La acción de gracias del Papa Francisco en Santa María La Mayor a su regresó de Iraq

El 33º Viaje Apostólico del Papa Francisco, que desde el pasado viernes y hasta ayer lo llevó a visitar numerosos lugares de Iraq, finalizó en torno a las 12.20 horas en el aeropuerto romano de Ciampino. Después de su regreso de Bagdad, el Santo Padre se dirigió a la Basílica de Santa María La Mayor llevando un ramo de flores que trajo desde Iraq.

Ciudad del Vaticano, 8 de marzo 2021.-“Tras aterrizar en Ciampino, de regreso al Vaticano del Viaje Apostólico a Iraq, el Papa Francisco se detuvo a rezar en la Basílica de Santa María La Mayor, ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani, en cuyo altar depositó un ramo de flores traído desde Iraq”, así lo dio a conocer la Oficina de Prensa de la Santa Sede la mañana de este lunes, 8 de marzo, tras la conclusión del 33º Viaje Apostólico del Papa Francisco, que desde el pasado viernes y hasta ayer lo llevó a visitar numerosos lugares de Iraq, el mismo que finalizó en torno a las 12.20 horas de este lunes en el aeropuerto romano de Ciampino.

Un Viaje histórico

La Visita Apostólica del Pontífice a Iraq dio lugar a diversos encuentros y momentos ya definidos como históricos por su importancia. A bordo del avión papal se encontraban también unos setenta periodistas que documentaron las palabras y los gestos del Papa desde su llegada a Bagdad hasta la Misa de ayer por la tarde en Erbil, que coronó más de 72 horas de gran intensidad humana y espiritual. El Papa Francisco dejó el país tras abrazar a la comunidad católica local, que había salido en cierto modo de las catacumbas en las que la había confinado la ferocidad yihadista, pero también estableció nuevas relaciones para la vía del diálogo interreligioso, con el largo diálogo con el ayatolá Al-Sistani, la máxima autoridad chiíta del país – y con los demás líderes religiosos reunidos simbólicamente en la llanura de Ur de los Caldeos, el lugar de partida de Abraham hacia la Tierra Prometida que ahora, según espera Francisco, se convierta en la de la paz para todo Oriente Medio.

El Cardenal Louis Raphaël I Sako, Patriarca de Babilonia de los Caldeos, comentó con entusiasmo a Radio Vaticano-Vatican News lo sucedido en los últimos días en Irak y habló de un «adviento» para cristianos y musulmanes.

Telegramas a los Jefes de Estado
A su salida de Iraq, el Pontífice dirigió un Telegrama al Presidente de la República del país que lo acogió del 5 al 8 de marzo, en el cual expresa “su profunda gratitud” al amado pueblo de Iraq “por la cálida acogida y la generosa hospitalidad” durante estos días de Visita Apostólica, al mismo tiempo el Papa expresó “sus buenos deseos y oraciones por la paz, la unidad y la prosperidad de la nación”.

En el transcurso del viaje aéreo de Bagdad a Roma, sobrevolando Turquía, Grecia, Albania y finalmente llegando a Italia, el Papa Francisco envió diferentes mensajes telegráficos a los respectivos Jefes de Estado. Al Presidente de Turquía, el Pontífice le envió un cordial saludo e invocó sobre el pueblo de Turquía “las abundantes bendiciones del Dios Altísimo”. Al sobrevolar Grecia, el Santo Padre se dirigió a la Presidente de la República Helénica de Atenas, a quien renovó sus saludos e invocó sobre todo el pueblo greco “las más preciadas bendiciones de Dios”. De igual forma, al sobrevolar por Albania, el Papa saludó cordialmente al Presidente de la República de Albania, “con la plegaria de que Dios Todopoderoso le conceda a Usted y a sus conciudadanos toda bendición de paz y prosperidad”. Finalmente, al llegar a Italia, el Papa Francisco envió un telegrama al Presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, a quien expresó que a su regreso del Viaje Apostólico a Iraq – donde ha podido encontrarse con cristianos y representantes de otras religiones, testimoniando el compromiso de profundizar, con espíritu de compartición un camino de diálogo y armonía – un cordial saludo y le aseguró una oración especial por esta querida nación.

El Papa: «Caridad, amor y fraternidad son el camino»

En el coloquio con los periodistas en el vuelo hacia Roma, Francisco repasa las etapas del histórico viaje a Iraq: el encuentro con «el hombre sabio y hombre de Dios» Al Sistani, la emoción frente a las iglesias destruidas de Mosul, la conmoción ante las palabras de la madre cristiana que perdió a su hijo y perdonó a los asesinos, la promesa de un viaje al Líbano.

8 de marzo 2021.- La caridad, el amor y la fraternidad son el camino a seguir. Lo dijo el Papa conversando con los periodistas en el vuelo que desde Bagdad lo traía de regreso a Roma, tras el histórico viaje de cuatro días a Iraq. Francisco relató sus impresiones sobre su encuentro con Al Sistani, la conmoción frente a las iglesias destruidas de Mosul y relató que ha prometido al Patriarca Bechara Rai hacer un viaje al Líbano. Al inicio del encuentro a alta altitud, el Pontífice saludó a monseñor Dieunonné Datonou, nuevo coordinador de los viajes papales, al quien calificó «el nuevo comisario». A continuación, se dirigió a los periodistas de la siguiente manera: «En primer lugar, gracias por su trabajo, por su compañía y por su cansancio. Hoy es el Día de la Mujer, ¡felicidades a las mujeres! En el encuentro con la esposa del Presidente de Iraq hablaban de por qué no hay un día del hombre. Yo dije: ¡por qué los hombres siempre estamos de fiesta! La esposa del Presidente me habló de las mujeres, dijo cosas muy hermosas hoy, aquella fortaleza que tienen las mujeres para llevar adelante la vida, la historia, la familia, tantas cosas. Y tercero: ayer fue el cumpleaños de la periodista de la Cope: los mejores deseos y hay que celebrarlo, luego veremos cómo, aquí podemos».

Santidad, hace dos años en Abu Dhabi tuvo lugar un encuentro con el Imam Al Tayyeb de Al Azhar y la firma de la Declaración sobre la fraternidad. Hace tres días usted se reunió con Al Sistani: ¿es posible pensar en algo similar también con la parte chiíta del Islam? Y una segunda pregunta sobre el Líbano: San Juan Pablo II decía que más que un país es un mensaje. Hoy, lamentablemente, como libanés, le digo que este mensaje está desapareciendo. ¿Es inminente una visita suya al Líbano?

R. – El documento de Abu Dhabi del 4 de febrero se preparó con el Gran Imán en secreto, durante seis meses, rezando, reflexionando y corrigiendo el texto. Era -es un poco presuntuoso decirlo, tómenlo como una presunción- un primer paso de lo que usted me pregunta. Podemos decir que éste sería el segundo y que habrá otros. El camino de la fraternidad es importante. El documento de Abu Dhabi dejó en mí la inquietud de la hermandad, y entonces salió «Fratelli tutto». Ambos documentos se deben estudiar porque van en la misma dirección, en la vía de la fraternidad. El ayatolá Al Sistani tiene una frase que trato de recordar bien: los hombres son hermanos por religión o iguales por creación. En la hermandad está la igualdad, pero por debajo de la igualdad no podemos ir. Creo que es también un camino cultural. Pensemos en nosotros los cristianos, en la Guerra de los Treinta Años, en la noche de San Bartolomé, por poner un ejemplo. Cómo cambia la mentalidad entre nosotros: porque nuestra fe nos hace descubrir que es esto, la revelación de Jesús es el amor y la caridad y nos lleva a esto: pero ¡cuántos siglos para ponerlos en práctica! Esto es importante, la hermandad humana, que como hombres todos somos hermanos, y debemos seguir adelante con las otras religiones. El Concilio Vaticano II dio un gran paso en este sentido, y también las instituciones después, el Consejo para la Unidad de los Cristianos y el Consejo para el Diálogo Interreligioso. El cardenal Ayuso nos acompaña hoy. Tú eres humano, eres hijo de Dios y eres mi hermano, ¡y punto! Esta sería la indicación más grande, y muchas veces hay que arriesgarse para dar este paso. Usted sabe que hay algunas críticas: que el Papa no es valiente, que es un inconsciente que está dando pasos contra la doctrina católica, que está a un paso de la herejía, hay riesgos. Pero estas decisiones se toman siempre en la oración, en diálogo, pidiendo consejo, en la reflexión. No son un capricho y además son la línea que enseñó el Concilio. Paso a la segunda pregunta: el Líbano es un mensaje, el Líbano sufre, el Líbano es más que un equilibrio, tiene la debilidad de las diversidades, algunas todavía no reconciliadas, pero tiene la fortaleza del gran pueblo reconciliado, como la fortaleza de los cedros. El Patriarca Rai me pidió por favor que durante este viaje hiciera una parada en Beirut, pero me pareció poco… Una migaja ante un problema, ante un país que sufre como el Líbano. Le escribí una carta, le hice la promesa de hacer un viaje. Pero el Líbano en este momento está en crisis, pero en crisis -no quiero ofender- en crisis de vida. El Líbano es muy generoso a la hora de acoger a los refugiados.

