurso con motivo del 50º aniversario de la institución del Sínodo. «Para una Iglesia sinodal»: es hacia eso debemos avanzar, o mejor dicho, hacia eso nos pide el Espíritu.

El Papa ha subrayado repetidamente la importancia de la sinodalidad. ¿Por qué?
Me gustaría despejar el campo de un malentendido. Muchos piensan que la sinodalidad es un «proyecto favorito» del Papa. Espero que ninguno de nosotros comparta esta opinión. En las diversas reuniones preparatorias quedó claro que la sinodalidad era la forma y el estilo de la Iglesia primitiva: el documento preparatorio lo pone claramente de manifiesto; y destaca cómo el Vaticano II, con el movimiento de «vuelta a las fuentes» – el Ressourcement –, quiso recuperar ese modelo de Iglesia, sin renunciar a ninguna de las grandes adquisiciones de la Iglesia del segundo milenio. Si queremos ser fieles a la Tradición – y el Concilio debe ser considerado como la etapa más reciente de la Tradición – debemos recorrer con valentía este camino de la Iglesia sinodal. La sinodalidad es la categoría que mejor engloba todos los temas del Concilio, que en el periodo postconciliar se han opuesto a menudo. Pienso sobre todo en la categoría eclesiológica de pueblo de Dios, que desgraciadamente se ha contrapuesto a la de la jerarquía, insistiendo en una Iglesia «desde abajo», democrática, e instrumentalizando la participación como reivindicación, no muy lejos de la de los sindicatos.

¿Qué riesgos, cree usted, que conlleva esta interpretación?
Esta interpretación asusta a muchos. Pero no hay que fijarse en las interpretaciones, sobre todo si quieren dividir: hay que fijarse en el Concilio, y en los logros que ha aportado, recomponiendo el aspecto meramente jurídico, jerárquico e institucional de la eclesiología con el aspecto más espiritual, teológico e histórico-salvífico. El pueblo de Dios del Vaticano II es el pueblo peregrino hacia el Reino. ¡Esa categoría permitió recuperar la totalidad del bautizado como sujeto activo en la vida de la Iglesia! Y no lo hizo negando la función de los pastores, o del Papa, sino colocándolos como principio de unidad de los bautizados: el Obispo en su Iglesia, el Papa en la Iglesia universal. La Iglesia es comunión, reafirmó el Sínodo de 1985, iniciando la conocida eclesiología de comunión. La Iglesia es constitutivamente sinodal, estamos llamados a decir «nosotros». Las dos afirmaciones no son contradictorias, sino que una completa a la otra: la Iglesia-comunión, si su sujeto – ¡y no puede tener otro! – el pueblo de Dios, es una Iglesia sinodal. Porque la sinodalidad es la forma que realiza la participación de todo el pueblo de Dios y de todos en el pueblo de Dios, cada uno según su condición y función, en la vida y misión de la Iglesia. Y lo consigue a través de la relación entre el sensus fidei del Pueblo de Dios – como forma de participación en la función profética de Cristo indicada en Lumen Gentium 12 – y la función de discernimiento de los pastores.

La centralidad del Pueblo de Dios parece a veces luchar por ser comprendida y compartida en la experiencia concreta. ¿Por qué?
Tal vez debamos confesar que tenemos una clara – y quizá incluso querida, en el sentido de que la afirmamos y defendemos de buen grado – función jerárquica y magisterial. No tanto la del sensus fidei. Pero para comprender su importancia basta con subrayar el tema del bautismo, y cómo el sacramento del renacimiento no sólo permite vivir en Cristo, sino que también injerta inmediatamente en la Iglesia, como miembros del cuerpo. El documento preparatorio subraya bien todo esto. Si sabemos reconocer el valor del sensus fidei y mover al pueblo de Dios a tomar conciencia de esta capacidad dada en el bautismo, habremos emprendido el verdadero camino de la sinodalidad. Porque habremos plantado no sólo la semilla de la comunión, sino también la de la participación. Por el bautismo, todos los bautizados participan en la función profética, sacerdotal y real de Cristo. Por eso, escuchando al pueblo de Dios – para eso está la consulta en las Iglesias particulares – sabemos que podemos oír lo que el Espíritu dice a la Iglesia. Esto no significa que sea el pueblo de Dios el que determine el camino de la Iglesia. A la función profética de todo el pueblo de Dios (incluidos los pastores) corresponde la tarea de discernimiento de los pastores: de lo que dice el pueblo de Dios, los pastores deben captar lo que el Espíritu quiere decir a la Iglesia. Pero es a partir de la escucha del pueblo de Dios que debe comenzar el discernimiento.

