El Papa recibe en audiencia a Monseñor Cabrejos, presidente del CELAM

Tal como informa el Episcopado peruano a través de un comunicado, el encuentro se realizó este 16 de junio en el Palacio Apostólico de la Santa Sede. Durante las conversaciones el Papa Francisco expresó a Monseñor Cabrejos su ilusión y alegría ante la próxima realización de la Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe, cuyo Proceso de Escucha ya se ha puesto en marcha en las 22 conferencias episcopales del continente.

Ciudad del Vaticano, 16 de junio 2021.- El Papa Francisco recibió este 16 de junio en audiencia privada en el Vaticano a Monseñor Miguel Cabrejos, presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y presidente de la Conferencia Episcopal Peruana.

Tal como informa el Episcopado peruano a través de un comunicado, el encuentro se realizó en el Palacio Apostólico de la Santa Sede. En un ambiente de fraternidad, Monseñor Cabrejos llevó al Santo Padre el afectuoso saludo de todo el pueblo peruano, así como el del pueblo latinoamericano y caribeño.

Durante la reunión, el presidente del CELAM compartió con el Pontífice la aprobación del Proceso de Renovación y Reestructuración del Consejo Episcopal Latinoamericano que se llevó a cabo durante la 38ª Asamblea General de este organismo, organizada recientemente de manera virtual y presencial en la Arquidiócesis de Trujillo.

Por su parte, el Papa expresó a Monseñor Cabrejos su ilusión y alegría ante la próxima realización de la Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe, cuyo Proceso de Escucha ya se ha puesto en marcha en las 22 conferencias episcopales del continente.

Finalmente, el prelado manifestó a Francisco el importante apoyo que ha ofrecido (y sigue ofreciendo) la Iglesia peruana a todo el pueblo en el marco de la actual pandemia del Covid-19.

El Papa: No cerremos los ojos ante la explotación infantil y la carestía en el Tigray

Este XI Domingo del Tiempo Ordinario, el Santo Padre realizó unos llamamientos en favor de la población de la Región de Tigray, en Etiopia, que sufre la carestía y a renovar juntos el esfuerzo para eliminar la explotación del trabajo infantil, la esclavitud de nuestro tiempo.

Ciudad del Vaticano, 13 de junio 2021.- “No es posible cerrar los ojos ante la explotación de los niños, privados del derecho a jugar, a estudiar y a soñar”, es el llamamiento del Papa Francisco después de rezar la oración mariana del Ángelus de este domingo, 13 de junio de 2021, al recordar que el día de ayer hemos celebrado el Día Mundial contra el Trabajo Infantil.

Explotación infantil: Una tragedia de nuestro tiempo
El Santo Padre señaló que, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo, los niños que hoy son explotados laboralmente son más de 150 millones. El Papa dijo que esto es ¡una tragedia! Y que los menores explotados suman “más o menos como todos los habitantes de España, junto con Francia, y junto con Italia”. El Pontífice reiteró que esto está ocurriendo hoy y que muchos niños sufren esto, son explotados por el trabajo infantil. Por ello, el Papa invitó a todos a renovar juntos el esfuerzo para eliminar esta esclavitud de nuestro tiempo.

Tigray: que se restablezca la armonía social lo antes posible
Asimismo, el Papa Francisco manifestó su cercanía con la población de la región de Tigray, en Etiopia, golpeada por una grave crisis humanitaria que podría exponer a los más pobres a la carestía. “Hoy hay hambruna – afirmó el Papa – hay hambre. Recemos juntos para que la violencia cese inmediatamente, para que se garanticen los alimentos y la asistencia sanitaria para todos, y para que se restablezca la armonía social lo antes posible”. En este sentido, el Pontífice agradeció a todos los que trabajan para aliviar el sufrimiento de la gente y junto con los fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro rezaron a la Virgen por estas intenciones.

Renato Martinez (Vatican News)

Francisco: miremos con confianza al Sagrado Corazón de Jesús

Celebramos la Solemnidad del Corazón de Jesús: el Santo Padre nos invita, en un tweet, a «mirar con confianza al Sagrado Corazón de Jesús y a repetir con frecuencia, especialmente durante este mes de junio: Jesús manso y humilde de corazón, transforma nuestro corazón y enséñanos a amar a Dios y al prójimo con generosidad».

Ciudad del Vaticano, 11 de junio 2021.- En la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús que celebramos en este mes de junio tradicionalmente dedicado al él, la «máxima expresión humana del amor divino», el Santo Padre llama, una vez más, a repetir con insistencia: «Jesús, manso y humilde de corazón, transforma nuestro nuestro corazón y enséñanos a amar a Dios y al prójimo con generosidad».

El Sumo Pontífice invita a cada uno de nosotros a mirar «con confianza al Sagrado Corazón». Con frecuencia Francisco ha llamado a abandonarnos en el Señor, pidiéndole, como dijo en la Audiencia General del pasado miércoles, que haga «nuestros corazones semejantes al suyo». Configurarnos al corazón de Jesús, implica humilidad, misericordia y perseverancia en el amor, en la oración y en las buenas obras.

Tal como explicó en la homilía en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús en 2014, «el sentido de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, es que «descubramos cada vez más y nos envuelva» la fidelidad humilde y la mansedumbre del amor de Cristo, «revelación de la misericordia del Padre». Se trata, por tanto, de un amor cuya ternura «podemos experimentar y gustar» en cada estación de la vida: en el tiempo de la alegría y en el de la tristeza, en el tiempo de la salud y en el de la enfermedad y las dificultades. Una promesa cierta, hecha por el mismo Jesús, que nos dice: «Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana».

La Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús – también Jornada para la Santificación de los Sacerdotes – se celebra el viernes siguiente a la Solemnidad del Corpus Christi. Casi como para sugerir que la Eucaristía/Corpus Domini no es otra cosa que el mismo Corazón de Jesús, de Aquel que, con «corazón», cuida de nosotros.

La fiesta, obligatoria para toda la Iglesia a partir de 1856 con Pío IX, nos recuerda el corazón coronado de espinas de Cristo. Y cuando oímos la palabra «corazón», pensamos sobre todo en la esfera afectiva, sentimental. Pero en el lenguaje bíblico tiene un significado mucho más amplio, porque indica a toda la persona en la unidad de su conciencia, inteligencia y libertad. El corazón indica la interioridad del hombre, pero también su capacidad de pensamiento: es la sede de la memoria, el centro de las elecciones, de los proyectos. En el costado abierto de Jesús, Él nos muestra y nos dice: «Me interesas», «tomo en mi corazón tu vida». Pero también dice: «Haz esto en memoria mía: cuida de los demás. Con un corazón. Es decir, tener los mismos sentimientos que yo, toma las mismas decisiones que yo».

Celebramos la Solemnidad del Corazón de Jesús: el Santo Padre nos invita, en un tweet, a «mirar con confianza al Sagrado Corazón de Jesús y a repetir con frecuencia, especialmente durante este mes de junio: Jesús manso y humilde de corazón, transforma nuestro corazón y enséñanos a amar a Dios y al prójimo con generosidad».

En la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús que celebramos en este mes de junio tradicionalmente dedicado al él, la «máxima expresión humana del amor divino», el Santo Padre llama, una vez más, a repetir con insistencia: «Jesús, manso y humilde de corazón, transforma nuestro nuestro corazón y enséñanos a amar a Dios y al prójimo con generosidad».
El Sumo Pontífice invita a cada uno de nosotros a mirar «con confianza al Sagrado Corazón». Con frecuencia Francisco ha llamado a abandonarnos en el Señor, pidiéndole, como dijo en la Audiencia General del pasado miércoles, que haga «nuestros corazones semejantes al suyo». Configurarnos al corazón de Jesús, implica humilidad, misericordia y perseverancia en el amor, en la oración y en las buenas obras.
Tal como explicó en la homilía en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús en 2014, «el sentido de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, es que «descubramos cada vez más y nos envuelva» la fidelidad humilde y la mansedumbre del amor de Cristo, «revelación de la misericordia del Padre». Se trata, por tanto, de un amor cuya ternura «podemos experimentar y gustar» en cada estación de la vida: en el tiempo de la alegría y en el de la tristeza, en el tiempo de la salud y en el de la enfermedad y las dificultades. Una promesa cierta, hecha por el mismo Jesús, que nos dice: «Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana».

La Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús – también Jornada para la Santificación de los Sacerdotes – se celebra el viernes siguiente a la Solemnidad del Corpus Christi. Casi como para sugerir que la Eucaristía/Corpus Domini no es otra cosa que el mismo Corazón de Jesús, de Aquel que, con «corazón», cuida de nosotros.

La fiesta, obligatoria para toda la Iglesia a partir de 1856 con Pío IX, nos recuerda el corazón coronado de espinas de Cristo. Y cuando oímos la palabra «corazón», pensamos sobre todo en la esfera afectiva, sentimental. Pero en el lenguaje bíblico tiene un significado mucho más amplio, porque indica a toda la persona en la unidad de su conciencia, inteligencia y libertad. El corazón indica la interioridad del hombre, pero también su capacidad de pensamiento: es la sede de la memoria, el centro de las elecciones, de los proyectos. En el costado abierto de Jesús, Él nos muestra y nos dice: «Me interesas», «tomo en mi corazón tu vida». Pero también dice: «Haz esto en memoria mía: cuida de los demás. Con un corazón. Es decir, tener los mismos sentimientos que yo, toma las mismas decisiones que yo».

Vatican News
Imagen de archivo: Audiencia General del 22 de mayo de 2013


Mons. Lazzaro You Heung-sik, nuevo Prefecto de la Congregación para el Clero

El Obispo de Daejeon, Corea del Sur, ha sido nombrado nuevo Prefecto de la Congregación para el Clero. Mons. Lazzaro You Heung-sik sucederá en el cargo a Mons. Beniamino Stella, quien permanecerá hasta la toma de posesión del nuevo Prefecto.

Ciudad del Vaticano, 11 de junio 2021.- La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha informado que el Santo Padre ha aceptado la renuncia del cardenal Beniamino Stella y ha nombrado a Monseñor Lazzaro You Heung-sik, de 69 años, obispo de Daejeon (Corea), como prefecto de la Congregación para el Clero. El nuevo prefecto conoce al Papa y lo recibió en su diócesis durante el viaje de Francisco a Corea en agosto de 2014.

Nacido en 1951 y ordenado sacerdote para la diócesis de Daejeon, Lázaro You Heung-sik se convirtió en coadjutor en la misma diócesis en 2003 y dos años después asumió la responsabilidad plena. El nuevo prefecto fue el responsable del Comité de Paz de la Conferencia Episcopal de Corea y visitó Corea del Norte en cuatro ocasiones.

El nombramiento de un obispo coreano en la Congregación para el Clero sigue al del cardenal Luis Antonio Tagle al frente de Propaganda Fide y demuestra la atención del Papa Francisco al continente asiático.