¿En qué medida el encuentro con Al Sistani era también un mensaje para los líderes religiosos de Irán?

R. – Creo que fue un mensaje universal. Sentí el deber de hacer esta peregrinación de fe y de penitencia, y de ir a ver a un grande, a un sabio, a un hombre de Dios: sólo escuchándolo se puede percibir esto. Hablando de mensajes, diría que es un mensaje para todos, y él es una persona que tiene esa sabiduría y también la prudencia. Me decía: «Desde hace 10 años no recibo a personas que vengan a visitarme con otros fines políticos y culturales… sólo religiosos». Él fue muy respetuoso, muy respetuoso en el encuentro. Me sentí honrado. Incluso en el momento del saludo, él nunca se levanta… Se levantó para saludarme, dos veces, un hombre humilde y sabio, a mí este encuentro me hizo bien al alma. Es una luz, y estos sabios están en todas partes porque la sabiduría de Dios ha sido esparcida en todo el mundo. Sucede lo mismo con los santos que no son sólo los que están en los altares. Sucede todos los días, aquellos que yo llamo los santos de la puerta de al lado, hombres y mujeres que viven su fe, sea la que sea, con coherencia. Aquellos que viven los valores humanos con coherencia, la fraternidad con coherencia. Creo que deberíamos descubrir a esta gente, ponerla en evidencia, porque hay tantos ejemplos… Cuando hay escándalos incluso en la Iglesia, tantos, y esto no ayuda, pero hagamos ver a la gente que buscan el camino de la fraternidad, a los santos de la puerta de al lado, y seguramente encontraremos gente de nuestra familia, algún abuelo, alguna abuela.

Su viaje tuvo una enorme repercusión en todo el mundo, ¿cree que podría ser «el viaje» del pontificado? También se dijo que era el más arriesgado. ¿Tuvo miedo en algún momento de su viaje? Está por cumplir el octavo año de su pontificado, ¿sigue pensando que será corto? Por último, la gran pregunta: ¿volverá una vez a Argentina?

R. – Empiezo por la última, una pregunta… que entiendo y está vinculada al libro de mi amigo periodista Nelson Castro, médico. Él Había hecho un libro sobre las enfermedades de los presidentes y yo una vez le dije: pero si vienes a Roma, debes hacer uno sobre las enfermedades de los Papas, porque será interesante conocer sus enfermedades, al menos de algunos de los últimos tiempos. Me hizo una entrevista y salió el libro: me dicen que es bueno, yo no lo he visto. Él me hizo una pregunta: «Si usted renuncia, ¿volverá a Argentina o se quedará aquí?». Yo dije: no volveré a Argentina, sino que me quedaré aquí en mi diócesis. Pero en aquella hipótesis, la respuesta va unida a la pregunta. Cuando voy a Argentina o por qué no voy…  yo siempre respondo un poco irónicamente: estuve 76 años en Argentina, ¿es suficiente no? Hay una cosa que, no sé por qué, no se dice: había sido programado un viaje a Argentina en noviembre de 2017. Se comenzaba a trabajar, se hacía Chile, Argentina y Uruguay. Era para finales de noviembre… Pero en ese momento Chile estaba en campaña electoral, en esos días en diciembre fue elegido el sucesor de Michelle Bachelet, y yo tenía que ir antes de que cambiara el gobierno. No podía ir. Habíamos pensado en hacer así: vamos a Chile en enero y luego a Argentina y Uruguay… Pero no era posible, porque enero es como julio-agosto para los dos países. Repensando la cuestión, se hizo una sugerencia: ¿por qué no asociar Perú? Porque Perú había sido separado del viaje a Ecuador, Bolivia, Paraguay. Se había dejado aparte. Y de ahí nació el viaje en enero de 2018 a Chile y Perú. Pero esto lo quiero decir para que no haya fantasías de «patriofobia»: cuando habrá la oportunidad se podrá hacer, porque está Argentina, Uruguay y el sur de Brasil.

Luego sobre los viajes. Yo para tomar una decisión sobre los viajes escucho, escucho los consejos de los consejeros y a veces viene alguien y dice: ¿qué piensas, debo ir a ese lugar? Me hace bien escuchar, esto me ayuda a tomar decisiones más tarde. Escucho a los consejeros y al final rezo, reflexiono mucho, sobre algunos viajes reflexiono mucho. Entonces la decisión viene de dentro, de las entrañas, casi espontánea, pero como un fruto maduro. Es un largo recorrido. Algunos son más difíciles, otros más fáciles. La decisión de este viaje viene de antes, de la embajadora, una  médica pediatra que fue representante de Iraq: bien, bien, insistió. Luego vino la embajadora en Italia, que es una mujer luchadora. Después llegó el nuevo embajador en el Vaticano. Antes había venido el presidente. Todas estas cosas se me quedaron dentro. Pero hay algo detrás de la decisión que me gustaría mencionar: una de ustedes me regaló la última edición en español del libro «La ultima ragazza» de Nadia Mourad. Lo leí en italiano, es la historia de los yazidíes. Y Nadia Mourad cuenta cosas aterradoras. Yo les recomiendo que lo lean, en algunos puntos puede parecer pesado, pero para mí es la razón fundamental de mi decisión. Ese libro trabajaba por dentro. También cuando escuché a Nadia, que vino a contarme cosas terribles… Todas estas cosas juntas hicieron que tomara la decisión, pensando en todas las problemáticas, tantas. Pero hay algo detrás de la decisión que me gustaría mencionar: uno de vosotros me regaló la última edición en español del libro «La última chica» de Nadia Mourad. Lo leí en italiano, es la historia de los yazidíes. Y Nadia Mourad cuenta cosas aterradoras. Os recomiendo que lo leáis, en algunos puntos puede parecer pesado, pero para mí es la razón fundamental de mi decisión. Ese libro funcionaba por dentro. Incluso cuando escuché a Nadia, que vino a decirme cosas terribles… Todas estas cosas juntas hicieron que tomara la decisión, pensando en todos los problemas, tantos. Pero al final llegó la decisión y la tomé. Luego, acerca del octavo año del pontificado. ¿Debo hacer así? (el Papa cruza los dedos en señal de superstición). No sé si los viajes se ralizarán o no, sólo les confieso que en este viaje me cansé mucho más que en los otros. Los 84 años no vienen solos, es una consecuencia… pero veremos. Ahora tendré que ir a Hungría a la misa final del Congreso Eucarístico Internacional, no una visita al país, sino sólo para la misa. Pero Budapest está a dos horas en coche de Bratislava, ¿por qué no hacer una visita a Eslovaquia? Así es como salen las cosas…

Este viaje fue extraordinariamente significativo para las personas que pudieron verla, pero también fue una oportunidad para que el virus se propagara, sobre todo con las personas que estaban juntas amontonadas. ¿Usted está preocupado de que se puedan enfermar y morir por haber querido verlo?

R.- Como he dicho antes, los viajes se «cocinan» con el tiempo en mi conciencia, y esta es una de las cosas que me daba fuerza. Pensé mucho, recé mucho sobre esto, y finalmente tomé la decisión que verdaderamente surgió de mi interior. Y dije que Aquel que me hace decidir así, se ocupe de la gente. Pero después de la oración y después de la conciencia de los riesgos. Después de todo.

