El Papa: el aborto es homicidio, la Iglesia sea cercana y compasiva, no política

El Papa Francisco dialogando con los periodistas en el vuelo de regreso de Eslovaquia, ha hablado del diálogo con las autoridades húngaras, del antisemitismo y de las vacunas, así como también de la comunión a los políticos que aprueban leyes sobre el aborto.

16 de septiembre 2021.- «El aborto es un homicidio» la Iglesia no cambia su posición, pero «cada vez que los Obispos han manejado un problema no como pastores han tomado partido por el lado político». Lo dijo el Papa Francisco dialogando con los periodistas en el vuelo que de Bratislava lo ha llevado a Roma, al final de su Viaje Apostólico a Budapest y Eslovaquia.

István Károly Kuzmányi (Magyar Kurír): Santo Padre le agradecemos por su visita a Budapest, donde citó al Cardenal Mindszenty, que dijo: «Si hay un millón de húngaros que rezan, no tengo miedo del futuro…». ¿Por qué decidió participar después de 21 años en el Congreso Eucarístico de Budapest y cómo ve el cristianismo en Europa?
Algunos pensaban mal de la visita a Budapest, así estaba previsto, pero le prometí a su Presidente que el año que viene o el siguiente podría venir. Son muchos los valores de los húngaros, me llamó la atención el sentido del ecumenismo con una gran profundidad. En general, Europa – siempre lo digo – debe retomar los sueños de sus padres fundadores. La Unión Europea no es una reunión para hacer cosas, hay un espíritu detrás de la UE que soñaron Schumann, Adenauer, De Gasperi. Existe el peligro de que sea sólo una oficina de gestión, y esto no es bueno, tiene que ir directamente a la mística, buscar las raíces de Europa y llevarlas adelante. Y todos los países deben ir adelante. Es cierto que algunos intereses, quizá no europeos, intentan utilizar la Unión Europea para la colonización ideológica, y eso no es bueno. Estuve con ustedes en Transilvania, esa Misa fue hermosa.

Bohumil Petrik (Dennik Standard): La vacunación ha dividido a los cristianos en Eslovaquia. Usted dice que es un acto de amor vacunarse, pero ha habido diferentes enfoques en las diócesis. ¿Cómo podemos reconciliarnos sobre este tema?
Es un poco extraño porque la humanidad tiene una historia de amistad con las vacunas: sarampión, poliomielitis… quizás esta virulencia se deba a la incertidumbre, no sólo de la pandemia. Existe la diversidad de las vacunas y también la fama de algunas vacunas que son un poco más que el agua destilada, esto ha creado un temor. Hay otros que dicen que es un peligro porque dicen que con la vacuna se te mete el virus dentro, incluso en el Colegio de Cardenales hay algunos negacionistas y uno de ellos, pobrecito, está hospitalizado con el virus. La ironía de la vida. No puedo explicarlo bien, algunos dicen que porque las vacunas no están suficientemente probadas. Hay que dejarlo claro: en el Vaticano todos están vacunados, excepto un pequeño grupo que se está estudiando como ayudarlos.

Daniel Verdú Palai (El País): El domingo por la mañana se reunió con Orban y se puede entender algunas de las divergencias. Queríamos preguntarle cómo fue la reunión, si tocaron los temas de los migrantes y qué opina de las leyes sobre los homosexuales que ha promulgado.
Yo recibí la visita, el Presidente vino a verme, tuvo esta cortesía, es la tercera vez que me encuentro con él, y vino con el Primer Ministro y el Viceministro. El Presidente ha hablado. El primer tema ha sido la ecología, de verdad chapeau a ustedes húngaros, la conciencia ecológica que ustedes tienen: me explicó cómo purifican los ríos, cosas que yo no sabía. Luego pregunté por la edad promedio, porque me preocupa el invierno demográfico, en Italia la edad promedio es de 47 años, España creo que es aún peor, muchos pueblos están vacíos o con mucha gente mayor. ¿Cómo se puede resolver esto? El Presidente me explicó la ley que tienen para ayudar a las parejas jóvenes a casarse y tener hijos. Interesante, es una ley bastante parecida a la francesa, pero más desarrollada. Me lo explicaron, allí añadieron algo, el Primer Ministro y el Viceministro sobre cómo era esta ley. Sobre la inmigración, nada. Luego volvimos a la ecología también. La familia, en el sentido de la demografía: se ve que hay muchos jóvenes, muchos niños. También en Eslovaquia hay muchas parejas jóvenes. Ahora el reto es crear puestos de trabajo, para que no salgan a buscarlo afuera. Pero estas han sido las cosas… Ha hablado siempre el Presidente, ambos Ministros añadieron algunos datos. La reunión duró bastante tiempo, unos 40 minutos.

