El Papa pide formar a las familias para que comprendan su compromiso eclesial

El Pontífice envía un video mensaje a los participantes del Foro “¿Hasta dónde hemos llegado con Amoris laetitia? Estrategias para la aplicación de la exhortación apostólica del Papa Francisco» organizado por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Ciudad del Vaticano, 9 de junio 2021.- Entre saludos y agradecimientos por la iniciativa al Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, el Papa Francisco ha comenzado su video mensaje dirigido a los participantes del Foro “¿Hasta dónde hemos llegado con Amoris laetitia? Estrategias para la aplicación de la exhortación apostólica del Papa Francisco», que pretende estimular un discernimiento eclesial fecundo sobre el estilo y la finalidad de la pastoral familiar en la perspectiva de la nueva evangelización, cinco años después de la promulgación de la exhortación apostólica Amoris laetitia.

La exhortación Amoris laetitia, tal y como dice el Papa en su video mensaje, “es el fruto de una profunda reflexión sinodal sobre el matrimonio y la familia y, como tal, requiere un paciente trabajo de aplicación y una conversión misionera”. Es por ello que este Foro – puntualiza – “está en continuidad con el camino sinodal, que debe concretarse en las Iglesias locales y que requiere cooperación”.

De hecho, dice, dicho Foro “representa un momento esencial de diálogo entre la Santa Sede, las conferencias episcopales, los movimientos y las asociaciones familiares” y expresa su deseo de que “el Espíritu Santo lo convierta en un evento fecundo para la Iglesia, pastores y laicos juntos, para escuchar las necesidades concretas de las familias” y “ayude a emprender los procesos necesarios para renovar el anuncio de la Iglesia”.

La familia es hoy más que nunca un signo de los tiempos
El Papa también aclara que hoy más que nunca “la familia es un signo de los tiempos” y la Iglesia está invitada “a escuchar activamente a las familias” y al mismo tiempo “a involucrarlas como sujetos de la pastoral”, de hecho – dice – “es necesario dejar de lado cualquier idea de que la evangelización está reservada a una élite pastoral” pues como explica el Papa, “cada uno de los bautizados es agente evangelizador».

En este sentido, Francisco asegura que para llevar el amor de Dios a las familias y a los jóvenes necesitamos la ayuda de las propias familias, de su experiencia concreta de vida y de comunión: “Necesitamos cónyuges junto a los pastores, para caminar con otras familias, para ayudar a los más débiles, para anunciar que, también en las dificultades, Cristo se hace presente en el sacramento del matrimonio para dar ternura, paciencia y esperanza a todos, en cualquier situación de la vida”.

El matrimonio tiene una misión en la edificación de la Iglesia
“El matrimonio, al igual que el sacerdocio, tiene una finalidad directa de construcción y dilatación del Pueblo de Dios y confiere a los cónyuges una misión particular en la edificación de la Iglesia”. Para el Papa, la familia es «Iglesia doméstica», es decir, ese lugar donde la presencia sacramental de Cristo actúa entre los esposos y entre los padres y los hijos y la corresponsabilidad en la misión llama, a los cónyuges y a los ministros ordenados, especialmente a los obispos, “a cooperar con fecundidad en el cuidado y la custodia de las Iglesias domésticas”. Dicho esto, el Papa Francisco pide a los pastores llamar a los matrimonios “que muchas veces están ahí, están listos, pero no son llamados”. “Si los llamamos – dice el Papa – a trabajar con nosotros, si les damos espacio, pueden brindar su aporte a la construcción del tejido eclesial”.

Ser conscientes del gran Don que se recibe con el Sacramento del matrimonio
Por último, el Papa pide a los participantes del Foro que es importante “hacer un esfuerzo especial para formar a los laicos, especialmente a los cónyuges y a las familias, para que comprendan mejor la importancia de su compromiso eclesial”. Pues – aclara – “muchas familias no son conscientes del gran don que han recibido en el Sacramento, signo eficaz de la presencia de Cristo que acompaña cada momento de su vida. Cuando una familia descubre plenamente este don, siente el deseo de compartirlo con otras familias, porque la alegría del encuentro con el Señor tiende a difundirse y genera otra comunión; es naturalmente misionera”.

Mireia Bonilla (Vatican News)

Francisco alienta al John 17 Movement: «¡El amor puede cambiar el mundo!»

A través de un video mensaje el Papa Francisco expresó su cercanía a los miembros del «John 17 Movement» reunidos en el Seminario de San José de Nueva York, con ocasión de un retiro especial sobre «Reconciliación Relacional, un Nuevo Camino para la Reconciliación de los Cristianos». El Pontífice subrayó los valores de amor y fraternidad que promueve este Movimiento y que son fundamentales para cambiar el mundo.

Ciudad del Vaticano, 9 de junio 2021.- La tarde del 9 de junio el Papa Francisco envió un video mensaje a los miembros del «John 17 Movement» reunidos en el Seminario de San José de Nueva York, con ocasión de un retiro especial sobre «Reconciliación Relacional, un Nuevo Camino para la Reconciliación de los Cristianos» (Jn 17,13-17).

Un evento que contó con la participación del Rector del Seminario, el Obispo James Massa y del Cardenal Joseph Tobin. En su video, el Santo Padre saludó a todos cordialmente y agradeció el compromiso de este Movimiento.
Descubrirnos hermanos: hijos de un mismo Padre.

«John 17 Movement es sobre el amor de quienes, alrededor de la mesa tomando un café cappuccino, almorzando o disfrutando de un helado, se descubren hermanos, no por el color de la piel, ni la nacionalidad, ni la procedencia, ni las diversas formas en las que viven su fe; sino como hijos de un mismo Padre», dijo Francisco, haciendo hincapié en que esta fraternidad nace incluso en lugares donde a causa de la pobreza y la guerra «no hay ni una mesa, ni un cappuccino, ni un helado para compartir», porque lo esencial del vínculo que nos une -añadió el Santo Padre- es que «somos hijos de un mismo Padre».

Asimismo, el Papa destacó que el amor no necesita de profundos conocimientos teológicos, aunque estos también sean necesarios:
“El amor es un encuentro de vida, primero con el Señor Jesús, con la persona de Jesús y de allí, de ese encuentro de amor, nace la amistad, la fraternidad, y la certeza de ser hijos del mismo Padre. La vida que se comparte y se entrega a un fin superior: ¡El amor puede cambiar el mundo! Todo nace de ahí, de un encuentro fraterno, el amor puede cambiar el mundo, pero primero nos cambia a nosotros mismos”.

Permanecer juntos en el amor para cambiar el mundo
Para Francisco es posible cambiar el mundo en el que vivimos si los cristianos «permanecemos juntos en el amor» ya que de esta manera, «podemos cambiarnos a nosotros mismos porque Dios es Amor».