En los últimos días, el obispo de Mondovì, Egidio Miragoli, había anunciado en una carta al clero de su diócesis que había recibido del Pontífice el encargo de «hacer una visita, en su nombre, a la Congregación para el Clero», en vísperas del anuncio del cambio en la dirección del Dicasterio. La visita sigue a la realizada por el arzobispo Claudio Maniago a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, tras la aceptación de la dimisión del cardenal guineano Robert Sarah. Es muy probable que esta sea en adelante la práctica adoptada por el Papa Francisco también para los demás Dicasterios cuando se sustituya al responsable.

El nombramiento para el clero se esperaba desde hace tiempo: el actual prefecto, el cardenal Beniamino Stella, está de hecho a punto de cumplir ochenta años el próximo 18 de agosto. Nuncio apostólico y luego presidente de la Academia Pontificia Eclesiástica, Stella había sido nombrado para el Clero en septiembre de 2013, pocos meses después de la elección del nuevo Papa.

Francisco dispuso que el cardenal Stella «permanezca al frente» de la citada Congregación «hasta la toma de posesión del nuevo prefecto».

Vatican News
Imagen: Mons. Lazzaro You Heung-sik, Obispo de Daejeon,
nuevo Prefecto de la Congregación para el Clero

El Papa rechaza la dimisión del cardenal Marx: «Continúa como obispo de Múnich»

Compartimos la carta integral del Papa Francisco al cardenal Reinhard Marx, quien recientemente presentó su renuncia por la situación de la Iglesia alemana ante los abusos a menores: «Gracias por tu coraje cristiano que no teme humillarse ante la tremenda realidad del pecado. Asumir la crisis, personal y comunitariamente, es el único camino fructífero», escribe el Pontífice.

Ciudad del Vaticano, 10 de junio 2021.- Ante la reciente renuncia del cardenal Marx presentada al Papa Francisco en la que el purpurado expresó su deseo de dejar la dirección de la diócesis de Múnich y Frisinga por el escándalo de los abusos a menores en Alemania, llega la respuesta del Pontífice a través de una carta que reproducimos integralmente a continuación:

Santa Marta, 10 de junio de 2021
Querido hermano,
ante todo gracias por tu coraje. Es un coraje cristiano que no teme la cruz, no teme anonadarse delante la tremenda realidad del pecado. Así lo hizo el Señor (Fil 2. 5-8). Es una gracia que el Señor te ha dado y veo que vos la querés asumir y custodiar para que dé fruto. Gracias.

Me decís que estás atravesando un momento de crisis, y no sólo vos sino también la Iglesia en Alemania lo está viviendo. Toda la Iglesia está en crisis a causa del asunto de los abusos; más aún, la Iglesia hoy no puede dar un paso adelante sin asumir esta crisis. La política del avestruz no lleva a nada, y la crisis tiene que ser asumida desde nuestra fe pascual. Los sociologismos, los psicologismos, no sirven. Asumir la crisis, personal y comunitariamente, es el único camino fecundo porque de una crisis no se sale solo sino en comunidad y además debemos tener en cuenta que de una crisis se sale o mejor o peor, pero nunca igual[1].

Me decís que desde el año pasado venís reflexionando: te pusiste en camino, buscando la voluntad de Dios con la decisión de aceptarla fuese cual fuese.

Estoy de acuerdo contigo en calificar de catástrofe la triste historia de los abusos sexuales y el modo de enfrentarlo que tomó la Iglesia hasta hace poco tiempo. Caer en la cuenta de esta hipocresía en el modo de vivir la fe es una gracia, es un primer paso que debemos dar. Tenemos que hacernos cargo de la historia, tanto personal como comunitariamente. No se puede permanecer indiferente delante de este crimen. Asumirlo supone ponerse en crisis.
No todos quieren aceptar esta realidad, pero es el único camino, porque hacer “propósitos” de cambio de vida sin “poner la carne sobre el asador” no conduce a nada. Las realidades personales, sociales e históricas son concretas y no deben asumirse con ideas; porque las ideas se discuten (y está bien que así sea) pero la realidad debe ser siempre asumida y discernida. Es verdad que las situaciones históricas han de ser interpretadas con la hermenéutica de la época en que sucedieron, pero esto no nos exime de hacernos cargo y asumirlas como historia del “pecado que nos asedia”. Por tanto, a mi juicio, cada Obispo de la Iglesia debe asumirlo y preguntarse ¿qué debo hacer delante de esta catástrofe?.

El “mea culpa” delante a tantos errores históricos del pasado lo hemos hecho más de una vez ante muchas situaciones aunque personalmente no hayamos participado en esa coyuntura histórica. Y esta misma actitud es la que se nos pide hoy. Se nos pide una reforma, que – en este caso – no consiste en palabras sino en actitudes que tengan el coraje de ponerse en crisis, de asumir la realidad sea cual sea la consecuencia. Y toda reforma comienza por sí mismo. La reforma en la Iglesia la han hecho hombres y mujeres que no tuvieron miedo de entrar en crisis y dejarse reformar a sí mismos por el Señor. Es el único camino, de lo contrario no seremos más que “ideólogos de reformas” que no ponen en juego la propia carne.

El Señor no aceptó nunca hacer “la reforma” (permítaseme la expresión) ni con el proyecto fariseo o el saduceo o el zelote o el esenio. Sino que la hizo con su vida, con su historia, con su carne en la cruz. Y este es el camino, el que vos mismo, querido hermano, asumís al presentar la renuncia.

Bien decís en tu carta que a nada nos lleva sepultar el pasado. Los silencios, las omisiones, el dar demasiado peso al prestigio de las Instituciones sólo conducen al fracaso personal e histórico, y nos llevan a vivir con el peso de “tener esqueletos en el armario”, como reza el dicho.

