Diccionario Bergoglio: las palabras clave de un Pontificado

Es el título del último libro del profesor Francesc Torralba, docente de filosofía contemporánea, que analizando los neologismos del Papa Francisco, aclara expresiones y frases que a veces se interpretan mal. «Las palabras muestran una realidad que cambia -explica a Vatican News- y en el caso del Papa ofrecen al mundo esperanza».

Ciudad del Vaticano, 18 de febrero 2021.-A las 18:00 horas de hoy está prevista la presentación online, en los canales de YouTube y Facebook de Edizioni Terra Santa, del libro «Diccionario Bergoglio: las palabras clave de un Pontificado», la última obra de Francesc Torralba, profesor de filosofía y antropología de la Universidad Ramón Llull de Barcelona, consultor del Consejo Pontificio de la Cultura. Un viaje a través de las palabras para comprender su profundidad, para iluminarlas, un itinerario por las expresiones acuñadas por Francisco que se convierten en ejes de su magisterio, síntesis de conceptos elevados y fácilmente accesibles a todos. Un recorrido que comienza con extractos de entrevistas, discursos, encíclicas, homilías y documentos oficiales.

Palabras de esperanza para el mundo

El Papa firma la encíclica Fratelli Tutti

«Muchas de estas palabras -escribe el autor- forman parte de la forma mentis de Jorge Mario Bergoglio. Ya las utilizaba, en el magisterio oral y escrito, mucho antes de subir al solio pontificio, cuando era sacerdote en Buenos Aires». Por eso la elección de Francesco Torralba recayó en el «Diccionario de Bergoglio»
R. – Mi libro nació con el deseo de comprender cuáles son las palabras, las categorías, los conceptos fundamentales de este pontificado. Veo que hay una unidad de pensamiento, hay una gran originalidad en la forma de representar y entender aspectos de la condición humana, del mundo. Me parece que esta es la clave de comprensión, incluso de parte de quien no es parte activa en la Iglesia, porque ve en el Papa Francisco un mensaje de esperanza positivo. Un mensaje que se puede entender porque es un lenguaje un poco intraeclesial, sino más extraeclesial, para quienes están lejos y esto me parece muy interesante. Por ejemplo, cuando Francisco habla de la «globalización de la indiferencia» subraya el problema de la indiferencia con respecto a la tierra, con respecto al otro, con respecto al extranjero, con respecto a Dios, o toda la reflexión sobre las periferias del mundo, las «periferias existenciales». Son palabras, son expresiones que tienen no sólo una lectura teológica sino también una interpretación desde el punto de vista laico y esto hace que el mensaje llegue al exterior. Para mí éste es el deseo de este Papa; salir de sí mismo para llegar al otro y hacer llegar la buena noticia, el Evangelio.

En la historia de Bergoglio esta propensión a crear neologismos no es nueva…
R. – Ciertamente, hay categorías y palabras en español, pero en un español con acento argentino que es muy difícil de traducir. Por eso, en el «Diccionario Bergoglio» hay dos entradas que también están en español, por ejemplo «balconear», la actitud de pararse en la ventana y observar al otro pero sin hacer nada. Es esta actitud pasiva de ver las tragedias del mundo pero permanecer de todos modos, tranquilo. Luego está «primerear», que significa ser el primero en hacer algo, no ser pasivo, no ser una persona que espera, tener la fuerza y el deseo de hacer algo. Me parece interesante.

¿Cómo logró explicar las palabras sin tener la posibilidad de hacer ver el gesto que acompaña los neologismos del Papa Bergoglio? A menudo son precisamente los gestos los que mejor explican el significado de un término, una palabra…
R. – Ciertamente es una gran dificultad porque el Papa también habla con gestos, con sus manos y con sus ojos, habla con su ropa, habla con la disposición de su cuerpo en el espacio. El Papa también habla más con gestos que con palabras, dice más cosas con las cosas que hace. Esto  ha sido dicho muchas veces, pero también en el mensaje verbal, en las palabras, hay una fuerza innovadora, a nivel filosófico y teológico que a veces no se ha destacado. El Alzheimer espiritual es un término que no existía en el pontificado de Benedicto XVI o de San Juan Pablo II. Está claro que hay una innovación, un crecimiento, una complejidad y que cada Papa ofrece su originalidad, su singularidad como don a la Iglesia y en la historia de la Iglesia.

En su viaje de descubrimiento de neologismos, ¿hay términos que en su opinión han sido malinterpretados por la opinión pública?
R. – Sí, esto es muy fácil porque para entender bien un concepto necesitamos tiempo, por ejemplo, para entender la globalización de la indiferencia o la mundanidad espiritual. Son palabras que a priori parecen muy fáciles, pero hay un trasfondo, un sustrato que si uno va rápido no entiende bien. Creo que esa es la dificultad, porque se lee la frase pero no se lee el contexto en el que se encuentra, y entonces se llega a conclusiones falsas.

¿Hay alguna palabra que haya descubierto en estos neologismos que le haya gustado especialmente? ¿Una palabra favorita en el diccionario de Bergoglio?
R. – Me gusta «uscire da se stessi», que en la lengua materna del Papa es «salir de uno mismo», es una Iglesia en salida, un creyente en salida, porque para mí es la expresión de la esencia de la vida del cristiano que es «salir» para ir al encuentro del otro y, especialmente, del otro vulnerable y frágil. Es salir a comunicar lo que se cree y cuidar al otro, en contra de la tendencia a detenerse, a quedarse cómodamente en casa, en su propio mundo.

Las palabras son el espejo de una sociedad que cambia, ¿a través de las palabras de Bergoglio hay una nueva mirada a la realidad actual?
R. – Sí, creo que nos ayuda a comprender que está surgiendo un nuevo mundo y que otro está terminando, todos estamos en esta transición. Creo que la misión de este Papa es, sobre todo, comprender este mundo, llegar a comunicar un mensaje de esperanza. Porque cuando todo está en crisis, crisis sanitaria, crisis económica, crisis social, crisis cultural, crisis antropológica, es muy fácil caer en la desesperación. Pensemos en la Laudato si’, el objeto central es reflexionar sobre las transformaciones ecológicas del mundo, sobre la crisis climática y es muy fácil llegar a la conclusión de que estamos en un punto de no retorno, pero en el Papa Francisco está el deseo de decir que todavía hay una posibilidad, que si hacemos una conversión ecológica podemos cambiar. Creo que la virtud más fundamental que el Papa quiere comunicar a los demás es la esperanza.

Benedetta Capelli


Irak, el párroco de Qaraqosh: la visita del Papa será una «medicina»

Hay expectativa en la Iglesia de la Inmaculada Concepción de la ciudad iraquí por la llegada de Francisco el próximo 7 de marzo, donde la comunidad cristiana se ha restablecido al término de la larga ocupación del Estado Islámico. Mientras tanto, en Erbil un ataque aéreo alcanza la base internacional y se percibe claramente que la guerra sigue siendo una amenaza.

Ciudad del Vaticano, 16 de febrero 2021.- En Erbil, en el norte de Irak, la milicia chiíta «Guardianes de la Sangre» reivindicó el lanzamiento de cohetes que durante la noche impactaron en la zona situada entre el aeropuerto y la base de las fuerzas de la coalición internacional, y causaron la muerte de un contratista civil y heridas a por lo menos 5 personas. La indignación fue expresada por el recién nombrado Secretario de Estado estadounidense Antony Blinken y los aliados de Washington. El atentado se produce a pocas semanas del viaje del Papa al país.

