El Papa a la asociación Lazare: «Id a las periferias, están llenas de soledad»

La organización francesa que se ocupa de los pobres y los sin techo, acogiéndolos en pisos «solidarios» junto a jóvenes de distintas edades, cumple diez años. El aniversario se celebró con el Pontífice, que les dirigió un discurso en el que recordó que «en un ambiente lleno de indiferencia y egoísmo, nos hacéis comprender que los valores de la vida auténtica se encuentran en la acogida de las diferencias y el respeto de la dignidad humana».

Ciudad del Vaticano, 28 de agosto 2021.- «Ir a las periferias, que suelen estar llenas de soledad, tristeza, heridas interiores y pérdida de ganas de vivir. Con tus palabras y acciones, derrama el aceite de la consolación y la curación en los corazones heridos». En el discurso pronunciado, el Papa Francisco alienta la misión de Lazare, una asociación francesa que se ocupa de los pobres y los sin techo, alojándolos en pisos «solidarios» junto a jóvenes de diferentes edades. Este proyecto innovador, nacido en Francia y que ahora se extiende a otros países, cumple ahora diez años. Precisamente con motivo del décimo aniversario, voluntarios e invitados de Lazare son recibidos por el Papa, que ya se había reunido con una pequeña representación de la asociación en la Casa Santa Marta el 21 de mayo.

Acoger, cuidar y escuchar son los auténticos valores
En el discurso entregado, el Papa expresa en primer lugar su profunda gratitud a los trabajadores y voluntarios de Lazare «por la hermosa experiencia que estáis viviendo en la convivencia y la fraternidad que vivís cada día»: «Tenéis la oportunidad de ser, no sólo para vosotros mismos sino también para el mundo, un escaparate de la amistad social que todos estamos llamados a vivir».

En un entorno lleno de indiferencia, individualismo y egoísmo, nos haceis comprender que los valores de la vida auténtica se encuentran en la acogida de las diferencias, el respeto de la dignidad humana, la escucha, la atención y el servicio a los más humildes».

«Sólo cultivando este tipo de relaciones haremos posible una amistad social inclusiva y una fraternidad abierta a todos», subrayó Francisco.

Los pobres son preciosos a los ojos de Dios
A continuación, el Pontífice se dirige a los pobres, los enfermos y los sin techo, que son acogidos diariamente por la asociación. A ellos la invitación es a no desanimarse: «En la sociedad, puedes sentirte aislado, rechazado y sufrir la exclusión. Pero no te rindas… Sigan adelante, cultivando en sus corazones la esperanza de una alegría contagiosa».
Tu testimonio de vida nos recuerda que los pobres son verdaderos evangelizadores porque fueron los primeros en ser evangelizados y llamados a compartir la felicidad del Señor y su Reino.

Como en la audiencia de mayo, el Papa recuerda que los pobres tienen «un lugar especial» en el corazón de Dios: «Aunque el mundo os mire con desprecio, sois preciosos, contáis mucho a los ojos del Señor». El Papa insiste: «Dios os ama, sois sus privilegiados. Así que no dejes que te roben la alegría de vivir y de ayudar a otros a vivir».

Apostar por el amor gratuito
De ahí una nueva invitación a «permanecer firmes en vuestras convicciones y en vuestra fe», pero también a «ir más allá» de la misión normal llevada a cabo en la última década:

Difunde el fuego del amor que calienta los corazones fríos y áridos. No te conformes con una vida de amistad y de compartir entre los miembros de tu asociación, sino ve más allá. Atrévete a apostar por el amor libremente dado y recibido.

Economía de Francisco. Juan Manuel Gil: superar el enfoque del beneficio económico

A pocos días del inicio de la I Escuela Internacional de Verano, promovida por la Economía de Francisco, del 29 de agosto al 4 de septiembre, en Gubbio, Italia, dialogamos con el profesor colombiano Juan Manuel Gil, sobre la investigación que esta desarrollando basado en la correlación entre “identidad personal, liderazgo transformacional y la lógica de la efectuación para conseguir el bien común”.

Ciudad del Vaticano, 27 de agosto 2021.- “Si queremos que la economía sea inclusiva e integral, tenemos que cambiar de enfoque, no solo pensar desde un enfoque financiero centrado en el beneficio económico, sino desde un enfoque que ponga al centro a la persona, donde la empresa sea expresión de la identidad personal del emprendedor y se busque el bien común a través de empresas sostenibles”, lo dijo Juan Manuel Gil Barragán, Profesor Asociado de Negocios Internacionales de la Universidad EAN (Escuela de Administración de Negocios) Colombia, Research Fellow de la Academia de la Economía de Francisco y participante en la I Escuela Internacional de Verano, organizado por la Economía de Francisco, del 29 de agosto al 4 de septiembre, en Gubbio, Italia.

¿Cómo llegaste a participar en la Economía de Francisco?
De la “teoría de efectuación” a la Doctrina Social
El Profesor Juan Manuel Gil después de haber realizado su doctorado en la Universidad Politécnica de Valencia, España, sobre la aplicación de la “teoría de efectuación”, que se centra en la motivación por la cual un emprendedor crea una empresa y se basa en tres conceptos principales – el primero, es que uno crea una empresa partiendo de quién soy yo, es decir, desde la dignidad, desde la identidad de la persona; segundo, es quién conozco, que tiene que ver con la comunidad y la fraternidad; y tercero, que es de lo que yo se – vio que tenia relación con dos principios de la Doctrina Social de la Iglesia, es decir, el “quien soy” con la dignidad y la identidad de la persona y el “quién conozco” con la comunidad y fraternidad. Conocimientos que se ampliaron después de haber leído la Encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco.

El salto hacia la Economía de Francisco
Asimismo, el Investigador colombiano explica como llegó a formar parte de esta iniciativa que ha lanzado el Santo Padre, desde sus primeros contactos en noviembre de 2019, con la convocatoria al I Evento de la Economía de Francisco que se desarrollaría entre el 26 y 28 de marzo de 2020, Evento que no se realizó de modo presencial a causa de las medidas restrictivas del Covid-19, y solo fue realizado de modo virtual. “Esta iniciativa que estaba lanzando el Papa Francisco – explica Juan Manuel Gil – me pareció una excelente oportunidad para vincular mi tema de investigación formal y doctoral a temas de la Doctrina Social de la Iglesia, en esta experiencia vi que hay mucha gente que piensa de modo similar a lo que yo pensaba, como un llamado a todos a buscar el bien común”.

