Cuentas de la Curia 2019: Entrevista al prefecto de la Secretaría para la Economía

Padre Juan Antonio Guerrero.

(zenit – 1 oct. 2020).– Hoy se ha presentado el estado de las cuentas de la Curia Romana en el balance de 2019 y el padre Juan Antonio Guerrero Alves, prefecto de la Secretaría para la Economía del Vaticano (SPE) ha concedido una entrevista realizada por Andrea Tornielli.

En ella, el padre Guerrero habla, entre otras cuestiones, sobre la transparencia, las cifras del balance, ingresos y gastos de la Curia, las inversiones o el asunto del inmueble de Londres.

LARISSA I. LÓPEZ

Entrevista al Padre Juan Antonio Guerrero 
publicada en la edición española de Vatican News

“Los fieles tienen derecho a saber cómo usamos los recursos”. El padre Juan Antonio Guerrero Alves, prefecto de la Secretaría para la Economía (SPE), explica en esta entrevista con los medios de comunicación del Vaticano el estado de las cuentas de la Curia Romana en el balance de 2019.

Padre Guerrero, usted acaba de presentar el balance de la Curia al Consejo de Economía. Muchos piden al Vaticano que ponga en marcha una operación de transparencia, para explicar, a los fieles y a los que no lo son, el estado de sus cuentas.  ¿Qué puede decirles a través de nosotros?
Los que piden transparencia tienen razón. La economía de la Santa Sede debe ser una casa de cristal. Esto es lo que el Papa nos pide. Este es el compromiso de la SPE y el mío propio, y esto es lo que veo en los otros organismos de la Curia. Por eso se puso en marcha una reforma. Por eso se han cambiado algunas reglas. Por eso se aprobó el Código de Contratas.  Estamos avanzando en este camino. Los fieles tienen derecho a saber cómo usamos los recursos en la Santa Sede. No somos propietarios, somos custodios de los bienes que hemos recibido. Por eso, al presentar el balance de 2019, queremos explicar a los fieles, de la manera más comprensible posible, cuáles son los recursos de la Curia Romana, de dónde proceden y cómo se utilizan.

Tal vez valga la pena dar antes un paso atrás. Explicar en primer lugar de qué estamos hablando. A veces hay confusión entre la Curia de Roma y toda la Iglesia. A veces entre la Curia y el Vaticano. ¿Qué es la Curia?
Es verdad. Entonces: en primer lugar, lo que presentamos no es el balance de la Iglesia. Hay conferencias episcopales, diócesis, parroquias, congregaciones e institutos religiosos e infinidad de obras de la Iglesia, repartidas por todo el mundo, que no entran en el balance de la Santa Sede.  Y tampoco las que presentamos son las cuentas de todo el Vaticano, que incluyen también, por ejemplo, el balance de la Ciudad del Vaticano, es decir, la Gobernación, el IOR, el Óbolo de San Pedro, y un buen número de Fundaciones que colaboran con los dicasterios. Todas estas instituciones presentan sus resultados e informan a las autoridades correspondientes. Lo que hemos presentado al Consejo de Economía es el balance de la Curia Romana, es decir, de la Santa Sede en sentido estricto: sesenta entidades al servicio del Papa en su misión de guía de la Iglesia, en su servicio de unidad en la caridad, es decir, de evangelización, comunicación, promoción del desarrollo humano integral, educación, ayuda a las Iglesias en dificultad, formación del clero, etc.

¿Por qué define el balance de la Santa Sede como un “balance de misión”?
Porque vinculo el dinero con la misión. ¿Para qué sirve? Por eso en la presentación del balance intentamos explicar cómo se utilizan los recursos, con qué propósito, para qué misión. Es decir, queremos que el balance explique cómo la Santa Sede utiliza sus recursos para cumplir su misión, su servicio a la misión del Santo Padre. Luego hay otro aspecto. La Santa Sede no funciona como una empresa o un Estado, no busca beneficios o excedentes. Por lo tanto, es normal que tenga un déficit. Casi todos los dicasterios son de hecho “centros de coste”: llevan a cabo un servicio que no se vende ni se patrocina. Evitar el déficit no es el objetivo de la Santa Sede. Su espíritu es otro.  Pensamos que el objetivo es que los costos correspondan a tener todo lo necesario para el servicio de la misión que se nos ha confiado. En este sentido es deseable que podamos tener mucho si es mucho lo que ayuda al servicio que tenemos que dar. En otras palabras, no podemos ignorar cuál es la justa necesidad de recursos y cuáles son los recursos disponibles: debemos ser prudentes económicamente. Pero tampoco podemos pensar y actuar solo a partir de ellos; a veces debemos dar más de lo que tenemos para cumplir nuestra misión: debemos tener audacia misionera. De lo que tenemos que ocuparnos es de si el déficit es sostenible y de si se financia adecuadamente a largo plazo. Hay tantas necesidades en el mundo. Debemos confiar en la Providencia, que actúa a través de la generosidad de los fieles.

¿Cuál es la misión, entonces, en términos concretos?
La misión de la Santa Sede, de la Curia Romana, no es sólo la caridad del Papa, entendida como una especie de ONG que recibe donaciones y las distribuye donde se necesitan. La Iglesia hace mucho, muchísimo para ayudar a los necesitados. La mayor parte de esta ayuda se hace a nivel local, en las parroquias y diócesis. Y la Curia también hace mucho. La misión principal de la Santa Sede es contribuir a llevar el mensaje del Evangelio a los confines del mundo comunicándolo, mediando en situaciones en las que se vuelve opaco, con la asistencia a los necesitados, con la asistencia a los necesitados, trabajando por el bien de la humanidad, sosteniendo a las Iglesias locales en dificultad, comunicando el Magisterio del Papa, buscando la unidad en la doctrina y la liturgia, arbitrando en los conflictos dentro de la Iglesia, fomentando la reflexión sobre ciertos temas, estableciendo un diálogo de alto nivel, dando orientaciones a las Iglesias locales, etc. La “caridad del Papa” expresa en todas estas formas el amor del Papa por la Iglesia y la Iglesia por el mundo.

¿Cuáles son las cifras del balance consolidado de 2019?
Como ya he dicho en el pasado, se mire por donde se mire, la Santa Sede no es una gran entidad económica. Tuvimos ingresos de 307 millones de euros, gastamos 318 millones de euros. Nuestro déficit es de 11 millones. Tenemos un patrimonio neto de 1.402 millones de euros. Hay muchas escuelas secundarias en los Estados Unidos que tienen un volumen mayor que el de la Curia Romana indicado en este balance.

¿Y por lo que respecta al balance de todo el Vaticano?
Como dije al principio, la Curia no es todo el Vaticano. Sumando el balance de la Gobernación, del Óbolo, del IOR, del Fondo de Pensiones y de las Fundaciones que ayudan a la misión de la Santa Sede, se obtiene un patrimonio neto de unos 4.000 millones de euros. Si tuviéramos que consolidar todo, en 2019 no habría déficit, ni tampoco en 2016, último año en que se consolidaron todas estas cuentas. Sin embargo, no quiero decir que no tengamos dificultades y que con esta crisis del coronavirus no tendremos otras más grandes.

Volvamos a la Curia, ¿cuáles son sus fuentes de ingresos?
En 2019, el 54%, o sea 164 millones de euros, se generó a partir de su mismo patrimonio. La actividad comercial (visitas a las catacumbas, que a diferencia de los museos forman parte de la Santa Sede, producciones vendidas por el Dicasterio para la Comunicación, Librería Editora Vaticana, etc.) y los servicios (tasas de ciertos certificados, tasas académicas de instituciones universitarias, etc.) aportaron el 14%, es decir, 44 millones de euros. Las entidades vaticanas que no se consolidan en este balance (IOR, Gobernación, Basílica de San Pedro) contribuyeron con el 14% de los ingresos, 43 millones. Y las donaciones de las diócesis y de los fieles ascendieron a 56 millones de euros, el 18%.

Pasemos ahora a los gastos. ¿Cuánto cuesta la Curia, cómo se distribuyen sus costos?
Podríamos dividir los costos en tres bloques: lo que hemos llamado asset management  es 67 millones de euros, el 21% de los costos, e incluye 18 millones de euros en impuestos y 25 millones de euros gastados en el mantenimiento de los edificios. Podríamos decir que estos 67 millones de euros son lo que nos cuesta generar los 164 millones de euros de ingresos que mencioné anteriormente y que se derivan de la propiedad. Los servicios y la administración representan el 14% de los gastos. Y los gastos de la misión absorben el 65% de los gastos. En general, lo que más me llamó la atención cuando conocí mejor la Curia es que hacemos mucho con poco. He examinado los balances de varios países y regiones, no he encontrado nada comparable a mantener 125 nunciaturas y misiones permanentes en el mundo con 43 millones de euros, con la relevancia, la capacidad de mediación y la propuesta de la Santa Sede. Publicar un diario muy conocido, como L’Osservatore Romano, transmitir las 24 horas del día en 40 idiomas, como lo hacen Radio Vaticano y Vatican Media, generar noticias y explicarlas como hace Vatican News, gastando 45 millones de euros: No he encontrado parangones en el mundo de la comunicación. El mensaje del Evangelio debe llegar a los confines del mundo y, en la medida de lo posible, es deseable que llegue en la lengua propia de cada pueblo y de manera que pueda ser comprendido en su propia cultura. También es interesante ver cómo la comunicación de la Santa Sede se ha modernizado en los últimos años, incluso reduciendo los costos. Todavía más, si miramos la Biblioteca, o los archivos o la arqueología cristiana, que se ocupan de un patrimonio no sólo de la Iglesia, sino de la humanidad, y lo comparamos con instituciones similares: podemos decir que lo hacen con dignidad y, relativamente, con poco. Lo mismo puede decirse de las instituciones universitarias, etc. Siempre que encuentro un término de parangón con otras instituciones similares o comparables, me parece que la Santa Sede haga mucho con poco, gracias a tantas personas que trabajan con enorme generosidad. No quiero decir que no tengamos que mejorar en muchas cosas. Pero también hay que destacar que hay mucho bien hecho.

El déficit de 2019, igual a 11 millones, es mucho menor que el de 2018, igual a 75 millones. Se puede ver que el resultado se ha logrado a través de las inversiones. Mientras que el déficit operativo es de 68 millones, comparado con los 88 millones de 2018.

Las finanzas cubren, como usted observa, parte del déficit operativo. Además, en la comparación, deben ser eliminados algunos costos e ingresos que eran extraordinarios en 2018 o 2019.Neutralizar estos one timers resultaría en un déficit de 22 millones de euros en 2019 comparado con 50 millones de euros en 2018. Ya he dicho que no podemos considerarnos simplemente generadores de déficit. Nuestra misión siempre tenderá a producir déficits, no generará suficientes ingresos. Es un servicio que no hacemos con fines de lucro. Debemos encontrar una manera de sostener la misión a largo plazo.

¿Cuál es la línea en este frente?
No bastan solamente los controles necesarios orientados al ahorro y a la contención de gastos  para reducir el déficit.  En la Santa Sede hay muchas entidades que hacen mucho con poco. El ahorro debe ir acompañado de un examen de los ingresos, es decir, de las inversiones, ya sean muebles o inmuebles, a fin de buscar una optimización. Este trabajo de colaboración, poco a poco, está llegando a su fin. En cuanto a la cuestión de los ingresos, también debemos pensar en las donaciones. Las donaciones de los fieles, sumadas a las del Óbolo, contribuyen en un 35% a los gastos. Los fieles quieren contribuir a la misión de la Iglesia, pero es imprescindible una política de transparencia externa y  de comunicación  capaz de transmitir con precisión cómo utilizamos el dinero que recibimos y administramos. Este es el objetivo que queremos alcanzar, este es el camino por el que el Santo Padre nos ha dirigido. Esta es la línea. Como es bien sabido, en los últimos meses se ha aprobado el Código de Contratas.  La esperanza es que, además de promover la transparencia, permita también, gracias a la competencia, ahorrar. Es necesario tomar algunas medidas en relación con el trabajo para tener personas más motivadas y responsables en las tareas que se les encomiendan, una mayor movilidad, así como una mayor eficiencia y una reducción de los costos. Tenemos que buscar modelos más flexibles que recompensen el mérito, el esfuerzo y las capacidades profesionales.