Es urgente “ventilar” esta realidad de los abusos y de cómo procedió la Iglesia, y dejar que el Espíritu nos conduzca al desierto de la desolación, a la cruz y a la resurrección. Es camino del Espíritu el que hemos de seguir, y el punto de partida es la confesión humilde: nos hemos equivocado, hemos pecado. No nos salvarán las encuestas ni el poder de las instituciones. No nos salvará el prestigio de nuestra Iglesia que tiende a disimular sus pecados; no nos salvará ni el poder del dinero ni la opinión de los medios (tantas veces somos demasiado dependientes de ellos). Nos salvará abrir la puerta al Único que puede hacerlo y confesar nuestra desnudez: “he pecado”, “hemos pecado”… y llorar, y balbucear como podamos aquel “apártate de mi que soy un pecador”, herencia que el primer Papa dejó a los Papas y a los Obispos de la Iglesia. Y entonces sentiremos esa vergüenza sanadora que abre las puertas a la compasión y ternura del Señor que siempre nos está cercana. Como Iglesia debemos pedir la gracia de la vergüenza, y que el Señor nos salve de ser la prostituta desvergonzada de Ezequiel 16.

Me gusta como terminas la carta: “Continuaré con gusto a ser sacerdote y obispo de esta Iglesia y continuaré a empeñarme a nivel pastoral siempre y cuando lo retenga sensato y oportuno. Quisiera dedicar los años futuros de mi servicio en modo más intenso a la cura pastoral y empeñarme por una renovación espiritual de la Iglesia, como Usted incansablemente lo pide”.

Y esta es mi respuesta, querido hermano. Continúa como lo propones pero como Arzobispo de Munchen und Freising. Y si te viene la tentación de pensar que, al confirmar tu misión y al no aceptar tu dimisión, este Obispo de Roma (hermano tuyo que te quiere) no te comprende, pensá en lo que sintió Pedro delante del Señor cuando, a su modo, le presentó la renuncia: “apártate de mi que soy un pecador”, y escuchá la respuesta: “pastorea a mis ovejas”.

Con fraterno afecto.
FRANCISCO

[1] Existe el peligro de no aceptar la crisis y refugiarse en los conflictos, actitud que termina por asfixiar e impedir toda posible transformación. Porque la crisis posee un germen de esperanza, el conflicto – por el contrario – de desesperación; la crisis involucra… el conflicto – en cambio – nos enreda y provoca la actitud aséptica de Pilato: «Yo soy inocente de esta sangre. Es asunto de ustedes» (Mt. 27, 24)… que tanto mal nos ha hecho y nos hace.
Imagen de archivo: el Papa Francisco y el cardenal Marx.

Imagen: Foto de archivo: el Papa Francisco y el cardenal Marx.

Nombramiento del obispo de Jerez de la Frontera, España

El Santo Padre nombró hoy obispo de Jerez de la Frontera en España a S.E. Monseñor José Rico Pavés, hasta ahora obispo titular de Mentesa y auxiliar de Getafe.

Ciudad del Vaticano, 9 de junio 2021.- Tal como se lee en el Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en la administración ordinaria de la Iglesia, el Santo Padre firmó hoy el nombramiento del nuevo obispo de Jerez de la Frontera en España, en la persona de S.E. Monseñor José Rico Pavés, quien hasta ahora era obispo titular de Mentesa y auxiliar de Getafe.

Monseñor José Rico Pavés
S. E. Monseñor José Rico Pavés nació el 9 de octubre de 1966 en Granada. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor San Ildefonso de Toledo (1985-1992). En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma obtuvo la licenciatura en Teología Dogmática (1994) y la licenciatura en Teología Patrística (1998).

Ordenación sacerdotal y trayectoria
Fue ordenado sacerdote en Toledo el 11 de octubre de 1992, donde ocupó los siguientes cargos: coadjutor en la parroquia del Corpus Christi de Granada (1994-1995), profesor adjunto en la Pontificia Universidad Gregoriana (1996-1998), párroco de Nuestra Señora de la Purificación, Toledo (1998-2001), director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española (2001-2012), profesor ordinario del Instituto Teológico San Ildefonso (1998-2012) y director del mismo (2008-2012), profesor de la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso de Madrid (1999-2012), profesor ordinario del Instituto de Teología Espiritual de Barcelona (1996-2012), colaborador de la parroquia de Santo Tomé de Toledo (2001-2012) y director del Secretariado para la Doctrina de la Fe y el Ecumenismo de la archidiócesis metropolitana de Toledo (2005-2012).

Consagración episcopal
Fue nombrado obispo titular de Mentesa y auxiliar de Getafe el 6 de julio de 2012 y recibió la consagración episcopal el 21 de septiembre siguiente. Dentro de la Conferencia Episcopal fue miembro de la Comisión de Enseñanza y Catequesis (2014-2020) y desde este año es miembro de la Comisión Episcopal de Evangelización, Catequesis y Enseñanza.

Vatican News
Imagen: Monseñor José Rico Pavés, nuevo obispo de Jerez de la Frontera en España

Los cocineros en tiempos de pandemia, un «menú» de sacrificios y solidaridad

El programa “Doppio Click” de Radio Vaticano, esta dedicado al patrón de los cocineros italianos, San Francisco Caracciolo, a quien la Iglesia recuerda el 4 de junio. Una oportunidad para explorar el mundo de la restauración, duramente golpeado por la emergencia no sólo sanitaria, también a través de las palabras y reflexiones del Papa.