¿Cuál es el proyecto que estas realizando?
El capital espiritual y liderazgo transformacional

R.- “Mi primera vinculación con la Economía de Francisco arrancó con una Villa que se llama “Negocios en transición”, que tiene que ver con temas de emprendimiento, generación de valor, de sostenibilidad empresarial. Pero, no fue sino hasta julio de este año, que mi compromiso arranca a incrementarse más y lo hago a través de la investigación. Mi proyecto de investigación consiste en tratar de desarrollar esta teoría de efectuación, cómo sirve de base para entender como los emprendimientos se desarrollan y, además, como pueden llegar a perseguir el bien común, que son los dos principios o los objetivos que se busca con la Economía de Francisco. Más puntualmente estoy trabajando en dos cosas. La primera, digamos que ya están los resultados, van a salir publicados probablemente en octubre, en una edición especial que está sacando la revista Journal of Management Spirituality and Religion, en un especial que están sacando sobre la Economía Francisco. Ahí mi pregunta era: si un emprendedor que tiene capital espiritual, es decir, si en las prioridades del emprendedor, su compromiso y su forma de ver y entender, de relacionarse con el mundo, se rigen por su fe, eso se llama capital espiritual, así el emprendedor vive una vida coherente con su fe y además, si su forma de liderar también se basa en tratar de alentar, de inspirar, de motivar, a que el equipo de trabajo del emprendedor trabaje bajo esa misma identidad, y como puedo transmitir esa identidad del bien común con mi equipo de trabajo. Entonces, lo que encontré con esa primera investigación es que, efectivamente la hipótesis se comprobó y al final es que si un emprendedor que tiene capital espiritual, que tiene liderazgo transformacional, que usa la lógica de efectuación, si genera empresas más sostenibles que aquellos emprendedores que no tienen estás características y eso pues pensando desde un enfoque muy grande a entender la identidad del quién soy, quién es el emprendedor”.

Identidad social y empresas sostenibles
R.- “Una segunda etapa que estoy desarrollando ahora, es cómo ampliar la investigación con una mirada desde el punto de vista de la identidad social. Digamos que esto en la literatura ya esta desarrollada, al final nos dicen que hay tres tipos de identidades: la darwiniana, en la cual el emprendedor por sus características propias solo piensa en la plata, crean empresa, porque quiero generar rendimientos económicos para mí; otra es aquella de la identidad comunitaria, y es yo género empresa porque mi principal interés es generar una solución o un producto nuevo que sirva a la demanda de la comunidad, para ayudar a aquellos con los que yo me entiendo mejor; y la identidad misionera que lo que quiere realmente de fondo es cambiar el mundo, entonces enfoca más eso en problemas que van más allá de su pequeña comunidad, de sus fines, sino que realmente quieren genera un impacto. Entonces, lo que ahora estoy investigando es si un emprendedor que tiene identidad darwiniana o comunitaria o misionera junto con liderazgo transformacional y la efectuación, cuál de estas combinaciones hace que las empresas sean más o menos sostenibles. Por ahora solo tengo resultados preliminares, todavía no podría decir cuales son los resultados finales.

¿Qué desafíos impiden realizar una economía inclusiva e integral?
El desafío de hacer empresa sólo por el beneficio económico

R.- “Creo que el principal desafío, el más grande, para poder lograr una economía inclusiva e integral es que muchas veces hay un énfasis muy grande cuando se crea la empresa, se piensa únicamente en el retorno económico, es decir, en general se busca crear empresa para que yo tenga mejores ingresos y muchas veces se para ahí. Pero hay otras áreas que son importantísimas también para la creación de empresa, por ejemplo, entender como esa empresa no solo me genera recursos a mí sino que debería ser también la expresión de mi identidad personal como emprendedor, que también esa empresa se convierte en el legado que yo le voy a dejar al mundo, que va muchísimo más allá de lo financiero. Esto supondría un reto para la política pública que en los diferentes países especialmente dentro de nuestro continente se están desarrollando porque yo sigo viendo que hay un énfasis muy grande en ayudar, pero sólo desde el enfoque financiero. Esto es un reto para los que estamos en la Academia, para nosotros, desde la educación, desde la formación, para que mostremos que hay otras alternativas que también generan impactos positivos y generan cosas muy buenas tanto para la sociedad, para cambiar el mundo y especialmente para el emprendedor, que es quien lo estaría haciendo”.

¿Qué hacer para poner al centro de la economía a la persona?
Poner al centro de la economía a la persona

R.- “Al final desde mi experiencia, desde lo que yo he visto en la investigación, veo que hay una gran diferencia entre los emprendedores que sólo piensan que su enfoque principal es generar recursos para la empresa y los emprendedores que dicen yo quiero montar empresa y mi empresa está también fundamentada en poner en el centro a los demás, en poner en el centro a la persona y la gran diferencia que yo veo es que estos segundos, cuyo propósito de verdad se centra en la persona, en la sociedad, son personas plenas, que yo las veo felices y veo que su vida tiene un sentido. Entonces, van más allá de esta labor empresarial y de verdad logran transformar sus propias vidas, las de sus empleados, las de sus proveedores, etc., yo esto lo he visto”.

Por ello, les diría a los jóvenes que, si ellos quieren vivir su vida de una forma más plena, de una forma más feliz, de una forma más trascendental, que tanto sus emprendimientos o sus proyectos de vida incluyan siempre a la persona en el centro, porque de esta manera vamos a cambiar el mundo. Creo que, si podemos cambiar el mundo, creo que tenemos muchas ganas, nuestros jóvenes del Continente están muy conscientes de los problemas que hay, y lo que necesitan de pronto es una guía, una ayuda, de demostrarles un camino diferente que los puede llevar a que afectivamente ellos solucionen estos problemas y que los llene a ellos también.