Vimos la valentía, el dinamismo de los cristianos iraquíes, también vimos los desafíos que deben enfrentar, la amenaza de la violencia islamista, el éxodo y el testimonio de la fe en su ambiente. Estos son los retos de los cristianos en toda la región. Hablamos del Líbano, pero también de Siria y de Tierra Santa. Hace diez años se celebró el Sínodo para Oriente Medio, pero su desarrollo se vio interrumpido por el ataque contra la catedral de Bagdad. ¿Piensa hacer algo para todo Oriente Medio, un Sínodo regional, o cualquier otra iniciativa?

R. – No estoy pensando en un Sínodo, estoy abierto a muchas iniciativas, pero un Sínodo no se me ocurrió. Usted tiró la primera semilla, vamos a ver. La vida de los cristianos es atormentada, pero no sólo la de los cristianos, hablamos de los yazidíes… Y esto, no sé por qué, me dio una fuerza muy grande. Existe el problema de la migración. Ayer, mientras volvíamos en automóvil de Qaraqosh a Erbil, vi a mucha gente, jóvenes, la edad es muy muy baja. Y la pregunta que alguien me hizo fue: ¿pero cuál es el futuro de estos jóvenes? ¿A dónde irán? Muchos tendrán que abandonar el país.

Antes de partir para este viaje, el otro día, el viernes, doce refugiados iraquíes fueron a despedirse de mí: uno tenía una prótesis en la pierna porque al escapar terminó debajo de los camiones y había tenido un accidente. La migración es un derecho doble: el derecho a no migrar y el derecho a migrar. Estas personas no tienen ninguno de los dos, porque no pueden emigrar, no saben cómo hacerlo. Y no pueden emigrar porque el mundo aún no ha tomado conciencia de que la migración es un derecho humano.

La otra vez un sociólogo italiano me dijo, hablando del invierno demográfico en Italia: dentro de cuarenta años tendremos que «importar» extranjeros para que trabajen y paguen las contribuciones de nuestras pensiones. Ustedes, los franceses, fueron más inteligentes, fueron adelante desde hace diez años con la ley que apoya a la familia, su nivel de crecimiento es muy grande.

Pero la migración se la vive como una invasión. Ayer quise recibir después de la misa, porque él lo pidió, al padre de Alan Kurdi, este niño, que es un símbolo, Alan Kurdi es un símbolo: por eso regalé la escultura a la FAO. Es un símbolo que va más allá de un niño muerto en la migración, un símbolo de civilizaciones que mureren, que no pueden sobrevivir, un símbolo de humanidad. Se necesitan medidas urgentes para que la gente tenga trabajo en sus propios países y no deba emigrar. Y, después, medidas para salvaguardar el derecho a emigrar. Es verdad que cada país debe estudiar bien la capacidad de acogida porque no es sólo la capacidad de recibir y dejarlos en la playa. Es recibirlos, acompañarlos, hacerlos progresar e integrarlos. La integración de los migrantes es la clave. Dos anécdotas: en Zaventem, en Bélgica, los terroristas eran belgas, nacidos en Bélgica, pero migrantes islámicos en guetos, no integrados. El otro ejemplo, cuando fui a Suecia, la ministra que me despedía era muy joven y tenía una fisonomía especial, no típica de los suecos. Era hija de un migrante y una sueca, tan integrada que llegó a ser ministra. Pensemos en estas dos cosas, nos harán reflexionar mucho: integrar. Sobre las migraciones, que creo que es el drama de la región. Quisiera agradecer a los países generosos que acogen a los migrantes: El Líbano, que tiene, creo, dos millones de sirios; Jordania – desgraciadamente no pasaremos por encima y el rey quería rendirnos un homenaje con aviones a muestro paso – es muy generosa: más de un millón y medio de migrantes. ¡Gracias a estos países generosos! ¡Muchas gracias!

En tres días, en este país clave de Oriente Medio, hizo lo que los poderosos de la tierra discuten desde hace treinta años. Usted ya explicó cuál es la génesis interesante de sus viajes, cómo surgen las elecciones de sus viajes, pero ahora en esta contingencia, mirando a Oriente Medio, ¿puede plantearse un viaje a Siria? ¿Cuáles pueden ser los objetivos, de aquí a un año, de otros lugares donde se requiera su presencia?

R. – En Oriente Medio sólo la hipótesis, y también la promesa, es el Líbano. No pensé en un viaje a Siria, porque no me vino la inspiración. Pero estoy muy cerca de la martirizada y amada Siria, como yo la llamo. Recuerdo al principio de mi pontificado, aquella tarde de oración en la Plaza de San Pedro, con el rosario, la adoración del Santísimo. Pero cuántos musulmanes con las alfombras en el suelo rezaban con nosotros por la paz en Siria, para detener los bombardeos, en aquel momento en que se decía que se habría producido un bombardeo feroz. Llevo a Siria en mi corazón. Pero pensanr en un viaje, no se me ocurrió.

Estos días, meses, su actividad fue muy limitada. Ayer tuvo el primer contacto directo, muy cercano, con la gente de Qaraqosh: ¿qué sintió? En su opinión, ahora con todo el régimen sanitario actual, ¿se pueden reanudar las audiencias generales con la gente, con los fieles, como eran antes?

R. – Me siento diferente cuando estoy lejos de la gente en las audiencias. Me gustaría volver a iniciar las audiencias generales lo antes posible. Esperemos que las condiciones sean las adecuadas, en esto sigo las normas de las autoridades. Ellas son las responsables y tienen la gracia de Dios para ayudarnos en esto, son las responsables de dar las normas. Nos guste o no, son las responsables y deben hacerlo así. Ahora he vuelto a empezar con el Ángelus en la plaza, con las distancias se puede hacer. Existe la propuesta de pequeñas audiencias generales, pero no me he decidido hasta que se aclare el desarrollo de la situación. Después de estos meses de encierro, me sentí realmente un poco preso, este viaje ha sido para mí para revivir. Revivir porque es tocar a la Iglesia, tocar al pueblo santo de Dios, tocar a todos los pueblos. Un sacerdote se hace sacerdote para servir, al servicio del pueblo de Dios, no para hacer carrera, no por dinero. Esta mañana en la misa estaba la Lectura bíblica sobre la curación de Naamán el sirio y decía que este Naamán quería dar dones después de haber obtenido la curación. Pero el profeta Eliseo los rechazó. La Biblia continúa: el ayudante del profeta Eliseo, cuando se habían marchado, dejó bien al profeta y se apresuró a seguir a Naamán y a pedirle los dones para él. Y Dios dijo: «La lepra que tenía Naamán será para ti». Me temo que los hombres y mujeres de la Iglesia, especialmente nosotros, los sacerdotes, no tenemos esa cercanía gratuita con el pueblo de Dios que es el que nos salva. Y ser como el siervo de Naamán: sí, ayudar, pero luego volver por los dones. De esa lepra tengo miedo. Y el único que nos salva de la lepra de la avaricia, de la soberbia, es el pueblo santo de Dios. Aquello de lo que Dios habló con David: «Te he sacado del rebaño, no te olvides del rebaño». Aquello de lo que habló Pablo a Timoteo: «Acuérdate de tu mamá y de tu abuela que te amamantaron en la fe», es decir, no pierdas la pertenencia al pueblo de Dios para convertirte en una casta privilegiada de consagrados, clérigos, lo que sea. El contacto con la gente nos salva, nos ayuda, damos la Eucaristía, la predicación, nuestra función. Pero ellos nos dan la pertenencia. No olvidemos esta pertenencia al pueblo de Dios. ¿Qué encontré en Iraq, en Qaraqosh? No me imaginaba las ruinas de Mosul, realmente no me las imaginaba… Sí, puede que haya visto cosas, puede que leí el libro, pero esto toca, es conmovedor. Lo que más me conmovió fue el testimonio de una madre de Qaraqosh. Un sacerdote que conoce realmente la pobreza, el servicio, la penitencia, y una mujer que perdió a su hijo en los primeros atentados del Isis dieron su testimonio. Ella dijo una palabra: perdón. Me conmovió. Una madre que dice: Yo perdono, pido perdón por ellos. Me acordé de mi viaje a Colombia, de aquel encuentro en Villavicencio donde tantas personas, mujeres sobre todo, madres y esposas, hablaron de su experiencia del asesinato de sus hijos y maridos. Decían: «Yo perdono, yo perdono». Hemos perdido esta palabra, sabemos insultar en gran medida, sabemos condenar en gran medida, yo en primer lugar. Pero perdonar… perdonar a nuestros enemigos, esto es puro Evangelio. Esto es lo que más me llamó la atención en Qaraqosh.