En el video, el Pontífice lamenta que a causa de la actual pandemia no pudo encontrarse con el «John 17 Movement», tal y como estaba previsto hace algunos meses: «Ya nos encontraremos más adelante, ojalá lo hagamos pronto, antes de fin de año», aseveró.

Compartir la vida y el amor fraterno
Antes de despedirse, el Papa exhortó a todos a seguir caminando juntos compartiendo la vida y el amor fraterno:
“John 17 Movement y el testimonio que han compartido conmigo cada vez que nos hemos encontrado, me da esperanza, y me da alegría. Como dice Joe Tosini, el amor es lo más importante del mundo y sin embargo ¡nadie enseña cómo amar! Amas o no amas, pero el amor que se hizo carne, el amor que dio su vida por nosotros, ese es el camino”

Finalmente, Francisco puso en guardia sobre el riesgo de confundir el amor «con una especie de filosofía platónica e idealista».

«El amor es concreto, el amor da la vida por los demás, como Jesús la dio por nosotros. Tal vez porque el amor no se enseña, ¡se vive! ¡Ustedes nos están enseñando esto… Viviéndolo!», concluyó el Papa pidiendo a los integrantes de este Movimiento que no se olviden de rezar por él, «porque este trabajo no es nada fácil», puntualizó sonriendo.

Origen del «John 17 Movement»
El John 17 Movement comenzó en 2013 cuando el pastor pentecostal Joe Tosini -según relata él mismo- se despertó en la madrugada con un fuerte deseo de rezar por el recién elegido Papa Francisco. Al no ser un católico, esto le sorprendió mucho, pero también presintió que un día se encontraría con el Pontífice y comenzaría a trabajar con él por la unidad de la Iglesia.

Desde entonces inició un camino de diálogo y fraternidad entre el Movimiento y la Iglesia católica en favor de la cultura del encuentro, que busca siempre tender puentes humanos y nunca muros.

Sofía Lobos (Vatican News)

En junio, el Papa invita a contemplar la belleza del matrimonio

El Santo Padre dedica su intención de oración del mes de junio a la belleza del matrimonio, un viaje comprometido de toda la vida en el que “la esposa y el esposo no están solos; los acompaña Jesús”. En el video Francisco invita a rezar “por los jóvenes que se preparan para el matrimonio con el apoyo de una comunidad cristiana”: para que “crezcan en el amor con generosidad, fidelidad y paciencia”.

Ciudad del Vasticano, 2 de junio 2021.- El Santo Padre muestra la belleza del matrimonio: “Casarse y compartir la vida es algo hermoso”. Así lo afirma en el mensaje contenido en El Video del Papa de mes de junio, publicado hoy con la intención de oración que el Francisco confía a toda la Iglesia a través de la Red Mundial de Oración del Papa. El video de este mes inicia con una pregunta: “¿Es cierto eso que dicen algunos, que los jóvenes no quieren casarse, especialmente en estos tiempos tan duros?”.

Casarse es un viaje comprometido
El Santo Padre afirma que: “Casarse y compartir la vida es algo hermoso. Es un viaje comprometido, a veces difícil, a veces complicado, pero vale la pena animarse. Y en este viaje de toda la vida, la esposa y el esposo no están solos; los acompaña Jesús”.

“El matrimonio no es sólo un acto ‘social’; es una vocación que nace del corazón, es una decisión consciente para toda la vida que necesita una preparación específica”

Después de pedir que no se olvide nunca este concepto porque “Dios tiene un sueño para nosotros, el amor, y nos pide que lo hagamos nuestro”.

Hagamos nuestro el amor que es el sueño de Dios
Y pide que “recemos por los jóvenes que se preparan para el matrimonio con el apoyo de una comunidad cristiana”:
“Para que crezcan en el amor, que crezcan en el amor con generosidad, fidelidad y paciencia. Porque para amar hace falta mucha paciencia. Pero vale la pena, ¿eh?”.

Tendencias mundiales del matrimonio
Cabe destacar que la tasa de matrimonios, según algunos datos, viene bajando notablemente desde 1972. Por ejemplo, en países como Estados Unidos, ha llegado a los puntos más bajos desde que se tienen registros. En muchos países, además, el descenso de las tasas de matrimonio ha ido acompañado de un aumento de la edad a la que se contrae matrimonio (el promedio en Suecia, por ejemplo, hoy se acerca a los 34 años). Y en cuanto a las familias, no sólo se observa que la proporción de hijos nacidos fuera del matrimonio ha aumentado considerablemente en casi todos los países de la OCDE, sino que se ha multiplicado el número de divorcios, que en unos países afectan a más de la mitad de los matrimonios. Además, el confinamiento por la pandemia, en muchos casos, supuso tensión y conflictos familiares y ha hecho de la convivencia una tarea más ardua de lo acostumbrado.

Año especial dedicado a la familia
El Video del Papa de este mes de junio sobre el matrimonio llega en un momento muy oportuno. En la fiesta de la Sagrada Familia del año pasado, Francisco había convocado un Año especial dedicado a la familia, y éste acaba de comenzar el pasado 19 de marzo con el lema: “El amor familiar: vocación y camino de santidad”. Se trata de una convocatoria que coincide con el quinto aniversario de la encíclica Amoris laetitia y con el tercero de la exhortación apostólica Gaudete et exsultate, lo cual enmarca la intención de este mes en la vocación al amor que cada persona tiene desde el lugar que ocupa dentro de su hogar. Además, acompaña a otro importante acontecimiento: el año de San José, que durará hasta el próximo 8 de diciembre.

Preparación específica al matrimonio
“Preparar a los jóvenes y a los novios a una verdadera y propia vocación, y no sólo a la celebración de una boda, es una prioridad”. Así lo comentó la subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, la profesora Gabriella Gambino. Quien añadió:

“Recomenzar desde el significado del Bautismo para llegar a comprender la presencia de Cristo en la vida cotidiana de los novios, primero, y de los esposos, después, es indispensable para infundir en los jóvenes la certeza de que su propio proyecto familiar es la respuesta a una llamada y que este proyecto es posible”

Y en “una sociedad secularizada que ya no cree en el matrimonio, concluye, es fundamental proclamar la fuerza y el poder del sacramento como vocación, para mostrar que las relaciones familiares pueden tener un valor salvífico para las personas y ser un camino de santidad. Se trata de llevar concretamente a Cristo a la vida de las familias”.