Renato Martinez (Vatican News)
Imagen: Juan Manuel Gil Barragán, profesor asociado de Negocios Internacionales
de la Universidad EAN Colombia, Research Fellow de la Academia de Francisco

El «gracias» de Nadia Murad al Papa Francisco

La conversación de ayer entre el Papa y el Premio Nobel de la Paz 2018 estuvo marcada por la estima y la gratitud. Era el tercer encuentro entre ellos. En el pasado, Francisco dijo que quería visitar Iraq después de leer el libro de Nadia Murad, en el que la joven relataba su secuestro por el Isis en 2014. Hoy ha expresado su agradecimiento en un tuit.

Ciudad del Vaticano, 27 de agosto 2021.- «Doy las gracias al Papa por acogerme una vez más en el Vaticano». Así lo dijo la joven Premio Nobel de la Paz, Nadia Murad, en Twitter al día siguiente de su encuentro con Francisco en el Vaticano. «Hablamos de la importancia de apoyar a los yazidíes y a otras minorías en Iraq. A la luz de los trágicos acontecimientos de Afganistán, hablamos de la necesidad de defender a las mujeres y a las supervivientes de la violencia sexual».

Recordamos que Nadia Murad, en agosto de 2014, fue secuestrada y mantenida como rehén por el autodenominado Estado Islámico. En el ataque a su pueblo yazidí, perdió a sus seis hermanos y a su madre. Durante tres meses fue maltratada y esclavizada, luego con su huida recuperó la libertad, trasladándose a Alemania y comenzando su importante compromiso social. Desde septiembre de 2016, se convirtió en embajadora de la ONU por la dignidad de las supervivientes de la trata de personas y en 2018 recibió el Premio Nobel de la Paz y luego fundó Nadia’s Initiative, una organización para ayudar a las mujeres víctimas de la violencia. En febrero de 2021, enterró los restos de dos de sus hermanos en su ciudad natal, Kocho.

Junto con su marido, Nadia Murad mantuvo el jueves un encuentro con el Papa Francisco. Esta era la tercera vez tras la participación de la Nobel de la Paz en la audiencia general del 3 de mayo de 2017 y tras su encuentro privado del 20 de diciembre de 2018. En esta última ocasión, Murad había regalado al Pontífice su libro autobiográfico «La última muchacha», centrado en su terrible experiencia en manos del Isis.

Esa historia, marcada por el sufrimiento y el dolor, impulsó al Papa Francisco a ir a Iraq el pasado mes de marzo. Él mismo lo confesó en un diálogo con periodistas en el vuelo de regreso a Roma.

“Nadia Mourad ahí cuenta esa cosa terrorífica, terrorífica… Les aconsejo que lo lean. En algunos puntos, como es biográfico, puede parecer un poco pesado, pero para mí este es el telón de fondo de mi decisión. Ese libro trabajaba dentro, dentro… Y también cuando escuché a Nadia, que vino aquí a contarme las cosas… ¡Terrible! Después, con el libro todas estas cosas juntas han hecho la decisión, pensándolas todas, todas las problemáticas, tantas… Pero al final ha venido la decisión y la he tomado.”

«Me alegro de que mi historia se quedara con él y de que se sintiera llamado a llevar este mensaje a Iraq». Así lo ha manifestado Nadia en una entrevista concedida a Vatican News en la que ha recordado cómo la defensa de la causa de los yazidíes por parte del Papa Francisco es «un ejemplo para que otros líderes religiosos de la región amplíen el mensaje de tolerancia hacia las minorías religiosas como los yazidíes».

Pensamientos para las mujeres afganas
Hoy en día, en el corazón de Nadia, como se reitera en las redes sociales, sigue habiendo preocupación por las mujeres afganas. Ya el 16 de agosto expresó en Twitter su dolor por lo ocurrido en el país. «Kabul -escribió- cayó el mismo día que mi pueblo cayó en manos de Isis hace 7 años. La comunidad internacional debe ocuparse de las repercusiones antes de que se repita la tragedia». Ese mismo día renovó su llamamiento a los talibanes para que no priven a las mujeres de sus derechos y libertades. «Sé lo que ocurre cuando el mundo pierde de vista a las mujeres y niñas en crisis. Cuando se mira hacia otro lado, se hace la guerra al cuerpo de las mujeres. Esto no debe ocurrir en Afganistán».

En Vatican News, Nadia también quiso enviar un mensaje a las mujeres víctimas de la guerra y la violencia. Estas palabras son una invitación, también a la luz de los acontecimientos actuales, a no sentirse abandonadas:

“También me gustaría decir: «No están solas». Más de un tercio de las mujeres de todo el mundo sufren violencia sexual. Esto no significa que tengamos que aceptarla. En todas las comunidades hay mujeres que sobreviven, se oponen y denuncian. Cuando nos unimos para luchar por nuestros derechos, el cambio es imparable.”

Benedetta Capelli (Vatican News)
El Papa Francisco encuentra a Nadia Murad, Premio Nobel de la Paz, con su marido
(26 de agosto de 2021)

Venezuela. Lluvias y deslaves en Mérida: Cáritas invita a la solidaridad

El Obispo Auxiliar visitó las zonas afectadas. Cáritas Mérida ha habilitado centros de acopio para brindar apoyo a las comundiades de El Valle de Mocotíes y El Salado.

27 de agosto 2021.- Ante la difícil situación que se vive en el estado Mérida, Mons. Luis Enrique Rojas, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Mérida, estuvo presente en las zonas afectadas, específicamente en El Valle de Mocotíes, el día de ayer 25 de agosto de 2021: lo informa la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Venezolana, tras las lluvias y deslaves que afectaron la región. Mons. Rojas acompañó a los afectados, llevando un mensaje de solidaridad y esperanza en estos momentos críticos, además del apoyo realizado por Cáritas a nivel nacional y en especial Cáritas de la Arquidiócesis de Mérida, así como de otras instancias eclesiales en todo el país que se suman a contribuir con gestos concretos de solidaridad.