En su entrevista con Vatican News el pasado mes de mayo habló del proyecto de centralizar las inversiones. ¿Cómo procede?
Hay decisiones que requieren tiempo para ser aplicadas. Se está avanzando poco a poco. Según la Constitución Pastor Bonus (1984), el APSA es el administrador de la Sede Apostólica. En noviembre de 2018, el Papa pidió al cardenal Marx, coordinador del Consejo de Economía, que centralizara las inversiones. Poco a poco nos estamos moviendo en esta dirección. Este año hemos tenido muchas reuniones y encuentros, hemos examinado muchos modelos posibles. Creo que hemos progresado y que ha madurado la decisión de elegir un modelo aprendiendo de las buenas prácticas de otros. Creo que es probable que para finales de este año o principios del próximo se den los últimos pasos. La centralización permitirá sin duda alguna una mayor transparencia y un control más preciso, además de dar la posibilidad de invertir de forma unitaria, siguiendo la doctrina social de la Iglesia, con criterios éticos, sostenibles, de buen gobierno y profesionales. Hay que decir que la mayoría de las inversiones están centralizadas en el APSA. Muchas otras inversiones realizadas por instituciones vinculadas a la Santa Sede se realizan también a través del IOR, que ofrece una garantía de control, transparencia y criterios éticos. Es evidente que el IOR, que en los últimos años ha recorrido un itinerario magnífico, también debe tener un papel importante en la organización de las inversiones de la Santa Sede. De hecho, la centralización debe combinarse con la subsidiariedad: no todo puede ser centralizado si queremos ser eficaces.

Usted habla de inversiones como si no hubiera leído los periódicos de estas semanas…
Vivo en el presente. Leo los periódicos. Es posible que, en algunos casos, la Santa Sede no sólo haya sido mal aconsejada sino también estafada. Creo que estamos aprendiendo de los errores o imprudencias del pasado. Ahora se trata de acelerar, con el impulso decidido e insistente del Papa, el proceso de conocimiento, transparencia interna y externa, control y colaboración entre los diferentes dicasterios. Hemos incluido en nuestros equipos a profesionales del más alto nivel. Hoy hay comunicación y colaboración entre los dicasterios de contenido económico para abordar estas cuestiones. La colaboración es un gran paso adelante. La Secretaría de Estado, el APSA y la SPE colaboran de buen grado. Ciertamente podemos cometer errores, equivocaciones o ser estafados, pero me parece más difícil que esto ocurra cuando trabajamos juntos y actuamos con competencia, transparencia y confianza entre nosotros.

¿Cuáles son los riesgos para el futuro?
Los grandes estados, empresas y sociedades se encuentran en dificultades económicas. Sometidos a duras pruebas por la crisis sanitaria y económica, están asumiendo créditos que serán difíciles de pagar, están aplazando todos los pagos al futuro y tratando de mantener la liquidez ante la incertidumbre que se avecina. Nosotros, que somos pequeños no podemos no tener dificultades. Dependemos del rendimiento de los bienes y de las donaciones y la crisis repercute negativamente en ambos. Lo peor que podríamos hacer es no reconocer la dificultad o elegir la opción “cada uno para sí”. Tenemos que caminar juntos. Debemos resistir. Resistir juntos, compartir los sacrificios. Como ha dicho el Papa, la crisis puede ser una situación privilegiada que nos haga mejores. También puede ser una oportunidad para introducir los cambios necesarios que ya se han visto.

¿Cuáles son las razones de la solicitud efectuada a los dicasterios el pasado abril para que transfirieran su liquidez al Apsa?

El Apsa es el dicasterio concebido para administrar los recursos de todos los dicasterios. En abril, dada la incertidumbre que representaba el confinamiento, lo señalé, sin saber cuánto tiempo duraría, y anticipé que afectaría a los ingresos. Habíamos decidido no recortar las donaciones y ayudas a las personas e Iglesias necesitadas – otros podrían de hecho estar peor que nosotros – ni los salarios de las personas que trabajan para la Santa Sede. Por eso las donaciones y la ayuda han aumentado. El APSA tenía que pagar los sueldos, no sabíamos cuánto tiempo duraría el confinamiento, ni si obtendríamos los ingresos esperados. Así que pedimos a los dicasterios que mantuvieran su liquidez en el APSA.

¿Es cierto que la Secretaría de Estado permanecerá sin “cartera” y que sus fondos serán administrados por el  APSA?
La Secretaría de Estado lleva meses en este proceso. Está desarrollando su tarea. Está haciendo un gran trabajo de claridad, transparencia y orden. Ha llevado todos sus fondos al IOR y al APSA y participará en el proceso de centralización de las inversiones, con una gestión más técnica y profesional. Esta afirmación sobre la pérdida de la «cartera», por lo que sé, no es exacta. La gestión se hará de otra manera, como es el caso de otros dicasterios que tienen cartera. En estos meses he visto que en el Vaticano, como en el resto de la Iglesia, hay un respeto sagrado por el destino de los fondos, por la voluntad expresada por los donantes. Cuando una donación ha sido aceptada para un fin específico, ese fin se respeta. Muchos de los fondos gestionados por la Secretaría de Estado han sido recibidos para un fin específico, siempre vinculado naturalmente a nuestra misión. Si los fondos son administrados por otro organismo, deben permanecer asociados a ese fin, con los mismos beneficiarios.

¿Para qué sirve el Óbolo? ¿Por qué se llama a los fieles a esta colecta?
La ayuda de los fieles al Óbolo es una forma concreta de colaborar con la misión del Santo Padre para el bien de toda la Iglesia. En 2019, el fondo del Óbolo cubrió el 32% de los gastos de la misión de la Santa Sede. En cambio, la estructura y los servicios se cubren con fondos propios. La recaudación del Óbolo fue de 53 millones de euros, de los cuales 10 millones de euros se donaron para fines específicos. En otras palabras, el fondo colaboró con la misión del Santo Padre por 66 millones de euros, 23 millones más de lo recaudado. Ha sido así en los últimos años. Esto significa que también se ha descapitalizado. Pero siempre para la misión a la que está destinado. El Óbolo debe ser administrado con la sabiduría del administrador honrado, como se invierten los talentos, como cualquier buen padre de familia, para garantizar al Papa el ejercicio de su misión.

El asunto del inmueble de Londres, sin embargo, desorienta a muchos.
Lo entiendo. Es cierto. Por eso es importante que haya claridad, que haya transparencia. Mientras tanto, puedo decir una cosa. Por lo que sé, las pérdidas de Londres no fueron cubiertas por el Óbolo, sino por otros fondos de reserva de la Secretaría de Estado. Y otra cosa que me gustaría decir para concluir: debemos estar siempre agradecidos al santo Pueblo de Dios que ayuda a la misión del Papa. También por esto debemos ser transparentes. Como ha escrito el Papa Francisco en su último mensaje a las Obras Misionales Pontificias, “la Iglesia continúa, desde siempre, yendo hacia adelante también gracias al óbolo de la viuda, a la contribución de toda la multitud de personas que se sienten sanadas y consoladas por Jesús y que, por ello, por su inmensa gratitud, donan lo que tienen”. Nuestro deber es administrar su don con la honradez, la prudencia y la previsión del buen padre de familia.

Ciudad del Vaticano
(@ Vatican Media)

Pilar González Casado: «Las inquietudes de los cristianos del pasado son las mismas»

30 de Septiembre de 2020 .- Entrevista a P:ilar González Casado, experta en literatura árabe cristiana, que toma las riendas de la Facultad de Literatura Cristiana y Clásica San Justino de la madrileña Universidad San Dámaso.

Empezó como profesora del Instituto San Justino en 1992, ¿qué recuerdos tiene?
–Un gran recuerdo. Me encontré con profesores que me descubrieron el campo de investigación de la literatura árabe cristiana y la literatura apócrifa cristiana, y que me ayudaron en mis estudios, me mostraron la dimensión apostólica de mi vocación profesional y después me dieron la oportunidad de dar clase de árabe y siriaco.

El instituto se convirtió en facultad en 2010, ¿qué trabajo se ha hecho desde entonces?
–Además de poner en marcha el programa de la licenciatura en Literatura Cristiana y Clásica, creo que lo más importante ha sido el prestigio académico que ha ido adquiriendo la facultad. El decano anterior siempre ha tratado de cuidar y enriquecer la trayectoria de los alumnos y los profesores.

Pilar González Casado rodeada de libros en la universidad.
(Foto: Universidad San Dámaso)

Su carrera académica está vinculada a los estudios árabes, ¿qué le atrae de ese mundo?
–La literatura plasma oralmente o por escrito las manifestaciones del espíritu humano. Lo que me atrae de este mundo es cómo las inquietudes de los cristianos del pasado, árabes o no, son las mismas que las de los del presente. Es una muestra clara de que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.

En 2018, al convertirse en catedrática de Literatura Árabe Cristiana, reivindicaba que es una gran desconocida… 
–Afortunadamente cada vez va siendo más conocida y cada vez más investigadores nos dedicamos a ella. Mi reivindicación se refería al ámbito de los estudios árabes, que generalmente se dedican a las manifestaciones culturales del islam y no tienen en cuenta otros aspectos de la cultura árabe.

¿Nos adelanta alguno de sus últimos descubrimientos?
–No se trata de nada desconocido que yo haya descubierto, pero cada vez estoy más interesada en el trasfondo cristiano del texto coránico y su relación con la literatura exegética cristiana en siriaco. Especialmente en la reelaboración que el Corán hace de estos textos.

¿Una recomendación de lectura para los no doctos?
–Recomendaría El código de Arquímedes (2007). Se lee como una novela, pero describe con rigor en qué consiste el trabajo filológico. Relata cómo un manuscrito, del siglo II a. C. en Sicilia, acabó en Constantinopla en el siglo XIII. Convertido en un libro de oraciones de un monje bizantino encerraba bajo el texto litúrgico un tratado perdido de Arquímedes sobre matemática combinatoria.

Ahora ha sido elegida decana, ¿era impensable que una mujer laica llegara a esta responsabilidad hace unos años?
–No me lo he planteado, probablemente hace unos años había menos posibilidades porque había menos mujeres enseñando, tanto en una facultad eclesiástica como en una civil.

¿Cuáles son sus apuestas para un curso que arranca oficialmente con un acto el próximo martes? ¿Cómo condiciona la COVID-19?
–Ahora mismo mi misión es conocer mejor la facultad desde otra perspectiva y sacar adelante el curso 2020-2021. No hay un plan preestablecido porque no se trata de ser elegida por presentar el mejor programa, sino de llevar a cabo una misión que me ha sido confiada y para la que se ha considerado que estoy capacitada. Y en cuanto a la COVID-19, estamos preparados para que la pandemia no interrumpa la actividad académica a través de la docencia presencial online.

Rodrigo Pinedo 

Entrevista: Isabel Sánchez, autora de ‘Mujeres brújula…’ y secretaria central del Opus Dei

75 historias de mujeres inspiradoras.

 (zenit – 8 sept. 2020).- Isabel Sánchez, la mujer que ocupa el puesto más importante en la dirección del Opus Dei, ha publicado y presentado recientemente su primer libro, Mujeres brújula en un bosque de retos (Planeta-Espasa), motivo por el que zenit ha conversado en exclusiva con ella.