Quería saber qué sintió desde el helicóptero al ver la ciudad destruida de Mosul y después al rezar en las ruinas de una iglesia. Si se me permite, ya que es el Día de la Mujer, quería hacer una pequeña pregunta sobre las mujeres también. Usted apoyó a las mujeres de Qaraqosh con palabras muy hermosas, pero ¿qué piensa del hecho de que una mujer musulmana enamorada no pueda casarse con un cristiano sin ser descartada por su familia o algo peor?

R. – De Mosul he dicho un poco «de pasada» lo que sentí. Me detuve frente a la iglesia destruida, no tenía palabras. Increíble, increíble… No sólo esa iglesia sino también otras iglesias, incluso una mezquita destruida. Se nota que no estaba de acuerdo con esta gente. Increíble la crueldad humana que tenemos. En este momento, no quiero decir la palabra, empezamos de nuevo: miremos a África. Y con nuestra experiencia en Mosul, estas iglesias destruidas y todo lo demás, crea enemistad, guerra, y también el denominado Estado Islámico comienza a actuar de nuevo. Esto es algo malo, muy malo. Una pregunta que me vino a la mente en la iglesia fue la siguiente: ¿pero quién vende las armas a estos destructores? ¿Por qué no fabrican ellos mismos las armas en casa? Sí, se fabricarán algunos artefactos… ¿Pero quién vende las armas? ¿Quién es el responsable? Al menos pediría a los que venden las armas la sinceridad de decir: nosotros vendemos las armas. No dicen eso. Es feo.

Ahora las mujeres. Las mujeres son más valientes que los hombres, pero eso siempre ha sido así. Pero las mujeres son humilladas aún hoy, llegamos a ese extremo: una de ustedes me mostró la lista de precios de las mujeres (preparada por el Isis que compró mujeres cristianas y yazidíes, ndr.). No podía creerlo: si la mujer es así, de tal edad cuesta tanto… Las mujeres se venden, las mujeres se esclavizan. Incluso en el centro de Roma, el trabajo contra la trata de personas es un trabajo cotidiano. Durante el Jubileo fui a visitar una de las muchas casas de la Obra de Don Benzi. Muchachas rescatadas, una con la oreja cortada porque no había llevado dinero ese día, la otra traída desde Bratislava en el maletero del automóvil, una esclava, secuestrada. Esto pasa entre nosotros, ¡eh! La trata de personas. En estos países, especialmente en la parte de África, existe la mutilación como un rito que debe hacerse. Pero las mujeres siguen siendo esclavas y debemos luchar, pelear, por la dignidad de las mujeres. Son ellas las que llevan la historia, no es una exageración, las mujeres llevan la historia y no es un cumplido porque hoy sea el Día de la Mujer. También la esclavitud es así, el rechazo de la mujer… Pensar que en un lugar se discutió si el repudio a la esposa debía darse por escrito o sólo oralmente. ¡Ni siquiera el derecho a tener el acto de repudio! Y esto sucede hoy, pero para no desviarnos pensemos en el centro de Roma, en las chicas que son secuestradas y explotadas. Creo que ya he dicho todo sobre este tema. Les deseo un buen final de viaje y les pido que recen por mí que lo necesito.

VATICAN NEWS


El Papa en Iraq: un viaje bajo el signo de María, puente de diálogo con el Islam

En el país de mayoría musulmana, la Virgen es amada y rezada. Antonino Grasso, mariólogo: «María se menciona en el Corán en 12 Suras y 70 versos. Se la considera un modelo de fe y religiosidad». Komane, en el Kurdistán iraquí, es el santuario más visitado del país: cada año muchos fieles musulmanes acuden allí en peregrinación tras un ayuno de cinco días.

Ciudad del Vaticano, 8 de marzo 2021.- En Iraq, el Papa Francisco siempre ha estado cerca de María. No sólo porque una imagen de la Virgen de Loreto le acompañó en todas las etapas de un viaje extraordinario e histórico, sino también por el hecho de que en el país de Asia occidental, de mayoría musulmana, la Virgen ha establecido su «casa».  El amor que los fieles musulmanes sienten por la Inmaculada es, de hecho, tan grande que también se ha convertido en un punto de fuerza en el diálogo interreligioso.

«El Corán, que contiene la doctrina de Mahoma transmitida por la memoria de sus compañeros, se compone de 114 Suras, o capítulos, dispuestos en orden descendente de longitud; María está presente en 12 Suras y 70 versos», dice Antonino Grasso, mariólogo, miembro correspondiente de la Pontificia Academia Mariana Internacional y profesor en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas ‘San Luca’ de Catania.

La estatua de la Virgen en el exterior de la Catedral siro-católica
Nuestra Señora de la Salvación en Bagdad  (Foto: ANSA)

¿Cuáles son los episodios narrados por el Corán que conciernen a la Virgen?
Son cinco. Su nacimiento, el retiro en el templo, la anunciación, el parto y la defensa contra una calumnia atroz. El relato del nacimiento de María se encuentra en la tercera sura. El nombre que se le da significa «devota y piadosa»: se confirma la protección de Dios sobre la recién nacida. La hará crecer admirablemente para que sea adulta y madura y progrese en bondad, castidad y obediencia. El relato del retiro en el templo, en cambio, se encuentra en los Suras 19 y 3. Aquí, el Corán narra que María se retira muy joven al templo bajo la protección de Zacarías. María es nutrida prodigiosamente por Dios, está en compañía de los ángeles y del arcángel Gabriel, cuya tarea es hacerla consciente de su dignidad, de su posición en el designio de salvación y de su predestinación.

Luego está la narración de la anunciación. ¿Cómo se trata en el Corán?
Se encuentra en Sure 19 y 3. El objetivo del anuncio es el nacimiento de un hijo llamado Verbo, término que para los exégetas musulmanes significa «fiat», es decir, el imperativo categórico con el que Dios trajo a la existencia a Jesús, hijo de María. Cuando María anuncia que va a ser madre, se muestra sorprendida e invoca su virginidad y el arcángel Gabriel le dice que todo es voluntad de Dios por lo que no puede no aceptar algo decretado por Él. Luego encontramos la narración del nacimiento: está en la sura 19. Según el Corán, el lugar del nacimiento no sería una ciudad precisa ni un establo o una gruta: el nacimiento tendría lugar al aire libre, cerca de una palmera. En cuanto a los dolores del parto, según los comentaristas musulmanes, son dolores morales y, por tanto, el Corán afirmaría la virginidad de María. La narración también explica que, inmediatamente después del nacimiento, María es consolada por el recién nacido, que la invita a alimentarse de los dátiles que brotaron prodigiosamente en la palmera y a saciar su sed en un manantial hecho brotar por Dios a sus pies.

El Corán también relata la defensa contra una terrible calumnia contra la Virgen…
Sí, se encuentra en el Sura 19. Dice que María vuelve a casa después de dar a luz y la reacción de sus familiares es de indignación al verla con un hijo sin estar casada. Pero el niño recién nacido interviene en voz alta, defiende a su madre, hace justicia a su inocencia, como lo hizo Dios, que había demostrado su rectitud con una providencia especial propia en el momento del parto.

¿Cuál es el perfil espiritual de María en la fe islámica?
Según la interpretación de los teólogos musulmanes, la forma en que se presenta a María en el Corán la convierte en un modelo de fe y religiosidad, un modelo ejemplar de la mujer musulmana y un signo dado por Dios al Universo. María es considerada un modelo de fe porque escuchó la palabra del Señor, adhiriéndose interiormente a Dios sin indecisiones ni irritaciones, sino con firmeza. Además, se la considera un modelo porque revistió su fe de todas las características musulmanas. El sura 21, versículo 91, por ejemplo, dice: «Y a la que conservó su virginidad. Infundimos en ella de Nuestro Espíritu e hicimos de ella y de su hijo signo para todo el mundo”.