Ciudad del Vaticano, 4 de mayo 2021.- Hay «alimentos sencillos y nutritivos» que superan «las barreras geográficas, las pertenencias sociales y las culturas». Son las legumbres, «un alimento noble con un enorme potencial para reforzar la seguridad alimentaria en todo el mundo». En su mensaje con motivo del evento virtual promovido por la FAO para el Día Mundial de las Legumbres, el Papa Francisco señala que «todavía hay muchas personas, entre las que no podemos olvidar a los niños, que no pueden acceder a los recursos más básicos y carecen de una alimentación sana y suficiente». «Las lentejas, las judías, los guisantes y los garbanzos -añade el Papa Francisco en el mensaje – pueden encontrarse en las mesas de muchas familias, porque consiguen satisfacer diferentes necesidades de proteínas en nuestra dieta diaria.» El Pontífice recuerda también la tarea de «cultivar la tierra sin dañarla», para poder «compartir sus frutos pensando también en las generaciones que vendrán después de nosotros». El «menú» indicado por el Papa en la Encíclica Laudato si’ tiene también un horizonte preciso: la invitación es a «cocinar sólo lo que razonablemente se pueda comer». En el cuidado del hogar común, los cocineros en particular pueden desempeñar un papel esencial. El 19 de noviembre de 2017, al inicio del almuerzo con los pobres en el Aula Pablo VI, el Papa Francisco recordó precisamente la preciosa contribución de quienes trabajan en las cocinas.

«Roguemos al Señor que bendiga: bendiga esta comida, bendiga a los que la han preparado, nos bendiga a todos, bendiga nuestros corazones, nuestras familias, nuestros deseos, nuestras vidas, y nos dé salud y fuerza».

Entre los cocineros para los pobres
Hay muchos cocineros que cocinan para los necesitados. Una cantina en particular es la del Palacio Migliori, frente a la columnata de la Plaza de San Pedro. El Palazzo Migliori, recuerda Alessandro Guarasci en su informe, es un hogar para los sin techo. En el Palazzo Migliori se entremezclan gustos y sabores de diversas regiones del mundo. El chef de la casa, Marco Pavani, subraya que sólo se cocinan «alimentos de primera calidad, porque comer bien significa bienestar». «Cocinar aquí – añade – es una celebración. «Cocinar para quienes, durante tantos años, no han tenido un hogar, es un gran placer». Como nos recuerda el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica postsinodal Amoris Laetitia, «las alegrías más intensas de la vida surgen cuando podemos procurar la felicidad de los demás, en un anticipo del Cielo.» «Hay que recordar la feliz escena de la película El festín de Babette, en la que la generosa cocinera recibe un abrazo agradecido y un elogio: «¡Cómo deleitas a los ángeles! Es dulce y consolador experimentar la alegría que produce deleitar a los demás, verlos disfrutar. Esta alegría, efecto del amor fraterno, no es la de la vanidad de quien se mira a sí mismo, sino la de quien ama y se alegra del bien del amado, que se vierte en el otro y se hace fecundo en él».

El Papa saluda a los cocineros en la audiencia General del 2 de mayo de 2018

Los Chefs y la pandemia
El sector de la restauración se ha visto gravemente afectado por la pandemia, los cierres y las clausuras. En algunas regiones del mundo, la situación sigue siendo grave. Muchos cocineros han perdido su trabajo. En este periodo, también debido a la campaña de vacunación, en varios países, entre ellos Italia, estamos asistiendo a una gradual vuelta a la normalidad. Y el sistema de restauración italiano está dispuesto a aportar su contribución. Pero la normalidad también puede proponer las «sombras». La de los cocineros, como muchas otras profesiones, es una profesión que puede llevar a pasar, por ejemplo, mucho tiempo lejos de sus familias, para volver a ver a sus seres queridos después de un día de trabajo y cuando ya es de noche. El 16 de junio de 2014, dirigiéndose a los participantes en una conferencia diocesana en Roma, el Papa Francisco subrayó que no siempre es posible dedicar el tiempo adecuado a la relación entre padres e hijos. Y esto «no es humano». Su reflexión está relacionada con un encuentro con un cocinero.

Francisco y el mundo de la cocina
En el libro «Los años oscuros de Bergoglio» de Javier Cámara y Sebastián Pfaffen (Ancora editrice) se recuerda que el Papa Francisco aprendió a cocinar desde niño. El libro también señala que en varias ocasiones el 31 de octubre, día en que la Iglesia recuerda a San Alonso Rodríguez, jesuita, el futuro Pontífice cocinó paellas para sus hermanos. Otro episodio se remonta al verano de 1992. La sobrina de uno de sus colaboradores estaba preocupada por el almuerzo que debía organizar para el día de su boda. Por ello, el futuro Papa propuso un menú con un timbal de arroz como aperitivo. Y cocinó personalmente para los invitados.

Comedores franciscanos

Los comedores franciscanos
La contribución del mundo del voluntariado y la asistencia a los más frágiles no ha cesado en estos meses difíciles. La pandemia no ha frenado este impulso y las estufas tampoco. Los que se utilizan para servir a los más pobres, para las personas con dificultades. Giampaolo Cavalli, director del Antoniano de Bolonia, lo explica bien al micrófono de Andrea De Angelis.

«En este tiempo de pandemia hemos comprendido aún más cuán central es el cuidado, la atención del prójimo. El amor hacia los más frágiles». Aquello que se convierte en un don, alimentándose de la proximidad de la que tanto habla el Papa. La creatividad del bien nunca ha faltado. «Ha habido mucha imaginación por parte de los voluntarios, incluso en nuestros comedores. Pienso en aquellos restauradores de Bolonia que, con sus negocios cerrados, decidieron donar sus conocimientos y su tiempo a los más frágiles. Esta contribución fue -continúa Fray Cavalli – realmente importante». Las dificultades no faltaron, a veces se multiplicaron. «Nuestros comedores han sido como antenas, han registrado un mayor número de personas que necesitan una comida, una ayuda», revela el director del Antoniano. «Hay personas mayores, pero también familias con niños que se han visto afectadas por la pandemia de forma importante, y a todas ellas les hemos prestado el apoyo necesario».