Isabel Sánchez Serrano (Murcia, España, 1969) dirige desde 2010 la Asesoría Central del Opus Dei, el organismo compuesto por mujeres que asesoran al prelado en el gobierno de la institución. Es licenciada en Derecho, vive en Roma desde 1992 y trabaja para las más de 50.000 mujeres que forman parte de la institución en 70 países.

“Mujeres brújula”

Fruto de su trayectoria y de su cargo en la Obra, que le ha permitido visitar más de 50 países, Sánchez ha conocido el trabajo de muchas mujeres a las que denomina “mujeres brújula”, es decir, “alguien que llega a ser punto de referencia para los demás, señala el norte, marca el camino y acompaña hasta la meta”.

De este modo, en su libro recoge 75 experiencias de mujeres que trabajan en los cinco continentes liderando proyectos sociales para mejorar su entorno. Además, en el libro se tratan temas como el trabajo, el liderazgo, el papel de la mujer, el cuidado de las personas, la paz, la solidaridad o la sostenibilidad del planeta.

Compatibilizar la labor de escritora

Isabel Sánchez, autora de ‘Mujeres Brújula…’ y directora de la Asesoría del Opus Dei
(Foto: (C) Paola Gutiérrez)

En su entrevista concedida a zenit, la secretaria central del Opus Dei, cuenta que la propuesta de escribir este libro surgió por parte de la editorial, después de una entrevista con motivo de la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landazuri, científica y miembro de la Obra.

Sánchez confiesa que “aunque ha requerido esfuerzo”, la labor de compatibilizar su trabajo en esta institución de la Iglesia, “vino favorecida por varios factores. En primer lugar, por el apoyo que encontré en el prelado del Opus Dei, Fernando Ocáriz, y en mi equipo de trabajo”, que “desde el primer momento facilitaron que pudiera dedicar diversos momentos de la semana a la escritura y limitaron mi agenda de viajes”.

El poder del perdón
A pesar de que le resulta una elección difícil, de las casi 80 mujeres “inspiradoras” que aparecen en el libro, reconoce que “quizá la que más me impactó fue la de una mujer argentina, enferma terminal, que le contaba a la médico que la atendía que podía irse en paz porque había sido capaz de perdonar a su marido, que reapareció tras haberla abandonado muchos años antes, dejándola sola con varios niños pequeños”.

“Ese debate entre rencor y perdón me interpeló seguramente porque todos pasamos por él en algún momento de nuestra existencia”. Por ello, “ella fue para mí un referente, un claro ejemplo de ‘mujer brújula’, que puede cambiar su destino y el de los suyos en su propia cocina”, resalta la escritora.

Feminismo integrador y enriquecedor

En lo referente al tema de la mujer la sociedad actual, Sánchez se muestra a favor de un feminismo integrador, que incluya a los hombres como aliados: “Quiero alejarme de un feminismo de oposición, que reafirma a la mujer aplastando al hombre. Una mirada al mundo de hoy revela que los antagonismos difícilmente podrán llevarnos al equilibrio social o a crear entornos humanizantes”.

“Personalmente me preocupa esa dialéctica de confrontación, no solo entre hombre y mujer, sino también entre razas, clases sociales u opciones ideológicas. Abogo por crear espacios colaborativos, en los que la mirada de uno enriquezca al resto, en el que hombres y mujeres aporten a cada uno de los ámbitos de la vida”, explica.

Para ello, “hemos de trabajar codo con codo para construir un nuevo modelo de sociedad que dé respuesta a las inquietudes que el futuro nos plantea”.

Las féminas “hemos pasado varias décadas abriéndonos camino en entornos laborales o espacios públicos que históricamente habían contado con una presencia exclusivamente masculina” y “en este esfuerzo, ha habido hombres que han prestado su colaboración, porque han entendido que era precisa la aportación de la mujer para tener una visión completa de la realidad”, aclara.

Una sororidad que tienda el brazo

Ante la confrontación que a veces se produce entre las propias mujeres, especialmente en ámbitos como el laboral, señala que, durante el citado recorrido, “también se han cometido injusticias y errores como, por ejemplo, pensar que la conquista de estos espacios requería la asunción de roles masculinos por parte de la mujer o ver a las otras colegas como potenciales rivales, en vez de como aliadas”.

No obstante, “las mujeres tenemos mucho que aportar, pues llevamos con nosotras un patrimonio de siglos en el cuidado y la primacía de la persona, pero también podemos caer en la trampa del revanchismo o de la envidia, que minan nuestra autoestima. Muchas mujeres están llegando a la cima de su profesión en numerosos ámbitos”.

Y subraya que la sororidad “pasa por tender el brazo a la siguiente para subir. He tenido la oportunidad de conversar con muchas mujeres de latitudes muy variadas, y veo como una condición inherente a nosotras la de ser integradoras, innovadoras e impulsar a los demás”.

Favorecer la conciliación

Respecto a su opinión sobre cuáles son los principales logros que deberían conseguirse a favor de la mujer actualmente, expone que quizá el primero de ellos “sería entender que la maternidad no es un tema de la mujer; el convencimiento de que el cuidado y la educación de los hijos concierne a todos”, pues, a partir de esta comprensión de la maternidad y la paternidad, “habría que repensar la organización de los trabajos para que faciliten las relaciones humanas, y conciliar familia y trabajo”.

“Un paso sería racionalizar los horarios o dar un reconocimiento social a las profesiones relacionadas con el cuidado. Luego están otras cuestiones en las que aún hay mucho camino por recorrer como la brecha salarial o los techos de cristal”, añade.

La mujer en la Iglesia
En su libro, Isabel Sánchez también aborda la cuestión del papel de la mujer en la Iglesia, defendiendo que, al mismo tiempo que es necesario señalar los cargos y funciones que los laicos pueden realizar dentro de ella, es preciso ser conscientes de la labor que esta puede hacer en este sentido en la vida ordinaria.

De este modo, manifiesta que “desearía ver a muchos laicos –cristianos corrientes, a pie de calle, hombres y mujeres- ejerciendo un papel protagonista en la vida de la Iglesia”.

El “liderazgo de la calle”
Para lograrlo cree que puede ser preciso “un proceso de desclericalización, una fina labor de criba, para descubrir qué cargos se han ido adhiriendo a las competencias de los sacerdotes –como si fuera competencia exclusiva de ellos- cuando podría no ser así”.

Y alude a un “liderazgo de calle” que pasa “no tanto por asumir cargos o por reducir la contribución de la mujer al desempeño de funciones en la estructura de la Iglesia, como de abrazar nuestro compromiso vital con el mundo de hoy, y llevar a la sociedad contemporánea –cada uno desde el lugar que ocupa- el mensaje de Cristo y los valores del Evangelio”. Un liderazgo que será visible “si cada bautizado asume este compromiso”.

Solidaridad como solución a la pandemia

Otro de los temas de los que Isabel Sánchez habla en su libro es la solidaridad, sus propuestas enlazan con las recientes palabras del Papa, en las que declara que la pandemia actual “ha puesto de relieve nuestra interdependencia: todos estamos vinculados, los unos con los otros, tanto en el bien como en el mal” (Papa Francisco, audiencia general del 2 de septiembre de 2020).

En esta línea, la secretaria central del Opus Dei apunta que, efectivamente, “la pandemia ha puesto de manifiesto que como sociedad tenemos mucho que avanzar todavía en el cuidado de nuestros mayores y de los más vulnerables, en la adquisición de resortes para protegerlos”.

“Coincido plenamente con el Papa Francisco en que esta crisis sanitaria nos ha hecho ver que el mundo de hoy, con sus desafíos planetarios, requiere de la cooperación mutua, basada en la amistad como valor social. Tenemos que ir del brazo de los demás”.

Además, en el capítulo dedicado a la solidaridad, “se recoge lo que, según me parece entender, es lo más valioso que tenemos: la capacidad de descubrir las necesidades de otros, hacerlas nuestras y tratar de poner remedio”.

“Humanizar el ambiente”
Al ser preguntada por la tendencia a frivolizar con el término “solidaridad” como mero contenido atractivo para las redes sociales, clarifica que “la solidaridad es mucho más que una foto en Instagram, es encarnar en la propia vida los valores del Evangelio, es empatizar con nuestros contemporáneos”.

Por otro lado, frente al desánimo que puede provocar el hecho de que, en el contexto actual, existan múltiples retos que afrontar en este campo, indica que, “es verdad que nuestro mundo está atravesado por desigualdades lacerantes y que los retos son titánicos, pero al mismo tiempo no hace falta irse muy lejos ni realizar grandes gestas para tratar de devolverle su belleza primigenia: un oído atento, una mano tendida, una sonrisa o un favor hecho sin esperar retribución pueden humanizar un ambiente hostil o indiferente, y cambiar vidas”. Y “en el libro se cuentan varias historias que reflejan esto”.

Sostenibilidad ecológica

Inmersos en pleno Tiempo de la Creación, celebración ecuménica anual de oración y acción por nuestra casa común, y dado que en Mujeres brújula… se habla de la  sostenibilidad ecológica, en este sentido, Sánchez describe que en la Obra “sobre todo se alienta a que sea cada persona la que despliegue su creatividad y piense en modos de abrazar el compromiso que todos tenemos con nuestro planeta, como obra salida de las manos del Creador”.

También resalta que, en el capítulo sobre este asunto, por ejemplo, “se habla del vínculo con el entorno que ha establecido la Universidad de Piura, cuyo campus pasó de ser un inhóspito desierto a una reserva natural notable”.

O de la historia de Lucía, “que trabaja en el ámbito de la innovación tecnológica y se dedicaba a la inversión de startups. La lectura de la encíclica Caritas in veritate de Benedicto XVI, le llevó a crear su propia firma de consultoría en innovación y sostenibilidad, poniendo a la persona en el centro”.

Los cristianos como “agentes ecológicos”

En Mujeres brújula…, la autora define precisamente al cristiano como “agente ecológico de la dimensión religiosa”, que puedan destruir las ideas contaminadas sobre Dios.

Al plantearle cómo cree que los católicos pueden luchar contra el acomplejamiento o incluso el miedo a relacionarse con los que piensan distinto, recuerda que el Santo Padre “nos ha compartido su deseo ya en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, cuando invitó a los fieles cristianos a una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría”.

En ella, Francisco “hablaba de la alegría del Evangelio, que llena el corazón y la vida de los que se encuentran con Jesús. A través de este testimonio de alegría, de plenitud y de sentido los cristianos de hoy seremos capaces de cancelar las sospechas que aún pesan sobre Dios como el tirano, el aguafiestas de los hombres, el acusador continuo, el ladrón de la felicidad jugosa y vital”.

Y destaca que los católicos “hoy tenemos por delante una misión apasionante: presentar al mundo de hoy el rostro de la misericordia del Padre. ¿Cómo? Fundamentalmente con nuestro testimonio de fe, entre nuestros iguales, en nuestras relaciones familiares, laborales o de amistad”.

Escribir para abrir diálogos
Finalmente, sobre la posibilidad de escribir otros libros, Isabel Sánchez cuenta que ha disfrutado “enormemente” redactando su primera obra, “aunque de momento me espera bastante trabajo de despacho en cuanto regrese a Roma” y “dependerá de los lectores y de la acogida” que tenga el libro la decisión de escribir una segunda parte.

Asimismo, comparte que “cuando pensé en la estructura de los capítulos, lo hice pensando en retos que fueran transversales y que nos afectaran a todos. Lo hice con el deseo de que el libro sirviera para abrir diálogos, para invitar a la conversación entre amigos sobre temas relevantes, aunque se esté en posiciones o posturas diversas y aparentemente contradictorias”.

Y afirma que, como lecturas interesantes, “me atraen los temas universales, porque es a partir de ellos que podremos construir una sociedad del diálogo, inclusiva y trascendente”.

LARISSA I. LÓPEZ
Fotos: Paola Gutiérrez y M. Villarino


Entrevista al cardenal Parolin a su regreso de Beirut

“Sentí el dolor del Líbano y vi la destrucción apocalíptica”.