El 7 de marzo, Francisco estará en Qaraqosh, para reunirse con la comunidad cristiana en la Iglesia de la Inmaculada Concepción reconstruida tras su destrucción por el Estado Islámico. La ciudad iraquí se está preparando para esta visita, explica el padre Georges Jahola, párroco entre los organizadores del viaje

La Iglesia de la Inmaculada Concepción a Qaraqosh la Navidad pasada. 
(AFP or licensors)

R. – Nos estamos preparando quizás de una manera muy sencilla, ya que el Papa Francisco es sencillo en su relación con la gente, pero con gran seriedad. Ayer mismo tuvimos el encuentro de jóvenes que están practicando para recibir al Papa con canciones y se están preparando espiritualmente para recibirlo. También estamos preparando la Iglesia porque fue destruida y quemada. La restauración se inició hace unos meses y estamos en la fase final de los trabajos, que también abarcan el interior.

Siempre hemos seguido, desde que comenzó de nuevo la guerra en Irak, la suerte de los cristianos en el país. ¿Qué significa tener al Papa entre ustedes, después de tantas pérdidas y tanto dolor causado por el yihadismo del Estado Islámico?
R. – Ciertamente, la visita del Papa a nosotros es como un remedio para los acontecimientos que se produjeron antes: donde había violencia, hoy llega la paz, llega una autoridad que habla tanto al ámbito político como al eclesial. Y nosotros necesitamos esto. Así que la venida del Papa es para nosotros una especie de medicina: con él aquí podremos ciertamente entender su mensaje en profundidad.

La iglesia de la Inmaculada Concepción había sido destruida por los yihadistas. En este sentido, ¿qué significado tiene encontrarse con el Papa justo dentro de este edificio sagrado y herido, y volver aquí a celebrar?
R.- Es un signo de la tenacidad que tenemos, y de la tenacidad de la Iglesia en todo el mundo. Apoyar a una comunidad duramente golpeada, incluso restaurando un edificio, es un signo muy importante y significativo porque seguramente esta Iglesia fue quemada deliberadamente para dar un mensaje a este pueblo: «No deben estar aquí». Volver con el Santo Padre aquí significa mucho y refuerza nuestra existencia aquí, significa volver a las raíces de nuestra historia y de nuestra fe, y nos dice que la Iglesia universal, representada por el Santo Padre, está con nosotros.

En muchas partes de su país todavía hay guerra, estas son las noticias de las últimas horas. En general, ¿cuál es la situación en Qaraqosh? ¿La ciudad está pacificada? ¿Cómo se vive ahora el día a día?
R.- Desde que la ciudad fue liberada el 23 de octubre de 2016 no ha habido signos de violencia y por eso hemos vuelto a nuestras casas. El clima es muy tranquilo y pacífico, porque los cristianos de la ciudad somos mayoría y sembramos lo que tenemos, así que las cosas positivas son más que las negativas.  Aunque la visita del Papa es a Qaraqosh, donde la mayoría de los fieles son católicos sirios, invitamos a toda la Llanura de Nínive a participar en este evento. A los cristianos de todos los pueblos, de todas las iglesias que existen: ortodoxos, católicos, caldeos… Todos serán aquí invitados a participar y gozar con nosotros en este momento.

 ¿Existe el riesgo de que no pueda asistir a estos encuentros debido a la pandemia?
R. – También estamos trabajando en ello. La gente quiere respetar las normas sanitarias para reducir el contagio y no dejar que esta amenaza bloquee la llegada del Papa. Desde luego, tenemos muy presente este problema.

Michele Raviart

Amanda Gorman: “La poesía es el lenguaje de la reconciliación”

La joven poeta norteamericana, que cautivó a Estados Unidos con su poema recitado en la ceremonia de investidura del Presidente Joe Biden, reflexiona con los medios de comunicación del Vaticano sobre la importancia de la educación, el poder de la poesía y los movimientos nacidos del compromiso de las jóvenes.

13 de febrero 2021.- Con su poesía, según los medios de comunicación estadounidenses, le robó la escena al Presidente Joe Biden. Con solo 22 años, Amanda Gorman se convirtió en la poeta más joven en recitar en la ceremonia de investidura del Presidente de los Estados Unidos. Con «The Hill We Climb», La colina que subimos, la joven afroamericana de fe católica logró conmover a Estados Unidos y al mundo al señalar el sueño posible de una humanidad «sanada», que encuentra esperanza en el dolor y no se resigna a ser testigo pasivo de los conflictos y las divisiones. En esta entrevista exclusiva con los medios de comunicación del Vaticano, Amanda aborda el poder de la poesía como vía de reconciliación en una época marcada por la polarización, y subraya la urgencia de invertir en educación para cambiar el mundo y dar un futuro mejor a las nuevas generaciones.

Amanda Gorman en la ceremonia de inauguración de la presidencia de Joe Biden

El Papa Francisco ha destacado en muchas ocasiones lo importante que es construir puentes, dialogar y trabajar con valentía por la reconciliación. ¿Cree que la poesía puede ayudar a curar las heridas que dividen nuestro mundo?
Sin duda. La poesía es el lenguaje de la reconciliación. A menudo nos recuerda lo mejor de nosotros mismos y los valores comunes. Fue ese legado en el que me apoyé al escribir La colina que subimos, preguntándome básicamente: «¿Qué puede hacer este poema, aquí y ahora, que no pueda hacer la prosa?» Hay un poder específico en la poesía para santificar, purificar y rectificar, incluso en medio de la discordia.

A veces se asocia la poesía con la élite intelectual o con algo solo para adultos. ¿Qué les diría a los jóvenes que se inspiran en su poesía y aprecian su juventud?
Es lamentable que a menudo la poesía se enseñe en las escuelas como si perteneciera solo al ámbito de una élite intelectual masculina, vieja y muerta, cuando en realidad la poesía es el lenguaje del pueblo. Yo les diría a los jóvenes que la poesía es vibrante y siempre cambiante, y que esta forma de arte nos pertenece a todos, no a un grupo selecto. Necesitamos sus voces, necesitamos sus historias, así que no tengan miedo de tomar un lápiz.

Malala, Greta Thunberg, ahora Amanda Gorman… En los últimos años hemos visto surgir a muchas mujeres jóvenes como líderes de movimientos que desafían a los poderosos de la tierra. ¿Cree que esto marca un cambio duradero?
Creo que estamos viendo cómo las jóvenes líderes logran una proyección global porque representan un fenómeno global más amplio: los jóvenes, especialmente las mujeres jóvenes, de todo el mundo se están levantando y ocupando su lugar en la historia. Por cada Amanda, hay muchas más como yo. Puede que yo sea única, pero no estoy sola de ningún modo. El mundo está siendo sacudido y cambiado por la próxima generación, y es hora de que los escuchemos.

De niña, usted tenía un impedimento en el habla que superó, y hoy el mundo le admira por su elocuencia. En su opinión, ¿qué importancia tiene la educación para cambiar nuestro mundo?
La educación lo es todo. Soy hija de una profesora, así que siempre me he tomado en serio mi educación. Desde muy joven comprendí que el conocimiento es poder. Para las personas marginadas puede ser uno de los instrumentos más importantes de nuestra caja de herramientas. Para cambiar el mundo, tenemos que cuestionarlo, tenemos que examinarlo; tenemos que mirar toda la extensión de la historia y ver cómo se vincula con el presente. No me cabe duda de que muchos otros grandes movimientos sociales comenzarán en las aulas.