Alimentación y religiones
En las tres grandes religiones monoteístas, como nos recuerda Silvia Giovanrosa en su informe, la comida no tiene significados secundarios.

En el judaísmo la comida se llama khasher, que significa bueno, lícito. También la religión islámica tiene alimentos prohibidos y alimentos considerados buenos, especialmente en lo que respecta a la carne y al procedimiento de sacrificio. En el Evangelio se recuerda que «no hay nada fuera del hombre que entrando en él pueda contaminarlo, son las cosas que salen del hombre las que lo contaminan». San Pablo, en la carta a los Romanos, subraya que «el reino de Dios no es cuestión de comida o bebida, sino que es justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo».

Comidas y oración
El momento de las comidas también está vinculado al de la oración. La bendición de los alimentos y la acción de gracias por el pan de cada día son rasgos distintivos para los cristianos. La Iglesia, reunida en torno a la mesa eucarística, mira el pan partido por Jesús en la Última Cena. «Cristo, que nos alimenta bajo las especies consagradas del pan y del vino -recordó el Papa Francisco en el Ángelus del 7 de junio de 2015-, es el mismo que sale a nuestro encuentro en los acontecimientos cotidianos; está en el pobre que nos tiende la mano, está en el que sufre y pide ayuda, está en el hermano que pide nuestra disponibilidad y espera nuestra acogida. Está en el niño que no sabe nada de Jesús, de la salvación, que no tiene fe». El vínculo entre las comidas y la oración se renueva también cada domingo con el saludo del Papa Francisco tras el rezo mariano del Ángelus. Estas son las palabras que pronunció el Pontífice el pasado 30 de mayo.

Les deseo a todos un buen domingo. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. Disfrute de su almuerzo y hasta la vista.

San Francisco Caracciolo

El patrón de los cocineros en Italia
El 4 de junio, la Iglesia recuerda a San Francisco Caracciolo. Nacido en Villa Santa María, en los Abruzos, en 1563, el año en que terminó el Concilio de Trento, descendía de una familia de príncipes. Pero, como San Francisco de Asís, se despojó de las riquezas terrenales para ponerse al servicio de Dios y de los pobres. A los veinte años, contrajo una grave enfermedad contagiosa. Decide aislarse en un sótano del palacio familiar.

En este contexto de aislamiento madura su conversión y tras su recuperación abandona el pequeño pueblo de su padre para ir a Nápoles. Comienza a servir en la Compañía de los Blancos de la Justicia en favor de los pobres, los enfermos y los condenados a muerte. Aquí conoció por casualidad al rico y noble genovés Agostino Adorno, que lo involucró, junto con su pariente de sangre Fabrizio Caracciolo, en la creación de una nueva orden religiosa: los Clerici Regolari Minori. Murió el 4 de junio de 1608 en Agnone, cuando regresaba a Nápoles de una peregrinación a Loreto. en 1807 y proclamado copatrón de Nápoles en 1840.

Canonizado por el Papa Pío VII en 1807, en 1840 fue proclamado copatrón de Nápoles. A raíz de la petición de la Federación Italiana de Cocineros, por la gran veneración de los cocineros de Villa Santa María cuyos orígenes están ligados a la familia Caracciolo, la Santa Sede declaró en 1996 a San Francisco Caracciolo patrón de los cocineros.

La fiesta del cocinero
El 13 de octubre, día del nacimiento de San Francesco Caracciolo, los cocineros celebran a su patrón en toda Italia. Y en particular en Villa Santa María, lugar de nacimiento de la Santa, donde una delegación regional de la Federación Italiana de Cocineros dona el aceite votivo. Con este aceite se enciende la lámpara delante de la estatua del Santo en la capilla del Palacio Caracciolo. La jornada también está marcada por los eventos gastronómicos, en los que participan grandes chefs nacionales e internacionales. El año pasado fue un día muy diferente al habitual debido a las restricciones relacionadas con la pandemia.

Oración de los cocineros
Orar siempre es posible: el tiempo del cristiano es el tiempo de Cristo resucitado, que está con nosotros «todos los días». Como nos recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, «es posible, incluso en el mercado o durante un paseo solitario, rezar con frecuencia y fervor. También es posible en tu tienda, ya sea mientras compras o vendes, o incluso mientras cocinas». La oración de las cocineras dirigida a su patrona recorre en particular la vida del sacerdote de los Abruzos, movido por una admirable caridad hacia Dios y el prójimo. Este es el texto de la oración.

“Oh humildísimo San Francisco, adorador y apóstol de Jesús Pan de Vida, que renunció a los bienes y honores terrenales para ponerse plenamente al servicio de Dios y de su prójimo más pobre y necesitado de ayuda material y espiritual, los cocineros te admiramos y nos dirigimos a ti como nuestro patrón particular. Tú que estuviste profundamente unido a Cristo, el Pan partido para la vida del mundo, ayúdanos a saber promover, a través de la mesa que preparamos, relaciones más humanas y fraternas para contribuir a la difusión de la paz y del amor de Dios en el mundo. Infunde en nosotros y en todos los hombres el deseo y el gusto por la Mesa de la Palabra y el Pan de la vida eterna, obtén de Dios la gracia y la bendición sobre nuestras familias y sobre nuestro trabajo, ayúdanos a ser siempre dignos hijos de Dios para poder merecer participar, al final de nuestra jornada terrenal, en tu gloria y en la bienaventuranza de todos los Santos del cielo”. (Oración de los cocineros a San Francisco Caracciolo)

Amedeo Lomonaco (Vatican News)

Papa Francisco: dar a todos la oportunidad de protegerse con las vacunas

Fue la exhortación del Papa al concluir la maratón de oración convocada por él en este mes mariano, para invocar el fin de la pandemia. El Sumo Pontífice guió el rezo del Santo Rosario en los Jardines Vaticanos ante la imagen de la Virgen Desatanudos, por cinco intenciones de oración.