Gerard O’Connell (América): En primer lugar, quería decirle que estamos todos contentos con la operación, que ha dado un resultado espléndido, ¡Usted ha rejuvenecido!
Me han dicho que alguien quería hacerse la operación…. Pero no era una cosa estética.
Usted ha dicho a menudo que todos somos pecadores, y que la Eucaristía no es un premio para los virtuosos, sino una medicina y un alimento para los débiles. Como Usted sabe, en los estados Unidos, tras las últimas elecciones, hubo una discusión entre los Obispos sobre dar la comunión a los políticos que apoyaban las leyes del aborto, y hay Obispos que quieren negar la comunión al Presidente y a otros funcionarios. Otros Obispos están a favor, otros dicen que no hay que usar la Eucaristía como arma. ¿Qué opina y qué aconseja a los Obispos? ¿Y usted, como Obispo, en todos estos años ha negado públicamente la Eucaristía a alguien?
Nunca he negado la Eucaristía a nadie, ¡no sé si alguien ha venido en estas condiciones! Esto como sacerdote. Nunca he sido consciente de tener delante a una persona como la que describes, eso es cierto. La única vez que me ha pasado algo bonito fue cuando fui a celebrar la Misa en una residencia de ancianos, estaba en la sala y dije: ¿quién quiere la comunión? Todos los ancianos levantaron la mano. Una ancianita levantó la mano y tomó la comunión y dijo: «Gracias, soy judía». Y le dije: «¡Lo que te he dado también es judío!». La comunión no es un premio para los perfectos – pensemos en el jansenismo –, la comunión es un don, un regalo, es la presencia de Jesús en la Iglesia y en la comunidad. Entonces, los que no están en la comunidad no pueden comulgar, como esta señora judía, pero el Señor quiso premiarla sin que yo lo supiera. Fuera de la comunidad – excomulgados – porque no están bautizados o se han alejado. El segundo problema, el del aborto: es más que un problema, es un homicidio, quien aborta mata, sin medias palabras. Tomen cualquier libro de embriología para estudiantes de medicina. La tercera semana después de la concepción, todos los órganos ya están ahí, incluso el ADN… es una vida humana, esta vida humana debe ser respetada, ¡este principio es tan claro! A los que no pueden entenderlo, les haría esta pregunta: ¿es correcto matar una vida humana para resolver un problema? ¿Es correcto contratar a un sicario para matar una vida humana? Científicamente es una vida humana. ¿Es correcto sacarlo para resolver un problema? Por eso la Iglesia es tan dura en este tema porque si acepta esto es como si aceptara el homicidio diario. Un Jefe de Estado me decía que el declive demográfico comenzó porque en aquellos años había una ley tan fuerte sobre el aborto que se realizaron seis millones de abortos y esto dejó una caída de los nacimientos en la sociedad de ese país. Ahora vamos a esa persona que no está en la comunidad, no puede comulgar. Y esto no es un castigo, está fuera. Pero el problema no es teológico, es pastoral, cómo gestionamos los Obispos este principio pastoralmente, y si miramos la historia de la Iglesia veremos que cada vez que los Obispos no han gestionado un problema como pastores han tomado partido por el lado político. Pensemos en la noche de San Bartolomé, herejes, sí, degollémoslos a todos…. Pensemos en la cacería de brujas…. en Campo di Fiori a Savonarola. Cuando la Iglesia para defender un principio, lo hace de forma no pastoral, toma partido en el plano político, y así esto ha sido siempre así, basta con mirar la historia. ¿Qué debe hacer el pastor? Ser pastor, no condenar. Sé un pastor, porque es un pastor también para los excomulgados. Pastores con el estilo de Dios, que es cercanía, compasión y ternura. Toda la Biblia lo dice. Un pastor que no sabe ser pastor… No conozco los detalles de los Estados Unidos… ¿Pero si usted es cercano, tierno y das la comunión? Es una hipótesis. El pastor sabe qué hacer en todo momento. Pero si te sales de la pastoral de la Iglesia te conviertes en un político, y eso se ve en todas las condenas no pastorales de la Iglesia… Si dices que puedes dar o no dar, esto es casuística… ¿Recuerdas la tormenta que se armó con Amoris laetitia? ¡Herejía, herejía! Afortunadamente estaba el Cardenal Schoenborn, un gran teólogo, que aclaró las cosas… Son hijos de Dios y necesitan nuestra cercanía pastoral, luego el pastor resuelve las cosas como el Espíritu le indica…

Stefano Maria Paci (Sky Tg 24): Creo que este mensaje que le estoy por anunciar lo considerará como un regalo, me lo pidió de entregárselo Edith Bruck, la escritora judía que visitó en su casa, un largo mensaje firmado «su hermana Edith», en el que le agradece sus gestos y llamamientos contra el antisemitismo durante este viaje.
El antisemitismo está resurgiendo, está de moda, es algo muy, muy feo….
Usted ha hablado de ello con las autoridades húngaras y llegó una resolución de Estrasburgo que invita a reconocer los matrimonios homosexuales. ¿Qué opina sobre esto?
El matrimonio es un sacramento, la Iglesia no tiene poder para cambiar los sacramentos tal y como el Señor los ha instituido. Hay leyes que intentan ayudar a las situaciones de muchas personas que tienen una orientación sexual diferente. Es importante, los Estados tienen la posibilidad de apoyarlos civilmente, darles seguridad de herencia, salud, etc., no solo a los homosexuales, sino a todas las personas que quieran asociarse. Pero el matrimonio es el matrimonio. Esto no significa condenarlos, son nuestros hermanos y hermanas, debemos acompañarlos. Hay leyes civiles, para las viudas, por ejemplo, que quieren asociarse con una ley para tener servicios… existe el PACS francés, pero nada que ver con el matrimonio como sacramento, que es entre un hombre y una mujer. A veces crean confusión. Todos son iguales hermanos y hermanas, el Señor es bueno, quiere la salvación de todos, pero por favor no hagan que la Iglesia niegue su verdad. Muchas personas con orientación homosexual se acercan a la penitencia, piden consejo al sacerdote, la Iglesia les ayuda, pero el sacramento del matrimonio es otra cosa.

Luego el Papa añadió:
He leído una cosa muy bonita sobre uno de ustedes. Se decía que esta periodista está disponible las 24 horas del día para trabajar y que siempre deja que los demás vayan primero y ella detrás, da la palabra a los demás y ella se calla. Esto lo dice Manuel Beltrán, sobre nuestra Eva Fernández, ¡gracias!

Vatican News

Eparca Vasil’: el amplio viaje espiritual del Papa a Eslovaquia

El arzobispo greco-católico se detiene especialmente en el carácter ecuménico del viaje apostólico del Papa Francisco. Desde Eslovaquia, de donde se despidió ayer el Pontífice, se congratula de gestos, palabras, encuentros y liturgias que mostraron el rostro universal de la Iglesia.

Ciudad del Vaticano, 16 de septiembre 2021.- En Eslovaquia, en el corazón de Europa, el viaje apostólico del Papa Francisco ha dejado una fuerte huella ecuménica. El tema de la apertura -el Pontífice se despidió con una invitación a los cristianos a ser tejedores de diálogo en medio del egoísmo- ha marcado los encuentros en esta tierra, entre Oriente y Occidente, así como en Hungría. Unas horas después del final de la visita de Francisco, Monseñor Cyril Vasil’, Eparca greco-católico de Kosiçe, vuelve a recorrer las etapas.