Alessandro Gisotti  

El Papa: oración por los enfermos y por quienes cuidan de ellos en la pandemia

El Pontífice expresa su pensamiento a través de twitter en la Jornada Mundial del Enfermo, que cae en la memoria de la Santísima Virgen María de Lourdes. Invita a prestar especial atención a los que sufren, especialmente a los pobres, y a rezar por los que se gastan en la asistencia, especialmente en esta emergencia sanitaria debida a Covid-19. La hermana Maria Chiara Ferrari, franciscana alcantarina, volvió a ser médico en Piacenza durante la pandemia. «El servicio que el sufrimiento ofrece a nuestras vidas es que te devuelve a lo esencial».

Ciudad del Vaticano, 11 de febrero 2021.-Es a la Virgen de Lourdes a la que el Papa Francisco dirige su mirada para pedir «salud del alma y del cuerpo» para los que también sufren la pandemia y para dar «fuerza» a los que los cuidan. También en un tuit, el Papa expresa a continuación su cercanía a los enfermos, especialmente a los más pobres.

Area Covid-19 del Hospital San Filippo Neri de Roma

El Papa Francisco subraya así los temas fuertes del Mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo, centrados en el cuidado y la cercanía. Recordando que la pandemia «sacó a la luz tantas insuficiencias en los sistemas sanitarios y deficiencias en la atención a los enfermos», el Papa destacó «la dedicación y la generosidad de los trabajadores sanitarios, voluntarios, trabajadores y trabajadoras, sacerdotes, religiosos y religiosas, que con profesionalidad, abnegación, sentido de la responsabilidad y amor al prójimo han ayudado, atendido, consolado y servido a tantos enfermos y a sus familias». Los definió como «una hueste silenciosa de hombres y mujeres que eligieron mirar esos rostros, asumiendo las heridas de los pacientes que sentían cercanos en virtud de su común pertenencia a la familia humana».

Dos meses en urgencias
La hermana Maria Chiara Ferrari, de 37 años, franciscana alcantarina que vive en el monasterio de Maglie, cerca de Lecce, Italia, también ha visto muchas caras. Los demás no pudieron reconocerla con el traje anti-Covid, pero ella tiene marcados en su mente a todos los enfermos a los que ha tratado de atender en la más absoluta emergencia. Como otras religiosas, no dudó en ponerse la túnica de médico, que había dejado de lado durante algunos años, para dar lo que podía al servicio de las Urgencias del hospital de Piacenza. Médico y religiosa juntos: un todo que no se puede separar, dos partes de un todo que se fortalecen porque experimentar el dolor de un paciente que inevitablemente te deja refuerza tu llamada a vivir tu servicio entre tus hermanos de una manera más verdadera y sentida.

El Mensaje del Papa para la Jornada Mundial del Enfermo se centra en el tema de la relación en la base del cuidado de los enfermos. Es imposible no pensar en esta pandemia que ha complicado precisamente la relación…
R. – Precisamente en este momento en que la relación ha sido tan difícil, quizás todos nos hemos dado cuenta de lo importante y básica que es. También diría que, paradójicamente, hemos experimentado que es lo único que queda. De los enfermos sabemos que quizás lo más desgarrador fue la gran soledad a la que también se vieron obligados, y sin embargo la relación fue capaz de traspasar todos los límites. Se han utilizado tanto los medios de comunicación que a menudo consideramos herramientas que restan tanto a la relación cara a cara o a la cercanía física pero que por otro lado dicen exquisitamente que podemos renunciar a todo menos a comunicarnos entre nosotros, que esto ha sido capaz de traspasar las fronteras del distanciamiento, las fronteras de los muros de un hospital que eran inaccesibles para los familiares. Al mismo tiempo, creo que muchos enfermos y personal sanitario, especialmente durante la primera emergencia sanitaria, han tocado con sus propias manos, en la impotencia de la propia medicina, la importancia de las relaciones, es decir, de «estar ahí» para el otro.

Pensemos en un médico o en una enfermera cubiertos por el traje anti-Covid que se convierten en presencias familiares incluso sólo a través de los ojos que se buscan en un momento de tan grave dificultad. El Papa Francisco habla de un precioso «bálsamo» en un momento de enfermedad y alejamiento de la propia realidad….
R. – Exactamente, creo que nos hemos dado cuenta de que todo habla de nosotros porque realmente estamos hechos para esto, hemos nacido para esto, somos constitutivamente relacionales. Esto es lo que nos ha dicho la pandemia, y tal vez no lo hayamos asumido, no hayamos utilizado los métodos que siempre hemos considerado viables, pero, en mi opinión, este tiempo nos ha dicho que el deseo de llegar a los demás, de comunicarse, es vital incluso cuando se pasa por el sufrimiento. La pandemia fue un poderoso recordatorio de esto.

¿Hay algún pasaje del Mensaje del Papa que te haya impactado de manera particular y que sientes como propio?
R. – Sí, cuando el Papa habla de los trabajadores que han elegido la cara. Esta frase es muy hermosa. En los primeros meses de la pandemia hubo una creatividad muy bonita por parte de todos porque de alguna manera todos elegimos la cara. Si tuvieras que elegir una profesión, a veces ante el fracaso, ante la inutilidad no la elegirías. Pero cuando hay una cara al otro lado, todos, cada uno en su ámbito, son capaces de algo más. Y este creo que es el gran secreto, sobre todo para nosotros los cristianos que nos alcanzamos por un rostro y que seguimos un rostro, pero también para toda la humanidad porque dice la verdad que todo hombre tiene en su corazón. Cuando al otro lado, en una situación de dolor, de tragedia, se vislumbra el rostro, éste tiene la capacidad de transformar el mayor sufrimiento. Lo que es una maldición – como me dijo un sacerdote antes de irse – puede convertirse en una vocación, en una llamada. Y creo que de esta manera todo dolor se abre.

El Papa habla de la cercanía, del consuelo de los que viven con la enfermedad. ¿Buscar este rostro le empujó a dejar su vida cotidiana como franciscano para volver a las salas de un hospital?
R. – Ciertamente sí, no dejé mi vida religiosa, sino que la viví plenamente en una gran normalidad. Mucha gente se preguntaba entonces qué podía hacer y yo soy médico, tengo una competencia y lo que podía hacer era ponerla a disposición. Así como había muchas de mis hermanas que también tenían el mismo deseo de irse, enfermeras y médicos y lo que podían hacer, por ejemplo en ese momento de sus vidas, era cuidar a muchas de nuestras hermanas mayores que en cambio no tenían la asistencia adecuada porque todo estaba cerrado, no había personal. Así, al igual que los pasteleros cocinaron para los enfermos y los médicos, todos fuimos hombres y mujeres hasta el final, comprendiendo que el dolor es un servicio para cada uno de nosotros, nos dice que el verdadero sentido de nuestra vida es pasarla más allá de la forma y la situación. Esta creencia se aplica a todos y que hacemos con lo que somos y podemos.

Benedetta Capelli

Secuestros de religiosos en Nigeria: “Nuestros sacerdotes, religiosas y catequistas no están a la venta”

Una serie de secuestros y actos de violencia contra sacerdotes y religiosos en Nigeria preocupa especialmente a los católicos del país

ACN, 8 de febrero 2021.- Por primera vez en la historia de la Iglesia católica nigeriana, un obispo –Mons. Moses Chikwe de la archidiócesis de Owerri- fue secuestrado por bandidos armados el 27 de diciembre y retenido durante varios días. Anteriormente, el 15 de diciembre, el P. Valentine Ezeagu, sacerdote de la congregación de los Hijos de María Madre de la Misericordia, fue secuestrado por desconocidos armados y liberado 36 horas más tarde. En noviembre, el P. Matthew Dajo, sacerdote de la archidiócesis de Abuya, fue secuestrado y puesto en libertad tras diez días de cautiverio. Hace dos semanas, el 15 de enero, un sacerdote de la diócesis de Minna, el P. John Gbakaan, fue secuestrado y asesinado al día siguiente.