Hay quienes dicen estar asustados por la cantidad de trabajo que el proceso sinodal supondrá para las Iglesias locales. ¿No temen el riesgo de complicar la vida ordinaria de la Iglesia?
En realidad, no se trata de un proceso que complique la vida de la Iglesia. Porque sin saber lo que el Espíritu dice a la Iglesia, podríamos estar actuando en el vacío e incluso, sin saberlo, en contra del Espíritu. Una vez redescubierta la dimensión «pneumatológica» de la Iglesia, no podemos dejar de adoptar el dinamismo del discernimiento profético, que subyace en el proceso sinodal. Esto es especialmente cierto cuando pensamos en el tercero de los términos implicados: la misión. El Sínodo de los Jóvenes habló de la sinodalidad misionera. La sinodalidad es para la misión, es escuchar cómo la Iglesia se hace a sí misma viviendo, testimoniando y llevando el Evangelio. Todos los términos propuestos por el título están vinculados: ¡se mantienen o caen juntos! Pidamos también convertirnos profundamente a la sinodalidad: significa convertirnos a Cristo y a su Espíritu, dejando la primacía a Dios.

ANDREA TORNIELLI
(Vatican News)

Científica lucha contra la amenaza silenciosa del mercurio en la Amazonia

La Amazonia representa el 62% de la superficie de Perú. Es el hogar de 51 pueblos originarios diferentes y de una enorme biodiversidad, como en pocos lugares del mundo. Recordando la exhortación postsinodal del Papa Francisco Querida Amazonia, cuyo primer aniversario se celebró el pasado mes de febrero, y recordando los principios de Laudato si’, la encíclica del Pontífice de 2015, conocemos los esfuerzos de la científica Claudia Vega por proteger la Amazonia y a sus habitantes.

Ciudad del Vaticano, 20 de julio 2021.- En las últimas décadas, la Amazonia ha sufrido una fuerte presión por la sobreexplotación de sus recursos naturales, con graves tasas de deforestación y conflictos sociales. Una de las más conocidas es la de Madre de Dios, considerada «la capital de la biodiversidad de Perú».

Claudia Vega estudió en el colegio de los jesuitas en El Salvador. Su preocupación por la naturaleza y la vida de todos los seres humanos tiene probablemente sus raíces en las numerosas actividades que realizó allí con el grupo de scouts del colegio. Tras finalizar sus estudios de bachillerato, invirtió mucho tiempo y esfuerzo en prepararse profesionalmente en áreas como la química y la medicina veterinaria, la salud y la protección del medio ambiente.

Claudia Vega toma muestras de sedimentos en los ríos

La Dra. Claudia Vega forma parte actualmente de un importante grupo de científicos en la Amazonia peruana, en el departamento de Madre de Dios. Allí es la coordinadora del Programa de Mercurio del Centro de Innovación Científica de la Amazonia (Cincia), cuyo objetivo es estudiar la contaminación por mercurio en la zona.

Vega señala que «desgraciadamente en Madre de Dios la principal actividad económica es la minería artesanal de oro (Mape), que se realiza con mercurio, un metal tóxico. La actividad de Mape es la principal fuente de mercurio antropogénico en todo el mundo, y el 52% del mercurio liberado por Mape en todo el mundo procede de Sudamérica.

Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), «el mapeo está asociado a muchos problemas de salud laboral y ambiental, especialmente cuando se practica de manera informal o con recursos materiales y técnicos limitados». El Papa Francisco, en su encíclica Laudato si’ de 2015, señala que existe un «uso desproporcionado de los recursos naturales» históricamente en ciertas partes del planeta. «Las exportaciones de ciertas materias primas para satisfacer los mercados del Norte industrializado han producido -recuerda el Pontífice- daños locales, como la contaminación por mercurio en las minas de oro o por dióxido de azufre en las minas de cobre» (51).

La dra. Vega explica que, para estudiar este fenómeno, se ha establecido una colaboración entre Cincia, la Universidad de Wake Forest (Wfu) y USAID, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, para crear un centro de investigación que busque soluciones innovadoras al impacto del Mape en la Amazonia peruana. En 2017 se creó el primer Laboratorio de Mercurio y Química Ambiental, con el objetivo de desarrollar estudios específicos en la región. Hasta ahora, se han tomado más de trescientas muestras para analizar la situación de la contaminación por mercurio: suelo, sedimentos, peces, aire, aves, humanos (cabello).