La Cev precisa, asimismo, que Cáritas Mérida ha habilitado centros de acopio para brindar apoyo a las comunidades de El Valle de Mocotíes y El Salado. Invitan a colaborar con alimentos no perecederos, ropa en buen estado, productos de higiene personal y medicamentos, que pueden ser entregados como donativos a las Cáritas parroquiales del Santuario San Buenaventura, San Miguel Febres Cordero, Nuestra Señora del Carmen, Montalbán y Espíritu Santo, Centenaro (Zona Ejido); así como a la Cáritas parroquial San Antonio de Padua, Mucutuy en la Zona pueblos del sur y en la Zona Páramo a las Cáritas de las parroquias Santa Lucía de Mucuchíes, San Miguel Arcángel (San Rafael), Santo Domingo de Guzmán, Basílica Menor Santa Lucía de Timotes y Santa Bárabara de Chachopo.

Finalmente, los centros de acopio en la Zona centro se encuentran en las cáritas de Santa Bárbara, Sagrada Familia (El Llanito), Nuestra Señora de Belén, San José Obrero (Av. 16 de septiembre), Nuestra Señora de la Asunción (El Castor), San Juan Apóstol (Santa Juana), Santiago Apóstol de La Punta y en el Centro Pastoral Monseñor Miguel Antonio Salas.

Francesca Sabatinelli (Vatican News)
Imagen: Consecuencias de las inundaciones repentinas en Tovar

Hollerich: «Occidente ha dado a Afganistán sueños pero no ayuda»

El presidente de la Comece interviene sobre la grave crisis del país de Asia central, para recordar a la comunidad internacional su deber de ayudar a un pueblo abandonado. «Hay que hacer todo lo posible para salvaguardar la vida de estas personas».

Ciudad del Vaticano, 27 de agosto 2021.- Occidente es culpable de haber dado sueños y esperanzas al pueblo afgano, que ahora han desaparecido. Las palabras del cardenal Jean-Claude Hollerich, arzobispo de Luxemburgo y presidente de Comece, la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea, son dramáticas y tristes. El purpurado estigmatiza la geopolítica adoptada en Afganistán por Estados Unidos y critica la actitud de la política europea, que tiende a exportar valores que luego no aplica y que ahora impide la posibilidad de corredores humanitarios para los refugiados afganos.

Eminencia, ¿cómo ven los obispos europeos la actitud cerrada de muchos países de Europa hacia la apertura de corredores humanitarios para las personas que huyen de Afganistán?
Duele ver la actitud de estos, digamos, hombres y mujeres de la política, porque hay un drama humano y es culpa nuestra, es culpa de la política de Occidente, que primero dio la esperanza a muchas mujeres, pero también a muchos jóvenes: la esperanza de tener un mundo mejor, con educación y libertad, y si das estos sueños también debes hacer algo para ayudar a realizarlos después, es normal.

Europa siempre habla de altos valores, un poco como un maestro del mundo, pero cuando se necesita, cuando es necesario vivir estos valores, entonces no estamos ahí y esto dará una imagen terrible de Europa a la gente que pasa necesidad.

Según la Comece, ¿cuáles fueron los factores determinantes de la debacle internacional en Afganistán, que vuelve a estar en manos de los talibanes?
Tendría que ir a ver lo que han dicho los analistas políticos, pero creo que antes había un compromiso, que era un compromiso sobre una presencia en Afganistán, pero no con todas las fuerzas posibles, para preparar al ejército afgano, para que este pudiera hacerse cargo de la situación, pero está claro que no funcionó. Quizás no se tomaron las medidas necesarias contra la corrupción en ese país, quizás no se conocían realmente todos los vínculos políticos, pero la política, en Afganistán, era también una política geoestratégica y creo que ahora Estados Unidos quiere dirigir todos sus esfuerzos hacia Asia. Creo que tal vez, a veces, esta geopolítica debe ser implementada, en general, sin embargo, se debe hacer todo lo posible para dialogar con los pueblos, para entender lo que quieren, se deben buscar y encontrar compromisos para salvaguardar las vidas humanas, las vidas de las personas que viven en estos países.

¿Es correcto, oportuno, abrir un diálogo con los talibanes en este momento?
Es difícil responder correctamente, se necesitaría mucha información, que no tengo. Pero, en general, creo que Dios actúa en cada hombre, que hay algo bueno en cada hombre, por lo que siempre se puede, digamos, atreverse a dialogar. Pero esto es más bien una actitud cristiana, católica, de ver que el Espíritu Santo está actuando en todo el mundo.

Francesca Sabatinelli (Vatican News)
Imagen: El cardenal Hollerich declara que hay que hacer todo lo posible para ayudar al pueblo afgano

Padre Scalese: si se dan las condiciones, volveremos a Kabul

El padre Giovanni Scalese, único sacerdote en Kabul, lleva casi siete años en Afganistán. Es un barnabita que concluye una presencia en el país asiático que comenzó hace cien años a instancias del Papa Pío XI. Hoy se encuentra en Italia, repatriado como miles de personas que se vieron obligadas a huir tras la llegada de los talibanes al poder. Cuenta su historia después de estos últimos días agitados.

Ciudad del Vaticano, 27 de agosto 2021.- Nos había pedido que rezáramos por Afganistán lanzando un llamamiento a través de los micrófonos de Radio Vaticano al comienzo de la llegada de los talibanes. Hoy vuelve a hablarnos en un escenario completamente cambiado. El padre Giovanni Scalese, superior de la Missio sui iuris en Afganistán, único sacerdote católico presente en el país, ha regresado a Italia y, con él, el personal católico, como las monjas de varias congregaciones que hasta ahora han llevado a cabo su silenciosa pero fructífera labor de servicio y cuidado de los más frágiles.

En el corazón de Kabul, fue durante mucho tiempo custodio de toda la comunidad católica y compartió años de grandes dificultades relacionadas con la seguridad y al Covid. No hay ninguna motivación política en la presencia católica en Kabul, sino sólo de servicio. Estos fueron los acuerdos originales hace cien años, y así ha sido. Por eso, repite el padre Scalese, «si se nos da la oportunidad de volver, por qué no: no nos corresponde decidir quién debe gobernar el país». Y luego la encomienda con voz emocionada: «María, que ha velado por nosotros hasta ahora, tendrá la misma protección maternal para el pueblo afgano y para una nación que le hemos consagrado».