En una entrevista con Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), Mons. Ignacio Ayau Kaigama, arzobispo de Abuya, la capital de Nigeria, califica esta situación de “enfermedad que se extiende sin que se haga ningún esfuerzo significativo para detenerla”.

Mons. Ignatius Kaigama. (Foto: ACN)

En sus declaraciones a la fundación ACN, el arzobispo explica: “Los secuestros se producen desde hace mucho tiempo en Nigeria, la gente pensaba que no les ocurriría a los líderes religiosos. Por eso, cuando ocurre, es una noticia destacada”. Kaigama subraya que, si bien es un hecho muy triste que los líderes religiosos del país sean secuestrados y asesinados, también hay otros nigerianos que corren la misma suerte: “Son lo que yo llamaría víctimas silenciosas, y son muchas”, afirma.

Hablando sobre los autores de los crímenes, Mons. Kaigama explica que “las palabras “terroristas”, “bandidos” y “hombres armados” se han utilizado indistintamente para calificar a quienes están detrás de estos secuestros, pero no se conoce a ciencia cierta su identidad.”

El arzobispo lamenta que se esté matando a cientos y miles de personas en diferentes partes del país y que no se haga nada concreto al respecto.

“El hecho de que nuestras fuerzas de seguridad sean incapaces de identificar a estas personas resulta desconcertante y da a entender que no se esfuerzan mucho por garantizar la seguridad”, afirma Mons. Kaigama. “Esto sigue y sigue, y a nosotros nos cuentan siempre la misma historia”, denuncia.

Mons. Kaigama cree que hay varios móviles tras estos secuestros. Hay secuestros por motivos económicos perpetrados por delincuentes que “solo buscan dinero rápido, que retienen a personas como rehenes y piden rescates de millones de nairas”, pero también hay fundamentalistas religiosos que buscan la expansión territorial “para conquistar a los que consideran infieles, y los cristianos son el número uno en su lista. También atacan y matan a musulmanes que no profesan el mismo culto que ellos”, señala.

Según el arzobispo, también hay quienes son simplemente fanáticos religiosos: “Se han olvidado de lo que quieren, pero redoblan sus esfuerzos en matar y destruir”, dice.

La Iglesia católica nigeriana se distingue por ser una Iglesia visible, muy respetada y reconocida en el país, “por lo que los criminales, bandidos o como quiera que los llamen son conscientes de que cuando tocan a un sacerdote o a una religiosa católica se convierte muy rápidamente en noticia,  creen que eso obliga al Gobierno a tomárselo en serio”, añade.

“Es una estrategia de los terroristas”, sostiene. “Atacan donde la repercusión es más fuerte,  eso es lo que consiguen atacando a sacerdotes y religiosos católicos”.

Respecto a los rescates exigidos, a veces de millones de nairas, Kaigama explica la postura de la Iglesia al respecto: “Nosotros, los obispos de Nigeria, hemos acordado por unanimidad en nuestra Conferencia Episcopal y hemos dejado muy claro que no pagamos rescates. Cuando un sacerdote es secuestrado, este deja claro que su Iglesia no paga rescates”.

“Pagar un rescate significa poner en venta y en peligro a todos los sacerdotes, religiosas y colaboradores de la Iglesia que se desplazan continuamente entre las aldeas, sin disfrutar de ningún tipo de comodidad pero siempre dispuestos a sacrificarse por amor a Dios y a su pueblo, los pondría en peligro porque así se fomenta la criminalidad y se invita a los secuestradores a ocasionar más daño”, asegura Kaigama.

Mon. Kaigama manifiesta la urgente necesidad de que el Gobierno nigeriano aborde esta situación capacitando a los agentes de seguridad para que actúen con mayor eficacia. “A estas alturas cabría esperar que, con todo el dinero que gestionan los políticos, el Gobierno invirtiera más en la compra de equipamiento sofisticado para perseguir a los criminales”, señala. “Por desgracia, los agentes de seguridad ganan muy poco y tienen que enfrentarse a criminales que tienen armas más sofisticadas y que acaban derrotándolos y matándolos”, explica.

“La gente permanece secuestrada durante años, por ejemplo las niñas de Chibok, entre ellas Leah Sharibu, y muchos más, y aquí lo vemos como algo normal”.

Por eso pide “un cambio de actitud”, ya que hay que superar muchos obstáculos a la hora de encontrar una solución duradera al problema.

“No hacemos buen uso de lo que tenemos: incluso si se destina dinero a comprar equipos de seguridad, el dinero se pierde en el proceso,  cuando se compran, estos resultan defectuosos. El Gobierno debe utilizar bien el dinero y ocuparse de los agentes de seguridad que están en primera línea frente a estos criminales,  juntos debemos hacer un esfuerzo más decidido por combatirlos”, concluye.

Nigeria es un país prioritario para ACN. En 2019 se financiaron allí 121 proyectos, entre otros, para formación de sacerdotes, construcción de iglesias y ayuda de emergencia.

Grace Attu

San Juan de Ávila: «Doctor del amor divino» que dejó una enseñanza universal

Después de que San Juan de Ávila fuera inscrito en el Calendario General Romano, Vatican News entrevista a Monseñor Demetrio Fernández González, obispo de la diócesis de Córdoba, España, una tierra muy querida por el santo y donde realizó gran parte de su labor evangelizadora. «Incluir a San Juan de Ávila en este calendario significa que su sepulcro en Montilla, Córdoba, es un lugar de peregrinación universal y su enseñanza tiene un valor universal», explica el prelado. ⬇?

Ciudad del Vaticano, 3 de febrero 2021.-El Papa Francisco ha decretado inscribir en el Calendario General Romano «la memoria facultativa de San Juan de Ávila, presbítero y Doctor de la Iglesia, el 10 de mayo».

Así consta en el decreto firmado por el cardenal Robert Sarah y el arzobispo Artur Roche, respectivamente prefecto y secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Patrono de los sacerdotes en España
Juan de Ávila, fue un sacerdote, reformador, misionero y escritor que nació en el año 1500, en España, en el seno de una familia rica. Desde joven sintió el llamado de Dios a la vocación religiosa: fue ordenado sacerdote en 1526 y como gesto de despojo material repartió los bienes que le habían dejado sus padres entre los pobres.

Desde el año 1946 es también el santo patrón del clero secular español.

Sin duda se trata de una figura importante entre los santos de la historia de la Iglesia Universal, y concretamente en España donde realizó una gran labor misionera de evangelización en la región de Andalucía y de manera especial en la provincia de Córdoba.

Su enseñanza tiene un valor universal 

Pero… ¿Qué representa para la Iglesia española que San Juan de Ávila haya sido inscrito en el calendario romano? A esta pregunta responde Monseñor Demetrio Fernández González, obispo español que actualmente ocupa la cátedra de la diócesis de Córdoba, una tierra muy querida por el santo.
Este hecho es la lógica consecuencia de la declaración como Doctor de la Iglesia Universal que ya realizó el Papa Benedicto XVI el 7 de octubre de 2012. Con San Isidoro de Sevilla, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y ahora San Juan de Ávila, tenemos cuatro españoles doctores de la Iglesia que han vivido la vida cristiana (son santos) y además han sabido explicarla a otros (son maestros).