 (zenit – 6 sept. 2020).- En una entrevista con la corresponsal principal de zenit en el Vaticano y con otro vaticanista de la agencia de noticias italiana ANSA, el cardenal Pietro Parolin ha compartido con zenit episodios conmovedores de su viaje al Líbano.

Después de su ordenación de 29 nuevos sacerdotes del Opus Dei en la Basílica de San Eugenio en Roma, el Secretario de Estado del Vaticano reflexionó sobre las vocaciones, y admitió que aunque los viajes papales debido a la COVID-19 no son temporalmente factibles, sabe que el Santo Padre está ansioso por embarcarse una vez que pueda.

El Papa Francisco pidió que el viernes 4 de septiembre de 2020, fuera un día especial de oración y ayuno para el Líbano, y para conmemorarlo, envió al cardenal Parolin a Beirut para mostrar su cercanía al pueblo libanés.

La mañana siguiente a los dos días completos del cardenal en la nación de Oriente Medio, el Secretario de Estado estaba listo para presidir estas ordenaciones sacerdotales, y para animar a estos jóvenes de varias naciones, a ser “buenos pastores” y agradecerles su servicio a la Iglesia y a sus fieles.

En esta entrevista, el cardenal reflexiona, como sacerdote veterano, sobre la identidad sacerdotal, y lo que le diría a alguien que considera una vocación. También habla de su reciente viaje relámpago, junto con un llamamiento relacionado, así como de los viajes papales en general.

Cardenal Parolin visitando Beirut, un mes después de la explosión
(Foto: (C) Caritas Libano)

zenit: Algunos señalan que, en general, no hay muchos sacerdotes y menos vocaciones, salvo algunas excepciones, como Asia y África. Sin embargo, usted estuvo aquí en la ordenación de 29 sacerdotes del Opus Dei, un número considerable. Usted, Eminencia, que es sacerdote desde hace mucho tiempo, ¿qué le diría a un joven, a un joven, que está considerando esa vocación, pero que tiene algunas dudas? ¿Qué le diría como sacerdote?

Cardenal Parolin: Creo que tal vez no se necesiten muchas palabras, porque las palabras pueden ser creídas o no creídas. Creo que para responder a las dudas de un joven -porque es verdad que muchos jóvenes tienen muchas dudas, ya que hoy hay cierta escasez de vocaciones- la única manera de responder a un joven que se plantea el problema de su vocación y se pregunta qué hacer con su vocación y su vida, y siente la llamada del Señor, la única manera es dar un testimonio: es decir, ser sacerdotes con todas nuestras limitaciones, nuestras debilidades, nuestras miserias, pero siendo sacerdotes que están verdaderamente enamorados del Señor y gastan su vida por el pueblo que se les ha confiado. Si un joven ve realmente realizado a un sacerdote, un sacerdote que siente alegría porque sabe que este es su camino, siente que está respondiendo a una llamada del Señor y que tiene sentido dar su vida por los demás, entonces todas las dudas desaparecen, o al menos se disuelven, poco a poco.

zenit: Su Eminencia, el Santo Padre lo envió al Líbano para expresar su cercanía al pueblo libanés. Usted regresó anoche. Allí escuchó muchos testimonios y conoció a mucha gente. ¿Cuál de ellas dejó la impresión más fuerte y le conmovió más?

Cardenal Parolin: En cuanto a la visita, fue realmente muy, muy emotiva. Me conmovió mucho. Hay dos aspectos que me gustaría enfatizar. El primero es la destrucción. Alguien ha definido la destrucción como apocalíptica. Creo que el adjetivo se adapta muy bien a la situación. Había una bomba, una bomba que no sé si era atómica o no, cuya fuerza, me dicen, fue incluso amortiguada por la presencia del mar; la explosión fue algo amortiguada por el mar, pero donde llegó, causó mucha destrucción.

Y luego, me gustaría subrayar la sensación de dolor, la sensación de sufrimiento que vi en mis encuentros con las familias de las víctimas. Había una mujer que perdió tres parientes, su marido, su hermano y su cuñado, que formaban parte de ese grupo de bomberos enviados (allí) después de la primera explosión.

La segunda idea que quiero decir es la gran voluntad que vi para volver a empezar, para empezar de nuevo lo antes posible. Así, sentí la sensación de dolor, de desconcierto, porque esta desgracia se suma a los muchos problemas que ya tenía el Líbano anteriormente, pero comprendí que hay un gran deseo de volver a empezar. Ver la cercanía de la Iglesia, me hizo muy feliz. La Iglesia está realmente cerca de la gente.

zenit: ¿Qué hay de una visita del Papa Francisco al Líbano? Algunas fuentes confiables, en 2019, previeron un viaje papal allí este mes, este septiembre de 2020, antes de que el mundo cambiara. Pensando en un posible viaje papal, si la situación de la pandemia mejorara mucho, quizás incluso con vacunas, ¿cree usted que tal viaje al Líbano podría ser posible? Las circunstancias, aparte de la COVID-19, en su opinión, ¿lo permitirían?

Cardenal Parolin: Muchos han pedido que el Papa vaya al Líbano, imagino que si lo han pedido, significa que hay condiciones, incluyendo la seguridad, que permitirían al Papa ir. Ahora el problema es el de la COVID-19. Hasta que no se supere esta situación, no será posible viajar. 

zenit: Reflexionando sobre otros viajes apostólicos del Papa Francisco en el futuro, ¿cree que es improbable que veamos viajes en el futuro cercano?

Cardenal Parolin: No por el momento, necesitamos ver la evolución de la pandemia, ver cómo evoluciona. Para este año, los viajes están ciertamente suspendidos. Creo que el Papa tiene el deseo, tan pronto como sea posible, de reanudar los viajes. Pero mucho depende de la evolución de la pandemia, por supuesto, para no poner en riesgo la salud de la gente, porque cuando hay grandes reuniones, es lógico que exista el mayor peligro.

zenit: Pero, ¿hay un llamamiento del Vaticano para aclarar lo que pasó en el Líbano y lo que causó la tragedia de Beirut?

Cardenal Parolin: No he tocado este punto en mis varios discursos, pero las autoridades han dado una garantía de todas formas. Quiero decir que he tocado el tema de la investigación con las autoridades, la necesidad de dar respuestas, me han dicho que están haciendo todo lo posible. Y alguien señaló que esta vez, a diferencia de otras veces, las investigaciones también están llegando a los niveles más altos de la jerarquía política, y por lo tanto no se dejará ninguna piedra sin remover. Esperamos realmente poder conocer el origen y las causas de este desastre que son muy oscuras, porque actualmente hay muchas hipótesis, una tras otra, pero nadie sabe todavía qué causó la explosión. Así que, aunque no en público, este tema fue abordado en las reuniones con las autoridades.

DEBORAH CASTELLANO LUBOV


Día de Ignacio de Loyola: Entrevista al superior general de la Compañía de Jesús, Padre Arturo Sosa.

(zenit – 31 julio 2020).- El último día del mes de julio se celebra en la Iglesia Universal un día grande: la fiesta litúrgica del fundador de la Compañía de Jesús, hoy presente en los cinco continentes.

Con motivo del día de san Ignacio de Loyola, nos hacemos eco de la entrevista al superior general de la Compañía de Jesús en Vatican News.

El Papa Francisco, jesuita profeso desde 1973, ha celebrado la festividad del santo español. Desde su cuenta de Twitter@Pontifex_es ha escrito: “Que san Ignacio nos enseñe la humildad que nos hace conscientes de que no somos nosotros quienes construimos el Reino de Dios, sino que es siempre la gracia del Señor que actúa en nosotros, frágiles vasijas de barro en las que hay un tesoro inmenso que llevamos y comunicamos”.

Encuentro personal con Cristo

El Superior General de los Jesuitas, Arturo Sosa,
saluda al Papa Francisco (Foto: © L’Osservatore Romano)

Según el Padre Arturo Sosa, prepósito general de la Compañía de Jesús, la piedra angular de la espiritualidad ignaciana en la misión de la Compañía de Jesús “es el encuentro personal y profundo con Jesucristo, el Crucificado, resucitado. Y esa experiencia lleva a una tal familiaridad con Dios que uno se hace capaz de encontrar a Dios en todo momento y en todas las cosas”.

El superior de la orden ignaciana, entrevistado por Vatican News, afirma que el encuentro con Jesús “se convierte entonces en una experiencia liberadora por la cual se adquiere la libertad interior”, una virtud, a su modo de verlo, “hoy día indispensable” ya que “el mundo está cambiando muy rápidamente y si no somos libres frente lo que hacemos y somos en este momento, no podremos dar los pasos hacia el futuro”.

El desafío de la pandemia
En el contexto de la crisis que atraviesa el mundo hoy, provocada por la pandemia del coronavirus, el padre Sosa reconoce que esta última “pone de manifiesto las debilidades de la estructura social y política en la que vivimos”, y afirma que “se superará de algún modo el problema de salud, pero quedarán consecuencias políticas, económicas y sociales, y que ni siquiera nos imaginamos en este momento y que ya empezamos a experimentar”.

Al mismo tiempo, relata cómo lo viven dentro de la Compañía: “Estamos experimentando las mismas pruebas de toda la población que está padeciendo la epidemia, sobre todo, las consecuencias sociales de esta epidemia y las consecuencias políticas y económicas”.

Situación en América Latina
Preguntado por la situación que se está viviendo en América Latina, el sacerdote venezolano compartió “plenamente el inmenso dolor de tanta gente que está sufriendo las consecuencias sea porque han perdido familiares, sea porque han perdido personas amigas, sea porque están padeciendo la enfermedad, sea porque no tiene acceso a las estructuras que los puedan curar o porque han perdido su trabajo, porque no ven posibilidades de futuro”.

Al mismo tiempo, declara que “no queremos un mundo así, no queremos un mundo donde siempre los pobres son los que pagan la factura y para ello tenemos que realmente organizar estrategias para cambiar estructuras políticas y sociales que hagan posible enfrentar epidemias, que siempre tendremos en un modo distinto, y que podamos realmente humanizar nuestra vida”.

ROSA DIE ALCOLEA


La distribución cinematográfica en tiempos de COVID-19: Entrevista a Filomeno Martínez

Fundador de ‘European Dreams Factory.

(zenit – 29 julio 2020).- En estos tiempos de COVID-19 y especialmente durante el confinamiento el sector de la distribución cinematográfica ha sido uno de los más afectados.

Para conocer de cerca la situación vivida por el sector en estos últimos meses, zenit ha conversado con Filomeno Martínez, socio fundador y presidente de European Dreams Factory, distribuidora nacida en 2008 con el objetivo de traer a España películas que transmitan un mensaje enriquecedor.

Desde ella, se difunden cintas familiares y con valores positivos, ya que, como indican en su propia web “queremos crear una diferencia en el mundo del cine con una temática que a pie de calle ya se ha bautizado con un nuevo nombre: ‘Cine de Valores’”.

Irrupción de la pandemia

Filomeno Martínez en 2012 ((C) Antiguos Alumnos Tabladilla)

Filomeno cuenta que, dadas las noticias sobre la COVID-19 que llegaban, antes del 14 de marzo, día en el que se proclamó el estado de alarma en España, “ya preveíamos que acabaríamos cerrando”.

En ese momento en European Dreams Factory “nos encontrábamos preparando el estreno de la película Unplanned, programado para el 23 de marzo, y organizando el viaje de Eduardo Verástegui a España para presentar la película en varias ciudades de nuestro país. Obviamente, tuvimos que suspender el estreno previsto”.

El empresario define este momento como “muy duro” para el ámbito cinematográfico, ya que “el cierre de los cines obligó a las distintas sociedades gestoras de salas a organizar ERTES (suspensión de contratos temporalmente) ante la falta total de actividad”.