¿Pensó alguna vez el padre Scalese que tendría que abandonar Afganistán de esta manera? ¿Y cuáles son sus sentimientos hoy?.
Ciertamente, nadie imaginaba tener que abandonar el país de esta manera. Podría haber pensado que después de siete años hubiera sido predecible tener un reemplazo, pero no de esta manera, pensé de una manera más normal. Pero la vida también nos depara estas sorpresas…. Lo que más siento en este momento es la satisfacción de que todo ha salido bien, de que hemos conseguido llegar con las hermanas y los niños, y de que todos estamos bien. Damos gracias al Señor por ello. Lamentamos haber tenido que dejar un país muy necesitado y no poder continuar con nuestro servicio. Esperamos que todo se resuelva en poco tiempo y que se den las condiciones para poder reanudar el trabajo que la Iglesia realizaba en Afganistán.

¿Cómo era su vida como sacerdote en Afganistán? Usted representó a la Santa Sede en el contexto de la embajada italiana, en un Estado confesional, con la capilla como único punto de referencia para los religiosos y los fieles. ¿Qué realidad ha vivido?
Estuve a cargo de la misión católica en Afganistán, pero fueron años muy difíciles porque la misión no podía llevarse a cabo de forma pacífica. El hecho mismo de no poder salir de la embajada, no porque alguien lo impidiera, sino porque no había condiciones de seguridad para hacerlo, y luego, en los dos últimos años, a las razones de seguridad se sumaron las razones sanitarias que llevaron a un encierro total incluso en la embajada y los fieles no pudieron ni siquiera acudir a misa. Así que fueron años difíciles y ciertamente estuve presente, pero no pude llevar a cabo una labor pastoral como en otros tiempos. Las hermanas, por su parte, pudieron llevar a cabo su labor social y caritativa hasta el final, y ahora, lamentablemente, también ellas han tenido que interrumpirlo todo y lo sentimos mucho. Sin embargo, esperamos poder reanudar pronto.

En los años transcurridos, podemos hablar de «semillas» dejadas por las acciones, si no se puede hablar de «evangelización»…
Es difícil hablar de evangelización directa, está prohibida por los acuerdos de hace un siglo cuando se permitía la presencia de un sacerdote católico y una iglesia dentro de la Embajada. Hablamos de la evangelización indirecta, del testimonio de la Iglesia no sólo con un sacerdote sino con los religiosos. Antes de la presencia de las Hermanas de la Madre Teresa y de las religiosas de la ONG Pro Bambini de Kabul, de hecho, no podemos olvidar los sesenta años de presencia de las Hermanitas de Jesús que después de tanto tiempo tuvieron que dejar su trabajo.También entonces era sólo una presencia y un testimonio, pero uno extremadamente importante y fructífero.

En las imágenes de estos días, la huida de las mujeres, de las familias jóvenes, de los padres y de los niños: ¿qué significa esto para los que se quedan y para el Afganistán del futuro?
Naturalmente, nos alegramos de que muchos se hayan puesto a salvo. Esperamos que en Italia y en otros países puedan integrarse, pero ciertamente para Afganistán es un empobrecimiento, también porque son personas preparadas, con notables aptitudes de las que ahora tendrá que prescindir el país. Esperemos bien, esperemos que puedan ser sustituidos por otros, pero ciertamente la sociedad se empobrecerá.

El cambio que vemos hoy es aterrador. Ya se están cumpliendo muchas previsiones, como los atentados terroristas y la violencia. ¿Qué es lo que más teme para el país que dejó atrás y qué es lo que espera?
Se teme que se produzca una violenta degeneración, también debido a la injerencia exterior. En cambio, la esperanza es que pueda haber una colaboración interna entre los distintos componentes de la sociedad afgana, que puedan llegar a un acuerdo, colaborar entre sí y reconstruir un país atormentado por 40 años de guerra.

¿Cuál es el futuro de la Iglesia y de la presencia católica?
Estoy esperando a ver cómo evoluciona la situación: si en algún momento vemos que podemos retomar nuestras actividades, por qué no… No estuvimos ni estaremos en Afganistán por razones políticas, no nos corresponde decidir quién va a gobernar Afganistán: si se nos permite realizar nuestro servicio, estaremos disponibles.

¿Hay alguna experiencia que lleve consigo y en la que piense ahora que está lejos de Kabul?
En este momento me resulta difícil centrarme en el pasado, pero quizás el momento más importante de estos siete años fue el acto de consagración al Corazón Inmaculado de María que hicimos el 13 de octubre de 2017, al final del centenario de Fátima.

Consagramos a la Virgen la misión y juntos a Afganistán. Así que estoy profundamente convencido de que la Virgen velará por este país como ha velado por nosotros, tanto que todos hemos conseguido salvarnos. Así que confío en que se ejerza la misma protección maternal sobre el pueblo afgano.

Gabriella Ceraso (Vatican News)
Imagen: Evacuación en Afganistán
(Foto: AFP)

Haití, Les Cayes. Cardenal Langlois: la gente duerme en el suelo

La situación en algunas diócesis sigue siendo crítica tras el terremoto. El cardenal Langlois a ACN: falta de productos básicos.

27 de agosto 2021.- «Hasta ahora no hemos recibido ninguna tienda de campaña. La gente duerme en el piso. No hay agua, ni electricidad, ni comida, ni ropa»: así describió el cardenal Chibly Langlois, obispo de la diócesis, la situación en Les Cayes, Haití, cuando se puso en contacto con Ayuda a la Iglesia Necesitada Internacional. «Milagrosamente salimos ilesos, pero muchas personas han perdido la vida, incluido el padre Jacques Percy, un sacerdote jubilado», añadió el cardenal. ACN informa que muchas personas están traumatizadas y algunas todavía no saben lo que les ocurrió a sus familias, mientras siguen produciéndose réplicas.