Incluir a San Juan de Ávila en el Calendario General Romano significa que su sepulcro en Montilla, Córdoba, es un lugar de peregrinación universal y su enseñanza tiene un valor universal para todos y en todo lugar.

– San Juan de Ávila es también considerado patrono de los sacerdotes en España. ¿Qué rasgos de la vida de este santo cree que pueden inspirar a los sacerdotes de hoy, especialmente en este tiempo de pandemia?
Este año se cumplen 75 años de la declaración de San Juan de Ávila como patrono principal del clero diocesano español. Fue el Papa Pío XII quien en 1946 hizo esta declaración que ahora recordamos en su 75° aniversario. Y el mensaje principal que San Juan de Ávila transmite a los sacerdotes, a todos, pero especialmente a los sacerdotes diocesanos, es que la deseada renovación de la Iglesia va precedida por la reforma del clero y el fervor de los seminarios.

La mayor carencia del hombre, hoy, es carecer de Dios. Nuestra tarea como sacerdotes es saciar esa hambre de Dios en todos los corazones y despertarla en quienes ni siquiera la sienten. La pandemia nos pone al descubierto de esta urgente necesidad. San Juan de Ávila vivió para eso. Recorrió los caminos de Andalucía predicando esa verdad fundamental del amor de Dios para todos.

– San Juan de Ávila realizó una gran labor evangelizadora en Andalucía, y sobre todo en Córdoba, provincia de la cual usted es actualmente obispo. ¿Qué legado espiritual ha dejado este santo al pueblo cordobés?
En este presbiterio de Córdoba vivió inserto San Juan de Ávila durante su vida sacerdotal, «clericus corduvensis».

Pero también recorrió toda Andalucía: Llegó a Sevilla, predicó en Écija, se trasladó a Granada. Fundó la Universidad de Baeza y al final se retiró a Montilla, Córdoba, durante los últimos 15 años de su vida.

Su mensaje ha quedado resumido en aquella expresión: «Sepan todos que nuestro Dios es amor».

Es el «Doctor del amor divino». En una época de cambio, como fue la suya, valioso es su mensaje también para la nuestra: «Sepan todos que nuestro Dios es amor».

Él ha dejado esa huella profunda en nuestro presbiterio, en nuestros sacerdotes, en nuestro pueblo, al que él ha predicado con misiones populares, viviendo pobre, siendo un itinerante misionero de un lugar para otro. Su gran ejemplo nos ayuda hoy a retomar caminos de Evangelio que lleven la buena noticia a los hombres de nuestro tiempo.

Sofía Lobos

Entrevista: El cardenal Ayuso invita a trabajar por una cultura de paz e inclusión

De cara a la primera Jornada Mundial de la Fraternidad Humana, el Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso reitera la urgencia de atender a los más necesitados. Además, espera que el Premio Zayed a la Fraternidad Humana 2021 sea un “signo de la fecunda cooperación entre hombres de diferentes religiones al servicio de toda la humanidad”.

1 de febrero 2021.- Este 4 de febrero se celebra por primera vez el Día Internacional de la Fraternidad Humana. La iniciativa promovida por las Naciones Unidas, llega dos años después de la firma en Abu Dhabi del «Documento sobre la Fraternidad Humana» por el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar Ahmad Al-Tayyib. Esta fecha, subraya el Cardenal Miguel Ángel Ayuso Guixot, Presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, debe «suscitar la voluntad de trabajar por una cultura de paz», porque explica que cuando termine la crisis por la pandemia del Covid-19 «estaremos llamados a recrear y poblar espacios de fraternidad y solidaridad». Para el Purpurado, la orientación ofrecida por la Encíclica Fratelli tutti es central, ya que en la lectura del texto se invita a asumir «responsabilidades, individuales y colectivas, ante las nuevas tendencias y necesidades de la escena internacional».

Este 4 de febrero se celebra por primera vez la Jornada Mundial de la Fraternidad Humana. ¿Cuál es el desafío de este evento, teniendo en cuenta también la prueba que está viviendo el mundo entero a causa de la pandemia de Covid 19?
El pasado 21 de diciembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su 75ª sesión plenaria, estableció que el 4 de febrero de cada año se dedicara a una Jornada Internacional de la Fraternidad Humana. Al adoptar esta resolución, la Asamblea -se lee en el comunicado de la ONU- invita a los Estados miembros a celebrar esta Jornada para «promover el diálogo interreligioso e intercultural». El texto de la resolución también expresa la esperanza de que, ante una situación en la que el mundo se enfrenta a una crisis sin precedentes causada por la enfermedad del Coronavirus, se busque «una respuesta global basada en la unidad, la solidaridad y en una renovada cooperación multilateral”. La invitación es, pues, a poner todo el empeño para que, conscientes de que no nos salvamos solos, se promueva el diálogo interreligioso e intercultural, tal y como propugna el «Documento sobre la fraternidad humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común» firmado en 2019, en Abu Dhabi, por el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyib. Es precisamente en recuerdo de la firma del Documento que la ONU ha fijado la fecha del 4 de febrero. Por lo tanto, mirando al bien de toda la humanidad, el evento del 4 de febrero debe suscitar la voluntad de trabajar por una cultura de paz que apoye los esfuerzos de todos aquellos que, incluida la comunidad internacional y las diferentes tradiciones religiosas, están comprometidos con la tolerancia, la inclusión, la comprensión y la solidaridad, más aún en este momento trágicamente marcado por la pandemia. Cuando termine esta crisis, estaremos llamados a recrear y a poblar espacios de fraternidad, solidaridad y paz. A partir de esta pandemia, tendremos que renacer nuevos, mejores de lo que hemos sido. Y no solo a nivel personal.

Varias veces, haciéndose eco de las palabras del Papa, usted ha dicho que nuestra vida, la vida de nuestras comunidades, no pueden separarse de la vida de los demás. Dependemos unos de otros. ¿Qué papel desempeñan las religiones?
Tienen un papel fundamental. Todo el mundo sabe que desde el principio de su pontificado el Santo Padre ha hecho hincapié en las relaciones entre los miembros de las diferentes religiones, subrayando la importancia de la amistad y el respeto. Los creyentes de diferentes tradiciones religiosas, caminando juntos por la senda del diálogo interreligioso, pueden ofrecer realmente su propia contribución a la fraternidad universal en las sociedades en las que viven. En efecto, el creyente es testigo y portador de valores que pueden contribuir en gran medida a la construcción de sociedades más justas y sanas. La rectitud, la fidelidad, el amor por el bien común, la preocupación por los demás, especialmente por los necesitados, la benevolencia y la misericordia son armas que forman parte del arsenal espiritual de las distintas religiones. Se trata de dar pasos concretos junto con los creyentes de otras religiones y con las personas de buena voluntad, con la esperanza de que todos nos sintamos llamados a ser mensajeros de la paz y constructores de la comunión, sobre todo en nuestro tiempo; a proclamar, a diferencia de quienes fomentan los enfrentamientos, las divisiones y las cerrazones, que hoy es tiempo de fraternidad.

¿Quién no recuerda las palabras del Santo Padre en la tarde del 27 de marzo de 2020? «Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente». El Papa Francisco resumió con estas palabras la sensación de desconcierto que aflige a los cristianos y a otros creyentes desde el comienzo de la pandemia, pero también instó a todos a «remar juntos».

Dios es el Creador de todo y de todos, por lo que somos miembros de una misma familia y debemos reconocernos como tal. Este es el criterio fundamental que nos ofrece la fe para pasar de la mera tolerancia a la convivencia fraterna, para interpretar las diversidades que existen entre nosotros, para desactivar la violencia y para vivir como hermanos.