Comentario del Padre Frédéric Fornos
Por su parte, el Padre Frédéric Fornos, Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, observó que, “el Papa destaca en esta intención de oración la belleza del matrimonio y manifiesta el deseo de que los jóvenes que se preparan para el sacramento cuenten con ‘el apoyo de una comunidad cristiana’. Pues el matrimonio es una vocación, una respuesta a la llamada del Señor, o sea que la decisión de casarse y de crear una familia es fruto del discernimiento. Dejarse llevar por el sueño que Dios tiene para nosotros, el amor, pide apoyo y acompañamiento de la comunidad”. Y como dice Francisco a los jóvenes que se preparan al matrimonio:

“‘Para amar hace falta mucha paciencia’, pero en este viaje de toda la vida, Jesús, rostro del amor del Padre, los acompaña. Hagamos nuestro ese sueño de Dios para crecer en el amor y apostar al viaje comprometido del matrimonio y la familia en este año especial de San José”

Vatican News

El Papa recuerda a Gregorio Pedro XX: «Con él estuve cerca del pueblo armenio»

Francisco envió un mensaje con motivo del funeral, que tuvo lugar esta mañana, del Patriarca de Cilicia de los armenios católicos, fallecido el pasado 25 de mayo: «Fueron muchos los momentos especiales que compartimos juntos, que me permitieron estar cerca de él», escribe el Papa. En representación del Pontífice, ha participado en el funeral el cardenal Mario Zenari, nuncio apostólico en Siria.

Ciudad del Vaticano, 29 de mayo 2021.- Esta mañana tuvo lugar el solemne funeral del jefe de la Iglesia católica armenia, el patriarca Gregorio Pedro XX Ghabroyan, fallecido en Beirut el pasado martes a la edad de 86 años. Llevaba unos meses enfermo. En representación del Papa, participó en el funeral el cardenal Mario Zenari, nuncio apostólico en Siria, quien leyó el mensaje de Francisco dirigido a monseñor Boutros Marayati, ahora administrador de la Iglesia Patriarcal de Cilicia de los Armenios.

La ceremonia, que se celebró en la catedral católica armenia de San Elías y San Gregorio el Iluminador ubicada en la capital libanesa, fue presidida por monseñor Marayati, mientras que la homilía corrió a cargo de monseñor Kevork Assadourian, obispo auxiliar de Beirut del Patriarcado Católico Armenio, colaborador desde hace mucho tiempo de Gregorio Pedro XX.

La «bendición especial»
En su mensaje, el Papa recuerda algunos momentos compartidos con «su querido hermano en Cristo», el Patriarca de Cilicia de los Armenios, empezando por su elección en el verano de 2015, «antes de aceptar quiso pedirme una bendición especial, para poder gobernar la Iglesia Patriarcal a pesar de su ya avanzada edad», escribe el Santo Padre. «El 7 de septiembre de 2015 concelebramos la Eucaristía en Roma, en la que le fue concedida la Ecclesiastica Communio: sostuvimos juntos en alto el Cuerpo y la Sangre de Cristo, signo visible de que el fundamento de todo servicio en la Iglesia es la adhesión y la conformación a Cristo, Crucificado y Resucitado.

En 2016 estuvo conmigo durante el Viaje Apostólico a Armenia, en particular cuando visité la Catedral del Ordinariato para los Fieles Católicos Armenios de Europa del Este, en Gyumri, y junto a mis hermanos Obispos del Sínodo de la Iglesia Patriarcal. En 2018, con motivo de la inauguración de la estatua de San Gregorio de Narek, en los Jardines Vaticanos».

La adhesión del Patriarca a la llamada de Dios para seguirle
La cercanía con el patriarca -continúa explicando Francisco- fue también una oportunidad de acercamiento al pueblo armenio, «que tanto ha sufrido a lo largo de la historia, pero que siempre ha permanecido fiel a su profesión de fe en Cristo Salvador.» A continuación, el Papa recuerda las diversas iniciativas de solidaridad apoyadas por Gregorio Pedro XX «en favor de las poblaciones más probadas, especialmente en Siria y Líbano» y su compromiso con «la apertura del proceso de beatificación y canonización de su iluminado predecesor, el siervo de Dios cardenal Gregorio Pedro XV Agagianian.» Últimamente -escribe el Pontífice- constatando la pérdida de sus fuerzas físicas, «con un sentido de responsabilidad se preguntó con gran conciencia si todavía era capaz de dirigir la Iglesia armenia como Patriarca: el Señor le respondió, pronunciando por última vez la llamada a seguirle».

Francisco concluyó su mensaje encomendando el alma del difunto a la misericordia de Dios con la certeza de que será acompañada al Cielo por «las oraciones de intercesión de la Santísima Madre de Dios María, San Gregorio el Iluminador y San Gregorio de Narek, junto con todos los mártires y santos armenios».

Cardenal Sandri: «En él espíritu de paternidad y aguda inteligencia»
Tras la lectura del mensaje del Papa, el nuncio apostólico en el Líbano, monseñor Joseph Spiteri, leyó el mensaje de condolencia del cardenal Leonardo Sandri. El Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales recuerda el «espíritu de paternidad y guía del Patriarca, vivido dentro de una personalidad de aguda inteligencia, tanto en la reflexión como en la administración, capaz de tejer relaciones a distintos niveles y cuidadoso custodio del legado espiritual dejado por sus predecesores».

De los numerosos encuentros que mantuvo con el Patriarca de Cilicia de los armenios católicos, el cardenal menciona dos en el texto: los del 3 de marzo de 2012 en Francia y el 24 de septiembre de 2015 en Armenia para la consagración de dos iglesias.

«Al comienzo del rito de consagración del lugar sagrado -escribe el cardenal Sandri-, el obispo ‘llama’ con la cruz a las puertas del templo, para que se abran de par en par y acojan al santo pueblo de Dios para celebrar los misterios divinos. En esas dos ocasiones, uniendo nuestras manos en torno a la Cruz, realizamos ese rito: ahora, por un lado, sentimos la necesidad de que nuestra oración ‘llame’ a las puertas del corazón de Dios, para que acoja y conceda el descanso eterno a nuestro hermano y padre. Por otra parte, todos estamos llamados a tomar la Cruz en nuestras manos y sobre nosotros mismos, como supo hacer el Patriarca Gregorio Pedro XX en estos meses de progresivo debilitamiento, y dejar que nos lleve cada día más al encuentro con el Señor a lo largo de nuestra peregrinación terrenal».

Tenía un amor especial por los pobres
Asimismo, en su homilía, monseñor Assadourian subrayó de manera particular la dedicación del Patriarca a los pobres «como lo demuestran la ayuda y la cercanía que ha querido demostrar, lejos de los focos, en favor de las familias pobres, especialmente en estos dos últimos años en los que el Líbano vive condiciones económicas y sociales insostenibles».

«En los últimos días -continuó- ni siquiera la enfermedad que le aquejaba pudo frenar la prosecución de su trabajo. Incluso en su cama de hospital siguió gestionando, organizando y convocando reuniones para tratar de satisfacer las necesidades de su Iglesia y de su pueblo».