Adaptación a la situación
No obstante, esta situación excepcional obligó a la distribuidora a adaptarse a ella: “Teníamos programados lanzar tres títulos más en los meses siguientes. Después de valorar la situación, decidimos aplazar a septiembre el estreno de La Divina Misericordia, previsto para el mes de abril”, explica el distribuidor.

Por otro lado, relata, “estuvimos valorando con José María Zavala, director de la película Wojtyla, la investigación, cuál sería la mejor opción para el estreno de su película, que estaba fijado para el mes mayo”.

Estrenos online

Finalmente, “tomamos la decisión de estrenarla online y en plataformas digitales ese mismo mes, porque queríamos ofrecer al público la posibilidad de disfrutar de un filme pensado para celebrar el centenario del nacimiento de san Juan Pablo II, que se cumplía el 18 de mayo”.

La aceptación de Wojtyla, la investigación por parte del público “fue muy buena”, cuenta Martínez. “Por un lado, porque había muchas ganas de ver el documental de José María Zavala; por otro, porque con las salas de cine cerradas y la gente confinada en sus casas, un estreno online era una buena noticia para el espectador y la única alternativa para nosotros como distribuidores”.

Además de este estreno, que tuvo lugar el 8 de mayo, “también en junio realizamos un estreno online, que hicimos coincidir con el jueves anterior al domingo del Corpus Christi: la película italiana Pan del cielo, ganadora el año pasado del premio al mejor filme en el festival Mirabile Dictu”.

Disfrutar de la pantalla grande
A pesar del buen recibimiento de los estrenos en streaming, Martínez matiza que estos “se debieron a las circunstancias excepcionales en las que nos encontrábamos. Creo que, en el recorrido comercial de una película, cada cosa tiene su tiempo”.

Para él, “lo ideal es disfrutar del cine en pantalla grande, y luego, respetando las ventanas de proyección, hacerla llegar al público en los distintos formatos: onlinedvdvideo on demand, televisiones de pago y televisiones en abierto. Ningún formato es incompatible con otro, pero se deben respetar los tiempos previstos para cada una de las ventanas y ofrecer siempre que se pueda la posibilidad de ver los estrenos en pantalla grande”.

Reapertura de cine y estreno de Unplanned

El día 26 de junio, una vez finalizado el proceso de desescalada en España, los cines volvieron a abrir sus puertas. Sobre este hecho, Filomeno apunta que “volver a abrir las salas ha supuesto un trabajo extra, pero necesario, para ofrecer a los espectadores unos espacios seguros, siguiendo las medidas adoptadas por el sector respecto al protocolo sanitario”.

Además, “se ha organizado la ocupación de las salas de modo que se respete la distancia de seguridad y las limitaciones de aforo marcadas. A estas dificultades se ha sumado la falta de producto, porque las compañías americanas han ido aplazando los grandes estrenos previstos para estos meses en Estados Unidos y en Iberoamérica debido a la pandemia”.

Del mismo modo, Martínez aclara que las películas “con más tirón en cartelera desde la apertura de los cines están siendo las de animación y las comedias españolas”.

En este periodo European Dreams Films estrenó el pasado 3 de julio Unplanned, “con un resultado muy satisfactorio a pesar de la anómala situación que estamos viviendo”.

Optimismo a pesar de las consecuencias
Con respecto a la recuperación del sector, el distribuidor expuso que “va a costar algún tiempo, pero las distintas empresas están preparadas para afrontar el reto, y dispuestas a poner todos los medios para volver lo antes posible a la deseada normalidad”.

No obstante, Martínez considera que desde el punto de vista de la exhibición, la experiencia más positiva de estos tiempos de coronavirus que la humanidad está experimentando “ha sido comprobar la fortaleza y la ilusión del sector, junto al deseo del público de volver a las salas de cine. Ha sido la pequeña llama encendida que nos permite ser optimistas, a pesar de que las consecuencias de la pandemia han sido francamente negativas para muchas empresas”.

Asimismo, continúa, “desde el punto de vista de la distribución, el confinamiento y la pandemia ha supuesto un incremento del consumo de cine religioso y de valores, a través de las distintas plataformas digitales especializadas en cine de valores etc.”.

Próximos estrenos
Actualmente, en la distribuidora, “estamos muy ilusionados con el estreno de La Divina Misericordia, previsto para el 25 de septiembre. Se trata de una producción polaca sobre santa Faustina Kowalska, sobre la devoción que ella propagó y el impulso universal que le dio san Juan Pablo II. Hemos recibido miles de emails de personas interesadas por la película”.

Igualmente, en octubre desean estrenar El artista anónimo, “una encantadora película finlandesa de temática familiar y artística, dirigida por Klaus Härö, autor de La clase de esgrima, un film que estuvo nominado al Globo de Oro”.

Y en noviembre, Anton,” la última película de Zaza Urushadze, prematuramente fallecido en 2019 y director de Mandarinas, que nominada al Oscar en 2015. Anton es una película sobre la amistad y la convivencia, en una Rusia convulsa por la Revolución”, adelanta.

El empresario comenta que tienen muchos más estrenos preparados para 2021, “un año en el que confiamos poder recuperar la salud global y celebrar el resurgimiento de las empresas”.

“Lo que de verdad importa”

Por último, manda un mensaje a los espectadores para apoyar a distribuidoras como la suya, que ofrecen “Cine de valores”, tanto en tiempos de coronavirus como en el momento en el que este deje de ser un peligro.

Para ello, aprovecha el título de una película distribuida por su empresa, dirigida por Paco Arango y que se ha convertido en la película más vista en NETFLIX en 2019 en Estados Unidos: “Lo que de verdad importa es que el cine contribuya a hacernos mejores personas. Por eso, cuando una distribuidora como la nuestra se ‘empeña’ en traer a España títulos con valores universales que inspiren ese deseo en los espectadores, vale la pena apostar por esos estrenos, apoyarlos con la asistencia masiva a los cines y contagiar a muchos ese gusto por un cine humano y trascendente, que nos haga más generosos, compresivos y solidarios, porque sí, al final eso es ‘lo que de verdad importa’”.

LARISSA I. LÓPEZ


Entrevista a Fernando Millán, vice postulador de la causa de canonización del beato Tito Brandsma

Cuya fiesta es el 27 de julio.

(zenit – 24 julio 2020). Hubo un periodista en la Iglesia, que murió asesinado en el campo de concentración de Dachau, en plena II Guerra Mundial. Su mayor delito: oponerse a que los periódicos holandeses estuvieran parametrados durante la invasión del nazismo. Y este reclamo lo hizo también en su condición de fraile carmelita, catedrático y formador de juventudes. Nos referimos al beato y mártir, Tito Brandsma.

Con motivo de la celebración de su fiesta, el próximo 27 de julio, a fin de conocer más sobre su proceso de canonización y los rasgos ejemplares de su figura para los tiempos actuales, zenit conversó con el sacerdote español Fernando Millán Romeral, carmelita, vice postulador de la causa desde el pasado mes de marzo.

Beato Tito Brandsma (@ vicepostulación de la Causa de Tito Brandsma)

zenit: Recién asumió usted la tarea de vice postulador de la causa de canonización del beato Tito Brandsma. ¿Cuáles son sus planes inmediatos a fin de tenerlo como santo?

Padre Millán: Yo asumí este encargo algunos meses después de terminar de ser prior general de la Orden en septiembre de 2019 y, por tanto, cuando el proceso estaba ya muy avanzado. Hay que seguir divulgando su testimonio y su mensaje para nuestro tiempo, porque ese es en definitiva el don de los santos a la Iglesia. En ese sentido, en coordinación con nuestra Postulación General en Roma, animo y doy a conocer algunas iniciativas, promuevo traducciones y publicaciones y, además, estoy preparando una nueva biografía en castellano con aparato crítico y con referencias a autores clásicos del mundo concentracionario.

zenit: ¿Qué puede adelantar, acerca de los supuestos milagros atribuidos a su intercesión?

Padre Millán: Aunque ha habido varios casos, hay un presunto milagro que está en la fase de estudio por parte de la congregación vaticana y éste es un proceso muy minucioso y preciso que requiere tiempo. Se trata de un carmelita de los Estados Unidos que tenía un cáncer de piel muy avanzado. Toda la feligresía de su parroquia se encomendó al beato Tito y, tras más de diez años, sigue muy bien. Esta es la última fase de un proceso que ha durado muchas décadas porque, en cierto modo, fue pionero, ya que se trata del primer caso que se abordó como martirio del nacionalsocialismo. Hubo algún caso anterior de víctimas del nazismo (el padre Kolbe), pero su proceso se llevó a cabo como una causa por virtudes heroicas.

zenit: ¿Por qué el mundo actual se beneficiaría con la figura y mensaje del beato Tito, si fuera incorporado de modo definitivo al libro de los santos de la Iglesia?

Padre Millán: Bueno, aparte del aspecto espiritual profundo, teologal (la intercesión, la comunión de los santos, el culto público universal, etc.), creo que la figura de Tito Brandsma constituye una llamada a la reconciliación, a la solidaridad con las minorías (se negó a obedecer ciertas normas contra los niños judíos en los colegios carmelitas), una llamada al encuentro en esta sociedad muy dividida y encrespada. Más aún, en estos tiempos tan dolorosos que estamos viviendo por la pandemia, su testimonio de esperanza en una situación terrible como la que él vivió es realmente inspirador. No se trataba solamente de un optimismo psicológico (que también lo tuvo), sino de una esperanza digamos teologal, una plena confianza en Dios, precisamente cuando todo parece hablarnos de su ausencia.

zenit: La sociedad está encrespada y hay mucha división…

Padre Millán: Creo que su testimonio es muy actual en favor de la reconciliación. Piense –por poner solo un ejemplo– que uno de sus últimos escritos, ya en la cárcel, acerca de por qué los holandeses se oponían al nacionalsocialismo, termina con una bendición de Holanda y Alemania, para que “estos dos pueblos vuelvan a caminar en paz y en libertad…”.

zenit: Dentro de la familia carmelita, usted es un profundo estudioso de la vida del padre Brandsma, ¿puede definir dos rasgos que más le han impactado de su biografía?

Padre Millán: Aparte de lo que le acabo de indicar, yo destacaría su profunda espiritualidad, no solo teórica (como profesor fue un experto en la mística renano flamenca, así como en la obra y la doctrina de Santa Teresa de Jesús), sino vital y existencial. Aunque él fue muy discreto en cuanto a su vida interior personal, ésta trasciende en los momentos dramáticos de los campos de concentración por los que pasó. Como indicó Juan Pablo II en la homilía de la beatificación: “un heroísmo tal no se improvisa”, es el fruto de una rica vida interior.

zenit: Eso impacta aún hoy… ¿y el otro rasgo?

Padre Millán: Destacaría su capacidad de diálogo, de entendimiento. Fue un hombre ecuménico en el sentido más profundo y hermoso de la palabra y no solo de teoría, sino en las altas y muy delicadas responsabilidades que desempeñó, como rector de la Universidad Católica de Nimega o como delegado del episcopado holandés para la prensa. No era fácil vivir ese espíritu de escucha y de reconciliación en aquella Europa febril y convulsa.

zenit: En el libro de su autoría, usted presenta al mártir carmelita como una “figura poliédrica”. ¿Cómo entender su versatilidad?