Un equipo internacional y multidisciplinar
Vega subraya que la labor científica que realiza implica un trabajo conjunto con diferentes profesionales del país: «Trabajo con ingenieros forestales, biólogos y ecólogos de Perú y otros países que conocen el impacto» que tienen estas actividades.

Miembros del equipo internacional trabajan en el laboratorio

El conocimiento tiene poder
Al mismo tiempo, insiste: «Estamos convencidos de que el conocimiento tiene poder. Diagnosticar un problema es el primer paso para resolverlo. Necesitamos producir información científica para comunicarla a las personas (el público en general) y a los organismos de toma de decisiones (instituciones) para que se tenga en cuenta en la aplicación de políticas públicas que tengan como objetivo el desarrollo sostenible y la protección de la salud humana y del ecosistema en la región amazónica.

Estudiantes participan en una sesión de formación sobre el impacto del mercurio

Los males permanecen, los beneficios desaparecen
Señala la paradoja de la minería: «causa un impacto en la región amazónica, pero los beneficios producidos por esta actividad quedan fuera de la región».

Por ello, es importante poner de relieve las repercusiones de la pequeña minería, como la deforestación y la contaminación por mercurio, «para concienciar a la población de la necesidad de mejorar los métodos de extracción y buscar soluciones innovadoras».

Impacto de la minería sobre el bosque y el agua

El rostro humano de la minería
En un contexto marcado por la actividad minera, la dra. Vega cree que es fundamental sensibilizar a la población y, en particular, a los niños y jóvenes, para promover cambios de comportamiento en la conservación de la naturaleza. El Papa Francisco, en Laudato si’, subraya cómo la educación está llamada a «crear una ‘ciudadanía ecológica'» para «cuidar la creación con pequeñas acciones cotidianas», hasta el punto de «conformar un estilo de vida» (211). «Tenemos casos de hijos y familiares de mineros que estudian biología o materias afines y trabajan con nosotros para encontrar soluciones al impacto de la minería», explica. Continúa diciendo: «tenemos que considerar que la minería representa una forma de subsistencia para miles de personas; esta cuestión tiene un trasfondo social y económico muy complejo que implica consecuencias muy graves para el medio ambiente y la salud humana».

Las comunidades nativas las más afectadas por el mercurio
Otro punto importante, señala, es que «las comunidades indígenas se encuentran entre las poblaciones más afectadas por la exposición al mercurio, ya que éste alcanza altos niveles en ciertos peces que son la fuente de proteínas de las comunidades, lo que supone un riesgo para su salud. La negligencia de los Estados pone en peligro la supervivencia de los guardianes de los bosques.

El trabajo realizado por el equipo de Cincia se basa en la constatación de que el uso del mercurio en la minería tiene efectos tóxicos sobre el medio ambiente y todos los seres vivos, a la vez que genera deforestación y pérdida de la cubierta vegetal. El aumento del uso de este metal y su presencia en el pescado y otros animales consumidos por el ser humano convierte a los niños y a las mujeres embarazadas en un grupo muy vulnerable: «el mercurio puede atravesar la placenta y llegar al cerebro del feto, causando daños irreversibles», afirma Claudia Vega.

La voz de las comunidades indígenas
Insiste en que hay que evitar el uso de mercurio en la extracción de oro para el futuro de las comunidades indígenas. Igualmente importante es que «hagan oír su voz a nivel nacional e internacional porque tienen cosas muy importantes que decir y que enseñarnos sobre el respeto a la naturaleza».

Para la gente de a pie, añade Vega, «es importante conocer el coste de todo lo que utilizamos; en el caso del oro, aunque es un metal precioso, puede tener un impacto negativo en la región donde se extrae. En la región amazónica, la Mape provoca la deforestación, la transformación de la selva en un desierto y la contaminación química».

Toma de muestras con ayuda de miembros de la comunidad

La dra. Vega, refiriéndose a Centroamérica, dice: «el tema de los efectos de la minería artesanal es incipiente y todavía no es un tema importante, pero tiene todo el potencial para convertirse en uno, porque lamentablemente somos una región donde hay mucha pobreza y la gente busca medios para sobrevivir. Aquí, la gobernanza y el sentido de la protección de la naturaleza son débiles o están ausentes». En este sentido, el gobierno peruano ha ratificado el Convenio de Minamata, asegurando el compromiso de mitigar los impactos negativos sobre el medio ambiente y la salud humana generados por el uso inadecuado del mercurio: impactos que -como reconocen las autoridades limeñas- afectan principalmente a los pueblos indígenas.