Entrevista con Monseñor Vasil’

¿Qué queda de la visita del Papa para el pueblo eslovaco y la Iglesia eslovaca?
Todo el mundo puede sacar algunas conclusiones de esta visita, encontrar algunos gestos o algunas expresiones en muchos niveles. A nivel social, por ejemplo, su encuentro con los representantes del Estado, con el Presidente de Eslovaquia y con otros representantes del gobierno también tuvo un impacto en la opinión pública, porque se vio que hay una posibilidad de diálogo también con el mundo secular, el mundo político y la fe católica. Ellos también representan el deseo de hacer el bien común. Por ello, el Santo Padre se dirigió tanto al mundo social y político como, durante el encuentro ecuménico, a los obispos y sacerdotes en la catedral de San Martín. Les recordó la forma evangélica de acercarse al mundo actual, con mayor humildad y disposición a aceptar los retos, no con un tono de desafío, sino con la oportunidad de dar testimonio de la fe, la verdad y el Evangelio.


¿Qué se ha llevado de este viaje? Especialmente en referencia al día en Kosiçe, que es su ciudad.
El Santo Padre llegó a Kosiçe y luego se trasladó a Prešov, donde se celebró la Divina Liturgia de San Crisóstomo, celebrada con una devoción que expresa la belleza del rito bizantino y oriental. Fue un hermoso testimonio de la universalidad de la Iglesia.

Por primera vez en la joven historia de Eslovaquia, durante las visitas papales -recordemos también las visitas anteriores de San Juan Pablo II- se celebró la liturgia oriental, la liturgia eucarística que es la máxima expresión de la unidad de la Iglesia.

Tener una liturgia presidida por el Santo Padre, por tantos obispos y arzobispos mayores, metropolitanos y hermanos latinos, fue para nosotros un hermoso testimonio de lo que significa respirar con dos pulmones en la Iglesia católica, porque también existe el «pulmón» oriental.

A continuación, la visita continuó en el barrio habitado principalmente por la comunidad gitana, considerada problemática desde muchos puntos de vista debido a sus características culturales y sociológicas.

El barrio está en la periferia de la ciudad, en el sentido real y material, pero también suele considerarse en la periferia del interés de la mayoría de la sociedad. La visita del Santo Padre fue, por tanto, un mensaje tanto para la comunidad de Eslovaquia como para toda la comunidad gitana, a la que quiso animar sobre todo en sus esfuerzos por lograr una mayor integración. El Santo Padre quiso decir que todos somos bienvenidos en la Iglesia, todos somos hermanos, y este es un mensaje muy importante.

La última celebración en Kosiçe fue un encuentro con los jóvenes en el estadio Lokomotiva, en el que el Santo Padre fue recibido en un ambiente realmente alegre. También allí se habló de testimonios de la vida real: de la preparación al matrimonio, de la castidad prematrimonial, de las dificultades para vivir el sacramento de la Reconciliación.

El Santo Padre se dirigió a los jóvenes, creando un diálogo con la multitud presente al recordarles precisamente esta valentía de seguir opciones difíciles, pero que se basan en la confianza en la Providencia de Dios. No tener miedo a las decisiones, no vivir en la provisionalidad y entonces también seguir un ideal, pero no los sueños e ilusiones que a menudo ofrece la forma mundana de vivir la vida.

El encuentro que tuvo lugar con los jóvenes, también con muchas personas que estaban fuera del estadio, tuvo realmente un ambiente muy alegre.

En lo que respecta a la Divina Liturgia, se prestó especial atención a la Iglesia greco-católica. ¿Hay alguna palabra, algún gesto que le haya llamado la atención a lo largo de todo el viaje apostólico?
Para mí, un recuerdo especialmente grato es que durante la liturgia se expuso el icono de la Madre de Dios del pueblo de Klococov, donde hace 351 años lloraba este icono, en un momento de gran confusión. El icono original ya no se encuentra, este que se exponía es una copia que también peregrinó recientemente desde nuestra diócesis a Roma en la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo, cuando se expuso en el altar de la Basílica de San Pedro. Esta vez el Santo Padre vino a devolver la visita que el icono le hizo en Roma y lo coronó de nuevo con dos coronas de plata.

El Santo Padre, después de terminar su oración, comenzó a moverse y de repente se detuvo y volvió a mirar el icono, como si hubiera una oración especial entre ellos o hubiera todavía algo que decirse, antes de irse. Al menos así es como percibí este pequeño gesto, este «matiz espiritual».

Michele Raviart (Vatican News)
Imagen: Santa Misa en el Santuario de Sastin

Una nueva mirada a la confesión, sacramento de la alegría

Al centro del perdón está Dios que nos abraza, no la lista de pecados y nuestra humillación.

La confesión es un «sacramento de la alegría», incluso una «fiesta», en el cielo y en la tierra. El martes 14 de septiembre, en el estadio de Kosice, fue como si el Papa Francisco mirara a los ojos de cada uno de los jóvenes que habían venido a recibirle para invitarlos a vivir el sacramento de la penitencia de una manera nueva. Y lo que el Sucesor de Pedro les dijo fue un consuelo no solo para los presentes, sino para todos los que siguieron el encuentro por televisión o por la web, o incluso simplemente leyeron el discurso papal. Lo que ha cambiado no es el sacramento, poco recurrido hoy en día. Lo que Francisco propuso fue una visión completamente diferente de la confesión en comparación con la experiencia vivida por tantos cristianos y bajo cierto legado dejado por la historia.

En primer lugar, el Papa advirtió que en el sacramento está «el remedio» para los momentos de la vida en que «estamos decaídos». Y a Petra, una joven que le preguntó cómo podían sus contemporáneos «superar los obstáculos en el camino hacia la misericordia de Dios», le respondió con otra interrogación: «Si te pregunto: ¿en qué piensas cuando te confiesas? Estoy casi seguro de la respuesta: en los pecados. Pero, ¿son los pecados realmente el centro de la confesión? ¿Quiere Dios que te acerques a Él pensando en ti, en tus pecados, o en Él?».

El camino cristiano, había dicho Francisco dos días antes en Budapest, comienza con un paso atrás, con apartarse del centro de la vida para dejar espacio a Dios. Este mismo criterio, esta misma perspectiva aplicada a la confesión puede provocar una pequeña-gran revolución copernicana en la vida de cada uno: en el centro del sacramento de la penitencia ya no estoy yo, humillado con una lista de pecados -quizá siempre los mismos- que hay que contar con dificultad al sacerdote. En el centro está el encuentro con Dios que acoge, abraza, perdona y levanta.