31 de mayo 2021.- «He visto tanta participación en el Pueblo de Dios, que a través de los medios de comunicación y el compromiso de tantos Santuarios en todo el mundo ha llegado a millones de personas, que con una sola voz han elevado su oración a la Santa Madre de Dios. […] Sigamos pidiendo al Señor que proteja al mundo entero de la pandemia y que todos, sin exclusión de ningún tipo, tengan pronto la posibilidad de protegerse mediante la vacuna»: fueron las palabras con las que el Papa Francisco concluyó la maratón de oración por él convocada en mayo, mes de la Virgen, para invocar el fin de la pandemia. Ante la imagen de María, la que Desata los nudos, a la que está muy unido, el Santo Padre rezó para que la Santísima Virgen deshaga los sufrimientos que han asolado al mundo en esta época de crisis sanitaria, pero también económica, psicológica y social. En los Jardines Vaticanos se realizó una procesión, antes del rezo del Rosario, con cinco intenciones de oración y otros tantos nudos.

La intenciones puestas a los pies de la Virgen Desatanudos
La imagen de la Virgen María fue llevada en procesión por los niños de la parroquia de Santa Maria della Grotticella de Viterbo que recibieron la Primera Comunión, por los niños confirmados en la parroquia de San Domenico di Guzmán, por un grupo de scouts de Roma, por algunas familias y por algunas religiosas en representación de todo el Pueblo de Dios. La procesión estuvo animada por el coro de la diócesis de Roma y la Banda de Arcinazzo Romano. Algunos jóvenes de Acción Católica, familias compuestas por recién casados o que esperan un hijo, y una familia de sordos en la que nació una vocación religiosa, se turnaron para rezar.

El primer «nudo» a desatar fue el de la relacionalidad herida, la soledad y la indiferencia, que se han profundizado en este tiempo. El segundo nudo se dedicó a las personas que buscan trabajo o se encuentran en situación precaria, con especial atención al desempleo juvenil, al femenino, al paro de los padres de familia y al de los que intentan defender a sus empleados. El tercer nudo a desatar fue el de las víctimas de la violencia, en particular aquella que se origina en la familia. Por último, los nudos cuarto y quinto estaban dirigidos al progreso humano y a la actividad pastoral de la Iglesia, para que éstas «redescubran el entusiasmo y el nuevo impulso en toda la vida pastoral», con también la intención de que «los jóvenes puedan casarse y construir una familia y un futuro».

La coronación de la Virgen
Al final del rezo del rosario, el Papa Francisco coronó la imagen de la Virgen María y recitó una oración. Tras la bendición final, pronunció unas palabras de saludo y agradecimiento, de manera especial dirigidas al Dicasterio para la Nueva Evangelización y a los treinta Santuarios que durante el mes se turnaron para animar el rezo del Santo Rosario.

También demostró su gratitud a la Diócesis de Augsburgo por la imagen de la Knotenlöserin [«la que Desata los nudos»], en la copia realizada por la pintora Ana María Berti, que fue donada al Pontífice. «Seguimos pidiendo al Señor que proteja al mundo entero de la pandemia y que todos, sin exclusión de ningún tipo, tengan pronto la posibilidad de protegerse mediante la vacuna», exhortó Francisco, quien pidió, antes de retirarse, que no se nos olvidemos de rezar por él.

La iniciativa se realizó a la luz de la expresión bíblica: “De toda la Iglesia subía incesantemente la oración a Dios” (Hch 12, 5), y fue promovida por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

Vatican News

Monseñor Roche nuevo Prefecto de la Congregación para el Culto Divino

El Santo Padre ha nombrado al frente de la Congregación vaticana al Arzobispo que era el Secretario, un cargo encomendado por el Papa al Obispo de Tortona, Vittorio Viola. El Pontífice ha nombrado también al nuevo Subsecretario, Monseñor Aurelio García Macías.

Ciudad del Vaticano, 27 de mayo 2021.– El Papa ha rediseñado la dirección de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos nombrando al prefecto, al secretario y al subsecretario. El sucesor del cardenal Robert Sarah, que dimitió el pasado mes de febrero, es el arzobispo-obispo emérito de Leeds, Arthur Roche, de 72 años, secretario de la Congregación desde 2012 a instancias de Benedicto XVI.

Originario de Batley Carr, Inglaterra, el nuevo prefecto asistió a la Universidad Pontificia Comillas en el Colegio de San Albán de Valladolid, España, donde obtuvo la licenciatura en Sagrada Teología. Ordenado sacerdote en 1975, entre sus diversos cometidos, en 1996 fue nombrado Secretario General de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales. Juan Pablo II le nombró auxiliar de la archidiócesis de Westminster en 2001. De 2001 a 2002 fue presidente de la Comisión de Asuntos Pastorales, de la Comisión de Finanzas y de la Sociedad de Niños Católicos de la Archidiócesis de Westminster. El 16 de julio de 2002 fue nombrado coadjutor de la diócesis de Leeds y presidente de la Comisión Internacional para la Liturgia en lengua Inglesa (ICEL). El 7 de abril de 2004 fue nombrado obispo de la diócesis de Leeds y presidente del “Department of Christian Life and Worship” de la Conferencia de Obispos de Inglaterra y Gales. Es miembro del Comité Permanente del CBCEW y uno de los tres obispos responsables del Venerable Colegio Inglés de Roma y Valladolid (España), y del Colegio Beda de Roma.