Estuvieron presentes en el funeral los obispos y el clero de la Iglesia católica armenia, representantes de las Iglesias católica y ortodoxa del Líbano, entre ellos el patriarca de Antioquía de los maronitas, el cardenal Béchara Boutros Raï, el patriarca de la Gran Casa de Cilicia de los armenios, Aram I, y el patriarca de la Iglesia católica siria, Yousef Younan. También estuvo presente un representante del Presidente de la República del Líbano, así como representantes del mundo político, diplomático y civil del país. La ceremonia de entierro tendrá lugar en la sede patriarcal del Convento de Nuestra Madre en Bzommar, donde Gregorio Pedro XX será enterrado en el cementerio reservado a los patriarcas armenios.

Adriana Masotti

El Papa: gracias hermana Norma, ángel de los migrantes entre EEUU y México

El Papa envió un vídeo mensaje dirigido a la misionera de Jesús y directora de la Catholic Charities en el Valle del Río Grande. La organización ha acogido a más de 20.000 personas a lo largo de los años y trabaja para reunir a las familias separadas en la frontera. El Papa Francisco: «Gracias por acoger a quienes huyen de verdaderos infiernos sociales».

Ciudad del Vaticano, 28 de mayo 2021.- Cinco veces dice «gracias» el Papa Francisco en un video mensaje a la hermana Norma Pimentel, misionera de Jesús y directora de Catholic Charities en el Valle del Río Grande, la frontera entre México y Estados Unidos, donde llegan cada día cientos de miles de migrantes de América Latina. Y es precisamente la acogida y el cuidado de numerosos hombres y mujeres, niños, ancianos y familias separadas, que huyen de una realidad de penuria y pobreza y buscan una vida mejor, lo que fundamenta la misión de la hermana Norma, basada en el principio evangélico de «fui forastero y me acogisteis».

«Gracias por su equipo»
Precisamente por esta labor de fe y humanitaria, el Papa quiso agradecer a la religiosa con un mensaje de vídeo en respuesta a una carta que la hermana Pimentel había enviado al Pontífice el pasado 3 de mayo.

«Gracias por lo que usted y todo su equipo están haciendo», dice el Pontífice, en el clip en español. «Gracias por acogerlos, por recibir a estos migrantes que vienen buscando una vida mejor, vienen a progresar, otros vienen huyendo de verdaderos infiernos sociales. Gracias hermana, gracias por tu equipo».

Los migrantes: acogidos, protegidos, acompañados e integrados.
El Papa Francisco reiteró los cuatro verbos sobre los que debe articularse la respuesta común a la emergencia migratoria: «Acoger, proteger, acompañar e integrar.» «Los migrantes deben ser acogidos, es decir, deben ser protegidos, deben ser acompañados y deben ser integrados», subraya el Papa. Y vuelve a dar las «gracias» a la hermana Norma Pimentel y a su equipo «por lo que hacen con todos los migrantes que vienen a pedir ayuda para vivir con más dignidad.» «Los acompaño desde aquí, rezo por vosotros y por todas las personas que los acompañan en este trabajo», concluyó Francisco. «Que Dios te bendiga… Que Dios te bendiga mucho».

En primera línea en el Valle del Río Grande
La hermana Pimentel es un rostro familiar en Estados Unidos, conocido como el «ángel» de los migrantes. Con sus sandalias en los pies, su pelo blanco y corto, su hábito de misionera. En las redes sociales -donde es muy activa- se la puede ver lidiando con niños y mujeres embarazadas, o dialogando con Obispos, magistrados y jueces federales. Durante tres décadas ha estado en primera línea para apoyar a los refugiados y migrantes en esa franja de tierra que separa Texas de México, donde tantos han encontrado la muerte a lo largo de los años, como demuestra la imagen -tan dramática que ha quedado grabada en la memoria colectiva- del padre que se ahogó en el río con su hija pequeña en junio de 2019.

Comidas calientes y ropa limpia para los desplazados
Desde 2015, la hermana Norma ha sido directora ejecutiva de «Caridades Católicas del Valle del Río Grande», una organización asociada a Caritas Internationalis, abierta en la Iglesia Católica del Sagrado Corazón.

Entre esas cuatro paredes, hasta ahora -informa el sitio web oficial- se ha acogido a más de 23 mil personas vulnerables. La monja dirige los esfuerzos para proporcionar refugio y albergue las 24 horas del día, para ofrecer una comida caliente incluso a 300 personas a la vez o la oportunidad de ducharse y cambiarse de ropa limpia. El centro también distribuye medicamentos y otro tipo de asesoramiento o ayuda de emergencia a todos aquellos que luego desean continuar su viaje. A veces todo lo que estas personas necesitan es un poco de consuelo.

La alegría de ver a las familias reunidas
Un consuelo que la Hermana Norma nunca deja de proporcionar, incluso cuando parece que le faltan las fuerzas. Todos los días, relató la religiosa en una entrevista con Vatican News, llegan autobuses llenos de migrantes. A menudo son familias separadas en la frontera que los voluntarios intentan reunir, yendo a buscar números, contactos, documentos. «Es una experiencia increíble poder estar presente con estas familias que han sufrido tanto, han experimentado la pérdida de sus hijos, sin saber si los volverían a ver, y los niños llorando y de repente juntos de nuevo y experimentar con ellos ese momento de alegría y gracia que Dios les ha reunido. Que formemos parte de esto es magnífico», dijo la hermana Pimentel en la entrevista.

Entre las personas más influyentes de 2020 según la revista Time
El trabajo realizado por la misionera fue también el centro de un cortometraje, titulado «Oh Mercy», dedicado a la crisis migratoria y filmado en el campo de refugiados mexicano de Matamoros, donde la hermana Norma presta sus servicios. Por su compromiso, el año pasado la revista Time la incluyó en su lista de las cien personas más influyentes de 2020.

Salvatore Cernuzio

El Papa: El carisma de Santo Domingo inspiración para llegar a las periferias

Carta del Santo Padre a Fray Gerard Francisco Timoner, O.P., Maestro General de la Orden de Predicadores, con motivo del VIII centenario de la muerte de Santo Domingo de Caleruega.

Ciudad del Vaticano, 24 de mayo 2021.- “Ojalá que la celebración del Año Jubilar derrame abundantes gracias sobre los Frailes Predicadores y sobre toda la Familia dominica, e inaugure una nueva primavera del Evangelio. Con gran afecto, encomiendo a todos los que participan en las celebraciones jubilares a la amorosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario y de vuestro patriarca Santo Domingo”, lo escribe el Papa Francisco en la Carta dirigida a Fray Gerard Francisco Timoner, O.P., Maestro General de la Orden de Predicadores, con motivo del VIII Centenario de la muerte de Santo Domingo de Caleruega.