Según un primer informe parcial, la diócesis de Les Cayes ha registrado hasta ahora 682 muertos, 2.175 heridos, unas 11.500 viviendas dañadas y 111 iglesias destruidas. «La casa del obispo se ha derrumbado y todo está en ruinas», explica Rafael D’Aqui, de ACN América Latina, con responsabilidad delegada en Haití, que subraya la necesidad de dotar a la diócesis de una nueva base y de equiparla para coordinar la ayuda a la población en estos difíciles momentos. También es necesario dar un techo al obispo y a sus colaboradores más cercanos porque lo han perdido todo.

En la diócesis de Jeremie, 26 iglesias han sufrido graves daños, entre ellas la catedral de San Luis, mientras que 11 se han derrumbado. En primer lugar, ACN pretende llevar a cabo un proyecto de emergencia para ayudar a 45 familias. «La gente está demasiado asustada para volver a sus casas. Tenemos que proporcionar alimentos, ropa, agua, medicinas y alojamiento temporal a estas personas», dice el padre Jean-Jacques Saint-Louis, superior provincial de los Padres de Montfort en Haití, que pide a la fundación pontificia que rece. «En estos momentos difíciles de nuestro país, la oración debe ocupar un lugar especial», concluye el religioso.

El cardenal Chibly Langlois

Tiziana Campisi (Vatican News)
Imagen: HAITI-QUAKE

(Foto: Edgard Garrido)

El Papa: políticos, protejan la dignidad humana de las amenazas de la tecnología

El Papa Francisco ha encontrado este día a los miembros de la Red Internacional de Legisladores Católicos y les ha comunicado los temas que le preocupan: pornografía infantil, robo de datos, redes sociales: necesidad de una legislación cuidadosa para guiar la evolución y la aplicación de la tecnología para el bien común.

Ciudad del vaticano, 27 de agosto 2021.- El Papa Francisco dirigió un mensaje a los Legisladores católicos la mañana de este viernes 27 de agosto. Inició su alocución agradeciendo al Cardenal Schönborn y al señor Alting von Geusau por sus palabras.

El mensaje lo ubicó en el contexto de la pandemia del Covid-19 que “hace estragos” y sigue causando muertes, contagios y que “también ha causado mucha ruina económica y social”.

El rol de los parlamentarios. Más importante que nunca
El Papa enfatizó que el papel de los parlamentarios hoy es más importante que nunca:

“Ahora estáis llamados a colaborar, a través de vuestra acción política, en la renovación integral de vuestras comunidades y de la sociedad en su conjunto. No sólo para derrotar al virus, ni para volver al statu quo anterior a la pandemia, sino para abordar las causas profundas que la crisis ha revelado y amplificado: la pobreza, la desigualdad social, el desempleo generalizado y la falta de acceso a la educación”.

Francisco evidenció el contexto en que los legisladores realizan su misión y que no siempre gozan de gran estima, “Sin embargo ¿qué vocación más elevada hay que servir al bien común y priorizar el bienestar de todos antes que el beneficio personal? Este debe ser siempre vuestro objetivo, porque la buena política es indispensable para la fraternidad universal y la paz social (cf. Encíclica Todos los Hermanos, 176)”.

Administrar la tecnología para el bien común
Si bien las tecnologías y los avances científicos modernos han aumentado nuestra calidad de vida, el Papa llama la atención sobre sus efectos sin una justa administración: “abandonadas a su suerte y a las fuerzas del mercado, sin una orientación adecuada por parte de las asambleas legislativas y otras autoridades públicas guiadas por un sentido de responsabilidad social, estas innovaciones pueden amenazar la dignidad del ser humano”.

Francisco subraya que “No se trata de frenar el progreso tecnológico”, por eso invita a los legisladores a que “Una legislación cuidadosa puede y debe guiar la evolución y la aplicación de la tecnología para el bien común”.
El Obispo de Roma recordó algunos ejemplos en que la tecnología puede poner en peligro la dignidad humana: “Pienso, por ejemplo, en la lacra de la pornografía infantil, la explotación de datos personales, los ataques a infraestructuras críticas como los hospitales y las falsedades difundidas a través de las redes sociales”.

“Les animo encarecidamente a asumir la tarea de una reflexión moral seria y profunda sobre los riesgos y las oportunidades inherentes al progreso científico y tecnológico, para que la legislación y las normas internacionales que la rigen se centren en promover el desarrollo humano integral y la paz, y no el progreso por sí mismo”, dijo Francisco.

Compromiso de todos los ciudadanos
El Papa recordó la importancia del compromiso y la participación de todos los ciudadanos, por eso insistió:

Todos estamos llamados a promover el espíritu de solidaridad, empezando por las necesidades de los más débiles y desfavorecidos. Sin embargo, para sanar el mundo, dolorosamente probado por la pandemia, y construir un futuro más inclusivo y sostenible en el que la tecnología esté al servicio de las necesidades humanas y no nos aísle unos de otros, necesitamos no sólo ciudadanos responsables, sino también líderes preparados y animados por el principio del bien común.

Francisco concluyó su alocución invocando al Señor para que él les “conceda ser fermento de regeneración de mente, corazón y espíritu, testigos del amor político a los más vulnerables, para que sirviéndoles a ellos le sirvan a él en todo lo que hagan”.

Manuel Cubías (Vatican News)
Imagen: Encuentro del Papa en el Vaticano con miembros del International Catholic Legislator Networks.

Mes de la Biblia: Entronizar, enaltecer y profundizar la Sagrada Escritura

El episcopado mexicano invita a promover iniciativas para que los fieles vayan a la fuente de la vida cristiana, más aún este tiempo de turbulencia causado por la pandemia, porque ayudará a caminar firmes con el Señor.

Ciudad del Vaticano, 26 de agosto 2021.- Septiembre, Mes de la Biblia es también, este año para los mexicanos, el mes del Bicentenario de la Independencia, es decir, una oportunidad para dar gracias al Señor y pedir su misericordia y su paz en este “tiempo de turbulencia” causado por la pandemia. Así lo expresa la carta de invitación de la Dimensión de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia del episcopado mexicano (CEM) para que fieles laicos y pastores de la Iglesia promuevan iniciativas que conduzcan a la fuente de la vida cristiana, la Sagrada Escritura.

“Con el profeta Ezequiel sabemos que la Palabra de Dios anima a los que se puedan sentir cansados o desalentados por el azote de la epidemia y de otros males, como la violencia y la criminalidad”, se lee en la nota firmada por mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca, Obispo de Azcapotzalco y responsable de la Animación Bíblica de la Pastoral.