El pasado mes de octubre el Papa Francisco publicó la Encíclica dedicada a la fraternidad y la amistad social. ¿Cómo se conecta el texto firmado en Asís con la Jornada que vamos a celebrar?
La Encíclica Fratelli tutti es una invitación concreta a la fraternidad y a la amistad social que concierne a todo hombre y mujer, creyente o no creyente. Al leer la encíclica nos sentimos llamados a nuestras responsabilidades, tanto individuales como colectivas, frente a las nuevas tendencias y exigencias del escenario internacional. La Jornada que nos preparamos a celebrar, como he dicho antes, es fruto de lo que anima el Documento sobre la Fraternidad Humana al que el Papa Francisco hizo amplia referencia a lo largo de la encíclica. Por lo tanto, es evidente que existe una relación directa entre esta y una iniciativa internacional, como la de la ONU, destinada a promover un mensaje de fraternidad. El Papa Francisco nos exhorta en Fratelli tutti a construir una sociedad fraterna que promueva la educación para el diálogo con el fin de derrotar «el virus del individualismo radical» (FT 105) y permitir que todos den lo mejor de sí mismos, subrayando también que el derecho a vivir con dignidad no puede ser negado a nadie y, como los derechos no tienen fronteras, nadie puede quedar excluido, independientemente de donde haya nacido (FT 121). Y es precisamente la fraternidad humana la que permitirá a cada uno hacer que este mundo deshumanizado, en el que la cultura de la indiferencia y la codicia caracterizan las relaciones entre los seres humanos, sea capaz de vivir una solidaridad nueva y universal. Es bueno que, al menos una vez al año, recordemos que todos somos hermanos y hermanas.

Usted preside el Alto Comité para la Fraternidad Humana, entidad que se creó en agosto de hace dos años. ¿En qué dirección está trabajando?
Quiero aclarar que no soy actualmente el Presidente del Alto Comité para la Fraternidad Humana, creado en agosto de 2019, y encargado de aplicar el contenido del «Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común». De hecho, al fundarse se decidió que habría una alternancia entre la Santa Sede y Al-Azhar. Tuve el honor de presidir el Comité el primer año. En la actualidad, el Alto Comité está compuesto por líderes religiosos, eruditos y exponentes de la cultura de todo el mundo, con vínculos con el mundo cristiano, judío y musulmán, que se inspiran en el documento y se dedican a promover sus ideales de paz y respeto mutuo. Se está trabajando en este sentido y se han promovido varias iniciativas. En aras de la brevedad, mencionaré dos en particular. Porque se relaciona con la Jornada Mundial de la Fraternidad Humana, recuerdo que el 4 de diciembre de 2019, los miembros del Comité, se reunieron en Nueva York con el Secretario General de las Naciones Unidas, el licenciado António Guterres, para entregarle un mensaje del Papa Francisco y del Gran Imán de Al-Azhar, Ahmed Al-Tayyeb, en el que se proponía precisamente que el 4 de febrero fuera declarada la Jornada Mundial de la Fraternidad Humana. Otra iniciativa, promovida en favor de toda la humanidad, fue una Jornada de Oración, Ayuno e Invocación a Dios Creador por la humanidad afectada por la pandemia, a la que se invitó a unirse espiritualmente a creyentes de todas las religiones y personas de buena voluntad y que se celebró el 14 de mayo de 2020.

El 4 de febrero se entregará el Premio Zayed 2021 a la Fraternidad Humana. Un premio nacido del Documento sobre la Fraternidad Humana, firmado en Abu Dhabi por el Papa y el Gran Imán al Tayeb. ¿Cuál es el significado de este reconocimiento que se otorga por primera vez?
El Premio Zayed a la Fraternidad Humana, creado en 2019, es un homenaje al jeque Zayed bin Sultán al Nahyan, fundador de los Emiratos Árabes Unidos. De hecho, se concedió por primera vez, de forma honorífica, al Papa Francisco y al Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad al Tayyeb, por la firma en Abu Dhabi del Documento sobre la Fraternidad en 2019. Posteriormente, el premio se abrió a candidaturas de entre aquellos, individuos u organizaciones, que están profundamente comprometidos con iniciativas que unen a las personas y promueven la convivencia pacífica. Pretende ser una iniciativa que fortalezca las relaciones humanas, que inste a tender puentes de diálogo y que mejore el entendimiento y la cooperación entre las naciones. Se espera que la concesión de este premio sea también un signo de la fecunda cooperación entre hombres de diferentes religiones al servicio de toda la humanidad. Se ha creado un Jurado ad hoc para que, el 4 de febrero de cada año, se confiera este premio.

Massimiliano Menichetti
(Vatican News)

Entrevista a M.ª Rosario Ríos: «La vida consagrada no es una ONG»

Ante la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, la presidenta de CONFER analiza el papel de los religiosos durante la pandemia, la crisis de vocaciones y el futuro porque, afirma, «la vida religiosa tiene futuro».

31 de Enero de 2021.- ¿En qué pone el foco la Jornada Mundial de la Vida Consagrada [2 de febrero] de este año?
En tres aspectos. En primer lugar, la realidad de un mundo herido, del que somos más conscientes. También la clave de la fraternidad, no solo como experiencia de comunidad, sino que va más allá. Y se hace eco de la Fratelli tutti.

La COVID-19 lo ha marcado todo.
La pandemia supuso para toda la sociedad reconocer que lo de unos afecta a otros y que estamos llamados a cuidarnos. Para la Iglesia, supuso cuidar y hacerse responsable de otros, y ser uno de tantos. Luego, los religiosos han intentado responder a la realidad desde lo propio, han buscado nuevos modos y han desplegado mucha creatividad para llevar a cabo la misión apostólica.

El virus también los ha golpeado con mucha fuerza, con varios cientos de fallecidos.
Y nos sigue afectando a pesar de los cuidados. Como decía, estamos como uno de tantos, con las mismas dificultades, peligros, inseguridades, con la muerte…

Pero han estado ahí.
Cada uno lo ha hecho en lo que es propio de su carisma: en el cuidado a los mayores, en la atención a niños, en la acogida… También colaborando con otras realidades eclesiales como Cáritas. Los religiosos han respondido a las necesidades.

María Rosario Ríos es, además, la superiora de la provincia de España
de la Compañía de María. (Foto: ITVR)

¿Se sienten reconocidos?
Si la gente es honesta, sí reconoce que la Iglesia ha estado y está ahí, y que está con los que lo tienen peor. En niveles cercanos seguro que sí. En otros, no sé si importa.

¿Puede esta presencia ser germen de vocaciones en un momento de gran escasez?
Nadie puede reconocerse en una vocación si no la ve y, en este sentido, puede ayudar. Pero la vida consagrada no es una ONG, no es solo para hacer el bien, pues tiene sentido más allá de lo que podamos hacer. Eso sí, se expresa en lo que hacemos. Me refiero a la motivación honda del Señor Jesús y del Evangelio; desde ahí, se da la vida. Quizás esto pueda ayudar a que haya gente que se lo plantee, pero lo que sí está poniendo de manifiesto es que la vida solo tiene sentido si es para los demás.

¿Puede esta situación acercar más a Dios?
Posiblemente, porque puede acercar a la persona a lo hondo, a la profundidad de la vida. Si tocas lo hondo, te puedes acercar a Dios.