Gracias por la fecundidad espiritual de ese carisma y misión
En la misiva, el Santo Padre subraya que, entre los títulos atribuidos a santo Domingo destaca el de «Predicador de la Gracia» por su consonancia con el carisma y la misión de la Orden que fundó. “En este año, en el que se celebra el octavo centenario de la muerte de santo Domingo – afirma el Papa – me uno con agrado a los Frailes Predicadores para dar gracias por la fecundidad espiritual de ese carisma y de esa misión, que se manifiesta en la rica variedad de la familia dominica a lo largo de los siglos”.

Domingo respondió a la urgente necesidad de su tiempo

El Papa en oración en la tumba de Santo Domingo en Bolonia (1 de octubre de 2017)

El Papa Francisco citando la Exhortación Apostólica “Gaudete et Exsultate” señala que, Domingo respondió a la urgente necesidad de su tiempo no sólo de una predicación del Evangelio renovada y vibrante, sino también, igualmente importante, de un testimonio convincente de sus llamadas a la santidad en la comunión viva de la Iglesia. En el espíritu de toda auténtica reforma, trató de volver a la pobreza y la sencillez de la primitiva comunidad cristiana, reunida en torno a los apóstoles y fiel a sus enseñanzas. Al mismo tiempo, su celo por la salvación de las almas le llevó a constituir un cuerpo de predicadores comprometidos cuyo amor por la página sagrada y la integridad de la vida pudiera iluminar las mentes y calentar los corazones con la verdad vivificante de la palabra divina.

Domingo puede servir de inspiración a todos los bautizados
En nuestro tiempo, señala el Pontífice, caracterizado por grandes transformaciones y nuevos desafíos a la misión evangelizadora de la Iglesia, Domingo puede servir de inspiración a todos los bautizados, llamados, como discípulos misioneros, a llegar a todas las «periferias» de nuestro mundo con la luz del Evangelio y el amor misericordioso de Cristo. Hablando de las líneas temporales perennes de la visión y el carisma de Santo Domingo, el Papa Benedicto XVI nos recordaba que «en el corazón de la Iglesia debe arder siempre un fuego misionero».

Su testimonio de la misericordia fuente de inspiración
Asimismo, el Papa Francisco subraya la gran vocación de Domingo que era predicar el Evangelio del amor misericordioso de Dios en toda su verdad salvadora y su poder redentor. “Su testimonio de la misericordia de Cristo y su deseo de llevar el bálsamo que cura a los que vivían en la pobreza material y espiritual inspirarían más tarde la fundación de vuestra Orden y darían forma a la vida y al apostolado de innumerables dominicos en diferentes tiempos y lugares”. La unidad de la verdad y la caridad encontró quizás su máxima expresión en la escuela dominica de Salamanca, y en particular en la obra de Fray Francisco de Vitoria, que propuso un marco de derecho internacional enraizado en los derechos humanos universales. Esto, a su vez, proporcionó la base filosófica y teológica para el compromiso heroico de los frailes Antonio Montesinos y Bartolomé de Las Casas en América, y Domingo de Salazar en Asia, para defender la dignidad y los derechos de los pueblos nativos.

Los Capítulos, una forma de gobierno inclusivo
El celo de Santo Domingo por el Evangelio y su deseo de una vida auténticamente apostólica, afirma el Papa, le llevaron a subrayar la importancia de la vida en común. “Este ideal de fraternidad encontraría su expresión en una forma de gobierno inclusiva, en la que todos participaran en el proceso de discernimiento y toma de decisiones, de acuerdo con sus respectivas funciones y autoridades, a través del sistema de capítulos a todos los niveles”. Este proceso «sinodal» permitió a la Orden adaptar su vida y su misión a contextos históricos, siempre cambiantes, manteniendo la comunión fraternal.

El apostolado intelectual ha estimulado el encuentro entre fe y razón
Finalmente, el Santo Padre indica que, en el jubileo del nacimiento de santo Domingo a la vida eterna, quiero expresar de manera especial mi gratitud a los Frailes Predicadores por su extraordinaria contribución a la predicación del Evangelio a través de su exploración teológica de los misterios de la fe. “El apostolado intelectual de la Orden, sus numerosas escuelas e institutos de estudios superiores, su cultivo de las ciencias sagradas y su presencia en el mundo de la cultura han estimulado el encuentro entre la fe y la razón, alimentado la vitalidad de la fe cristiana y promovido la misión de la Iglesia de atraer las mentes y los corazones hacia Cristo”. También en este sentido no puedo sino renovar mi gratitud por la historia de la Orden de servicio a la Sede Apostólica, que se remonta al propio Domingo.

Durante mi visita a Bolonia hace cinco años, tuve la bendición de pasar unos momentos de oración ante la tumba de santo Domingo. Recé de manera especial por la Orden de Predicadores, implorando para sus miembros la gracia de la perseverancia en la fidelidad a su carisma fundacional y a la espléndida tradición de la que son herederos. Agradeciendo al santo todo el bien que sus hijos e hijas hacen en la Iglesia, pedí, como don especial, un aumento considerable de las vocaciones sacerdotales y religiosas.

El Papa: Peregrinos con Ignacio, un año para ir al mundo a ayudar a las almas

“Con la esperanza de que todos los que se inspiran en Ignacio y en la espiritualidad ignaciana puedan vivir realmente este año como una experiencia de conversión”, el Santo Padre impartió su bendición a los participantes en la Oración en línea del Año Ignaciano.

Ciudad del Vaticano, 23 de mayo 2021.- “Los bendigo de corazón, para que este año sea realmente una inspiración para ir al mundo a ayudar a las almas, viendo todas las cosas nuevas en Cristo”, lo dijo el Papa Francisco en su vídeo mensaje a los participantes en la Oración Internacional online, “Peregrinos con Ignacio”, con ocasión del Año Ignaciano.

El sueño de Dios para Ignacio no se centraba en él
En su mensaje, el Santo Padre manifestó su alegría por participar en esta oración por el Año Ignaciano, al conmemorar la conversión de San Ignacio, con la esperanza de que todos los que se inspiran en Ignacio y en la espiritualidad ignaciana puedan vivir realmente este año como una experiencia de conversión. “En Pamplona, hace 500 años, todos los sueños mundanos de Ignacio se hicieron añicos en un momento. La bala de cañón, que le hirió, cambió el curso de su vida, y el curso del mundo. Las cosas aparentemente pequeñas pueden ser importantes. Esa bala de cañón también significó que Ignacio fracasó en los sueños que él tenía para su vida. Pero Dios tenía un sueño más grande para él. El sueño de Dios para Ignacio no se centraba en Ignacio. Se trataba de ayudar a las almas. Era un sueño de redención, un sueño de salir al mundo entero, acompañado de Jesús, humilde y pobre”.