12 formas de entronizar la Biblia
En línea con las perspectivas planteadas en el Proyecto Global de Pastoral (PGP), el episcopado mexicano quiere “presentar a Jesucristo vivo y resucitado, cercano, compañero de camino, que amplía horizontes y que nos da confianza ante las realidades tan difíciles y complejas que vivimos, incluida la pandemia del SARS-CoV-2”.

En este contexto, la Pastoral Bíblica presenta una serie de 12 subsidios que, bajo el título “Entronizando la Biblia”, busca difundir la Palabra de Dios, enaltecerla y profundizar en ella. Igualmente, a través de los Centros de Formación Bíblica se realizará una serie de diez talleres para reflexionar el «Misterio de la Redención desde el PGP» que se espera sean implementados en parroquias y demás comunidades de fe, especialmente, entre los diversos agentes de pastoral.

Imitar la fidelidad de San José al Verbo de Dios
“Deseamos que este año, dedicado a San José, sea una oportunidad para imitar la fidelidad de este santo en el cuidado que tuvo para con el Verbo de Dios encarnado en el vientre purísimo de la Virgen María y que quiso habitar entre nosotros, para compartir nuestras penas, sufrimientos y fatigas, pero también para infundirnos esperanza en nuestras luchas y esfuerzos”, concluye mons. Castaño Fonseca en su mensaje.

Alina Tufani (Vatican News)

El reto de los abusos sexuales. Lo hecho por el Papa desde la reunión de febrero 2019

En febrero de 2019, Francisco invitó a los presidentes de todas las conferencias episcopales al Vaticano para una Cumbre sobre la Protección de los Menores en la Iglesia para abordar el tema de los abusos sexuales por parte de miembros del clero. Una reunión similar, centrada en Europa Central y Oriental, tendrá lugar en Varsovia del 19 al 22 de septiembre. En este artículo, el padre Federico Lombardi sitúa este encuentro en el contexto del camino de la Iglesia hasta ahora.

En el mundo actual, la Iglesia se enfrenta a grandes desafíos. El más fundamental es el de la fe y el anuncio de Dios y de Jesucristo en el mundo actual, con sus enormes transformaciones culturales y antropológicas. Pero también hay desafíos específicos, que tienen un efecto muy profundo en la vida de la Iglesia y en su misión de evangelización. Uno de los más críticos de las últimas décadas, porque ha herido la credibilidad de la Iglesia y, por tanto, su autoridad y su capacidad de anunciar el Evangelio de forma creíble, es el de los abusos sexuales a menores por parte de miembros del clero. Ha arrojado una sombra de incoherencia y falta de sinceridad sobre la institución de la Iglesia, sobre la comunidad eclesial en su conjunto. Esto es muy grave.

Con el tiempo y la experiencia, empezando por los abusos sexuales a menores -que son los más graves-, hemos aprendido a ampliar la perspectiva en diferentes aspectos, de manera que hoy se habla con más frecuencia de abusos contra personas «vulnerables» y sabemos que deben ser vistos como abusos no sólo de sexo, sino también de poder y de conciencia, como ha insistido muchas veces el Papa Francisco. Además, es necesario recordar que el problema de los abusos, en sus diversas dimensiones, es un problema general de la sociedad humana, en los países en los que vivimos y en los diferentes continentes, y no es un problema exclusivo de la Iglesia católica. Por el contrario, cualquiera que lo estudie de forma objetiva y exhaustiva verá que hay regiones, lugares e instituciones muy diferentes en las que la cuestión está dramáticamente extendida.

Al mismo tiempo, es correcto que abordemos específicamente el problema de la Iglesia, debido -como ya se ha dicho- a su credibilidad y coherencia. La Iglesia siempre ha insistido en su enseñanza sobre el comportamiento sexual y el respeto a la persona. Por eso, aunque veamos que no es un problema exclusivo de la Iglesia, debemos tomarlo absolutamente en serio y comprender que tiene una gravedad terrible en el contexto de la vida de la Iglesia y del anuncio del Evangelio del Señor.

En particular, es un ámbito en el que está en juego la profundidad y la verdad de la relación con las personas, cuya dignidad debe respetarse profundamente. Como cristianos y católicos nos enorgullecemos de reconocer la dignidad de la persona como algo fundamental, porque la persona es la imagen de Dios. Ahora bien, el hecho de abusar, de faltar al respeto, de tratar a los demás como objetos, de no estar atentos a su sufrimiento, es un signo de fracaso en un punto fundamental de nuestra fe y de nuestra visión del mundo.

En la muy reciente reforma del derecho canónico hay un aspecto que puede parecer puramente formal, pero que es muy significativo desde este punto de vista. Los delitos de maltrato se incluyen en el ámbito de los delitos «contra la vida, la dignidad y la libertad de la persona». No son «cosas vergonzosas» o «indignas del clero», pero se subraya que en la perspectiva de la Iglesia la dignidad de la persona debe situarse en el centro y debe ser respetada porque y como imagen de Dios. Esto es absolutamente fundamental. Convertirnos para tomar mucho más en serio la escucha y el respeto a cada persona, incluso a las pequeñas o débiles, es uno de los puntos importantes del camino de conversión y purificación de la Iglesia en nuestro tiempo para ser creíble.

La Convención de 2019: responsabilidad, rendición de cuentas, transparencia
Sin tener que rehacer toda la historia de los dramáticos acontecimientos y posiciones de la Iglesia sobre los abusos sexuales, podemos, para simplificar, referirnos a la «Cumbre» de febrero de 2019. Fue convocada por el Papa como un momento global, en el que toda la Iglesia, a través de los representantes de todas las Conferencias Episcopales, de las congregaciones religiosas masculinas y femeninas, se reuniera para un momento de toma de conciencia y de compromiso, con el fin de continuar más eficazmente el camino de la renovación.

La organización de esa conferencia (cuyas actas se han publicado en el volumen Conciencia y purificación por LEV) giró en torno a tres puntos principales.