¿Hay santuarios marianos en Iraq que también sean visitados por los musulmanes?
Uno de los lugares marianos más populares está en el Kurdistán iraquí. En el santuario de un monasterio fundado en el siglo IV, la dormición de María se celebra solemnemente el 15 de agosto. Cada año, miles de peregrinos acuden allí y entre ellos hay también muchos musulmanes que veneran a María como madre del profeta Jesús: todos los peregrinos se preparan para la peregrinación con un ayuno de cinco días. También está la Catedral de la Inmaculada Concepción, en la ciudad de Qaraqosh, en la llanura de Nínive, que el Papa Francisco visitó. Es el lugar de culto más conocido y representativo de toda la ciudad. En el campanario se alza una gran estatua de la Virgen, que adquiere una fuerte connotación simbólica como signo de renacimiento de la ciudad iraquí, al haber sido restaurada tras el derrocamiento del Isis, que, de 2014 a 2016, devastó el lugar de culto convirtiéndolo en campo de tiro y guarnición militar. Aquí también hay muchos musulmanes que vienen a rendir homenaje a María.

Federico Piana




Sidra regresó a casa, el Papa entregó el Libro Sagrado a los cristianos de Qaraqosh

Durante el Encuentro con los cristianos de Qaraqosh, el Papa Francisco devolvió a la Comunidad el volumen del siglo XIII perteneciente a la Iglesia Cristiana Siria, salvado en Italia por FOCSIV durante los años de violencia del Estado Islámico. La emoción de la Presidenta de la Federación, Ivana Borsotto.

Ciudad del Vaticano, 8 de marzo 2021.- Sidra ha vuelto a la ciudad santa de Qaraqosh. El Libro Sagrado, que escapó a la furia iconoclasta del Is, confiado a la Federación de Organismos Cristianos de Servicio Internacional Voluntario (FOCSIV), que en 2017 lo llevó a Italia para permitir su restauración, fue devuelto este 7 de marzo por el Papa Francisco a los cristianos de la Llanura de Nínive, durante el Encuentro de oración en la Catedral de la Inmaculada Concepción de la ciudad cristiana mártir. El Libro Sagrado de la liturgia, del siglo XIV-XV, fue entregado por el Pontífice al Arzobispo de Mosul, Yohanna Butros Mouché.

Traer a Sidra a casa y entregársela a sus fieles a través del Papa fue emotivo, explica a Vatican News desde Qaraqosh Ivana Borsotto, Presidenta de FOCSIV, presente en Iraq desde hace seis años, donde se dedica a apoyar y asistir a las poblaciones desplazadas en los campos de refugiados
R.- Hemos experimentado una gran emoción, porque como FOCSIV también acompañamos este libro de refugiados y se entregó al final. El Papa Francisco lo devolvió a la catedral de Qaraqosh, así que para nosotros fue realmente una gran emoción. Las palabras del Papa tienen un poder evocador muy profundo, especialmente al escucharlas después de esta semana en la que nos hemos encontrado con tantas familias también aquí en Qaraqosh, que nos han contado lo que significa huir de la noche a la mañana, dejarlo todo, abandonar sus hogares y vivir durante tres años en campos de refugiados. Así que creo que las palabras del Papa transmiten la profunda comprensión que tiene por esta población. Su llamada también a la fraternidad y a ser hermanos en una tierra tan devastada no es fácil, pero es profundamente necesaria.

Sidra, libro del siglo XIII perteneciente a la iglesia cristiana de Siria

El Papa Francisco ha animado a todos los cristianos a reconstruir, les ha asegurado la cercanía de la Iglesia. En los encuentros que han tenido en estos días, ¿has encontrado ese deseo de volver a empezar?
R.- La reconstrucción ya ha comenzado y creo que la comunidad cristiana ha logrado transmitir mucha cercanía y solidaridad. Esto nos ha dado mucha fuerza, los cristianos no se han sentido solos en esta tierra. Sin embargo, también hemos sentido mucho cansancio y fatiga, porque, como ha dicho el Papa esta mañana, hay relaciones que están profundamente rotas. También ha habido muchos pasajes de Francisco sobre el perdón y creo que este es el gran reto que deben afrontar todos los iraquíes: entender cómo conseguir curar las heridas. El mensaje de la fraternidad es profundamente relevante, tal vez porque es la única medicina para sentirse hermano, para saber que todo está íntimamente ligado y que no se puede dejar de preocupar por lo que le pasa a los demás y, sobre todo, para saber que la esperanza no es algo que se viva solo, sino que sólo se puede vivir en comunidad. Lo hemos sentido: es una comunidad capaz de esperar con seguridad. La fraternidad no es un pensamiento ni una gramática, es una práctica y, justamente, el Papa Francisco nos llama a una práctica muy concreta, que se preocupa por las necesidades de las personas que tenemos cerca, que se hace cargo de las necesidades y por eso llama a la concreción y a la justicia social, una llamada muy fuerte, muy potente y muy útil en este país.
El Papa cerró su discurso con un pensamiento dirigido a las mujeres valientes, pidiendo que sean respetadas y protegidas en un país en el que, en cambio, son violadas en todos los aspectos de su vida. ¿Qué importancia tienen estas palabras?
R.- Fue fundamental: estuvimos allí y hubo un estallido de aplausos de las mujeres. Esto significa que el mensaje llegó alto y claro. Las mujeres que conocimos son todas mujeres muy fuertes, son el punto de referencia de sus familias, son el punto de referencia de las comunidades en las que viven. Estamos convencidos, profundamente convencidos, de que las mujeres son y serán el motor de la reconstrucción física, moral, comunitaria y cultural de este país, por lo que la esperanza es la mujer, diríamos…

¿Las palabras del Papa Francisco y su aliento han sido también importantes para ustedes?
R.- Absolutamente, porque confirman la utilidad y el sentido de nuestro trabajo. También estamos en la surco de la fraternidad y estamos más convencidos que nunca del compromiso que tenemos. La sensación y la conciencia de que la diversidad cultural y religiosa, en la que este país es rico, son una maravillosa oportunidad para conocerse y enriquecerse mutuamente, son cada vez más fuertes. Estamos especialmente satisfechos, como FOCSIV, de continuar nuestra labor, vamos a lanzar, en los próximos meses, un programa que dé continuidad al trabajo realizado en estos seis años, por lo que seguiremos apoyando y sosteniendo a las comunidades de desplazados, preocupándonos, en particular, de que puedan pensar en su futuro. Por ello, ofreceremos cursos de formación profesional para que las personas aprovechen el tiempo que tienen suspendido en los campos de refugiados para aprender profesiones y oficios. También ofreceremos oportunidades de servicios de apoyo psicológico con los grupos de ayuda para mujeres.

Francesca Sabatinelli

Iraq: paso fundamental en el diálogo interreligioso

Durante su viaje apostólico a Iraq, el Papa Francisco dio otro paso importante en el diálogo interreligioso, a la par del Documento sobre la Fraternidad Humana y la Encíclica Fratelli tutti. Destacan la visita a la máxima autoridad chiíta, el gran ayatolá Al-Sistani y el encuentro interreligioso. El teólogo musulmán Adnane Mokrani: «pasos coherentes que forman parte del camino trazado por Francisco en su pontificado».

Ciudad del Vaticano, 8 de marzo 2021.- Para el diálogo interreligioso, el viaje del Papa Francisco a Iraq representa una etapa. La visita del Pontífice al gran ayatolá, Al Sistani, y el encuentro interreligioso que tuvo lugar en Ur de los Caldeos, representan momentos fundamentales en el camino del conocimiento mutuo entre católicos y musulmanes, momentos que son la consecuencia lógica del Documento sobre la ‘Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común’, firmada el 4 de febrero de 2019 por el Papa Francisco y el gran imán de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyeb.

Iraq: encuentro entre el Papa Francisco y Al-Sistani

Según el teólogo musulmán Adnane Mokrani, se trata de pasos coherentes que se inscriben en el camino trazado por Francisco en su Pontificado.
R. – En la trayectoria y el magisterio del Papa Francisco hay una gran coherencia, continuidad y, diría, también unidad.  El documento de Abu Dhabi sobre la fraternidad humana, y luego la Encíclica «Fratelli tutti», junto con los viajes del Papa, representan en cierto modo la concreción de los valores expresados en los textos.  Por lo tanto, el Papa ha ido como peregrino de paz, que trata de unir, trata de curar, trata de ofrecer esperanza a través del diálogo interreligioso, pero también encontrándose con personas que han sufrido, que todavía sufren. El encuentro con el gran ayatolá Al-Sistani es de gran importancia, porque Francisco ya firmó en Abu Dhabi el documento con una gran autoridad suní; ahora ha encontrado a una gran autoridad chií, por tanto, las dos alas del mundo islámico. Al-Sistani tiene una gran credibilidad. Le siguen millones de personas en Iraq, en la India, en Pakistán, en Irán, en el Líbano, así que es una persona que tiene peso internacional. Al mismo tiempo, es una persona ascética, que lleva una vida sencilla y pobre, a pesar de recibir donaciones de caridad y administrar un tesoro, porque tiene una comunidad bastante grande que ofrece dinero para ayudar a los pobres. Por ello, Al-Sistani también representa una garantía para los cristianos. Su palabra es escuchada, respetada. Y luego veo que el Papa Francisco ha insistido mucho en la idea del Estado iraquí como un Estado democrático, inclusivo, que respeta las minorías, que respeta los derechos humanos. Esto confirma que la presencia cristiana, la fuerza de los cristianos en Iraq y en Oriente Medio parte de un Estado fuerte, unido, democrático, inclusivo y que respete la plena ciudadanía.