La dra. Claudia Vega muestra un pezcado de la región

La voz de Querida Amazonia
El Papa Francisco se refiere a las culturas y principales preocupaciones de los pueblos originarios, expresadas en el Sínodo para la Amazonia. «Los pueblos indígenas de la Amazonia -señala el Pontífice en Querida Amazonia- expresan la auténtica calidad de vida como un ‘buen vivir’ que implica la armonía personal, familiar, comunitaria y cósmica y se manifiesta en su forma comunitaria de pensar la existencia, en su capacidad de encontrar la alegría y la plenitud en una vida austera y sencilla, así como en el cuidado responsable de la naturaleza que preserva los recursos para las generaciones futuras». Los pueblos aborígenes podrían ayudarnos a descubrir qué es la sobriedad feliz y, en este sentido, ‘tienen mucho que enseñarnos'». (71)

Manuel Cubias (Vatican News)
Imagen de portada: Claudia Vega, Coordinadora del Programma Mercurio – Cincia

Javier Hernando se despide como secretario general de Cáritas Diocesana: «Me siento privilegiado por este tiempo de gracia»

Javier Hernando, que el próximo 31 de julio dejará la secretaría general de Cáritas Diocesana de Madrid, ha agradecido sus 39 años de servicio en la entidad con una Eucaristía, este miércoles, 14 de julio en la parroquia San Hilario de Poitiers. «Me siento privilegiado por este tiempo de gracia», aseguró al término de la celebración, que estuvo presidida por el obispo auxiliar de Madrid monseñor José Cobo.

19 de julio 2021.- Después de 39 años en la institución, los cuatro últimos como secretario general, Hernando se jubilará «tras un apasionante camino, con sus luces y sombras, alegrías y tristezas». Lo dijo en un mensaje en el que quiso destacar, al hilo de los agradecimientos que ha recibido en estos últimos días, que «el agradecimiento es para ti, Señor; eres tú el que haces maravillas en nosotros. Como gran alfarero, eres capaz de dar forma y vida a lo pequeño que encuentras entre tus manos».

Hernando tuvo un recuerdo a las «personas que se acercan a nuestras acogidas […]; Tú nos enseñas a revelar al otro sus posibilidades, sus dones, sus valores, su capacidad de crecer y darle confianza». También para los voluntarios, contratados, religiosos, diáconos, obispos: «Gracias por vuestra generosidad, implicación, responsabilidad, acompañamiento y corrección fraterna». Por último, pidió perdón «por mis equivocaciones y errores, por todo aquello que tuve que hacer y quedó pendiente».

El todavía secretario general recordó que «Cáritas es la Iglesia en el ejercicio de su amor y servicio a los pobres» y se despidió pidiendo no perder de vista «lo fundamental para nosotros: que nuestros ojos estén en el Señor». Por su parte, compañeros de Cáritas, de la Iglesia de Madrid, familiares y amigos que lo acompañaron en la Misa le dedicaron también unas palabras de gratitud por haber «sembrado paz, fidelidad, fe y caridad». Asimismo, le hicieron entrega de una placa conmemorativa.

Pilar Algarate, hasta ahora responsable de Desarrollo de Personas de Cáritas Diocesana de Madrid, y también con una amplia trayectoria en la institución, asumirá la secretaría general a partir del mes de agosto. A ella le dio Hernando las gracias «por tu respuesta generosa» (en la imagen inferior, Hernando junto a Luis Hernández Vozmediano, director general de Cáritas Diocesana de Madrid, a la izquierda, y Pilar Algarate, en la parte derecha de la fotografía).

Infomadrid

La abadía del Sacromonte sobre la sangre derramada

Levantada sobre unos hornos romanos donde martirizaron a san Cecilio, la abadía del Sacromonte de Granada acumula siglos de patrimonio intelectual y artístico.

18 de Julio de 2021.- Muy apreciada entre los granadinos por ser lugar de peregrinación en la festividad de san Cecilio y casa del venerado Cristo de los Gitanos, la abadía del Sacromonte es mucho más que un lugar de culto. Acoge un descomunal patrimonio intelectual, artístico e histórico desarrollado a lo largo de más de cuatro siglos, pero eclipsado –de momento– por la archiconocida Alhambra.