En primer lugar, ya a finales de marzo de 2019, se promulgaron las nuevas leyes y directrices relativas al Vaticano y la Santa Sede, ampliando el enfoque, además del abuso de menores, a las «personas vulnerables». Luego, el 9 de mayo de 2019, se promulgó una nueva ley de gran importancia para toda la Iglesia, el Motu proprio Vos estis lux mundi – «Vosotros sois la luz del mundo»-, en el que el Papa ordenó que en todas las diócesis se crearan oficinas para recibir denuncias e iniciar procedimientos para responder a los abusos. No sólo eso, sino que también estableció la obligación para todos los sacerdotes y religiosos de denunciar los abusos de los que tuvieran conocimiento, e invitó a los miembros laicos de la Iglesia a denunciar también. Ahora, todos los sacerdotes y monjas están obligados en conciencia a denunciar cualquier caso de abuso de menores del que tengan conocimiento, y no sólo los que se producen contra menores, que son los más graves, sino también los que se producen contra otras personas vulnerables u otros abusos cometidos con violencia. Y los laicos también están invitados a hacerlo, y tienen que saber el lugar preciso donde pueden presentar la queja. Este es un paso muy decisivo. Por supuesto que hay que comprobar si se aplica en su totalidad, pero ya es ley para toda la Iglesia. Es un paso absolutamente fundamental dado por el Papa, probablemente el más importante en este campo desde hace casi veinte años. No sólo eso, sino que la misma ley establece el procedimiento para denunciar a los más altos superiores -superiores generales de órdenes religiosas, obispos, cardenales…- no sólo por abusos, sino también por casos de «encubrimiento». Así, las cuestiones de responsabilidad y rendición de cuentas se han abordado radicalmente.

Además, en diciembre de 2019 se suprimió el «secreto pontificio» sobre los actos relacionados con asuntos de abusos sexuales, lo que permite cooperar también con las autoridades civiles, de forma más clara y suelta que antes. Así pues, más «transparencia». Luego, en julio de 2020, se concluyó y publicó el famoso Vademécum, que había sido muy solicitado y señalado por el propio Papa como uno de los primeros objetivos del encuentro de 2019. La Congregación para la Doctrina de la Fe lo elaboró: un documento bonito, muy rico, que no dice nada nuevo, pero que ordena y explica claramente, para uso de cada obispo y de cada responsable, todos los puntos que deben conocer y lo que deben hacer en las diferentes situaciones. Una herramienta que era realmente necesaria. Cuando salió no se habló mucho de ello, pero era uno de los puntos esenciales en las peticiones para la reunión de 2019, y se ha hecho.

Más recientemente aún, en Pentecostés de 2021, se publicó el nuevo Libro VI del Código de Derecho Canónico, que contiene un poco todo el derecho penal de la Iglesia, reformulado y organizado de tal manera que las nuevas normas, que a lo largo de los años se habían establecido en el campo de los abusos como en otros campos, se recogen ahora en el Código de Derecho Canónico de manera ordenada, mientras que antes habían permanecido «dispersas» en toda una serie de intervenciones y documentos.

Ahora -insistimos- se puede decir que estas cosas son exactamente las principales que se esperaban del Papa y de la Santa Sede tras el Encuentro de 2019. Y se han hecho.

Se puede añadir que, en este mismo periodo, en noviembre de 2020, también se publicó el voluminoso «Informe McCarrick», después de que por voluntad del Papa se estudiara con detalle toda la historia del gravísimo escándalo que ha sacudido a la Iglesia en Estados Unidos y a toda la Iglesia: cómo fue posible que un autor de abusos llegara a las alturas de las responsabilidades eclesiásticas, como arzobispo de Washington y cardenal. Esta publicación también puede considerarse como un paso doloroso, pero muy valiente, en la dirección de la transparencia y la voluntad de rendir cuentas de los delitos y responsabilidades incluso en los niveles más altos de la Iglesia.

Así pues, nos enfrentamos a un problema enorme, difícil y doloroso en relación con la credibilidad de la Iglesia. Sin embargo, no es en absoluto cierto que no se haya hecho nada o que se esté haciendo poco o nada. Se puede y se debe decir claramente que la Iglesia universal ha afrontado y afronta este problema, ha dado los pasos necesarios y ha establecido normas, procedimientos y reglas para tratarlo correctamente.

El camino a seguir: de las normas a la práctica
Esto, por supuesto, no significa que todo esté hecho, porque, como sabemos, una cosa es establecer las normas, el marco, y otra muy distinta cambiar la realidad poniéndolas en práctica. La próxima Conferencia de las Iglesias de Europa Central y Oriental, que se celebrará en Varsovia en septiembre, sobre la protección de los menores y las personas vulnerables, va exactamente en este sentido. De hecho, en cada área geográfica y eclesial, que tiene aspectos y problemas comunes desde el punto de vista histórico y cultural, es necesario reflexionar sobre dónde estamos y cuáles son las formas concretas de traducir efectivamente las directrices de la Iglesia universal en la realidad. Esto se ha hecho en otras regiones: por ejemplo, hubo una gran conferencia en América Latina, en México, hace un año. Después, la pandemia interrumpió muchos programas y provocó retrasos. Pero en varios continentes y regiones se está haciendo -o ya se ha hecho- lo mismo que en Europa Central y Oriental. Se trata, pues, de un paso fundamental en un camino común de la Iglesia universal que atañe, con su especificidad, a esta zona geográfica, cultural y eclesial.

En conclusión. Se ha hecho mucho, a nivel de normas generales y también a nivel de experiencias concretas. En algunas partes más, en otras menos. Reunirse es necesario para hacer circular los conocimientos y comprender las formas concretas y eficaces de abordar los problemas. Estamos en el camino y seguiremos en el camino, pero en un camino que en el fondo está suficientemente claro, en el que es necesario avanzar con rapidez y sin incertidumbres, para curar el sufrimiento, para hacer justicia, para evitar los abusos, para restaurar la confianza y la credibilidad de la comunidad eclesial en su interior y en su misión por el bien del mundo.

P. Federico Lombardi S.J.
Imagen: P. Lombardi moderador del Encuentro para la Protección de Menores del 21-24 febrero