El diálogo interreligioso es ciertamente un camino exigente. ¿Qué otros pasos se pueden dar para que sea cada vez más global?
R. – El Papa ha hecho muchos viajes y se ha reunido con grandes responsables del mundo islámico: sunitas y chiitas son las dos grandes familias, también existe la tercera familia, la de los «ibadíes», que es una minoría que se encuentra en Omán y otras partes del mundo, pero el Papa siempre ha sido abierto y ha defendido al Islam y a los musulmanes cuando la imagen del Islam se ha visto manchada por el terrorismo. Por ello, siempre ha querido distinguir entre el Islam como religión y como patrimonio humano, por un lado, y los actos terroristas que utilizan el nombre de Dios. Esta distinción siempre ha sido clara por parte del Papa Francisco desde el inicio de su Pontificado.

¿Ha servido este viaje a Iraq para hacer conocer al Papa, para abrir una brecha entre el mundo cristiano y los musulmanes iraquíes, que son la mayoría en el país?
R. – Ciertamente. Veo que el Papa tiene una gran credibilidad en el mundo árabe e islámico, porque el mundo lo ve y lo sigue, las noticias llegan a todas partes. Los musulmanes conocen sus posiciones, los documentos que ha elaborado, sus declaraciones y, por tanto, todo ello genera confianza en él como persona, como conciencia profética y crítica y como persona que busca unir con humildad y con amor.

Giancarlo la Vella


Sako: Francisco entre nosotros un «Adviento» que cambiará Iraq

Un momento extraordinario para todo el país que será transformado. El primer comentario al final de la visita del Papa lo hizo el Patriarca de Babilonia de los Caldeos, el cardenal Louis Raphaël I Sako.

8 de marzo 2021.-Una visita esperada y deseada por todos los iraquíes. El Patriarca de Babilonia de los Caldeos, el cardenal Louis Raphaël I Sako, al lado de Francisco durante estos tres intensos días, habla de un «Adviento» para los cristianos y los musulmanes que, después de leer sobre el Papa en los medios de comunicación, han podido abrazarlo y escucharlo de cerca. Con él llegó a Iraq, subraya, «un mensaje de consuelo y paz» que ha sorprendido. El cardenal Sako expresa el asombro de haber visto a la multitud acoger y llamar al Papa, repitiendo las palabras de muchos, que decían a los cristianos: «Ustedes tienen un tesoro, un padre tan humilde, que escucha y ama a la gente».

El impacto de la visita en Irak: la mentalidad está cambiando

A la izquierda del Santo Padre, el Cardenal Sako  (AFP or licensors)

La visita tendrá un gran impacto en la vida social y la cultura. La mentalidad -explica el purpurado- está cambiando en términos de respeto a los demás, de eliminación de la violencia y del fundamentalismo. Los iraquíes, por naturaleza, son moderados -añade- dado el fundamentalismo que vino de fuera, se han visto influenciados, pero volverán a su naturaleza buena.

A continuación, una reflexión sobre la política. «La visita -dice el Patriarca- tendrá un impacto en la vida política en términos de paz y estabilidad, también en vista de las elecciones. Será -afirma- un verdadero cambio. También los políticos escucharon con interés al Santo Padre». Después, la referencia a las etapas más significativas. El cardenal Sako cita Najaf, una «gran cosa para los musulmanes, luego Ur donde rezamos todos juntos por la paz y la fraternidad».  Por último, en general, el cardenal se fija en la cantidad de mensajes que han llegado al país a través de los discursos del Papa: «Ha hablado con el corazón mostrando interés por el pueblo iraquí. Venir – concluye-, permanecer tres días y compartir su sufrimiento y la esperanza».

Gabriella Ceraso

El Papa concluye su histórica visita en Iraq

El 33º viaje internacional del Papa Francisco. Iraq queda para siempre en el corazón del Pontífice. El vuelo papal despegó de Bagdad a las 7:54 de la mañana y está previsto que llegue a Roma poco antes de la 1 de la tarde. Hoy 8 de marzo, día internacional de la mujer, el tuit del Papa: “Quisiera dar las gracias de corazón a todas las #mujeres, especialmente a las de #Iraq, mujeres valientes que siguen dando vida, a pesar de los abusos y las heridas. ¡Que las mujeres sean respetadas y defendidas! ¡Que se les dé atención y oportunidades! #ViajeApostólico”

Bagdad (Iraq), 8 de marzo 2021.- La visita del Papa a Iraq terminó hoy bajo el lema evangélico «Todos son hermanos». Fue una visita histórica, la primera de un Pontífice en el país del Golfo y en un país de mayoría chiíta, que comenzó el pasado 5 de marzo, una peregrinación largamente deseada para abrazar a un pueblo que ha sufrido tanto pero que también ha desarrollado un gran deseo de redención y de un futuro de paz. La despedida de la Nunciatura Apostólica esta mañana, y luego el traslado en coche al aeropuerto internacional de Bagdad, donde el Pontífice llegó hacia las 9.20 horas, según el horario previsto, 7.20 horas en Italia y despegue a las 7.54 horas.

En el aeropuerto, como estaba previsto, el Papa Francisco fue despedido por el Presidente de la República Barham Ṣalih con su esposa, las Delegaciones. Hubo una breve reunión privada de unos diez minutos en el vestíbulo interior. A continuación, Francisco recorrió la larga alfombra roja para saludar a los representantes civiles y religiosos que le habían seguido durante estos tres intensos días. A continuación, embarcó en el avión A330 de Alitalia que le llevará de vuelta a Roma en poco más de 5 horas, donde está previsto que llegue a las 12.45 horas. Apenas despegó el avión, el presidente Ṣalih envía un tuit: «Saludamos a Su Santidad el Papa Francisco que fue nuestro invitado en Bagdad, Nayaf, Ur, Nínive y Erbil -escribe- trayendo un gran mensaje de humanidad y solidaridad con nuestro país. Su presencia, signo de paz y amor, permanecerá para siempre en el corazón de todos los iraquíes».

En el avión como es habitual, está prevista la conferencia de prensa, entre el Pontífice y los periodistas que cubrieron el 33 viaje apostólico.

Quedaron fijadas para siempre en los corazones de los iraquíes, las últimas palabras de saludo del Papa, pronunciadas ayer tras la misa en Erbil en el estadio Hariri: «¡Salam, salam, salam! Que Dios los bendiga a todos. Que Dios bendiga a Iraq. Este país», volvió a decir el Papa, «permanecerá siempre en mi corazón. El encuentro con el gran ayatolá al Sistani en Nayaf, la oración contra la guerra en Mosul, antiguo bastión del Is; el abrazo a los cristianos de la llanura de Nínive, a quienes el Papa animó a no rendirse, a perdonar y a no perder nunca la esperanza. «En estos días -dijo ayer Francisco- he escuchado voces de dolor y angustia, pero también he escuchado voces de esperanza y consuelo. El terrorismo y la muerte nunca tienen la última palabra: «Quien sigue los caminos de Dios no puede estar contra alguien, sino a favor de todos».

Apenas partió el avión de Bagdad, el Santo Padre envió al presidente iraquí un telegrama en el que le expresó su profunda gratitud al presidente y al pueblo iraquí, por la “cálida acogida y la generosa hospitalidad que le dispensaron durante su estancia”. “Con fervientes buenos deseos y oraciones por la paz, la unidad y la prosperidad de la Nación, Francisco, en su telegrama invocó sobre todos, las bendiciones del Dios Altísimo”.