La obra maestra de la colección es ‘La Virgen de la rosa’

La historia de esta abadía, ubicada en el monte Valparaíso, se remonta a 1594, cuando se descubrieron en la zona los restos de san Cecilio, primer obispo de la entonces ciudad romana de Ilíberis, y de otros compañeros mártires a manos de Nerón. El pueblo, al conocer estos hallazgos, inició un movimiento masivo de peregrinación al monte y fue el entonces obispo de la ya Granada, Pedro de Castro, quien decidió que se construyese un complejo eclesial en torno a las reliquias. Entre los restos de los mártires se encontraron también los controvertidos libros plúmbeos, que explicaban una religión sincrética y cuyo contenido fue desautorizado entonces por la Santa Sede, pero cuyo valor histórico permanece entre las paredes de la abadía, donde se pueden contemplar actualmente. «Tenían el objetivo de que la población morisca tuviera encaje en la nueva Andalucía cristiana en un momento de mucha tensión en la zona», explica Javier Restán, vicepresidente de la Fundación Abadía del Sacromonte, puesta en marcha en 2015 para la recuperación del complejo, tanto para la rehabilitación de infraestructuras como para el reimpulso religioso, cultural, académico y turístico.

En las santas cuevas encontraron las reliquias de los mártires

Además de contemplar la propia abadía, el visitante podrá bajar a las santas cuevas, antiguos hornos de cal utilizados por los romanos para el martirio y lugar de los hallazgos de las reliquias. En el conjunto se encuentran también la iglesia, dedicada a la Asunción, que comenzó a construirse en el siglo XVII, y el museo, en el que están expuestos los libros plúmbeos y múltiples obras de arte entre las que destacan incunables árabes como el libro de medicina de Averroes o el cuadro de La Virgen de la rosa, obra del pintor flamenco Gerard David y, según historiadores del arte, uno de los mejores exponentes de esta pintura. También tienen un Goya. «En el Sacromonte había un internado por el que pasaron literatos, historiadores, políticos… uno de ellos fue un ministro de Hacienda de Carlos IV que, como regalo de despedida a la abadía, encargó un cuadro al entonces pintor de la Corte», explica Restán. Y cita finalmente, como obra de arte destacada, la talla del Cristo de los Gitanos, «pieza de José Risueño, artista de la zona. Tiene una devoción popular enorme».

La cofradía del Cristo de los Gitanos es muy conocida en Granada. (Foto: Rubén Justo Milán)

No solo es un espacio rico en arte. «Hay expertos que consideran que la abadía fue la primera universidad privada de España. Aquí se estudiaba Derecho Eclesiástico y Civil, y hay una tradición muy potente de traducción a las lenguas bíblicas», añade el vicepresidente de la fundación. Desde el inicio de la abadía también se promovieron numerosas actividades de índole social. Por ejemplo, uno de los canónigos que tuvo en el siglo XIX y cuyo proceso de beatificación está en ciernes, Andrés Manjón, creó las Escuelas del Ave María para la educación de los niños más pobres del Sacromonte. «Bajaba cada día en asno desde su abadía para dar clase en la universidad, y así fue como conoció el modo de vida de los gitanos y decidió poner en marcha un proyecto educativo». Proyecto que continuaron posteriormente dos obispos, también canónigos de la abadía, Manuel Medina Olmos y Diego Ventaja Milán, martirizados y asesinados durante la persecución religiosa del 36.

Se ubica en el monte Valparaíso, una de las colinas que conforman Granada

«Sobre todo, la abadía trató de generar y educar un sujeto humano que, desde la experiencia de Cristo, respondiera a los desafíos de los tiempos. Probablemente sea el patrimonio mas importante», asegura el obispo de Granada, Javier Martínez, en el prólogo del libro de Nuevo Inicio que acumula en sus páginas toda la riqueza de este lugar.

Previo al islam

Escritos en planchas de plomo en un árabe extraño, los libros plúmbeos narran legendarias historias sobre los orígenes del cristianismo en Granada, previo a la llegada del islam.

Cristina Sánchez Aguilar (Alfa y Omega)
Imagen: La abadía fue un centro educativo de donde salieron grandes políticos y literatos
(Fotos: Editorial Nuevo Inicio)