Padre Millán: Tito Brandsma tuvo una capacidad enorme de trabajo, al que se entregaba con gran generosidad. Quizás esa sea la clave para entender la diversidad de tareas a las que se dedicó: profesor de la universidad, rector, conferenciante, traductor y estudioso, fundador de colegios, periodista profesional y teórico del rol del periodismo y otras muchas cosas aparte de una intensa labor pastoral, muy personal, muy directa (en la línea del Papa Francisco). Si hubiera que dar una explicación, yo me atrevería a decir que su vida (pese a la aparente dispersión) tuvo un sentido integrador. De hecho, a veces me recuerda a Viktor Frankl, el famoso psicólogo que también pasó por los campos de concentración.

zenit: Pocos saben que su muerte trajo la conversión de la enfermera que lo ejecutó con una inyección letal…

Padre Millán: Efectivamente, la enfermera que le aplicó la inyección de ácido fénico, declaró con el nombre ficticio de Tizia en el proceso de beatificación. Aunque su figura es algo misteriosa y controvertida (en medio de aquel ambiente sórdido de depravación, de experimentos con humanos y de muerte), su testimonio es muy llamativo, ya que muestra la talla humana y espiritual del padre Tito hasta en sus últimos momentos.

zenit: Al igual que el padre Tito Brandsma, hoy en día los periodistas sufren censura, persecución y muerte. ¿Con qué actitud asumió esto el beato y qué lección dejó al mundo de la prensa?

Padre Millán: No conviene olvidar que Tito Brandsma fue un periodista profesional, que llegó a dirigir un periódico que hoy calificaríamos como “generalista” (De Stad Oss Niewsblad) y que tuvo el carné internacional de periodista. Además, en varias ocasiones reflexionó con mucha seriedad sobre la función de la prensa católica en la sociedad moderna. De hecho, murió por defender la independencia de los medios católicos frente a la manipulación y la barbarie nazi: se opuso a que los periódicos católicos publicasen la propaganda nacionalsocialista. Creo que se trata de un testimonio maravilloso y de plena actualidad para nuestros tiempos de fake news y de posverdad.

zenit: Se ve entonces, que su figura puede abrirse espacio en la vida de los periodistas…

Padre Millán: La Inter Christian Organization of the Media (ICOM), con sede en Ginebra concede cada tres años un premio con el nombre de “Titus Brandsma Award” a periodistas o instituciones que se han destacado en la defensa de la ética periodística, de los derechos humanos o de la libertad de expresión. Un bonito homenaje al beato Tito de parte de sus colegas.

JOSÉ ANTONIO VARELA VIDAL


Entrevista al padre Míċéal O’Neill, prior general de los Carmelitas

En exclusiva para ‘zenit’.

 (zenit – 15 julio 2020).- Este 16 de julio se celebra con gran júbilo y tradición la solemnidad de la Virgen del Carmen a nivel mundial. Estamos ante una devoción tan antigua como presente en la vida de las comunidades de religiosos y laicos que la veneran como “Flor del Carmelo” o, que en la religiosidad popular la llaman simplemente “Mamacha Carmen”.

Ella es la que entregó a san Simón Stock a mediados del siglo XIII, el escapulario marrón y blanco que con tanta devoción llevan los frailes, las religiosas y los fieles, que han hecho de esta prenda su protección y un camino de perfección.

Para preparar tan significativa fiesta, que este año no tendrá procesiones ni bombardas, zenit conversó con el padre Míċéal O’Neill, prior general de la Orden de los Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, conocidos como los Carmelitas.

Ya inmerso en sus deberes en Roma, asumidos algunos meses atrás, el fraile de origen irlandés reflexiona sobre estos tiempos de la pandemia, así como acerca de la Iglesia en Europa, mientras anhela que los carmelitas mantengan vigentes su respuesta y compromiso a los llamados y reformas del papa Francisco.

Padre Míċéal O’Neill, Prior General de los Carmelitas
(@ Orden de los Carmelitas)

zenit: Estamos padeciendo las consecuencias de una pandemia a nivel mundial, con cerca de medio millón de fallecidos, ¿Cómo podemos descubrir la voluntad de Dios en esta tragedia para la humanidad?

Padre Míċéal O’Neill: Durante este tiempo de la pandemia me han venido muchas veces las palabras del Evangelio que hablan de cómo María meditaba todas estas cosas en su corazón. Siguiendo este modelo, nosotros podemos también meditar y dar un significado a todo lo que está pasando, y el significado va siempre en la dirección de la salvación. Por ejemplo, la pandemia nos ha mostrado que sin Dios no podemos hacer nada, que lo que ha salvado tantas vidas ha sido la responsabilidad, seriedad, y solidaridad de muchos y si no hay honestidad y transparencia, se genera mucho daño. Todos, inclusive los responsables de las naciones, meditando y analizando, encontrarán el significado más importante de esto para cada uno de ellos.

zenit: Usted ha señalado en su mensaje a la Orden Carmelita para la fiesta de la Virgen de este año, que esta pandemia ha permitido redescubrir en las comunidades, lo que son las verdades de la fe y la vocación religiosa. ¿Cómo entender esto y valorarlo?

Padre Míċéal O’Neill: Otra vez, respondo en forma personal. Estoy pensando en lo que he visto en la comunidad de nuestra Curia y lo que los miembros de otras comunidades me han contado. Permanecer más tiempo en casa juntos nos ha permitido tener conversaciones prolongadas, en las que hablamos de nuestra impotencia y de la necesidad de orar mucho. Hemos reconocido entre nosotros cómo cada uno reacciona al problema del virus, apoyándonos los unos a los otros en momentos difíciles. Hemos compartido la preocupación por el virus, y las necesidades de la gente. Me entristece la idea de que podríamos perder todo eso cuando volvamos a la así llamada, normalidad.

zenit: La fiesta de la Virgen del Carmen no se podrá celebrar igual que otros años, especialmente lo que se refiere a las procesiones. ¿Cómo invitaría a vivir esta fiesta en los hogares y comunidades, especialmente en América Latina que tanto expresa su religiosidad popular?

Padre Míċéal O’Neill: Es imposible sustituir una fiesta, una procesión, un concierto, una verdadera celebración. Creo que este año vamos a estar en ayunas. Ya hemos experimentado un ayuno eucarístico. Igual ahora vamos a sentir la falta de todo lo que sería normal en la celebración de la solemnidad. Puede ser que ayunar nos llevara a entender mejor la belleza de lo que muy fácilmente tomamos por descontado. Además, la escucha de la Palabra de Dios tiene una importancia primordial. Leer, escuchar, meditar la palabra, a solas o en grupos pequeños, podría ser una forma muy válida de honrar a la Virgen, ella que más que nadie ha sabido obedecer a la Palabra.

zenit: Al tener su sede en Roma, puede seguir muy de cerca el desarrollo de las actividades y mensajes del papa Francisco. ¿Cómo valora usted su pontificado, a los siete años de haber sido elegido?

Padre Míċéal O’Neill: Es increíble que hayan transcurrido ya siete años del pontificado del Papa Francisco, y que aún, a su edad, sigue con la misma fuerza, guiándonos todos los días. Es un don del Espíritu Santo para la Iglesia y para el mundo en este periodo de la historia. La dimensión de su vida que más me inspira es su apego constante al Evangelio, y la forma tan consistente en que continúa proclamando el Evangelio, a pesar de una oposición fuerte en el seno de la Iglesia. Está reformando la Iglesia, pero con su ritmo, y con su sabiduría, frente a la oposición. La reforma ahora está en el corazón de los fieles, que sienten que nuevamente pertenecen a la Iglesia y no se sienten excluidos. La reforma que tiene que llegar todavía, es la reforma de las actitudes en ciertos círculos de poder dentro de la Iglesia.

zenit: Un tema recurrente en él ha sido lo referido al medio ambiente. ¿Cómo han asumido los carmelitas el llamado del Santo Padre para el cuidado de la casa común?

Padre Míċéal O’Neill: Hace algunos años nuestra Orden empezó a estar representada ante las Naciones Unidas por medio de la ONG Carmelita. Una de las plataformas de nuestra presencia dentro de los organismos de las Naciones Unidas es la salvaguarda de la casa común y el desarrollo sostenible. Además, en el ultimo Capítulo General, hemos asumido posiciones fuertes en cuanto a la práctica diaria en nuestras comunidades: esto significa usar menos plástico, mantener una disciplina correcta de reciclaje, reducir nuestra dependencia del carbón. Y, por último, en nuestras escuelas hay un esfuerzo de promover esta misma sensibilidad y sentido de responsabilidad hacia la casa común.

zenit: Otro fenómeno que advierte el Papa es la migración e incluso ha incorporado una nueva letanía a la Virgen María como “Consuelo de los migrantes”. ¿Cuál debe ser la actitud de las congregaciones religiosas ante este fenómeno tan doloroso?

Padre Míċéal O’Neill: La respuesta más obvia tal vez es que tenemos que seguir creyendo y predicando que todo hombre y toda mujer es hijo o hija de Dios, amado y amada por Dios y creado o creada a su imagen y semejanza. Entonces la idea de rechazar a un inmigrante contradice radicalmente nuestra fe. Segundo, la búsqueda de la justicia significa que tenemos que trabajar mucho para identificar la causa o las razones de la migración y tratar el problema del tráfico de personas. Tercero, si tenemos la posibilidad, debemos ofrecer toda la hospitalidad que podamos a las personas que la necesiten.

zenit: En su opinión ¿cuáles el principal desafío de la vida religiosa frente a la nueva evangelización, especialmente en Europa?

El contexto es una Europa secularizada, una Europa que ha descubierto los defectos de la Iglesia, y una Europa que, habiendo abandonado una antigua sabiduría, la ha remplazado con un modo de pensar, menos exigente, menos profundo, y con una visión de la persona humana muy empobrecida. En esta sociedad secularizada, la Iglesia no debe gozar de ningún privilegio, ni sufrir tampoco ningún obstáculo. Esa es la parte que me gusta, por que nos invita y nos permite tener mucha confianza en el valor del Evangelio y con eso participar, con humildad, pero con seguridad también, en todo tipo de debate y de programación en la vida tanto pública como privada en la Europa de hoy.

zenit: ¿Y a nivel de las vocaciones a la vida consagrada? ¿Cómo se puede volver atractiva la vida religiosa para la juventud europea?

Cada persona humana tiene una vida espiritual, y creo que muchos jóvenes, y personas mayores, tienen dentro una conversación que se podría llamar espiritual. Nosotros religiosos y religiosas, tenemos que ser esas personas con las cuales aquellas personas tengan la posibilidad de conversar. Debemos construir también un ambiente en el cual una persona que empieza a reconocer una llamada interior pueda ser ayudado a fortalecer su sentimiento y intuición. En cuanto a la vida consagrada misma, es cierto, en el momento en que la vida, o la forma de vivir, no habla más de Jesús, o del Evangelio, o de una apertura al Espíritu Santo, o de la madurez cristiana o de un verdadero espíritu misionero, entonces tenemos que cambiar, y saber cambiar, todo lo que podría ser un falso testimonio, todo lo que es una creación puramente humana y ciertos estilos obviamente alienantes.

zenit: Ya han transcurrido casi diez meses desde su elección como prior general. ¿Cuáles son los principales retos y objetivos que se ha planteado para su periodo y qué dificultades se han decidido a superar?

Padre Míċéal O’Neill: El Consejo General está trabajando ya su plan global y orgánico para el sexenio en base a lo que el Capítulo General nos pide. Las prioridades son la formación, la vida comunitaria, y un examen de nuestro testimonio frente a las exigencias del mundo de hoy. La reunión de la comunidad es un elemento que vamos a subrayar. Si celebramos bien la reunión de la comunidad, allí podemos hablar de todas las dimensiones importantes de nuestra vida. Vamos también a tratar la cuestión de vocaciones con urgencia. Luego el cuidado de la casa común, el amor por la liturgia y la necesidad de crear ambientes seguros para menores y personas vulnerables, es algo que necesita atención. Por último, publicaremos nuestras nuevas constituciones, esperando que todo esto contribuirá a la misión de proclamar el Evangelio a todas las naciones, y ser nosotros buena nueva para los pobres.

zenit: ¿Cómo está extendida la Orden en el mundo? ¿Con cuántos miembros cuentan actualmente? ¿En qué países se extienden más?