«No se acude a la confesión -explicó el Papa a los jóvenes- como personas castigadas que tienen que humillarse, sino como niños que corren a recibir el abrazo del Padre. Y el Padre nos levanta en cada situación, perdona cada pecado. Escuchen bien esto: ¡Dios siempre perdona! ¿Han comprendido? Dios perdona siempre «. No se va a un juez para ajustar cuentas, sino «a Jesús que me ama y me sana».

Francisco aconsejó a los sacerdotes «sentirse» en el lugar de Dios: «Que se sientan en el lugar de Dios Padre que siempre perdona y abraza y acoge. Demos a Dios el primer lugar en la confesión. Si Dios, si Él es el protagonista, todo se vuelve hermoso y confesar se convierte en el Sacramento de la alegría. Sí, de la alegría: no del miedo y del juicio, sino de la alegría».

La nueva mirada al sacramento de la penitencia que propone el Papa nos pide, por tanto, que no permanezcamos presos de la vergüenza por nuestros pecados -vergüenza que «es algo bueno»-, sino que la superemos porque «Dios nunca se avergüenza de ti. Él te ama justo ahí, donde te avergüenzas de ti mismo. Y te ama siempre”. A los que todavía no pueden perdonarse creyendo que ni siquiera Dios puede hacerlo «porque siempre caeré en los mismos pecados», Francisco les dice: «Dios ¿cuándo se ofende? ¿cuándo vas a pedirle perdón? No, nunca. Dios sufre cuando pensamos que no puede perdonarnos, porque es como decirle: ‘Eres débil en el amor’… En cambio, Dios se alegra de perdonarnos, cada vez. Cuando nos levanta cree en nosotros como la primera vez, no se desanima. Somos nosotros los que nos desanimamos, no Él. No ve pecadores a los que etiquetar, sino hijos a los que amar. No ve personas equivocadas, sino hijos amados, tal vez heridos, y entonces tiene aún más compasión y ternura. Y cada vez que nos confesamos -no lo olviden nunca- hay fiesta en el Cielo. ¡Que sea lo mismo en la tierra!”.

De la vergüenza a la fiesta, de la humillación a la alegría. No es el Papa Francisco, sino el Evangelio, donde leemos acerca de aquel padre que espera ansioso a su hijo pecador, mirando continuamente el horizonte, e incluso antes de que tenga tiempo de humillarse, detallando todas sus faltas, lo abraza, lo levanta y hace fiesta con él y por él.

Andrea Tornielli
Imagen: Confesiones en la Plaza de San Pedro
(Foto de archivo)

El Papa a los sacerdotes ancianos: la vejez no es una enfermedad

Francisco envía un mensaje a los sacerdotes que participan en la Jornada de Fraternidad con los obispos lombardos: «No son sólo objeto de asistencia, sino protagonistas activos de la comunidad». «Recen por mí, que estoy un poco viejo y un poco enfermo, pero no tanto». Misa con el arzobispo Delpini, una oración por los sacerdotes muertos en Italia a causa de la pandemia de Covid.

Ciudad del Vaticano, 16 de septiembre 2021.- La vejez no es una enfermedad, sino un privilegio. En una carta a los sacerdotes ancianos y enfermos de Lombardía, el Papa afirma: «Están viviendo una estación, la vejez, que no es una enfermedad sino un privilegio», el privilegio de » asemejarse a Jesús que sufre». El grupo de sacerdotes se ha reunido hoy en Caravaggio, con motivo del Día de la Fraternidad, junto con los obispos de la región. La carta del Papa les fue entregada por el obispo emérito de Mantua, monseñor Roberto Busti.

La enfermedad también es un privilegio
También quien está enfermo, escribe el Papa en su texto, «vive un privilegio» que es el de asemejarse a Jesús «que sufre, y llevar la cruz precisamente como Él». Por eso, la comunidad que atiende a los enfermos «está firmemente arraigada en Jesús». En esta comunidad, los sacerdotes ancianos no son sólo «objetos de asistencia» sino «protagonistas activos», asegura el Papa, porque son «portadores de sueños cargados de memoria y, por tanto, muy importantes para las generaciones más jóvenes».

«Recen por mí, que estoy un poco viejo y un poco enfermo»
«De ustedes viene la linfa para florecer en la vida cristiana y en el ministerio», dice el Papa en las últimas líneas de su carta. Concluye con la habitual petición de oración por él, acompañada de una broma referida a su salud tras la operación de colon del pasado mes de julio: » Les pido, por favor, que recen por mí, que estoy un poco viejo y un poco enfermo, ¡pero no tanto!».

Oración por los sacerdotes muertos de Covid
La Jornada de la Fraternidad, informa la Iglesia de Milán, tuvo lugar con ocasión del habitual encuentro de la Conferencia Episcopal de Lombardía y fue promovida por Unitalsi Lombarda y Cel, con la colaboración organizativa de la Fondazione Opera Aiuto Fraterno. Una procesión de los sacerdotes presentes introdujo el encuentro, al que siguió una misa en el santuario de Santa María del Fonte, presidida por el arzobispo de Milán, monseñor Mario Delpini, y los demás obispos lombardos. Por expreso deseo de Delpini, se rezó en memoria de todos los sacerdotes lombardos víctimas de la pandemia del Covid-19. De los casi 300 sacerdotes muertos en Italia, 92 eran lombardos.

Salvatore Cernuzio (Vatican News)

Ocho consejos del Papa para una buena vida en Asociación, Movimiento o Comunidad

El Papa Francisco se reúne con los moderadores de Asociaciones de fieles, Movimientos Eclesiales y Muevas Comunidades, reunidos en Roma para reflexionar sobre “la responsabilidad del gobierno en las asociaciones de laicos” y les da algunos consejos útiles para responder a los desafíos y los cambios como verdaderos cristianos.

Ciudad del Vaticano, 16 de septiembre 2021.- “La pertenencia a una asociación, a un movimiento o a una comunidad, sobre todo si se refieren a un carisma, no debe encerrarnos en un «barril de hierro», hacernos sentir seguros, como si no fuera necesario responder a los desafíos y a los cambios”. Ha sido uno de los varios consejos que hoy el Papa Francisco ha querido dar a los moderadores de Asociaciones de fieles, Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades que se han reunido con el Pontífice esta mañana en el Aula del Sínodo en el Vaticano.