Massimiliano Menichetti

El Papa encuentra al padre de Alan, el niño sirio que murió en un naufragio

Esta tarde, el Santo Padre ha encontrado al papá de Alan, el niño sirio de etnia curda que murió en un naufragio en las costas turcas en septiembre de 2015, cuya foto dio la vuelta al mundo, sacudiendo las conciencias de muchos. Junto a Alan perdieron la vida su hermano y su mamá.

7 de marzo 2021.-La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que, la tarde de este domingo, 7 de marzo, al final la Santa Misa celebrada en el Estadio “Franso Hariri” de Erbil, “el Papa Francisco ha encontrado al señor Abdullah Kurdi, padre del pequeño Alan, quien naufragó con su hermano y su madre en las costas turcas en septiembre de 2015 cuando con su familia intentaba llegar a Europa.

Cercanía del Papa con los migrantes

Asimismo, en la comunicación difundida por la Oficina de Prensa a través de telegram, se dio a conocer que, “el Papa habló largamente con él y, con la ayuda del intérprete, pudo escuchar el dolor del padre por la pérdida de su familia y expresarle su profunda participación y la del Señor en el sufrimiento del hombre”. Por su parte, el Sr. Abdullah expresó su gratitud al Papa por sus palabras de cercanía a su tragedia y a la de todos los emigrantes que buscan la comprensión, la paz y la seguridad abandonando sus propios países incluso a riesgo de sus vidas.

La historia
Alan y su familia, sirios de etnia kurda, se encontraban a bordo de una pequeña embarcación de goma, que volcó poco después de salir de Bodrum (Turquía). Al menos 20 personas iban a bordo, con la intención de llegar a la isla griega de Coo, que está a unos 4 kilómetros de distancia. Era la noche del 2 de septiembre de 2015. A la mañana siguiente, las autoridades turcas recibieron informes de varios cuerpos en la orilla. Fue un camarero quien descubrió el cuerpo de Alan, ya que estaba de guardia en un hotel cerca de la playa turca. Él y otro hombre trasladaron los cuerpos a la playa para evitar que sean arrastrados por las olas. Al día siguiente, el pequeño fue enterrado junto con su madre Rehana y su hermano Galib, un poco mayor que él, que también fueron víctimas del naufragio. Una familia destruida.

La fotografía
El niño fue fotografiado por la fotoperiodista turca Nilüfer Demir. La tía de Alan, Tima Kurdi, comentó: «Hay algo en esa foto. Dios ha encendido la luz para despertar al mundo». La foto dio la vuelta al mundo, llegando a todos los hogares, abriendo una ventana al dolor de tantos migrantes. En los meses siguientes, el cuerpo sin vida de Alan, tendido en la playa, fue representado por artistas de todos los continentes para mantener vivo su recuerdo.

El Papa en Erbil: La Iglesia en Iraq está viva y anuncia la sabiduría de la cruz

Al final de su tercera jornada en Iraq, el Santo Padre celebró la Santa Misa en el Estadio “Franso Hariri” de Erbil, donde pudo “ver y sentir que la Iglesia de Iraq está viva, que Cristo vive y actúa en este pueblo suyo, santo y fiel”.

7de marzo 2021.-“La Iglesia en Iraq, con la gracia de Dios, hizo y está haciendo mucho por anunciar esta maravillosa sabiduría de la cruz propagando la misericordia y el perdón de Cristo, especialmente a los más necesitados”, lo dijo el Papa Francisco en su homilía en la multitudinaria y colorida celebración Eucarística celebrada en el Estadio “Franso Hariri” de Erbil, en el marco de su Visita Apostólica a Iraq, este domingo 7 de marzo de 2021.

Cristo es fuerza de Dios y sabiduría de Dios
Este III Domingo de Cuaresma, el Santo Padre comentando la 1 Carta de San Pablo a los Corintios (1 Co 1,24) dijo que, «Cristo es fuerza de Dios y sabiduría de Dios». Y que Jesús reveló esta fuerza y esta sabiduría sobre todo con la misericordia y el perdón. No quiso hacerlo con demostraciones de fuerza o imponiendo su voz desde lo alto, ni con largos discursos o exhibiciones de una ciencia incomparable. Lo hizo dando su vida en la cruz. Reveló la sabiduría y la fuerza divina mostrándonos, hasta el final, la fidelidad del amor del Padre; la fidelidad del Dios de la Alianza, que hizo salir a su pueblo de la esclavitud y lo guio por el camino de la libertad.

No caer en la trampa de creer que somos fuertes y sabios
En este sentido, el Pontífice advirtió que, es fácil caer en la trampa de pensar que debemos demostrar a los demás que somos fuertes, que somos sabios, es decir, en la trampa de fabricarnos falsas imágenes de Dios que nos den seguridad. “En realidad – afirmó el Papa – todos necesitamos la fuerza y la sabiduría de Dios revelada por Jesús en la cruz. Aquí en Iraq, cuántos de vuestros hermanos y hermanas, amigos y conciudadanos llevan las heridas de la guerra y de la violencia, heridas visibles e invisibles. La tentación es responder a estos y a otros hechos dolorosos con una fuerza humana, con una sabiduría humana. En cambio, Jesús nos muestra el camino de Dios, el que Él recorrió y en el que nos llama a seguirlo.

Necesitamos limpiar el corazón de las falsedades
Y comentando el Evangelio según San Juan (2,13-25), en el cual se ve a Jesús que echa a los cambistas y a todos aquellos que compraban y vendían en el Templo de Jerusalén, el Papa Francisco dijo que, lo hizo porque el Padre lo mandó a purificar el templo, no sólo el templo de piedra, sino sobre todo el de nuestro corazón. “El corazón se limpia, se ordena, se purifica. ¿De qué? De las falsedades que lo ensucian, de la doblez de la hipocresía; todos las tenemos. Son enfermedades que lastiman el corazón, que enturbian la vida, la hacen doble”. Y para limpiar el corazón necesitamos ensuciarnos las manos, sentirnos responsables y no quedarnos de brazos cruzados mientras el hermano y la hermana sufren.

El Señor quiere que nos salvemos
Por ello, el Santo Padre señala que, solo Jesucristo puede purificarnos de las obras del mal, Él que murió y resucitó, Él que es el Señor. “Dios no nos deja morir en nuestro pecado. Incluso cuando le damos la espalda, no nos abandona a nuestra propia suerte. Nos busca, nos sigue, para llamarnos al arrepentimiento y para purificarnos. «Juro por mi vida —oráculo del Señor Dios— que no me complazco en la muerte del malvado, sino en que se convierta de su mala conducta y viva». El Señor quiere que nos salvemos y que seamos templos vivos de su amor, en la fraternidad, en el servicio y en la misericordia”.

Instrumentos de la paz de Dios y de su misericordia
El fruto de esto, afirma el Papa Francisco es que, Jesús nos libera de un modo de entender la fe, la familia, la comunidad que divide, que contrapone, que excluye, para que podamos construir una Iglesia y una sociedad abiertas a todos y solícitas hacia nuestros hermanos y hermanas más necesitados. Y al mismo tiempo nos fortalece, para que sepamos resistir a la tentación de buscar venganza, que nos hunde en una espiral de represalias sin fin. Con la fuerza del Espíritu Santo nos envía, no a hacer proselitismo, sino como sus discípulos misioneros, hombres y mujeres llamados a testimoniar que el Evangelio tiene el poder de cambiar la vida. El Resucitado nos hace instrumentos de la paz de Dios y de su misericordia, artesanos pacientes y valientes de un nuevo orden social.

Encontrar sanación y fuerza para servir a su Reino
Y cuando se refería a la destrucción del Templo, señala el Santo Padre, Jesús hablaba del templo de su cuerpo y, por tanto, también de su Iglesia. El Señor nos promete que, con la fuerza de su Resurrección, puede hacernos resurgir a nosotros y a nuestras comunidades de los destrozos provocados por la injusticia, la división y el odio. Es la promesa que celebramos en esta Eucaristía. Con los ojos de la fe, reconocemos la presencia del Señor crucificado y resucitado en medio de nosotros, aprendemos a acoger su sabiduría liberadora, a descansar en sus llagas y a encontrar sanación y fuerza para servir a su Reino que viene a nuestro mundo.