Padre Míċéal O’Neill: Si hablo solamente de los frailes, somos alrededor de dos mil en todo el mundo. La provincia mas fuerte es la de Indonesia; hay una cierta “asianización” de nuestra Orden, que creo no es únicamente algo de los Carmelitas. Me alegro de la energía que tenemos en América Latina, y en África, y sigo con entusiasmo los brotes de vida que hay en América del Norte, en Europa y en Australia. Estoy bastante animado también por la forma en que estamos hablando de Familia Carmelita, tratando de fortalecer el sentido de familia por todas partes, y la colaboración entre los varios sectores, sea monjas, congregaciones de vida apostólica, Tercera Orden y formas nuevas de vida carmelita entre los laicos y laicas. Varias de las ultimas fundaciones nuevas han nacido como fruto de la colaboración dentro de la familia.

zenit: También estamos cerca de la fiesta del beato carmelita mártir Tito Brandsma (26 de julio). ¿Cuál es el mensaje de este religioso y periodista para la sociedad de hoy?

Padre Míċéal O’Neill: Tito es el hombre que quiso ganar el mundo para el Señor. Hombre culto y profundamente comprometido, demuestra la verdad de la vocación carmelita a dejar espacio para Dios en nuestra vida, vivir en íntima unión con Jesús y María, oponerse al mal y dar la propia vida por los demás. Religioso y periodista, aceptó la responsabilidad del Evangelio hasta las últimas consecuencias.

zenit: Finalmente, ¿cuál es su mensaje a todos aquellos -religiosos y laicos-, que llevan con fe el escapulario de la Virgen del Carmen?

Deseo para todos una celebración significativa de la fiesta del Carmen, que seamos siempre protegidos y guiados por la Virgen María, y que seamos capaces de reconocer todo lo que hemos recibido del Señor. Y con María, meditar y agradecer al Señor por las maravillas que ha hecho en Ella y en nosotros.

JOSÉ ANTONIO VARELA VIDAL


Mons. Georg Ratzinger, hermano de Benedicto XVI, contado por un querido amigo y co-autor de ‘Mi Hermano, el Papa’

Relato personal y profundo contado por Michael Hesemann.

Georg Ratzinger “era un hombre que escondía su brillantez y grandeza detrás de su aún mayor humildad. Un alma amable, un verdadero caballero, tan cálido y amistoso con todos, con un maravilloso, encantador y típico sentido del humor bávaro y travieso…”.

El famoso hermano mayor de Benedicto, que regresó a su patria celestial el 1 de julio, y cuyo funeral se celebrará en la catedral de San Pedro en Ratisbona este miércoles 8 de julio, no pudo ser explicado con más claridad o más personalmente, que por su co-autor, en el libro de entrevistas “Mi hermano, el Papa”, de Michael Hesemann.

Aquí, el Dr. Hesemann arroja mucha luz sobre el querido hermano mayor alemán.

Georg y Joseph Ratzinger (Foto: C) Dr. Michael Hesemann)

La corresponsal principal de zenit en el Vaticano pudo reunirse y hablar con monseñor Georg Ratzinger hace años en su casa de Ratisbona. El cortés, amable, gentil y brillante caballero alemán transmitió humildemente la bienvenida y los buenos deseos para todas las personas de buena voluntad.

Entrevista exclusiva de zenit con el Dr. Hesemann

zenit: ¿Cómo conoció a Monseñor Georg Ratzinger?
Dr. Michael Hesemann: En 2009, cuando comenzaron los ataques al Papa Benedicto XVI, fundamos una asociación para defenderlo y la llamamos “Alemania pro Papa”. Nuestra representante en Ratisbona, Roswitha Biersack, mantuvo informado a Georg Ratzinger sobre todas nuestras actividades y finalmente, en diciembre de 2010, me lo presentó personalmente. Puedo decir que lo amé desde el primer momento: Era el anciano sabio, amable y divertido que todos queríamos conocer. Le llevé algunos de mis libros, lo consultó con su hermano y finalmente confió en mí. Cuando me di cuenta de la brillante memoria que tenía y de lo bueno que era contando historias de su vida, me dije: Esto es algo que tenemos que preservar para el mundo, para el futuro. Así es como nació el proyecto de nuestro libro común “Mi hermano, el Papa”. Tenía 86 años en ese momento, con buena salud y humor, y el tiempo estaba maduro.

zenit: ¿Qué es lo que más le llamó la atención de él?
Dr. Michael Hesemann: Era un hombre que escondía su brillantez y grandeza detrás de su aún mayor humildad. Un alma amable, un verdadero caballero, tan cálido y amistoso con todos, con un maravilloso, encantador y típico sentido del humor bávaro. Al mismo tiempo, era más realista y mucho más extrovertido que su tímido hermano. Le encantaba tener gente a su alrededor, su casa a veces parecía una colmena, con visitas por la mañana y por la tarde. Muchos de sus antiguos alumnos del coro de la catedral de Ratisbona (Regensburger Domspatzen) estuvieron en contacto con él durante décadas, lo visitaron regularmente como si se hubiera convertido en un miembro de su familia y vinieron a ayudarlo cuando estaba casi ciego y no podía caminar. Le leían libros, escribían cartas para él o simplemente venían a hablar y a disfrutar de un café, un té y un trozo de pastel que siempre se ofrecía en su casa. Él realmente cambió sus vidas y se convirtió en una inspiración para muchos. Así que dejó una gran familia de amigos y estudiantes.

zenit: Dr. Hesemann, por favor cuéntenos un poco sobre monseñor Georg Ratzinger. Por ejemplo, ¿cuáles eran sus hobbies, favoritos, prioridades, esperanzas…? 
Dr. Michael Hesemann: Aunque estaba casi ciego, estaba muy bien informado sobre tantos nuevos libros y publicaciones, porque tenía sus lectores voluntarios y una memoria brillante. Podías hablar con él de todo, desde asuntos de la Iglesia, pasando por la política hasta el fútbol. Pero su gran amor, por supuesto, era la música. Creo que el mejor regalo de cumpleaños que le hice fue cuando invité a una buena amiga, la mundialmente famosa pianista Anastassiya Dranchuk, a tocar para él. Lo repetimos el día de su santo y su último cumpleaños. Su debilidad eran los dulces y siempre le llevaba galletas y pasteles, pero las que más gustaban eran las galletas de Navidad. En general, la Navidad era muy importante para él y una vez, en unalaudatio dada en su 90 cumpleaños que celebramos en el Vaticano, lo llamé “una persona navideña”.

Nació el 15 de enero, que todavía estaba en la temporada de Navidad y como todos sabemos, la Navidad fue el nacimiento no sólo de Cristo, sino también de la música de la Iglesia: Fue cuando los ángeles cantaron su “Aleluya” en Belén. Así, el “espíritu de la Navidad” influyó en su vida, trabajo y vocación y no fue una coincidencia que su CD más exitoso con el Regensburger Domspatzen fuera el de las corales navideñas alemanas; casi todas las familias alemanas lo tienen en casa. Esto también reflejaba su educación en una familia muy piadosa que realmente celebraba las fiestas de la Iglesia de la manera más solemne, que rezaban juntos el rosario todos los días, de rodillas en el duro suelo de la cocina y, como rezaban juntos, siempre permanecían juntos en los buenos y en los malos tiempos.

zenit: ¿Cuál era su relación con su hermano, Joseph Ratzinger, que, si me permite, nos referimos a él como Benedicto?
Dr. Michael Hesemann: Un profundo amor fraternal. Los Ratzinger siempre fueron una familia muy cercana, cariñosa y cuidadosa. Los hermanos se acercaron aún más cuando sus padres murieron en los años 60; su hermana mayor María se convirtió en la ama de llaves, secretaria y asistente de Joseph Ratzinger y Georg fue a Ratisbona como director musical de la catedral de Ratisbona, Domkapellmeister. Pero se reunían regularmente, celebraban las fiestas juntos y visitaban la tumba de los padres, la cual trasladaron a Ratisbona. En 1969, cuando Joseph Ratzinger recibió la llamada de la Universidad de Ratisbona para enseñar dogmática en ella, comenzó la época más feliz de su vida adulta, ya que los tres hermanos se volvieron a unir. Desafortunadamente, el Señor tenía otros planes. En 1977, Joseph Ratzinger se convirtió en arzobispo de Munich y Freising y tuvo que mudarse, y en 1983, el Papa Juan Pablo II lo llamó a Roma como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En 1991, Maria Ratzinger falleció, lo que reforzó el vínculo entre los dos hermanos que quedaron. Tenían muchas ganas de volver a estar juntos después de que el cardenal Joseph Ratzinger se retirara. El cardenal Ratzinger mantuvo su casa en Ratisbona durante todos esos años, para ir allí de vacaciones, encontrarse con su hermano y tener un lugar donde quedarse después de retirarse de Roma. Pero una vez más, el Señor tenía otros planes.

zenit: ¿Qué recuerdos tiene de lo que solían hacer juntos? ¿Algunas anécdotas?
Dr. Michael Hesemann: Era brillante en contar anécdotas, siempre reflejando su cálido humor. Y hay cientos de fotos de viajes turísticos que hicieron juntos. Esto tenía una larga tradición para ellos. En medio de la Segunda Guerra Mundial, en 1941, cuando debido a la guerra no vino ningún público internacional al mundialmente famoso Festival de Música Clásica de Salzburgo, consiguió comprar varios billetes baratos y ambos hermanos hicieron el viaje en sus bicicletas, pasando las noches en un pequeño hotel. Georg tenía 17 años en ese momento, ¡Joseph sólo 14! De hecho, este viaje se convirtió en providencial. Joseph descubrió su amor por Mozart y se convirtió en el “Mozart de la teología”. Georg vio por primera vez el legendario “Regensburger Domspatzen”, el coro de niños de la catedral de Ratisbona y se enamoró de ellos. Veintitrés años más tarde, se convirtió en su director musical.

Otra hermosa historia que cuenta en nuestro libro fue cuando la guerra terminó y regresó del campo de prisioneros de guerra americanos; Joseph, que era demasiado joven para convertirse en soldado, ya había llegado antes a casa de sus padres. Ese día, después de un breve saludo, Georg entró en la casa, se sentó al piano y empezó a tocar el Te Deum. Entonces todos empezaron a llorar y se abrazaron.