La conversión es un asunto cotidiano

Asimismo, el Pontífice señaló que, la conversión es un asunto cotidiano; rara vez es de una vez por todas. La conversión de Ignacio comenzó en Pamplona, pero no terminó ahí. Durante toda su vida se convirtió, día a día, y esto qué significa: que durante toda su vida puso a Cristo en el centro. Y lo hizo a través del discernimiento. “El discernimiento no consiste en acertar siempre desde el principio, sino en navegar, en tener una brújula para poder emprender el camino que tiene muchas curvas y vueltas, pero dejarse guiar siempre por el Espíritu Santo, que nos va conduciendo al encuentro con el Señor”.

La conversión se hace siempre en diálogo
En esta peregrinación por la tierra, señaló el Papa Francisco, nos encontramos con otros, como lo hizo Ignacio en su vida. Esos otros son señales que nos ayudan a mantener el rumbo y que nos invitan a convertirnos cada vez de nuevo. Son hermanos, son situaciones. Y Dios nos habla también a través de ellos. Escuchemos a los demás. Leamos en las situaciones. Seamos postes indicadores para los demás, también nosotros mostrando el camino de Dios. La conversión se hace siempre en diálogo, en diálogo con Dios, en diálogo con los demás, en diálogo con el mundo.

Una inspiración para ir al mundo a ayudar a las almas
Finalmente, el Santo Padre les dijo a los participantes en la Oración Internacional que, reza para que todos los que se inspiran en la espiritualidad ignaciana puedan hacer este viaje juntos como una familia ignaciana. Y rezo para que muchos otros lleguen a descubrir la riqueza de esta espiritualidad que Dios dio a Ignacio. Y luego el Papa les impartió la bendición de corazón, para que este año sea realmente una inspiración para ir al mundo a ayudar a las almas, viendo todas las cosas nuevas en Cristo. Y también una inspiración para dejarnos ayudar. Ninguno se salva solo: o nos salvamos en comunidad o no nos salvamos. Ninguno le enseña al otro el camino, sólo Jesús nos enseñó el camino. Nosotros nos ayudamos a encontrar y a seguir este camino mutuamente.

Francisco: «Sistemas sanitarios abiertos a todos los enfermos, sin disparidad»

El Santo Padre ha enviado un video mensaje a los participantes de la conferencia online «Explorando la mente, el cuerpo y el alma», organizada por el Consejo Pontificio de la Cultura, «The Cura Foundation» y la organización Stem for Life. El Papa celebra los avances científicos y médicos que, sin duda, «han abierto ante nosotros un horizonte de conocimientos e interacciones que hace unos siglos ni siquiera eran concebibles» y pide que sean utilizados para el bien común de todos los enfermos, «sin disparidad alguna».

Ciudad del Vaticano, 8 de mayo 2021.-El Papa Francisco ha enviado un video mensaje a los participantes de la conferencia internacional titulada “Explorando la Mente, el Cuerpo y el Alma. Cómo la innovación y los nuevos sistemas de prestación de servicios mejoran la salud humana».

Una temática -explica el Santo Padre- que a lo largo de los siglos ha sido objeto de investigación para comprender el misterio de la persona humana.

En su mensaje, Francisco recuerda que esta conferencia «aúna la reflexión filosófica y teológica con la investigación científica, especialmente en el ámbito médico» y agradece a todas las personas que «han elegido como compromiso personal y profesional el cuidado de los enfermos y la ayuda a los más necesitados», especialmente en este tiempo de pandemia «que no cesa de cobrarse víctimas y pone a prueba nuestro sentido de la solidaridad y la fraternidad».

Poner al centro a la persona humana

Por eso, el Pontífice propone pensar y poner en el centro a la persona humana, un punto que exige reflexionar «sobre modelos de sistemas sanitarios abiertos a todos los enfermos, sin disparidad alguna». Profundizando sobre las tres categorías que aborda el programa de esta conferencia, es decir, «mente, cuerpo y alma»; Francisco expresa que el mérito de esta concepción tripartita, «estriba en indicar que ciertas dimensiones de nuestro ser, demasiado a menudo separadas hoy en día, en realidad constituyen entre sí un entramado profundo e inseparable».

“No somos solo espíritus; para cada uno de nosotros, todo comienza con nuestro cuerpo y más aún: desde la concepción hasta la muerte no tenemos simplemente un cuerpo, sino que somos un cuerpo – y la fe cristiana nos dice que lo seremos también en la resurrección-. La historia de la investigación médica nos presenta, en este sentido, una dimensión del fascinante viaje del ser humano hacia el descubrimiento de sí mismo”

«Igualmente importante es la segunda dimensión: la de la mente -continúa Francisco- que constituye la condición de posibilidad de nuestra autocomprensión y que en la actualidad, se tiende a identificar este componente esencial con el cerebro y sus procesos neurológicos».

“Sin embargo, aun subrayando la relevancia vital del componente biológico y funcional del cerebro, este no es, sin embargo, el elemento capaz de explicar todos los fenómenos que nos definen como humanos, muchos de los cuales no son «mensurables»y por lo tanto, van más allá de la materialidad corporal”

En cuanto al tercer punto de la conferencia, «la dimensión trascendente identificada con el principio inmaterial de nuestro ser, es decir, con el alma», el Obispo de Roma señala que en el curso del tiempo, este término ha adoptado diferentes acepciones en las distintas culturas y religiones: «La idea que hemos heredado de la filosofía clásica asigna al alma el papel de principio constitutivo que organiza todo el cuerpo y del que se originan las cualidades intelectuales, afectivas y volitivas, comprendida la conciencia moral».

“En efecto, la Biblia y, sobre todo, la reflexión filosófico-teológica con el concepto de alma definían la singularidad humana, la especificidad de la persona irreductible a cualquier otra forma de ser vivo, incluida su apertura a una dimensión sobrenatural y, por tanto, a Dios. Esta apertura a lo trascendente, a algo más grande que sí mismo, es constitutiva y atestigua el valor infinito de toda persona humana. Podemos decir, en lenguaje común, que es como una ventana abierta y orientada hacia un horizonte”

Avances científicos sí, pero sin manipulación ética
Teniendo en cuenta estos elementos fundamentales que nos caracterizan como seres humanos, el Papa invita a abrir nuestras perspectivas cuando se habla de innovación y de salud humana, es decir, a no pensar solo en la medicina académica, «sino en la riqueza de las distintas medicinas de las diferentes civilizaciones del mundo».

Finalmente, el Pontífice celebra también los avances científicos y médicos que, «sin duda» -afirma- «han abierto ante nosotros un horizonte de conocimientos e interacciones que hace unos siglos ni siquiera eran concebibles».