Hoy el Papa Francisco se ha encontrado con unos 80 moderadores de diferentes Asociaciones de fieles, Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades que se encuentran reunidos gracias a un evento organizado por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, para reflexionar sobre el tema: “La responsabilidad del Gobierno en las Asociaciones de laicos: un servicio eclesial”. Lo primero que ha hecho el Santo Padre es agradecerles por varios motivos: En primer lugar, por su compromiso en vivir y testimoniar el Evangelio en las realidades ordinarias de la vida y especialmente en los países más pobres, “donde muchos de vosotros estáis presentes” ha dicho el Papa. En segundo lugar, les ha dado las gracias “porque no han parado durante la pandemia”: “no habéis dejado de aportar vuestra solidaridad, vuestra ayuda, vuestro testimonio evangélico incluso en los meses más duros, cuando los contagios eran muy altos. Habéis sido testigos de esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos escapar: la pertenencia como hermanos”.

Tras los agradecimientos, el Pontífice ha citado uno a uno algunos consejos útiles para la vida en comunidad, movimiento o asociación:

Todos los bautizados tienen la tarea de evangelizar
El primer consejo del Papa ha sido que «debemos entender que la evangelización es un mandato que viene del Bautismo» y el Bautismo «nos hace sacerdotes juntos, en el sacerdocio de Cristo». De hecho, el Papa asegura que no hay que esperar a que venga el sacerdote, el cura a evangelizar, el misionero: «Sí, lo hacen muy bien, pero los bautizados tienen la tarea de evangelizar. Y ustedes han despertado esto con sus movimientos. Y esto es muy bueno».

¡Un Evangelio sofisticado, no es Evangelio!
Después, el Papa ha citado a la Madre Teresa para hablar sobre la tentación del ateísmo cuando llega en la oración: «La pobre Madre Teresa sufrió tanto porque es una venganza del diablo que vayamos allí, a las periferias donde está Jesús, donde nació Jesús, ¿no? Preferimos un Evangelio sofisticado, un Evangelio destilado. Y esto no es el Evangelio». Por tanto, el consejo del Papa es que el Evangelio es esto, aquellos que, estando en las periferias existenciales de nuestras sociedades, experimentan en carne propia el abandono y la soledad, y sufren muchas necesidades materiales y pobreza moral y espiritual. «Nos hará bien a todos recordar cada día no sólo la pobreza de los demás, sino también, y sobre todo, la nuestra» ha dicho Francisco.

Sentir la responsabilidad de construir el futuro del pueblo de Dios
Otro de los consejos del Papa ha sido que recuerden siempre que construir el futuro no significa dejar el presente que estamos viviendo: “Como miembros de asociaciones de fieles, movimientos eclesiales internacionales y otras comunidades, tenéis la responsabilidad de construir el futuro del Santo Pueblo fiel de Dios, pero debéis recordar siempre que construir el futuro no significa dejar el presente que estamos viviendo. Por el contrario, hay que preparar el futuro aquí y ahora, en la cocina. aprendiendo a escuchar y a discernir el tiempo presente con honestidad y valentía, y con una disposición al encuentro constante con el Señor y a una constante conversión personal”. De hecho – ha dicho el Papa – si no se lleva a cabo esta actitud, se corre el riesgo “de vivir en un «mundo paralelo», destilado, lejos de los verdaderos desafíos de la sociedad, de la cultura y de todas las personas que viven a tu lado y que esperan tu testimonio cristiano”.

Aceptar cambiar modos anticuados y métodos de Apostolado que ya no son eficaces
“La pertenencia a una asociación, a un movimiento o a una comunidad, sobre todo si se refieren a un carisma, no debe encerrarnos en un «barril de hierro», hacernos sentir seguros, como si no fuera necesario responder a los desafíos y a los cambios”. El Papa Francisco recuerda a los moderadores que todos los cristianos estamos siempre en movimiento, siempre en conversión, siempre discerniendo para hacer la voluntad de Dios y es por ello – puntualiza – “que el carisma al que pertenecemos debe ser profundizado cada vez más, y debemos reflexionar juntos para encarnarlo en las nuevas situaciones que vivimos”.

Pero, ¿cómo se consigue esto? El consejo del Papa es que tengamos “una gran docilidad y humildad, para reconocer nuestros límites y aceptar cambiar modos de hacer y de pensar anticuados, o métodos de apostolado que ya no son eficaces, o formas de organización de la vida interna que han resultado inadecuadas o incluso perjudiciales”.

El camino del Evangelio no es un viaje turístico
«En ocasiones, nos encontramos con algunos laicos que confunden el camino con un viaje turístico o confunden el camino con un girar siempre sobre si mismo, sin poder avanzar». El Papa Francisco también advierte que «el camino del Evangelio no es un viaje turístico. Es un reto: cada paso es un reto y cada paso es una llamada de Dios, cada paso es – como decimos en mi país – poner la carne en el asador». El Santo Padre aconseja pues que debemos estar siempre en movimiento, siempre en conversión, siempre discerniendo para hacer la voluntad de Dios y pensar que somos «lo nuevo» en la Iglesia «es una tentación que le ocurre muy a menudo a las nuevas congregaciones o movimientos».

Las tareas de gobierno que se os encomiendan no son otra cosa que una llamada a servir
El sexto consejo del Pontífice esta relacionado con el ejercicio de la gobernanza en el seno de las asociaciones y los movimientos. Se trata de un tema especialmente interesante para el Papa – ha dicho – “sobre todo teniendo en cuenta los casos de abusos de diversa índole que se han producido en estos grupos y que siempre tienen su origen en el abuso de poder”. Por tanto, el consejo del Papa es aceptar que: “en las tareas de gobierno que se os encomiendan en los grupos de laicos a los que pertenecéis no son otra cosa que una llamada a servir”.

Pero, ¿qué significa para un cristiano servir? El Papa señala dos obstáculos que un cristiano puede encontrar en su camino y que le impiden convertirse en un verdadero servidor de Dios y de los demás: el «deseo de poder» y la “deslealtad”.