Además del nombramiento de monseñor Roche, el Pontífice confirió el cargo de secretario de la Congregación para el Culto Divino al obispo de Tortona, el franciscano Vittorio Francesco Viola, confiriéndole al mismo tiempo el título de arzobispo- obispo emérito de la misma ciudad piamontesa.

Como subsecretario del mismo dicasterio, el Papa nombró, con rango episcopal y asignándole la sede titular de Rotdon, a monseñor Aurelio García Macías, hasta ahora jefe de oficina de la Congregación.

Monseñor Aurelio García Macías nació el 28 de marzo de 1965 en Pollos (España). Fue ordenado sacerdote de la Archidiócesis de Valladolid en 1992. Es licenciado en Filosofía por la Universidad de Salamanca y doctor en Liturgia por el Pontificio Instituto Litúrgico de Sant’Anselmo (Roma). Fue Delegado Arquidiocesano de Liturgia y Rector del Seminario de la misma Circunscripción eclesiástica. Desde el 1 de septiembre de 2015 presta sus servicios en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en la que, en 2016, pasó a ser Jefe de Oficina.

Imagen: Monseñor Arthur Roche, nuevo Prefecto de la Congregación para el Culto Divino

El 31 de mayo el Papa concluirá la maratón de oración

El lunes, 31 de mayo, el Papa Francisco concluirá la maratón de oración para invocar el fin de la pandemia rezando el Rosario en los Jardines Vaticanos, a las 17:45 horas (CET). La soledad, el desempleo, la violencia doméstica y social, pero también el progreso humano accesible a todos, y la reanudación de un fuerte impulso en la pastoral: estas son las distintas situaciones que se le confían a María en el rezo del Rosario con el que el Papa cerrará el mes mariano el lunes 31 de mayo y que puedes seguir en directo desde www.vaticanews.va.

Ciudad del Vaticano, 27 de mayo 2021.- Fue el mismo Papa Francisco a abrir la maratón de oración el pasado 1 de mayo con una oración ante el icono de la Virgen del Socorro en la Basílica de San Pedro, tras la cual, los días posteriores, diferentes santuarios de todo el mundo participaron en esta «maratón» de oración.

La iniciativa, que, por deseo expreso del Santo Padre, ha sido organizada por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, fue muy apreciada por su sencillez y al mismo tiempo por el profundo sentido de comunión con la Iglesia y con el Papa Francisco, en la que millones de personas han rezado el Rosario cada día de la forma en que su cultura y país lo expresa de forma natural.

La oración se retransmitirá en directo por los canales oficiales de la Santa Sede, se conectarán todas las redes católicas del mundo y será accesible para las personas sordas y con problemas de audición a través de la traducción a la lengua de signos italiana LIS.

Fin de la maratón frente a la Virgen María Desatando Nudos
Como signo final, el Papa Francisco ha querido dirigir su oración a una imagen de la Virgen de la que es muy devoto: la Virgen María Desatando Nudos. El icono que recoge esta particular representación de la Virgen, se encuentra en Augsburgo, Alemania, y consiste en una pintura al óleo sobre lienzo realizada por el pintor alemán Johann Georg Melchior Schmidtner hacia 1700, que actualmente se encuentra en la iglesia de San Pedro am Perlach. El Papa Francisco siempre ha mostrado una fuerte devoción por esta imagen, y ha difundido su culto especialmente en Buenos Aires y Argentina. El cuadro representa a la Virgen intentando desatar los nudos de una cinta blanca tendida por dos ángeles, rodeada de escenas bíblicas que remiten simbólicamente a imágenes de esperanza, misericordia y victoria sobre el mal.

«Copia única del icono original conocido en toda Baviera con motivo de una peregrinación de las diócesis bávaras a Augsburgo celebrada en el año 2015, llegará a Roma acompañada por el obispo de Augsburgo, monseñor Bertram Johannes Meier», quien lo donará al Papa Francisco que lo destinará según sus intenciones, según da a conocer el comunicado del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, organizador de la iniciativa de la maratón de oración.

El Papa Francisco confía a la Virgen cinco «nudos» a desatar
La elección de esta imagen quiere representar una oración especial para que la Virgen interceda para «disolver» el sufrimiento que ha atado al mundo en este tiempo de crisis sanitaria, pero también económica, psicológica y de relaciones sociales. Poe ello, el Papa Francisco confiará a la Virgen cinco intenciones de oración, cinco «nudos» a desatar.

El primer nudo que hay que desatar es el de la relacionalidad herida, la soledad y la indiferencia, que se han profundizado en este tiempo.

El segundo nudo es el del desempleo, con especial atención al desempleo juvenil, al femenino, al de los padres de familia y al de los que intentan defender a sus empleados.

El tercer nudo está representado por el drama de la violencia, en particular la que se origina en la familia, en el hogar dentro de las paredes de la casa, hacia las mujeres o deflagrada en las tensiones sociales generadas por la incertidumbre de la crisis.

El cuarto nudo se refiere al progreso humano, que la investigación científica está llamada a apoyar, poniendo en común los descubrimientos para que sean accesibles a todos, especialmente a los más débiles y pobres.

El quinto nudo a desatar es el de la atención pastoral. Que las Iglesias locales, las parroquias, los oratorios, los centros de pastoral y de evangelización redescubran el entusiasmo y el nuevo impulso en toda la vida pastoral. Que los jóvenes puedan casarse y construir una familia y un futuro.

Imagen: La Virgen Desatanudos del pintor alemán Johann Georg Melchior Schmidtner