“Un verdadero progreso del conocimiento que se ha traducido y se traduce en investigaciones más sofisticadas y en cuidados cada vez más adecuados y precisos. Un ejemplo de todo ello es el vasto campo de investigación en el ámbito de la genética, destinado a superar diversas enfermedades. Pero precisamente esta investigación plantea también algunas cuestiones antropológicas y éticas básicas, como, por ejemplo, la cuestión de la manipulación del genoma humano para controlar o incluso superar el proceso de envejecimiento, o para conseguir una mejora alterada del ser humano”

Francisco concluye alentando a todos «a emprender y proseguir los caminos de la investigación interdisciplinar que involucre a diferentes centros de estudio de cara a una mejor comprensión de nosotros mismos, apuntando siempre a ese horizonte trascendente hacia el que tiende nuestro ser».

El Papa en el Vax Live pide vacunas para todos y justicia social

El Pontífice envía un video mensaje con ocasión del concierto «Vax Live – The Concert To Reunite the World», que forma parte de la campaña de Global Citizen para ayudar a los trabajadores médicos de los países más pobres del mundo a recibir rápidamente las vacunas COVID-19.

Ciudad del Vaticano, 8 de mayo 2021.-“Reciban un cordial saludo de este viejo, que no baila ni canta como ustedes, pero que cree junto a ustedes que la injusticia y el mal no son invencibles”. Con estas palabras el Papa Francisco inicia su video mensaje para el «Vax Live», el concierto que se celebra hoy, 8 de mayo, para crear conciencia de la importancia de que las vacunas covid-19 lleguen a todos los rincones del planeta y con el que se pretende además exhortar a los líderes mundiales a comprometerse a garantizar que las vacunas estén disponibles para todos.

El Papa Francisco, recordando las muertes y los sufrimientos que ha producido el coronavirus, ruega al mundo “que no se olvide de los más vulnerables” y asegura que ante tanta oscuridad e incertidumbre hace falta luz y esperanza: “Necesitamos caminos de sanación y salvación y me refiero a una sanación de raíz, que cure la causa del mal y no se quede solo en los síntomas”.

El Papa cita los virus del mundo que enferman a la sociedad

El Papa, de hecho, detalla que en esas raíces enfermas encontramos el virus del individualismo “que no nos hace más libres ni más iguales ni más hermanos, más bien nos convierte en indiferentes al sufrimiento de los demás”. Y en ese virus del individualismo, asegura que hay varias variantes: “una variante de este virus es el nacionalismo cerrado, que impide – dice – un internacionalismo de las vacunas. Otra variante es cuando ponemos las leyes del mercado o de propiedad intelectual por sobre las leyes del amor y de la salud de la humanidad. Otra variante es cuando creemos y fomentamos una economía enferma, que permite que unos pocos muy ricos, unos pocos muy ricos, posean más que todo el resto de la humanidad, y que modelos de producción y consumo destruyan el planeta”.

Naturaleza y persona: estamos unidos
También señala que “todo está interconectado”, pues “toda injusticia social, toda marginación de alguno en la pobreza o en la miseria incide también en el ambiente” y recuerda que Dios Creador “infunde en nuestros corazones un espíritu nuevo y generoso para abandonar nuestros individualismos y promover el bien común: un espíritu de justicia que nos movilice para asegurar el acceso universal a la vacuna y la suspensión temporaria de derechos de propiedad intelectual y un espíritu de comunión que nos permita generar un modelo económico diferente, más inclusivo, justo, sustentable”.

“Evidentemente que estamos viviendo una crisis” concluye su video mensaje, recordando una vez más que “de una crisis no salimos igual, o salimos mejores o peores”. “El problema está en tener la inventiva para buscar caminos que sean mejores” finaliza.

Mireia Bonilla

Mensaje del Santo Padre Francisco para la 107.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2021

“Hacia un nosotros cada vez más grande”

Queridos hermanos y hermanas:

En la Carta encíclica Fratelli tutti expresé una preocupación y un deseo que todavía ocupan un lugar importante en mi corazón: «Pasada la crisis sanitaria, la peor reacción sería la de caer aún más en una fiebre consumista y en nuevas formas de autopreservación egoísta. Ojalá que al final ya no estén “los otros”, sino sólo un “nosotros”» (n. 35).

Por eso pensé en dedicar el mensaje para la 107.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado a este tema: “Hacia un nosotros cada vez más grande”, queriendo así indicar un horizonte claro para nuestro camino común en este mundo.

La historia del “nosotros”

Este horizonte está presente en el mismo proyecto creador de Dios: «Dios creó al ser humano a su imagen, lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer. Dios los bendijo diciendo: “Sean fecundos y multiplíquense”» (Gn 1,27-28). Dios nos creó varón y mujer, seres diferentes y complementarios para formar juntos un nosotros destinado a ser cada vez más grande, con el multiplicarse de las generaciones. Dios nos creó a su imagen, a imagen de su ser uno y trino, comunión en la diversidad.

Y cuando, a causa de su desobediencia, el ser humano se alejó de Dios, Él, en su misericordia, quiso ofrecer un camino de reconciliación, no a los individuos, sino a un pueblo, a un nosotros destinado a incluir a toda la familia humana, a todos los pueblos: «¡Esta es la morada de Dios entre los hombres! Él habitará entre ellos, ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos» (Ap 21,3).

La historia de la salvación ve, por tanto, un nosotros al inicio y un nosotros al final, y en el centro, el misterio de Cristo, muerto y resucitado para «que todos sean uno» (Jn 17,21). El tiempo presente, sin embargo, nos muestra que el nosotros querido por Dios está roto y fragmentado, herido y desfigurado. Y esto tiene lugar especialmente en los momentos de mayor crisis, como ahora por la pandemia. Los nacionalismos cerrados y agresivos (cf. Fratelli tutti, 11) y el individualismo radical (cf. ibíd., 105) resquebrajan o dividen el nosotros, tanto en el mundo como dentro de la Iglesia. Y el precio más elevado lo pagan quienes más fácilmente pueden convertirse en los otros: los extranjeros, los migrantes, los marginados, que habitan las periferias existenciales.

En realidad, todos estamos en la misma barca y estamos llamados a comprometernos para que no haya más muros que nos separen, que no haya más otros, sino sólo un nosotros, grande como toda la humanidad. Por eso, aprovecho la ocasión de esta Jornada para hacer un doble llamamiento a caminar juntos hacia un nosotros cada vez más grande, dirigiéndome ante todo a los fieles católicos y luego a todos los hombres y mujeres del mundo.

Una Iglesia cada vez más católica

Para los miembros de la Iglesia católica este llamamiento se traduce en un compromiso por ser cada vez más fieles a su ser católicos, realizando lo que san Pablo recomendaba a la comunidad de Éfeso: «Uno solo es el Cuerpo y uno solo el Espíritu, así como también una sola es la esperanza a la que han sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo» (Ef 4,4-5).