Rotación en los puestos de gobierno
En cuanto a ese «deseo de poder», el Papa pone el ejemplo de Jesús: “Él nos enseñó que el que manda debe hacerse como el que sirve y que, si alguno quiere ser el primero, que sea el servidor de todos». Pues, tal y como advierte el Santo Padre, “nuestro deseo de poder se puede expresar de muchas maneras en la vida de la Iglesia; por ejemplo, cuando creemos, en virtud del papel que tenemos, que tenemos que tomar decisiones sobre todos los aspectos de la vida de nuestra asociación, diócesis, parroquia, congregación. Delegamos en otros las tareas y responsabilidades de ciertas áreas, ¡pero sólo en teoría! Sin embargo, en la práctica, la delegación en los demás se ve vaciada por el afán de estar en todas partes”. Es por ello que el Papa recuerda que esta voluntad de poder anula toda forma de subsidiariedad y es una mala manera de «disciplinar», por tanto, su consejo es: “prever una rotación en los puestos de gobierno y una representación de todos los miembros en vuestras elecciones”.

No se puede servir al Señor y a otras cosas: esto es doble juego
Por ultimo, Francisco advierte de otro obstáculo para el verdadero servicio cristiano: la deslealtad. “Lo encontramos cuando alguien quiere servir al Señor, pero también sirve a otras cosas que no son el Señor. E dietro a altre cose, sempre ci sono i soldi, no? ¡Es un poco como jugar un doble juego! Decimos con palabras que queremos servir a Dios y a los demás, pero en los hechos servimos a nuestro ego, y nos entregamos a nuestro deseo de aparentar, de obtener reconocimiento, aprecio… No olvidemos que el verdadero servicio es gratuito e incondicional, no conoce cálculos ni exigencias”, dice el Papa.

Por ello, el ultimo consejo del Papa es: “en el desempeño de la función de gobierno que se nos ha confiado, aprendamos a ser verdaderos servidores del Señor y de nuestros hermanos, aprendamos a decir «somos siervos inútiles» y tengamos presente esta expresión de humildad, de docilidad a la voluntad de Dios, que tanto bien hace a la Iglesia y recuerda la actitud adecuada para trabajar en ella: el servicio humilde, del que Jesús nos dio ejemplo, lavando los pies a los discípulos”.

Mireia Bonilla (Vatican News)
Imagen: Consejos útiles del Papa para responder a los desafíos y los cambios como verdaderos cristianos. (@VaticanMedia)

Haití: Asesinado el padre André Sylvestre. Cuidaba a los niños huérfanos

El sacerdote, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Misericordia en Robillard, Cabo Haitiano, una de las ciudades más pobladas de Haití, habría sido asesinado durante un intento de robo.

Ciudad del Vaticano, 8 de septiembre 2021.- El padre André Sylvestre tenía 70 años. El párroco de Nuestra Señora de la Misericordia en Robillard, en Cabo Haitiano, fue probablemente víctima de una de las bandas de delincuentes que tienen secuestrada a Haití en los últimos meses, grupos armados que han proliferado especialmente tras el reciente y desastroso terremoto que causó muerte y destrucción en un país ya muy debilitado por un terremoto anterior y una crisis política que parece no tener salida. El padre André, que fue tiroteado mientras estaba en la calle, fue víctima de dos jóvenes que le dispararon desde una moto y luego le quitaron lo que llevaba. El intento no tuvo éxito debido a la multitud que rodeó inmediatamente al sacerdote herido de muerte. Fue trasladado de urgencia al hospital, donde el padre Sylvestre murió inmediatamente después de ser ingresado.

El padre Sylvestre celebrando la Eucaristía

Una vida dedicada a los jóvenes huérfanos y a los pobres
Por desgracia, el crimen ha interrumpido drásticamente la labor del padre André Sylvestre, que dirigía un orfanato y estaba muy cerca de los sin techo, a los que ayudaba a diario con obras de caridad. Ya en abril pasado, un grupo de cinco sacerdotes, dos monjas y siete laicos fueron secuestrados. Este fue uno de los primeros episodios que expusieron el empeoramiento de la situación social en Haití.

Imagen: Padre André Sylvestre

El nacimiento de María, anuncio de que la salvación estaba cerca

El 8 de septiembre es una de las fiestas marianas más antiguas, introducida en el calendario litúrgico por el Papa Sergio I en el siglo VII.

Ciudad del Vaticano, 8 de septiembre 2021.- Refugio, consuelo, ayuda, apoyo y protección. Invocar a María significa recordar todo esto, porque la madre de Jesús, para el pueblo de Dios, es el refugio seguro y el modelo de vida para todo cristiano, un ejemplo de confianza y entrega. Hoy la Iglesia conmemora la natividad de María, en el día en que se consagró en Jerusalén la basílica construida sobre la casa de Santa Ana, la madre de la Virgen.

Un poco de historia
La celebración de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, es conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino, el cual se cierra con la Dormición, en agosto. En Occidente fue introducida hacia el siglo VII y era celebrada con una procesión-letanía, que terminaba en la Basílica de Santa María la Mayor. En España y América Latina es una fiesta que se celebra con mucho fervor.

Conmemoramos el nacimiento de la madre de Jesús
Lo que hoy conmemoramos es el nacimiento de una niña judía, María, que fue elegida por Dios para ser la Madre de Jesús.

Algunas personas se sorprenden de lo poco que nos cuentan los evangelios de María. Todos desearíamos saber más de ella, conocer más detalles de cómo fue su vida, cómo vivió la presencia de Jesús.

Lo que nos manifiestan los evangelios canónicos, nos muestran de María que es una presencia discreta. Esa cierta penumbra de su presencia, está justificada porque los evangelistas tienen como objetivo anunciar a Jesucristo, manifestar su condición de Hijo de Dios y los signos que muestran esa condición.

Lo que dicen los Evangelios
Lo poco que nos cuentan los evangelios es suficiente para ver determinadas actitudes que nos hablan de sensibilidad: las bodas de Caná, la visita a su prima, embarazada de seis meses. El guardar en su corazón lo que escuchaba a su Hijo, guardándolo todo en su interior, seguramente para ir descubriendo la grandeza de quien las había pronunciado y ver la realidad por los ojos de Aquel.

Una mujer que sufrió al escuchar las cosas que se decían de Él. Había muchos que alababan a Jesús por el mensaje tan humano que transmitía de Dios, pero también percibía cómo los importantes del pueblo lo despreciaban y lo acechaban a ver si podían sorprenderlo en algún fallo y poder tener motivos para acusarlo ante las autoridades. Todos sabemos que, aparentemente triunfaron en su intento. Solo aparentemente. Jesús sigue vivo.