«Aceite y vino para las heridas»
El mundo está «herido» y «en gran parte de nuestro planeta, la herida supura sin descanso, noche y día». Es el diagnóstico de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, que en su mensaje para la XXV Jornada de la Vida Consagrada –que se celebra el 2 de febrero con el lema La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido– habla de forma concreta del «hambre, la indigencia, la guerra, la persecución o la explotación». No son cosas «del pasado, siguen teniendo rostro concreto en tantos que están apaleados al borde de los caminos», aunque «muchos pasemos de largo».

A estos rostros, continúan los prelados, «se unen hoy» el de «los afectados por la pandemia de la COVID-19», el de «las víctimas de la degradación acelerada del planeta», o el de «las personas que han sido abusadas y violentadas en su dignidad y en sus derechos fundamentales». 

Y ante «todas esas cunetas de nuestra sociedad», los consagrados, «encuentran a Cristo sediento, maltratado, abusado, extranjero; en todos esos abismos de la humanidad se arrodillan y se entregan, haciéndose prójimos de cada uno sin excepción». De esta forma, los consagrados son «parábola de la fraternidad humana» y de la «fraternidad divina». Ya sea «en el rincón más inhóspito de una barriada o en el coro más bello de cualquier monasterio» –concluye la comisión–, los consagrados «se convierten en aceite y vino para las heridas del mundo».

¿Tiene futuro la vida religiosa?
Tiene futuro porque Dios sigue llamando, porque Jesús sigue cogiendo el corazón de hombres y mujeres. Si el futuro lo ponemos en los números, dependerá de los contextos. Pero si lo ponemos en el sentido, en que va a haber hombres y mujeres que con creatividad buscan seguir al Señor, no lo dudo. Tiene futuro más allá de lo funcional.

Las congregaciones viven en los últimos años una conversión o transformación: con cierres, menos presencia, reestructuraciones…
Si llevamos a cabo una transformación de estructuras para potenciar la vida y la misión, por muy dolorosa que sea está bien orientada. Creo que ser menos en el contexto europeo nos está ayudando a ser más humildes y a recordar algo que la fuerza está en el Evangelio. Esto ha potenciado la creatividad y generado caminos nuevos en el trabajo entre congregaciones, en redes intraeclesiales y con gente no creyente, pero que lucha por lo mismo. Ha sido reducir, pero también multiplicar.

¿Qué prioridades tiene CONFER para los próximos años?
Seguir acompañando a las congregaciones más pequeñas y frágiles. Además, estamos iniciando un proceso para analizar cómo servir mejor a la vida religiosa en la realidad de hoy, para que despliegue su misión y conecte más con la sociedad.

Se habla mucho de la misión compartida con los laicos y de los proyectos entre congregaciones.
Precisamente, estas son dos líneas que intuimos van a salir en este proceso.

¿Tienen los laicos una mayor responsabilidad en las congregaciones?
La misión compartida va más allá de la responsabilidad que tienen muchos laicos. Tiene que ver con compartir el carisma, y este es un aspecto importante que hace que pueda haber misión compartida sin estar trabajando en proyectos propios de la congregación, pero sí en líneas de evangelización.

En línea con el papel de los laicos, el Papa ha reconocido por derecho el acceso de las mujeres a los ministerios de lectorado y acolitado. Las religiosas ya lo hacen, ¿no?
Es bueno incorporarlo al derecho, pero es algo que muchas religiosas hacen como servicio eclesial y evangelizador y sin tener reconocimiento. Solo porque es importante para la comunidad. De todas formas, todos nos tenemos que hacer responsables de aquello que le hacemos llegar al pueblo de Dios, porque para mucha gente el único ámbito en el que puede escuchar la Palabra de Dios es la parroquia y la Misa. Lo que llega ahí marca.

¿Cómo es la relación con los obispos en la actualidad?
Hay un camino recorrido en los últimos años muy positivo. Estamos caminando bien, con reuniones periódicas. He percibido el aprecio y la cercanía de obispos por la vida consagrada.

Fran Otero 



Entrevista a Gerard Francisco Timoner: «Europa es un territorio de misión»

17 de Enero de 2021.- La Orden de Predicadores estrenó Año Jubilar el 6 de enero con motivo del 800 aniversario de la muerte de santo Domingo. El maestro de la orden detalla el impulso evangelizador de este evento.

El lema del Año Jubilar es En la mesa con santo Domingo. ¿Por qué eligieron este título?
Se inspira en un cuadro custodiado en la parroquia de Mascarella en Bolonia (Italia). Una tabla donde se pintó el primer retrato de santo Domingo poco después de su canonización. Celebramos a santo Domingo no como un santo que se aísla en un pedestal, sino como un santo que disfruta de la comunión en la mesa con sus hermanos, reunidos por la misma vocación de predicar la Palabra de Dios y compartir el don de Dios de la comida y de la bebida. El Año Jubilar nos invita a preguntarnos qué significa para nosotros estar en la mesa con santo Domingo aquí y ahora.

Compendio histórico de la vida de los santos canonizados […],
de Manuel Amado, Madrid, 1829. (Foto: Prensa Domincos)

¿Y qué significa?
La misión de la orden es ayudar a construir la comunión de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, como hicieron san Francisco y santo Domingo en el siglo XIII cuando la Iglesia necesitaba una nueva evangelización. Nuestra misión y comunión fraterna constituyen nuestra esencia porque somos frailes predicadores. Es verdad que la diversidad y las diferencias entre los hermanos a veces debilitan la comunión. Pero esto también puede ser parte de nuestro servicio profético a la Iglesia y a la sociedad: es posible tener diferencias y seguir siendo hermanos; es posible no estar de acuerdo sin romper la comunión.

El 6 de enero, Timoner participó en la Eucaristía de apertura del Jubileo
de santo Domingo en Bolonia (Italia). (Foto: Prensa Dominicos)

¿Cómo lo celebrarán?
Con sencillez y en silencio, como una manifestación del amor del Señor por santo Domingo y por la familia dominicana. Con la pandemia, nos hemos visto obligados a reducir al mínimo los eventos que estaban previstos. Hemos tenido que anular la exposición de arte y las peregrinaciones (que propondremos virtualmente en dominicus800.op.org). Pero todas las celebraciones eucarísticas importantes se oficiarán respetando las restricciones sanitarias.

Santo Domingo. Priorato dominico de San Estaban (Salamanca). (Foto: Lawrence OP)

¿Por qué sigue siendo actual santo Domingo?
Nuestra orden tiene una misión intelectual esencial: predicar la veritas. Esto es un antídoto fundamental para otra pandemia perniciosa que ha irrumpido en nuestra sociedad: las noticias falsas y las medias verdades que, de hecho, son mentiras a mitad. Si queremos difundir el Evangelio en nuestro mundo secularizado, tenemos que estar en medio de la gente. Esto significa también estar dispuestos a cruzar fronteras lingüísticas, culturales e incluso ideológicas para difundir la Palabra de Dios.

¿Cómo están viviendo la pandemia?
El confinamiento ha abierto para muchos la puerta a la desesperación y la soledad. Hay que respetar las restricciones por razones éticas y científicas, pero esto parece contradecir nuestro instinto pastoral. Si bien no se puede sustituir la presencia humana, hemos encontrado otras vías. Los momentos de crisis son los más fecundos para la creatividad. Por ejemplo, en 1629, durante la peste en Italia, fray Timoteo Ricci creó el rosario perpetuo en el convento de los dominicos de Bolonia. Y ahora muchos de nuestros frailes han escrito reflexiones bíblicas y teológicas.