La Iglesia de Iraq está viva, que Cristo vive en este pueblo
Finalmente, el Papa Francisco dijo que, la Iglesia en Iraq, con la gracia de Dios, hizo y está haciendo mucho por anunciar esta maravillosa sabiduría de la cruz propagando la misericordia y el perdón de Cristo, especialmente a los más necesitados. También en medio de una gran pobreza y dificultad, muchos de ustedes han ofrecido generosamente una ayuda concreta y solidaridad a los pobres y a los que sufren. “Este es uno de los motivos que me han impulsado a venir como peregrino entre ustedes, a agradecerles y confirmarlos en la fe y en el testimonio. Hoy, puedo ver y sentir que la Iglesia de Iraq está viva, que Cristo vive y actúa en este pueblo suyo, santo y fiel”. Los encomiendo a ustedes, a sus familias y a sus comunidades, a la materna protección de la Virgen María, que fue asociada a la pasión y a la muerte de su Hijo y participó en la alegría de su resurrección. Que Ella interceda por nosotros y nos lleve a Él, fuerza y sabiduría de Dios”.

Saludos de Monseñor Bashar Warda, Arzobispo Caldeo de Erbil
Antes de concluir la Santa Misa, el Arzobispo Caldeo de Erbil, Monseñor Bashar Warda, CSsR, dirigió unas palabras de agradecimiento al Santo Padre por su Visita Apostólica, por su valentía en visitar Iraq, una tierra tan llena de violencia, de interminables disputas, desplazamientos y sufrimiento para la gente; y por hacerlo en este tiempo de pandemia y crisis mundial. Asimismo, el Arzobispo Caldeo de Erbil agradeció al Papa por sus oraciones por los perseguidos y marginados, en Iraq y en todo el mundo. “Sabemos que usted ha seguido rezando por nosotros en estos tiempos de oscuridad. Sabemos que a través de sus oraciones, nunca hemos sido olvidados. Sabemos que a través de sus oraciones sigue instando a este mundo y a este país destrozado a encontrar un tiempo de paz, de humildad y prosperidad, de dignidad de vida y de perspectivas para todos”. Por último, Monseñor Warda le agradeció por su mensaje de paz que ha llevado a Erbil y a todo Iraq, por su mensaje de hermandad y perdón que es un regalo para todo el pueblo de Iraq.

Renato Martinez

El Papa al Patriarca de Asiria de Oriente: los mártires nos guían hacia la unidad

En Erbil, el Santo Padre se reunió con el Catholicos-Patriarca de la Iglesia Asiria de Oriente, Mar Gewargis III, recordando que aquí muchos cristianos han derramado su sangre y ahora brillan juntos, estrellas en el mismo cielo, mostrándonos el camino hacia la plenitud de la unidad. Un camino iniciado en 1994 con la Declaración Cristológica Común entre la Iglesia Católica y la Iglesia Asiria de Oriente.

7 de marzo 2021.-Al final de la Santa Misa en el Estadio «Franso Hariri» de Erbil, en el norte de Irak, el Papa Francisco saludó con afecto al Catholicos-Patriarca de la Iglesia Asiria de Oriente, Mar Gewargis III, que reside en esta ciudad. «¡Gracias, querido hermano!», comenzó el Santo Padre, que quiso abrazar en él a los cristianos de las distintas confesiones: «¡Tantos aquí han derramado sangre en el mismo suelo! Pero nuestros mártires brillan juntos, estrellas en el mismo cielo. Desde allí arriba nos piden que caminemos juntos, sin vacilar, hacia la plenitud de la unidad».

La Iglesia Asiria de Oriente
La Iglesia Asiria de Oriente es una Iglesia antigua presente en esta tierra desde los orígenes del cristianismo. Los Hechos de los Apóstoles nos hablan de que «partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia» estaban presentes cerca del Cenáculo el día de Pentecostés. Fueron los primeros cristianos de Persia, donde más tarde, según la tradición, predicaron el apóstol Santo Tomás y sus discípulos Addai y Mari. En su centenaria historia, la Iglesia Asiria de Oriente desarrolló una original tradición teológica y espiritual en un contexto cultural predominantemente semítico y sirio muy cercano a las primeras comunidades apostólicas. A principios de la Edad Media, la Iglesia Asiria de Oriente desarrolló un extraordinario dinamismo misionero siguiendo las distintas rutas de la seda a través de Asia Central, la India e incluso China. Tiene la misma herencia teológica y litúrgica que la Iglesia caldea y la Iglesia siro-malabar de la India, que entraron en comunión con la Iglesia de Roma en el siglo XVI. Desde sus orígenes, la historia de la Iglesia Asiria de Oriente está trágicamente marcada por la persecución. Páginas dramáticas que se entrelazan con los periodos del Imperio Persa, luego el Imperio Mongol y finalmente el Imperio Otomano. Sobre todo, después de la masacre que tuvo lugar entre los años 1914 y 1924, también conocida con el término «Seyfo» (en sirio significa literalmente «espada»), la mayoría de sus fieles emigraron a Occidente, llevándose consigo una tradición centenaria. Aunque siguen existiendo grandes comunidades en Oriente Medio, especialmente en el norte de Irak, Siria, Irán y Líbano, casi la mitad de los 450.000 fieles de esta antigua Iglesia se encuentran en Estados Unidos, con una importante diáspora en Canadá, Europa y Australia.

Declaración cristológica común

El diálogo entre la Iglesia Católica y la Iglesia Asiria de Oriente condujo en 1994 a la firma de una Declaración Cristológica Común. En este documento, el Papa Juan Pablo II y el Catholicos-Patriarca de la Iglesia Asiria de Oriente Mar Dinkha IV reconocen que comparten la misma fe en Jesucristo. Como herederos y custodios de la fe recibida de los Apóstoles – dice el texto –, confesamos a un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los tiempos, que, en la plenitud de los tiempos, bajó del cielo y se hizo hombre para nuestra salvación. «Independientemente de las diferencias cristológicas que ha habido – se subraya –, hoy confesamos unidos una misma fe en el Hijo de Dios que se hizo hombre para que nosotros, por su gracia, llegáramos a ser hijos de Dios». «El misterio de la Encarnación que profesamos juntos no es una verdad abstracta y aislada. Se trata del Hijo de Dios enviado para salvarnos». En 2014, el Papa Francisco recibiendo a Mar Dinkha IV en el Vaticano, calificó la Declaración Cristológica Común firmada en 1994 como «un hito» en el camino «hacia la plena comunión». «Con ella – dijo Francisco – hemos reconocido que confesamos la única fe de los apóstoles, la fe en la divinidad y la humanidad de Nuestro Señor Jesucristo, unidas en una sola persona, sin confusión ni cambio, sin división ni separación.

La Declaración conjunta de 2018
En 2015, fue elegido Catholicos-Patriarca de la Iglesia Asiria de Oriente Mar Gewargis III. En el mensaje inmediatamente posterior a esta elección, el Papa Francisco recuerda a los cristianos y otras minorías religiosas de Irak y Siria. «Junto con ustedes – se lee en el documento –, pido al Señor que les conceda fuerza para que perseveren en su testimonio cristiano. En noviembre de 2018, el Papa Francisco y Mar Gewargis III firmaron una declaración conjunta sobre la situación de los cristianos en Oriente Medio. El texto, redactado en 8 puntos, subraya la gratitud al Señor «por la creciente cercanía en la fe y el amor entre la Iglesia Asiria de Oriente y la Iglesia Católica». Y se recuerda que «en las últimas décadas, nuestras Iglesias se han acercado más de lo que nunca lo habían hecho a lo largo de los siglos».

A la espera de que llegue el día en que sea posible celebrar juntos en el mismo altar, se reiteró la intención de «avanzar en el reconocimiento mutuo y en el testimonio compartido del Evangelio». En este camino, dice además la Declaración, «experimentamos un sufrimiento común, derivado de la dramática situación de nuestros hermanos y hermanas cristianos en Oriente Medio, especialmente en Irak y Siria». «Cientos de miles de hombres, mujeres y niños inocentes sufren inmensamente por conflictos violentos que nada puede justificar». Conflictos que han «incrementado el éxodo de los cristianos de las tierras donde han convivido con otras comunidades religiosas desde los tiempos de los Apóstoles». El texto concluye con una fuerte invitación al diálogo: «Cuanto más difícil es la situación, más necesario es el diálogo interreligioso basado en una actitud de apertura, verdad y amor. Este diálogo es también el mejor antídoto contra el extremismo, que es una amenaza para los seguidores de todas las religiones».

Amedeo Lomonaco