El anuncio de que la salvación estaba cerca
El nacimiento de María fue anuncio de que la salvación estaba cerca. Con ella se cumplían lo que de antiguo había sido anunciado por los profetas. El texto de hoy nos habla del nacimiento de Jesús, pero de trasfondo nos habla de José y María. Personas confiadas en Dios que aceptan, con sorpresa, este hecho único en la historia: recibir en el seno de su familia el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios. Tan humano como el de cualquier niño y tan trascendente y sobrenatural, como es el nacimiento del Mesías prometido.

Hoy la Iglesia, como una gran familia, se congrega para celebrar, festejar y agasajar a María. Un día propicio para dar gracias a Dios por el nacimiento de la Madre de su Hijo y, por ello, Madre nuestra.

Hoy podemos reflexionar que, lo mismo que acompañó a Jesús en su paso por la tierra, sigue acompañándonos a los seguidores de su Hijo porque es Madre de todos.

Francisco en la Audiencia: igualdad en Cristo más allá de las diferencias

En la Audiencia General de este miércoles 8 de septiembre, el Papa subraya la igualdad en Cristo de todos los cristianos, señalando que todo aquel que acepta a Cristo en la fe se ha «revestido» de Cristo y de su dignidad filial a través del bautismo.

Ciudad del vaticano, 8 de septiembre 2021.- Esta mañana en el Aula Pablo VI, durante la Audiencia General, el Papa Francisco ha continuado su catequesis sobre la Carta a los Gálatas. El Pontífice ha insistido sobre la insistencia del apóstol Pablo a los cristianos para que “no olviden la novedad de la revelación de Dios que se les ha anunciado”.

El Papa llama la atención sobre lo que sucede a menudo a los cristianos: “damos por descontado esta realidad de ser hijos de Dios”, por lo que subraya el llamado de Pablo: “la fe en Jesucristo nos ha permitido convertirnos realmente en hijos de Dios y sus herederos”. Por eso, los cristianos debemos recordar con gratitud el momento de nuestro bautismo «para vivir con mayor conciencia el gran don que hemos recibido».

Si hoy preguntara, dice Francisco, «¿Quién de ustedes sabe la fecha de su bautismo?», no creo que se levantarán muchas manos… Pero es la fecha en que fuimos salvados, la fecha en que nos convertimos en hijos de Dios. Ahora, los que no lo sepan, que pregunten a su padrino, madrina, padre, madre, tío, tía: «¿Cuándo me bautizaron? ¿Cuándo fui bautizado?», y recordar esa fecha cada año: es la fecha en la que fuimos hechos hijos de Dios. ¿De acuerdo? ¿Lo harás?

Por la fe somos Hijos de Dios “en Cristo”
Una vez que «ha llegado la fe» en Jesucristo, señala el Papa, «se ha creado una condición radicalmente nueva que conduce a la filiación divina.».

No se trata de una filiación que implique a todos los hombres en cuanto hijos del mismo Creador, sino que la fe nos permite ser hijos de Dios «en Cristo».

Francisco insiste: Es este “en Cristo” que hace la diferencia. Él se ha convertido en nuestro hermano, y con su muerte y resurrección nos ha reconciliado con el Padre. Quien acoge a Cristo en la fe, por el bautismo es “revestido” por Él y por la dignidad filial (cfr v. 27).

Por el bautismo participamos del misterio de Jesús
Para Pablo, dice el Papa, “ser bautizados equivale a participar de forma efectiva y real en el misterio de Jesús (…) El bautismo, por tanto, no es un mero rito exterior. Quienes lo reciben son transformados en lo profundo, en el ser más íntimo, y poseen una vida nueva, precisamente esa que permite dirigirse a Dios e invocarlo con el nombre “Abbà, padre” (cfr Gal 4,6).

Por el bautismo son superadas todas las diferencias
Francisco subraya que Pablo afirma “con gran audacia que la identidad recibida con el bautismo es una identidad tan nueva que prevalece sobre las diferencias que existen a nivel étnico-religioso: «ya no hay judío ni griego»; y también a nivel social: «ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer»”.

«Que Pablo escribiera a los gálatas que en Cristo no hay ni judío ni griego equivalía a una auténtica subversión en el ámbito étnico-religioso» explicó el Papa, porque por el hecho de pertenecer a un pueblo elegido, el judío era privilegiado sobre el pagano.

Asimismo, la eliminación de la distinción entre «libres» y «esclavos» introducía una perspectiva chocante, ya que, por ley, «los ciudadanos libres gozaban de todos los derechos, mientras que ni siquiera se reconocía la dignidad humana de los esclavos». Asimismo, la igualdad en Cristo, que supera las diferencias sociales entre los dos sexos, «fue revolucionaria en su momento» y «necesita ser reafirmada aún hoy».

Francisco señala: Esto también ocurre hoy: hay tantas personas en el mundo, millones de ellas, que no tienen derecho a comer, no tienen derecho a la educación, no tienen derecho a trabajar: son los nuevos esclavos, son los que están en las periferias, que son explotados por todos. Incluso hoy en día existe la esclavitud: pensemos un poco en esto. Negamos a estas personas la dignidad humana. Son esclavos.

Refiriéndose a la igualdad entre hombres y mujeres Francisco afirma: ¡Cuántas veces escuchamos expresiones que desprecian a las mujeres! Cuántas veces hemos escuchado: «Pero, no, no hagas nada, [son] cosas de mujeres». Pero mira, los hombres y las mujeres tienen la misma dignidad, y hay en la historia, incluso hoy, una esclavitud de las mujeres: las mujeres no tienen las mismas oportunidades que los hombres. Hay que leer lo que dice Pablo: somos iguales en Cristo Jesús.

“Toda distinción se convierte en secundaria respecto a la dignidad de ser hijos de Dios, el cual con su amor realiza una verdadera y sustancial igualdad”, señala Francisco.

Llamados a vivir una vida nueva como Hijos de Dios
El Papa evidencia que “Es decisivo también para todos nosotros hoy redescubrir la belleza de ser hijos de Dios” e insiste: “Las diferencias y los contrastes que crean separación no deberían tener morada en los creyentes en Cristo”.