Muerte de Santo Domingo de Guzmán. Convento de San Esteban (Salamanca)
(Foto: Lawrence OP)

¿Se puede revitalizar la fe en Europa?
Suele escucharse que en Europa la Iglesia es vista como una institución cansada y anciana, y que por eso a muchos jóvenes no se les anima a conocer en profundidad la vida y la historia del catolicismo. Pero en 2019 conocí a un joven fraile europeo que compartió conmigo su historia vocacional. Supe que sus padres, a pesar de ser católicos, no le habían bautizado. Pero de adulto encontró el sentido de la vida en Jesús, se formó y pidió ser bautizado. Entonces me pregunté: ¿cuántos jóvenes son como este fraile? La realidad no es que muchos jóvenes estén dejando la Iglesia, porque ¿cómo podrían irse si nunca han estado dentro? Si hay pocos jóvenes, probablemente sea porque sus padres decidieron no llevarlos. Por eso podemos decir que Europa es, en cierta medida, un territorio en misión. Por eso el Papa Francisco nos llama a redescubrir nuestra vocación de discípulos en misión.

Bio

  • 1170: Santo Domingo nace en Caleruega (Burgos)
  • 1184: Estudia en Palencia Humanidades y Teología
  • 1198: Vicario general de Osma
  • 1206: Se establece en Languedoc para evangelizar a los cátaros. Primera casa de dominicas
  • 1215: Primera casa masculina de dominicos en Tolouse
  • 1216: El Papa Honorio II aprueba la Orden de Predicadores
  • 1221: Muere en Bolonia

Victoria Isabel Cardiel C

Tierra Santa: después de 54 años, fiesta en el lugar donde Jesús fue bautizado

Los franciscanos de la Custodia podrán celebrar el domingo el Bautismo de Cristo a orillas del Jordán. Es el sitio de Qasr al-Yahud, que fue convertido en un campo de minas después de la guerra de 1967, ahora es una vez más un lugar de paz y oración. Para el padre Ibrahim Faltas es «un día histórico».

10 de enero 2021.- La entrada al lugar donde el bautismo recibido por Jesús a manos de Juan el Bautista en el río Jordán se encuentra en la orilla este de Jericó. Los franciscanos han hecho una peregrinación anual a este sitio, conocido como Qasr al-Yahud (Roca de los Judíos), desde al menos 1641. Pero para 1967, debido a la Guerra de los Seis Días, toda el área había sido cerrada a los peregrinos y turistas. El sitio se convirtió entonces en un campo de minas de 55 hectáreas y fue convertido en una zona militar.

Trabajo de desminado
Sólo en el año 2000, con motivo de la peregrinación del Jubileo del Papa Juan Pablo II a Tierra Santa, se abrió un pequeño acceso al sitio. Pero más tarde, después de la segunda Intifada, se cerró de nuevo. Durante estos años, se ha llevado a cabo una larga operación de desminado en toda la zona de Qasr al-Yahud. Con el consentimiento de las autoridades israelíes y palestinas, se han eliminado un total de al menos 4000 minas. El trabajo fue completado por una organización humanitaria británica especializada en este tipo de intervención, «Halo Trust». Y después de más de 50 años, la iglesia de San Juan Bautista fue devuelta a la Custodia de Tierra Santa.

Fiesta del Bautismo

Mañana, domingo 10 de enero, fiesta del Bautismo del Señor, estará marcada, a partir de las 9:00 de la mañana, por una serie de eventos, a los que asistirán algunas decenas de personas a causa de la pandemia, dirigidos por la Custodia de Tierra Santa. Tras la llegada al río Jordán, la procesión y la misa solemne, el programa incluye una peregrinación al Monte de la Tentación. En este día, las palabras del Evangelio resonarán especialmente: «Entonces Jesús vino de Galilea a Juan en el Jordán, para ser bautizado por él. Pero Juan quiso impedirlo, diciendo: «Soy yo quien necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le contestó: «Déjalo por ahora, porque conviene que cumplamos toda justicia». Así que le dejó hacerlo. Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua; y he aquí que los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios descender en forma de paloma y venir sobre él. Y he aquí que una voz del cielo dijo: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

Padre Faltas: un día histórico

Después de 54 años, por lo tanto, los franciscanos de la Custodia de Tierra Santa podrán conmemorar el bautismo de Jesús en el mismo lugar donde Jesús fue bautizado por las manos de Juan el Bautista en el río Jordán. Será un día especial, subraya el padre Ibrahim Faltas, de la Custodia:

La entrevista con el Padre Ibrahim Faltas

R. – Para nosotros será una gran fiesta, un gran día. Un día histórico para los franciscanos que nunca han olvidado los Lugares Santos, incluso cuando perdieron uno de estos lugares por la guerra o por otras razones. Y así fue con el lugar del bautismo. El convento, que comenzó a ser construido por los franciscanos después de la compra del terreno en 1920, se llama San Juan Bautista. Luego, durante la guerra de 1967, los franciscanos perdieron este convento por el conflicto. Y después de 54 años, volvemos a celebrar la primera misa. Será un día histórico para nosotros. La misa comenzará el domingo a las 10 de la mañana. Será presidido por el Padre Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa. El Nuncio Apostólico en Jerusalén y los cónsules de Italia, España, Bélgica y Francia también estarán presentes. Y sólo nosotros los frailes celebraremos este día. Sólo unas 50 personas debido a la pandemia.

Un día histórico: lo que durante varios años fue un campo de minas y una zona militar ahora vuelve a ser un lugar de paz y oración…

R. – Es una vez más un lugar sagrado. De hecho, habrá una bendición de este convento. Recibimos el convento hace tres meses. Es un convento maravilloso, muy hermoso. El domingo habrá un día de celebración, de alegría para los franciscanos. El año 2020 fue un año difícil para todos debido a la pandemia y muchas otras cosas. Pero en lo que respecta a los franciscanos, podemos decir que este convento y el colegio de Alepo han vuelto a nuestra custodia.

El domingo es un día de celebración en un momento tan difícil como la pandemia. Pero también es un día para el renacimiento….

R. – Un nuevo año, un día para nacer de nuevo. Este es el significado del bautismo. No puedes imaginar nuestra alegría, la alegría de todos los frailes de la Custodia de Tierra Santa. El domingo será un día de celebración. Habrá una misa, la bendición. Y luego la procesión desde el convento hasta el río Jordán, precisamente en el lugar donde nuestro Señor Jesucristo fue bautizado. Es realmente una gran alegría volver a este convento, tan querido por todos los frailes de la Custodia. También para todos aquellos frailes que han dado su vida por estos Santos Lugares. Creo que también ellos en el cielo estarán felices de ver que este convento ha vuelto a la Custodia de Tierra Santa.

¿Qué significa este regreso para el Medio Oriente?

R. – Para el Medio Oriente significa que nunca debemos perder la esperanza. Nadie pensó que este monasterio podría volver a nuestra custodia. Para muchos era imposible. Siempre tenemos la esperanza, la confianza de que todo volverá a la normalidad. Estoy convencido de que un día veremos la paz en Tierra Santa. Estamos trabajando con las «piedras vivas» de la Tierra Santa, es decir, el pueblo, dándoles esperanza, el coraje para seguir permaneciendo en los Lugares Santos. Y esperando que el futuro sea mejor y haya paz. Lo que toda la gente de Oriente Medio quiere es ver la paz realizada en esta tierra. Y nuestra esperanza como franciscanos es también poder volver a custodiar el convento del Cenáculo. Esperamos que esto también vuelva, lo antes posible, para ser confiado a la Custodia.

Amedeo Lomonaco (Ciudad del Vaticano)