Pero además de esos puntos culminantes en sus vidas, estaba su vida diaria que era tan normal y realista, a pesar de su prominencia. Incluso cuando Joseph Ratzinger ya era cardenal y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y Georg Ratzinger un genio de la música celebrado por el mundo, eran sólo dos hermanos ordinarios cuando se conocieron: Georg cocinaba, Joseph lavaba los platos después. ¡Una vez más, la grandeza se esconde detrás de la humildad! Recuerde que sólo en los últimos 15 años de su vida, Georg Ratzinger fue “el hermano del Papa”. Durante mucho tiempo, al menos hasta 1977, Georg fue mucho más conocido. En esta época, Joseph Ratzinger fue a veces llamado “el hermano menor del famoso director musical”. Incluso después de que el cardenal Ratzinger se convirtiera en Papa, su hermano Georg solía llamarlo “Joseph”. “Cualquier otra cosa no sería natural”, me dijo. Él estaba tan abajo en la tierra, cuando su alma llegó al cielo. Pero para resumir, siempre fueron “un corazón y un alma”, como decimos en alemán, y Georg, como el mayor y el primero que tuvo la vocación de convertirse en sacerdote, fue el modelo a seguir de su hermano menor Joseph.

zenit: ¿Nos puede contar algunos recuerdos de ellos con sus padres?
Dr. Michael Hesemann: Lo que más me impresionó fue lo que resultó ser el secreto de la familia Ratzinger. ¿Cómo sucedió que una familia bastante sencilla, un policía de campo y un cocinero de hotel, criaron dos hijos que eran ambos genios, cada uno en su clase –Georg Ratzinger, como el famoso músico, compositor y líder del coro que hizo una gira por todo el mundo, y Joseph Ratzinger, el mayor teólogo alemán y el 265º sucesor de San Pedro?–. Eventualmente, descubrí que su fuente de inspiración era la intensa fe católica y la fuerte piedad de esta familia. Como dije antes, rezaban el Rosario juntos todos los días, de rodillas en el suelo de la cocina; iban a la iglesia regularmente; celebraban las fiestas del año de la Iglesia.

zenit: Cuando Georg visitaba el Vaticano, ¿cómo pasaban su tiempo juntos?
Dr. Michael Hesemann: Georg Ratzinger tenía su propia habitación en el Monasterio Mater Ecclesiae y una hermana que lo cuidaba. Su día comenzaba con el punto culminante, la Santa Misa que celebraban juntos. Desayunaban, comían y cenaban juntos y entremedio rezaban juntos, tocaban o escuchaban música juntos, hablaban entre ellos y por la noche, a veces veían la televisión. Era una época tranquila y armónica, y Georg Ratzinger siempre estaba deseando ir allí y estar con su hermano. Pero al mismo tiempo, nunca quiso mudarse allí. Amaba Ratisbona y Baviera, disfrutaba de la libertad y de las visitas regulares de sus amigos. Encontró un hogar al que nunca quiso renunciar. Y, seguro, el Papa Benedicto lo envidiaba. Siempre echó de menos su amada y hermosa Baviera, sus verdes prados, sus coloridas flores en los balcones de las casas, sus montañas, su gente, sus monasterios barrocos y ciudades medievales. Quien haya visitado Baviera lo entenderá perfectamente. ¡En ningún lugar del mundo estás más cerca del cielo!

zenit: ¿Por qué fue Benedicto a visitar a su hermano recientemente?
Dr. Michael Hesemann: Para decir un último adiós. En enero, Georg Ratzinger había estado en Roma por última vez. El siguiente viaje estaba planeado para marzo, pero fue imposible debido a la crisis del coronavirus. En enero, todos celebramos su 96º cumpleaños y estaba en gran forma. Tuvo sus altibajos, pero es normal con esta edad. Pero luego vinieron las semanas y meses de aislamiento. Por supuesto, tenía a su ama de llaves, una religiosa maravillosa, pero no las cinco o diez visitas diarias que lo mantenían joven. Alrededor de Pentecostés empezó a sentirse débil, su corazón le daba problemas. Cuando la situación se volvió seria, su hermano decidió que tenía que actuar. Durante toda su vida, el Papa Benedicto lamentó no haber podido estar con su querida hermana cuando ella murió en 1991, porque él mismo estaba enfermo en ese momento. Esta vez sabía que no podía esperar demasiado. Así que decidió, más o menos de un día para otro, venir. Estuvo en Ratisbona durante cuatro días y pasó muchas horas por la mañana y por la tarde con su hermano. Hablaban, celebraban juntos la Santa Misa, rezaban juntos o simplemente se tomaban de las manos. Les dio tanto a ambos. Cuando ves las fotos del Papa Benedicto cuando llegó y cuando se fue, es como si hubiera rejuvenecido. La tensión se había ido, él sonríe. Sabía que era su último encuentro en este mundo. Pero también sentía que su hermano se iría en paz ahora. Así que dieron un maravilloso testimonio de ambos, el amor fraternal y la confianza católica en Dios y la vida eterna. Sabían, estaban seguros, que su próximo encuentro sería en el cielo, donde toda la carga de esta existencia material se ha ido y ambos vivirán en la eterna alegría de la presencia de Dios.

zenit: ¿Cómo le ha preparado la vida de oración de monseñor Georg para volver a su hogar celestial?
Dr. Michael Hesemann: Incluso en su alta edad, su vida de oración era intensa. Hasta que se debilitó demasiado físicamente, solía celebrar la Santa Misa todas las mañanas, originalmente en San Juan, una pequeña iglesia justo al lado de la gran catedral gótica de Ratisbona, y luego en su capilla privada en su casa. Junto con su querida ama de llaves, la hermana Laurente, rezó el rosario y la oración de la hora. También le gustaba escuchar música sacra, sólo para tener una idea de la belleza celestial. La música, como dije antes, es el lenguaje de los ángeles y él hablaba muy bien este lenguaje. En las últimas semanas, contempló toda su vida de manera intensa y se preparó para lo que llamó el “examen celestial”. Estoy seguro de que lo superó fácilmente con la brillantez, el encanto y el sentido del humor que siempre tuvo. Nosotros, que tuvimos el privilegio de conocerlo, siempre lo recordaremos con gratitud como un hombre con un corazón de oro. Durante toda su vida, inspiró a la gente a buscar a Dios en la belleza de la música. Ahora él mismo canta en los coros celestiales. Siguió el camino que mostró y se preparó para tantos y recibe su divina recompensa

DEBORAH CASTELLANO LUBOV


Catequesis para un planeta cada vez más digital

La última revisión de la catequesis databa de 1997, cuando internet era poco más que una red encriptada usada solo por una minoría. Faltaba todavía una década para que llegaran los primeros smartphones y, con ellos, la posibilidad de llevar en el bolsillo los contenidos online. Por eso, adaptar las claves pastorales al mundo actual era una necesidad imperante en el Vaticano. Tras seis años de trabajo y más de diez borradores, el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización presenta el nuevo Directorio para la Catequesis aprobado por el Papa en marzo. El presidente de este organismo, el arzobispo Rino Fisichella, explica a Alfa y Omega sus claves.

Han pasado 23 años desde el último Directorio para la Catequesis. ¿En qué contexto nace este documento?
El Directorio para la Catequesis es un documento de la Santa Sede confiado a toda la Iglesia. Ha requerido mucho tiempo y esfuerzo, y llega tras una amplia consulta internacional. Hoy predomina una cultura digital que lo globaliza todo. Antes la cultura se circunscribía al contexto regional; estaba limitada geográficamente. Pero la llegada de internet lo cambia todo y nos pone frente a un desafío de comunicación y de formación de los creyentes que es, ante todo, global. Espacio y tiempo son dos categorías que también han cambiado. En la cultura digital, 20 años son comparables al menos a medio siglo. El lenguaje, las relaciones, todo ha cambiado con mucha velocidad, lo que pone en el horizonte de la Iglesia y la educación católica un nuevo modelo de comunicación y de formación. Además, hay otra razón teológica que hacía necesaria la publicación de este documento. En la Iglesia tenemos una mentalidad sinodal que ha sido impulsada por el Papa Francisco. Ha habido sínodos sobre la Eucaristía, sobre la familia, sobre la nueva evangelización, sobre los jóvenes… que se integran en el magisterio de la Iglesia y que han sido recogidos en este documento.

El arzobispo Rino Fisichella durante la presentación del Directorio para la Catequesis,
el pasado 25 de junio en el Vaticano. (Foto: Vatican Media)

¿Cuáles son los aspectos más novedosos de este texto?
La primera novedad es que es muy sistemático. Desde un punto de vista teológico, se incide en el vínculo entre la tarea de evangelización de la Iglesia y la catequesis. No son dos realidades diferentes, sino un único objetivo con etapas diferentes. Respecto al anterior documento de 1997 se amplían las fuentes de inspiración de la catequesis y se toma en cuenta el testimonio de los santos, la cultura cristiana o la belleza del patrimonio artístico. Además, hay un capítulo dedicado solo a los catequistas y a su formación, porque su tarea es fundamental en la Iglesia. Otra novedad importante es que la tarea de la evangelización se debe insertar en la vida cotidiana. Más que un instrumento teórico, la catequesis es una herramienta existencial. Por eso hay que hacer catequesis para los niños, para los jóvenes, para los adultos, para los ancianos, pero también para las personas con discapacidad, para los inmigrantes, para los que están en la cárcel o para los pobres y los que viven en situaciones de exclusión.

¿Cómo tiene que cambiar la catequesis a partir de ahora?
Hay que liberar a la catequesis de ciertos lazos que le impiden ser eficaz. No se trata únicamente de hacer un cambio de estrategia o de elaborar discursos más atractivos, sino de renovar el concepto de la catequesis. Lo primero es sacudirse del esquema de la escuela, según el cual el catequista sustituye al maestro, el aula de la escuela se sustituye por la del catecismo, el calendario escolar es idéntico al de la catequesis… Después, hay que dejar atrás la mentalidad de que la catequesis se hace para recibir un sacramento. Esto crea vacíos vitales, y la catequesis no se debería abandonar en ninguna etapa. El tercero es la instrumentalización del sacramento por parte de la pastoral. En la vida cristiana, el sacramento tiene un significado en sí mismo y la catequesis también. Asimismo, los padres deben superar la mentalidad tan común de delegar a otros la tarea de evangelización. Ellos son los primeros catequistas de sus hijos. También se debe reforzar la figura del padrino y la madrina del Bautismo con cursos de catequesis.

¿Cuáles diría que son los principales desafíos que afronta hoy el mensaje del Evangelio?
Hay que tener en cuenta que en el contexto de las grandes ciudades no se puede evangelizar con nociones de la cultura rural. Además, vivimos en una sociedad con una fuerte mentalidad cientificista que solo busca respuestas en la ciencia. La catequesis debe hablar de las cuestiones científicas porque la fe y la ciencia son complementarias, no enemigas. Por eso no se pueden dejar de lado las cuestiones de bioética, la ecología o los problemas de la ingeniería genética. Asimismo, debe incluir aspectos de la vida social como la falta de trabajo o los problemas reales que enfrentan las familias.

De hecho, en el documento se habla concretamente de situaciones irregulares, familias heterogéneas… ¿Cómo puede ayudar la catequesis a estas realidades?
El documento pide para las comunidades cristianas un acercamiento a estas realidades, de manera que se pueda discernir la complejidad de las situaciones, sin caer en formas de idealización o pesimismo. El discernimiento nos obliga a comprender de una manera nueva lo que sucede en el contexto social hoy en día. La fe también es la capacidad de comprender a los demás a la luz de la misericordia. Tuvimos un Sínodo sobre la familia y sus resultados han sido privilegiados para este nuevo Directorio para la Catequesis. En este sentido, no podemos olvidar la situación de niños y jóvenes que se encuentran en situaciones de fragilidad porque sus familias han vivido un amor herido y no se encuadran en lo que llamamos familia tradicional. La Iglesia quiere acompañarlos y devolverles la confianza y la esperanza.

También se revela otra circunstancia: el distanciamiento o la indiferencia de los jóvenes hacia el mensaje de la Iglesia. ¿Cuáles cree usted que son las causas de ese desarraigo?
Esto no es solo una cuestión actual. De alguna manera, pertenece a la psicología de todos los jóvenes de todas las épocas. Por eso nos hemos comprometido con una formación integral para la catequesis de los jóvenes. Estamos obligados a buscar contenidos nuevos para provocar su curiosidad. Hay que entrar de lleno en la cultura de los jóvenes y asumir su lenguaje. Claro que también hay que tener cuidado, por ejemplo, con la explicación de la llamada de Jesús a ser sus discípulos. Este es un término que necesita ser explicado para no confundirlo con el lenguaje de las dinámicas típicas de las redes, como el de los influencers. La tarea más importante de la catequesis es proponer a Jesús no como una teoría, sino como una persona, un camino que da sentido a la vida.

1971: San Pablo VI aprueba el primer Directorio Catequético General, redactado por la Congregación para el Clero.
1973: Se crea el Consejo Internacional para la Catequesis.
1979: Exhortación apostólica Catechesi tradendae. El texto recoge el camino marcado por la renovación del Vaticano II.
1992: San Juan Pablo II publica el Catecismo de la Iglesia Católica.
1997: Ve la luz el segundo Directorio General para la Catequesis.
2020: Papa Francisco aprueba el nuevo Directorio para la Catequesis.

Victoria Isabel Cardiel Chaparro (Roma)