Francisco recordando la Constitución Lumen Gentium del Concilio Vaticano II afirma: “Nuestra vocación es más bien la de hacer concreta y evidente la llamada a la unidad de todo el género humano”, e insiste nuevamente: “Lo que cuenta es la fe que obra siguiendo el camino de la unidad indicado por el Espíritu Santo. Nuestra responsabilidad es caminar decididamente por este camino de la igualdad, pero de la igualdad que es sostenida, que fue hecha por la redención de Jesús.

La catequesis finalizó con un llamado a la memoria: “y no olvides: cuando vuelvas a casa: «¿Cuándo me bautizaron? ¿Cuándo me bautizaron?», pide tener siempre presente esa fecha. Y tú también vendrás a celebrarlo cuando llegue la fecha. Gracias.”

Papa: La mariología es una presencia necesaria de diálogo entre culturas

El Papa Francisco envía un mensaje a los participantes del 25º Congreso Mariológico Internacional que se esta celebrando del 8 al 11 de septiembre 2021 de manera online.

Ciudad del Vaticano, 8 de septiembre 2021.- Da inicio hoy el 25º Congreso Mariano Internacional sobre el tema “María entre las teologías y las culturas hoy. Modelos, comunicaciones, perspectivas” y el Papa Francisco ha aprovechado para dirigirse a los más de 300 participantes, representantes de sociedades mariológicas y estudiosos de todo el mundo que participan, para recordarles que “nuestro regocijo no debe olvidar el grito silencioso de tantos hermanos y hermanas que viven en condiciones de gran dificultad, agravadas por la pandemia”. Ha sido organizada por la Pontificia Academia Mariana Internationalis y presidida en nombre del Papa por el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, la conferencia se celebrará por primera vez por videoconferencia.

La actividad de la Pontificia Academia Mariana Internationalis
En sus más de sesenta años de actividad, la Pontificia Academia Mariana Internationalis ha reunido a los estudiosos de la mariología de todo el mundo, sobre todo mediante la celebración de los Congresos Mariológicos Internacionales, en los que ha ofrecido ideas y reflexiones en un mundo cambiante y en una época de cambio que está transformando rápidamente el modo de vivir, de relacionarse, de comunicar y procesar el pensamiento, de relacionarse entre las generaciones humanas y de entender y vivir la fe. Tales Congresos – ha dicho el Papa – «son un claro testimonio de cómo la mariología es una presencia necesaria de diálogo entre culturas, capaz de alimentar la fraternidad y la paz».

María se convierte en la voz de los sin voz
También les ha citado una frase de su reciente Encíclica Fratelli tutti, en la que habla de cuanto nos ayuda en esta tarea María: “María, en la belleza del seguimiento del Evangelio y en su servicio al bien común de la humanidad y del planeta, nos enseña siempre a escuchar estas voces, y ella misma se convierte en la voz de los sin voz para hacer nacer un mundo nuevo, en el que todos seamos hermanos, en el que haya lugar para todos los rechazados por nuestras sociedades”.

María, la Madre de todos
Después, el Santo Padre explica que es precisamente en las fronteras donde la Madre del Señor tiene su presencia específica: “es la Madre de todos, independientemente de la etnia o la nacionalidad”. “Así – continúa – la figura de María se convierte en un punto de referencia para una cultura capaz de superar las barreras que pueden crear división”. Y es por eso – insiste el Papa – “que, en el camino de esta cultura de la fraternidad, el Espíritu nos llama a acoger de nuevo el signo de consuelo y de esperanza segura que tiene el nombre, el rostro y el corazón de María, mujer, discípula, madre y amiga”.

El misterio del Verbo hecho carne
Recordando las palabras del Papa Benedicto XVI, Francisco ha subrayado cómo «el misterio que encierra la persona de María es el misterio del Verbo de Dios encarnado». Una Palabra que alimenta la «piedad popular», que precisamente de la Virgen «se nutre naturalmente».

Mireia Bonilla (Vatican News)
Imagen: Papa Francisco y la Virgen.

La Cruz de la JMJ 2023 llegó a España

Los dos símbolos que acompañan a la JMJ, la Cruz y el icono de la Salus Populi Romani, atravesarán el territorio español, tocando la mayoría de las diócesis, hasta el 29 de octubre, antes de regresar a Portugal.

7 de septiembre 2021.- La Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Lisboa 2023 llegó este 5 de septiembre a España, a la diócesis de Ciudad Rodrigo, para preparar y animar a los jóvenes españoles a participar en el gran evento que se celebrará en el país lusitano el próximo año. La Cruz, junto con el icono de Nuestra Señora Salus Populi Romani -los dos símbolos que acompañan a la JMJ- atravesarán el territorio español, tocando la mayoría de las diócesis, hasta el 29 de octubre, antes de regresar a Portugal. El último distrito en recibirlo será Huelva.

Los dos símbolos de la JMJ fueron recibidos alrededor de las 12.30 horas en la frontera hispano-lusa y llevados por los jóvenes de la Pastoral Juvenil y Vocacional, primero a la parroquia de María Auxiliadora de Fuentes de Oñoro, para un momento de oración, y después a Ciudad Rodrigo.

El Administrador Apostólico de Ciudad Rodrigo, Mons. Jesús García Burillo, dió la bienvenida a la Cruz de los Jóvenes y el icono de María. Durante la misa, celebrada en la Catedral de Santa María, el prelado animó a los jóvenes a no tener miedo, recordando las palabras del profeta Isaías: «Sean fuertes, no tengan miedo, porque Él viene en persona y los salvará». «Esta es la clave de nuestra seguridad en la vida: el Señor está con nosotros», afirmó. Pero para permitir que el Señor se acerque «debemos abrirnos a la palabra de Dios, debemos escucharle, de lo contrario no podrá hacerlo», añadió.

Al final de la Eucaristía intervino también Anselmo Matilla, delegado de Juventud y Vocaciones, quien invitó a los presentes a no olvidar la llamada a «ser testigos del Señor».

Finalmente, la Cruz y el Icono fueron llevados a la Plaza Mayor, donde se celebró un concierto del rapero cristiano Grilex. Los dos símbolos pasaron luego la noche en el convento de las monjas carmelitas y hoy serán entregados a la diócesis de Oviedo, donde podrán ser visitados en el Santuario de Covadonga.

Anna Poce
Los símbolos de la JMJ: la Cruz y el icono de la Salus Populi Romani