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El papa Francisco: Santa Rosa de Lima, “creció como lirio entre las espinas”

Clausura del Año Jubilar por los 400 años de su muerte

(ZENIT) El papa Francisco envió una carta al cardenal Vela Chiriboga, nombrado enviado extraordinario, para participar en la celebración de la misa de clausura del Año Jubilar por los 400 años de la muerte de santa Rosa de Lima, patrona de las Américas, de Filipinas y de las Indias occidentales.

Una vez en Lima, el cardenal Raúl Eduardo Vela Chiriboga, arzobispo emérito de Quito, presidió las celebraciones de la santa e hizo presente el escrito y lo leyó en la misa en homenaje a la “Principal Patrona del Nuevo Mundo”.

Carta del papa Francisco
«La gloriosísima santa Rosa de Lima, que creció como lirio entre las espinas (Ct 2,2), se hizo amiga del Señor desde la infancia, a tal punto que ya desde pequeña le consagró su virginidad y empezó a cultivar las virtudes. Desde entonces, inflamada por el ejemplo de intercesión de la beatísima Virgen María y de santa Catalina de Siena, ofreció completamente su vida a Dios, vistiendo el hábito de las Hermanas de la Tercera Orden regular de los Predicadores, entregada a la penitencia y a la oración y ardiendo de pasión amorosa por ganar para la vida eterna en Cristo a todos, pecadores e indígenas . Pero, también, inflamada por el amor a toda la creación, como hija espiritual de santo Domingo, invitaba frecuentemente a animales, flores, hierbas y a todo ser viviente a alabar al Creador. No por casualidad, pues, ella fue declarada por nuestro Predecesor Clemente X Patrona celestial de ambas Américas, de Filipinas y de las Indias occidentales.

Cuando, efectivamente, el próximo mes de agosto recordaremos el cuadringentésimo aniversario de aquel día gratísimo en el que esta Santa llegó dichosa a las nupcias celestes con el divino Esposo, nuestro hermano venerable, su eminencia reverendísima Juan Luis Cardenal Cipriani Thorne, arzobispo metropolitano de Lima, nos hizo saber del Año Jubilar, en el que el tránsito de la Santa a la vida más feliz es celebrado por los fieles cristianos juntamente con los Pastores de Perú y de América, pidiendo al mismo tiempo que algún Legado nuestro fuese con nuestro saludo y bendición el que asistiera a la clausura de este acontecimiento dichoso.

Emocionados, sin duda, por la petición del mismo venerable Pastor, pero también estimando mucho la fe y devoción del pueblo de Perú a santa Rosa y a otros muchos santos y beatos, que anunciaban el Evangelio en esa región durante cinco siglos y recogían copiosos frutos espirituales, decretamos enviar allí a un padre cardenal, que el día treinta del próximo mes clausurará con una solemne celebración el Año Jubilar de la Arquidiócesis de Lima.

Con toda confianza recurrimos ahora a ti, venerable hermano nuestro, que cumples sesenta años de ministerio sacerdotal y llevas dignamente los deberes de obispo por cuarentaicinco años, honrando con devoción a esta Patrona y amando sinceramente al pueblo fiel. Así, pues, por estas cartas, te designamos con agrado, benemérito prelado, nuestro Enviado Extraordinario para la celebración mencionada.

Así, pues, el día treinta del mes de agosto presidirás en nuestro nombre las celebraciones litúrgicas prescritas y manifestaras convenientemente nuestro benigno saludo a los Pastores y fieles cristianos. Exhortarás al pueblo congregado a una ferviente devoción a santa Rosa de Lima, para que ella obtenga de Dios muchísimos favores en bien tanto de toda la Arquidiócesis de Lima como también de los demás hombres, ya en las regiones del Perú, ya en toda la tierra. Les rogamos también humildemente que demanden con insistencia su patrocinio en favor del sumo ministerio Petrino.

Finalmente, imparto afectuosamente la Bendición Apostólica desde lo más profundo del corazón, en primer lugar, a ti, venerable hermano nuestro, que estás celebrando hoy con regocijo la feliz memoria de tu sexagésimo aniversario de ordenación presbiteral; después, a los amados Pastores e hijos e hijas allí congregados y a todos los participantes de este acontecimiento dichoso.

Dado en el Vaticano, el 27 del mes de julio, del año 2017, quinto de Nuestro Pontificado.

Rosa Die Alcolea
Imagen: En Lima, durante la celebración de los 400 años de la muerte de la santa peruana
(Foto Arzobispado de Lima)

 

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