En efecto, la catolicidad de la Iglesia, su universalidad, es una realidad que pide ser acogida y vivida en cada época, según la voluntad y la gracia del Señor que nos prometió estar siempre con nosotros, hasta el final de los tiempos (cf. Mt 28,20). Su Espíritu nos hace capaces de abrazar a todos para crear comunión en la diversidad, armonizando las diferencias sin nunca imponer una uniformidad que despersonaliza. En el encuentro con la diversidad de los extranjeros, de los migrantes, de los refugiados y en el diálogo intercultural que puede surgir, se nos da la oportunidad de crecer como Iglesia, de enriquecernos mutuamente. Por eso, todo bautizado, dondequiera que se encuentre, es miembro de pleno derecho de la comunidad eclesial local, miembro de la única Iglesia, residente en la única casa, componente de la única familia.

Los fieles católicos están llamados a comprometerse, cada uno a partir de la comunidad en la que vive, para que la Iglesia sea siempre más inclusiva, siguiendo la misión que Jesucristo encomendó a los Apóstoles: «Vayan y anuncien que está llegando el Reino de los cielos. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien a los leprosos y expulsen a los demonios. Lo que han recibido gratis, entréguenlo también gratis» (Mt 10,7-8).

Hoy la Iglesia está llamada a salir a las calles de las periferias existenciales para curar a quien está herido y buscar a quien está perdido, sin prejuicios o miedos, sin proselitismo, pero dispuesta a ensanchar el espacio de su tienda para acoger a todos. Entre los habitantes de las periferias encontraremos a muchos migrantes y refugiados, desplazados y víctimas de la trata, a quienes el Señor quiere que se les manifieste su amor y que se les anuncie su salvación. «Los flujos migratorios contemporáneos constituyen una nueva “frontera” misionera, una ocasión privilegiada para anunciar a Jesucristo y su Evangelio sin moverse del propio ambiente, de dar un testimonio concreto de la fe cristiana en la caridad y en el profundo respeto por otras expresiones religiosas. El encuentro con los migrantes y refugiados de otras confesiones y religiones es un terreno fértil para el desarrollo de un diálogo ecuménico e interreligioso sincero y enriquecedor» (Discurso a los Responsables Nacionales de la Pastoral de Migraciones, 22 de septiembre de 2017).

Un mundo cada vez más inclusivo

A todos los hombres y mujeres del mundo dirijo mi llamamiento a caminar juntos hacia un nosotros cada vez más grande, a recomponer la familia humana, para construir juntos nuestro futuro de justicia y de paz, asegurando que nadie quede excluido.

El futuro de nuestras sociedades es un futuro “lleno de color”, enriquecido por la diversidad y las relaciones interculturales. Por eso debemos aprender hoy a vivir juntos, en armonía y paz. Me es particularmente querida la imagen de los habitantes de Jerusalén que escuchan el anuncio de la salvación el día del “bautismo” de la Iglesia, en Pentecostés, inmediatamente después del descenso del Espíritu Santo: «Partos, medos y elamitas, los que vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, Ponto y Asia, Frigia y Panfilia, Egipto y la zona de Libia que limita con Cirene, los peregrinos de Roma, judíos y prosélitos, cretenses y árabes les oímos decir en nuestros propios idiomas las grandezas de Dios» (Hch 2,9-11).

Es el ideal de la nueva Jerusalén (cf. Is 60; Ap 21,3), donde todos los pueblos se encuentran unidos, en paz y concordia, celebrando la bondad de Dios y las maravillas de la creación. Pero para alcanzar este ideal, debemos esforzarnos todos para derribar los muros que nos separan y construir puentes que favorezcan la cultura del encuentro, conscientes de la íntima interconexión que existe entre nosotros. En esta perspectiva, las migraciones contemporáneas nos brindan la oportunidad de superar nuestros miedos para dejarnos enriquecer por la diversidad del don de cada uno. Entonces, si lo queremos, podemos transformar las fronteras en lugares privilegiados de encuentro, donde puede florecer el milagro de un nosotros cada vez más grande.

Pido a todos los hombres y mujeres del mundo que hagan un buen uso de los dones que el Señor nos ha confiado para conservar y hacer aún más bella su creación. «Un hombre de familia noble viajó a un país lejano para ser coronado rey y volver como tal. Entonces llamó a diez de sus servidores y les distribuyó diez monedas de gran valor, ordenándoles: “Hagan negocio con el dinero hasta que yo vuelva”» (Lc 19,12-13). ¡El Señor nos pedirá cuentas de nuestras acciones! Pero para que a nuestra casa común se le garantice el cuidado adecuado, tenemos que constituirnos en un nosotros cada vez más grande, cada vez más corresponsable, con la firme convicción de que el bien que hagamos al mundo lo hacemos a las generaciones presentes y futuras. Se trata de un compromiso personal y colectivo, que se hace cargo de todos los hermanos y hermanas que seguirán sufriendo mientras tratamos de lograr un desarrollo más sostenible, equilibrado e inclusivo. Un compromiso que no hace distinción entre autóctonos y extranjeros, entre residentes y huéspedes, porque se trata de un tesoro común, de cuyo cuidado, así como de cuyos beneficios, nadie debe quedar excluido.

El sueño comienza

El profeta Joel preanunció el futuro mesiánico como un tiempo de sueños y de visiones inspiradas por el Espíritu: «derramaré mi espíritu sobre todo ser humano; sus hijos e hijas profetizarán; sus ancianos tendrán sueños, y sus jóvenes, visiones» (3,1). Estamos llamados a soñar juntos. No debemos tener miedo de soñar y de hacerlo juntos como una sola humanidad, como compañeros del mismo viaje, como hijos e hijas de esta misma tierra que es nuestra casa común, todos hermanos y hermanas (cf. Fratelli tutti, 8).

Oración

Padre santo y amado,
tu Hijo Jesús nos enseñó
que hay una gran alegría en el cielo
cuando alguien que estaba perdido
es encontrado,
cuando alguien que había sido excluido, rechazado o descartado
es acogido de nuevo en nuestro nosotros,
que se vuelve así cada vez más grande.
Te rogamos que concedas a todos los discípulos de Jesús
y a todas las personas de buena voluntad
la gracia de cumplirtu voluntad en el mundo.
Bendice cada gesto de acogida y de asistencia
que sitúa nuevamente a quien está en el exilio
en el nosotros de la comunidad y de la Iglesia,
para que nuestra tierra pueda ser,
tal y como Tú la creaste,
la casa común de todos los hermanos y hermanas. Amén.

Roma, San Juan de Letrán, 3 de mayo de 2021,
Fiesta de los santos apóstoles Felipe y Santiago.
FRANCISCO